Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2024-2025

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4/7/22

TC27.- LA BIOECONOMÍA, CIENCIA INTERDISCIPLINARIA

Capítulo 3 del libro “Bioeconomics, Biological Economics”

 

Los problemas a los que se enfrenta la Humanidad son complejos, no- lineales y acumulativos. Ellos se originan en la interfaz del sistema biológico y el socioeconómico humano. Su resolución es urgente y especialmente en relación con la cuestión de la sostenibilidad. Además, la investigación disciplinaria reduccionista no es ni suficiente ni apropiada y, se requiere un tratamiento interdisciplinario holístico.

El énfasis en la interdisciplinariedad y no en la multidisciplinariedad se fundamenta porque no se trata sólo de dotar a las viejas disciplinas de nuevos conocimientos. Las clásicas disciplinas tradicionales han fracasado precisamente porque han tratado los nuevos problemas interactivos como unidimensionales y fragmentarios mientras que las soluciones a estos problemas tienen que partir de un cambio de paradigma que resulta en un conocimiento innovador que no es sólo una yuxtaposición de conocimientos disciplinarios obsoletos. Esto requiere un tipo de metodología donde las ideas diferenciadas se discutan y luego se entrelacen para producir un conjunto interdisciplinario integrado.

De esto se trata la Bioeconomía. La intención es superar la racionalidad científica disciplina por disciplina, separadas casi por muros excluyentes de intrusismo profesional, pasada de moda y producir una innovadora base teórica de nuevas estrategias capaces de abordar la interfaz compleja de los problemas responsables de una existencia de la Humanidad, otra forma insostenible. El significado de la interdisciplinariedad reside en el hecho de que proporciona un lenguaje común para lograr una síntesis entre la Biología y la Economía. Este lenguaje funcional común hará posible un cambio de paradigma en el descubrimiento del conocimiento innovador. Este nuevo conocimiento personificado por la Bioeconomía tendría importantes aplicaciones teóricas y empíricas además de que tiene importancia epistemológica.

Mi interés por la interdisciplinariedad data de los años setenta, mucho antes de que se pusiera de moda hablar de la multidisciplinariedad y mucho menos de interdisciplinariedad. Me invitaron a finales de 1997 a participar en una conferencia de dos días sobre este tema en Viena. La invitación fue ofrecida por la Sociedad Internacional para Estudios interdisciplinarios y el tema de la conferencia fue: “Interacción entre las Ciencias Sociales: ¿Puede la interdisciplinariedad cerrar la brecha?” A continuación, se presenta, con algunos cambios, la versión editada de mi conferencia “La Bioeconomía: la Interdisplinariedad hacia la excelencia”. Sin embargo; antes de eso y para evitar más confusión en el ya confuso concepto de interdisciplinariedad me gustaría para dejar muy claro lo que quiero decir con interdisciplinariedad y cómo; en mi punto de vista, difiere de la multidisciplinariedad o la transdisciplinariedad. Sin embargo, me gustaría enfatizar en que no soy dogmático acerca de mi definición y no me gustaría que se interpretara de la misma manera que Humpty Dumpty le comentó a Alicia en el sentido de “Significa exactamente lo que yo digo; ni más ni menos." Este tipo de actitud debe evitarse y va exactamente en contra del espíritu de trabajo cooperativo en equipo característico de este tipo de actividad intelectual.

En aras de la claridad, la interdisciplinariedad surge del hecho de que como muchos conceptos anteriores (el medio ambiente y el desarrollo sostenible), esta se ha convertido en una palabra de moda y para significar lo que se quiere que signifique. En realidad, y en mi opinión mucho de lo que se denomina interdisciplinariedad no debe llamarse tal y de verdad son multi– o transdisciplinaria a las denominadas titulaciones conjuntas como la biología y japonés. Muchas universidades y otros establecimientos educativos están publicitando dichos títulos de modo propagandístico, pero sin contenido. Este es el peor mal uso de un término si es que alguna vez lo fue. No debe ponerse de moda y tomárselo a la ligera con el propósito de atraer estudiantes o subvenciones. Por el contrario, creo que esta metodología debe tomarse muy en serio porque es una herramienta necesaria para aliviar el problema de la sobrecarga de información (Gibbons et al. 1994) que cada vez más, los estudiantes de todo el mundo sienten sobre sus espaldas.

La enseñanza multidisciplinar se refiere a una metodología mediante el que se realiza un esfuerzo colaborativo de un grupo de profesores de diversas disciplinas para impartir un curso específico que se divide en distintas áreas de conocimiento, que cada una es competencia de un profesor especializado en esa área en particular. La instrucción multidisciplinar es fragmentaria, carece de coherencia y deja mella con la sensación de haber asistido a varias conferencias. Eso incluso, puede llegar a ser dañino al dejarles con muchos fragmentos desarticulados y conglomerados de información disciplinaria de los que no puede inferirse el nexo común que obviamente es el objetivo del curso. Cada profesor da su parte y es el alumno el que se ve obligado a integrar los conocimientos. Igualmente, la transdisciplinariedad es la colaboración de un grupo de académicos de diferentes disciplinas en el uso de algunas herramientas intelectuales comunes como la teoría de sistemas, la ley de la entropía o la teoría de la complejidad para la resolución de problema común. También sufre de las mismas debilidades.

La enseñanza interdisciplinaria, sin embargo, se refiere a un método de enseñanza mediante el cual bajo la guía del profesor a cargo del curso se invita a un grupo de colegas a impartir sus conocimientos sobre los temas que se les ofrecerán. Se deciden los objetivos y luego a cada profesor se le asigna su(s) capítulo(s) para escribir de acuerdo con su conocimiento. Luego, el material se edita como un todo integrado por el profesor que va a impartir la asignatura. El éxito de este tipo de instrucción depende en gran medida de la flexibilidad de los participantes y también en el conocimiento y la perspicacia del profesor a cargo para poder impulsar esta actividad cooperativa y llevarla a cabo Se necesita interacción constante, diálogo y compromiso entre el grupo de colegas para cooperar en la docencia e investigación, lo que significa no solo multidisciplinariedad sino interdisci plinariedad. Este tipo de colaboración es cada vez más necesaria.

La ventaja de la instrucción interdisciplinaria es que toda la información es impartida hacia un propósito final, que es esclarecer el tema del curso y cumplir sus objetivos. Cada capítulo comienza y termina en relación con el precedente y el que lo seguirá. Así, será el resultado será un curso homogéneo en el contenido, coherente en propósito y que gozará de claridad en su presentación. Sin embargo, se debe enfatizar que preparar y enseñar este tipo de curso, es una tarea desafiante y que requiere mucho tiempo. Requiere en primer lugar, trabajo en equipo coordinado por un grupo de profesores dedicados a la metodología interdisciplinaria y en segundo lugar requiere una supervisión de cada profesor con dominio de su propia disciplina, apreciando sus interrelaciones con otras disciplinas y versado también en el arte de la interdisciplinariedad para que llegue a ser un éxito. Ser simplemente conocedor de varias disciplinas o, que su disciplina posea "calidad interdisciplinar” no es suficiente.

Además, es necesario significar que la interdisciplinariedad no es una nueva idea por dos razones. Una de las razones es que ha estado con nosotros al menos desde la época de los filósofos griegos, cómo ellos y los filósofos-científicos después de ellos, eran conocedores de varias disciplinas. La otra razón es que algunas ciencias, como las ciencias sociales, son por su propia naturaleza interdisciplinares, y no sólo porque tienen muchas subdisciplinas que se ocupan de diferentes aspectos de la existencia humana. Digo esto porque no pretendo erigirme como el creador del concepto “interdisciplinariedad”, que este sea un nuevo concepto en el sentido de que yo sea el originador de la misma. Si en escritos anteriores he dado, y ahora estoy dando, la impresión de que es una idea nueva es sólo en la medida en que he promulgado la Bioeconomía y la he propuesto como verdaderamente interdisciplinaria. Es más, es cierto que casi todos  
 los científicos de antaño eran competentes en más de una disciplina. Por mencionar sólo dos nombres. Darwin en Biología y Pareto en Economía. ¿La Biología tiene interdisciplinariedad porque tiene una docena o más de subdisciplinas diferentes? Y ¿Qué pasa con la Economía o cualquier otra ciencia para el caso? ¿Qué pasa con la influencia de las ideas de fray Thomas Malthus sobre la dinámica de la población en la teoría de la evolución? Quisiera plantear aquí que la interdisciplinariedad debería significar y significa mucho más que subdisciplinas de calidad interdisciplinarias o ser competente en varias disciplinas. La disciplina intencionada es todo esto y más. En realidad, es una actitud y una forma de pensar.

La interdisciplinariedad es una metodología innovadora a través de la cual se pretende lograr el mestizaje de diferentes ideas, áreas de conocimiento y conceptos. Es bien sabido que el mestizaje entre razas da como resultado vigorosos descendientes que pueden adaptarse mejor a entornos cambiantes y desafiantes, y evolucionar a cotas más altas a través modificaciones visibles estructurales y conductuales. Asimismo, la interdisciplinariedad a través de la síntesis de ideas y conceptos de diferentes disciplinas pueden producir teorías innovadoras y soluciones empíricas para algunos problemas intratables más allá de las capacidades de cada disciplina por separado. En este sentido, la interdisciplinariedad representa la diversidad e innovación que da lugar a un técnico intelectualmente activo que se adapta al panorama cambiante de la Ciencia, mientras que disciplinariamente promueve la endogamia y la uniformidad, dando como resultado un Homo académicus soso y aburrido.

Los efectos de la actividad humana sobre la Biosfera son de suma preocupación y lo que realmente constituye una relación constructiva con la Naturaleza es una cuestión de   debate. Sin embargo, lo que está más allá de toda duda es que el ser humano se haya frente a una catástrofe ecológica de proporciones sin precedentes. Prevenirla requiere cambios drásticos a largo plazo en nuestro estilo de vida y modelos de actividad; no importa lo desconcertantes que puedan ser. Uno de los sistemas principales que tiene que ser revisado enérgicamente es el sistema socioeconómico porque los cambios hasta ahora propuestos son coyunturales, benignos y cosméticos También es comprensible que este preocupante tema sea complejo, ya que requiere alteraciones con ramificaciones en otros sistemas de actividad humana sobre todo en educación y epistemología del conocimiento.

Lamentablemente, algunos de los resultados de esta investigación disciplinaria no son aplicables, por ser problemas cotidianos complejos, “reales” a los que se enfrenta la Humanidad. Estos problemas se ajustan a diversas especialidades o disciplinas y tienen que ser investigados desde diferentes puntos de vista; pero toda esa información ha de ser integrada para que sea coherente y resolutiva. El mundo académico habla mucho de la interdisciplinariedad y sus ventajas y además, se jacta de que ofrecen cursos interdisciplinarios pero en su mayoría sólo habla de en apariencia sobre lo que está de moda ahora. Pero dudo que a medida que los límites del conocimiento científico se extiendan y aporten aún más de conocimiento, se necesitará que de integren entre sí, a riesgo de que provoquen una superposición de información inabordable para los estudiantes y las agencias de financiación. Para evitar este problema se requieren un esfuerzo concertado para separar el grano de la paja en cada disciplina individual. Esto se logra mejor mediante la interdisciplinariedad y habrá que dar prioridad a la metodología y darle la atención que merece.

En el nuevo siglo las actividades humanas que están impactando muy negativamente en el medio ambiente no son solo socioeconómicas, pero también son biológicos y se producen en su mayoría por extensión a su evolución endosmótica que ha dotado a la humanidad de medios que provocan una alteración severa del hábitat natural. Por lo tanto, parece razonable no hablar de estos problemas, pero no en términos puramente económicos o en términos puramente biológicos sino para considerar sus causas bioeconómicas. Estos eventos bioeconómicos resultan no sólo de los impactos futuros de la actividad socioeconómica en el medio ambiente sino también de las muchas interacciones entre los socioeconómicos de la Humanidad y los sistemas biológicos. Sin embargo, lo que hace que su resolución sea tan importante es el hecho de que estos eventos son además de Naturaleza muy compleja, que afectan a un gran número de variables y que sufren una alta incertidumbre. Por lo tanto, es imperativo investigar estos problemas desde una perspectiva interdisciplinar. La investigación básica e incluso multidisciplinaria no será suficiente. La Bioeconomía es precisamente la ciencia que se ha desarrollado para el estudio de estos eventos bioeconómicos a través de la síntesis de la(s) ciencia(s) de la vida y de la sociedad para una mejor comprensión de sus interacciones.

La Bioeconomía, como ciencia interdisciplinaria se ocupa de las muchas interacciones en vez de las interrelaciones, entre el sistema socioeconómico y el sistema biológico y, como tal, abarca mucho más que los campos multidisciplinarios como la Economía ecológica. Además, dado que estas interacciones son a menudo no lineales, su resolución requiere conocimiento que sea verdaderamente interdisciplinario y no multidisciplinario como se hace habitualmente, pero erróneamente a menudo se defiende. La verdad es que sólo las ciencias sociales, ayudada con alguna disciplina biológica, son incapaces de aclarar estos problemas bioeconómicos y aportar soluciones.

Según investigaciones sobre la Biología de la cognición y las características de los sistemas vivos (Maturana, 1970 y 1994), un modelo de un sistema biológico es autopoiético, es decir, se autoorganiza con características tales como complejidad y autonomía y está abierto al flujo de materia y energía. Un sistema socioeconómico, aunque no puede llamarse con precisión autopoiético, puede, en cierto modo, ser considerado tanto, así como un sistema biológico. El sistema depende mucho del entorno en el que opera. Pero cuando un sistema socioeconómico está regulado por la insatisfacción y la crítica del público y puede cambiar con bastante rapidez, un sistema biológico, sin embargo, puede afectar muy negativamente a su entorno y durante mucho tiempo antes de que el ambiente reaccione tal vez de una manera drástica y violenta, lo que conducirá a la degradación y finalmente incluso a la extinción del ecosistema. El siglo XX ha sido testigo de varios cambios en los sistemas socioeconómicos y a menos que la Humanidad prevenga los impactos negativos de sus actividades en la Biosfera se debe prevenir los efectos importantes y desagradables que afectarán su continuidad en el planeta Tierra.

Considerando tanto los sistemas biológicos como los socioeconómicos como autopoiéticos, esto convierte a la Bioeconomía en un paradigma interdisciplinario con doble significado. En primer lugar, hace posible una síntesis operativa de las dos ciencias fundamentales. para clarificar las interacciones de todo lo biótico con todo lo abiótico en la Biosfera. En segundo lugar, hace posible combinar las propiedades autopoiéticas de un sistema biológico con las de un sistema socioeconómico y producir un sistema bioeconómico con propiedades autopoiéticas únicas, integrando todo lo biológico con todo lo socioeconómico en una ciencia holística; es decir la ciencia de vida. El paradigma bioeconómico interdisciplinario, con su doble significado y su visión holística e integradora también debe ayudarnos a lograr los siguientes objetivos:

4 Identificar e interpretar las interacciones entre la biología humana y sistemas de actividad socioeconómica para revelar patrones más amplios que podría ayudar hacia la resolución de problemas multifactoriales de la Humanidad.

4 Identificar los procesos para la utilización de estas interacciones para el bienestar y la sostenibilidad de la sociedad humana.

4 Avanzar en el desarrollo de influencias de retroalimentación positiva de estas interacciones para que tanto las actividades biológicas como las socioeconómicas puedan coevolucionar con resultados armoniosos y sostenibles.

4 Encontrar un “nicho” adecuado para la crisis ecológica que no sea ni el resultado de las actividades socioeconómicas humanas por sí solas ni el resultado de los acontecimientos de naturaleza biológica, sino la consecuencia no deseada de las actividades humanas en la Biosfera. Tendremos que luchar por su resolución a través de la investigación interdisciplinaria y la educación.

Se piensa, aunque erróneamente, que la interdisciplinariedad significa generalización, falta de originalidad y que representa un campo irracional de esfuerzo científico. Es decir, una falacia completa y, hablando desde mi experiencia personal en la enseñanza de la Bioeconomía, la instrucción interdisciplinaria es cualquier cosa menos general y es bastante específica y especializada. Puede ser incluso más que si el tema es enseñado como una disciplinaria concreta. Sin embargo, es un hecho que la investigación disciplinaria está basada originalmente en un campo de actividad asentado. Pero hasta lo original requiere docencia e investigación interdisciplinares, disfrutando así de una gran dosis de originalidad y creatividad también, y con ello alcanzar nuevos conocimientos; lo que requiere inspiración para percibir soluciones innovadoras para problemas complejos. Los estudios disciplinarios son bastante estáticos y se tratan como lo han hecho siempre durante décadas. Muchos problemas nuevos e interactivos a los que se enfrenta la Humanidad ahora nos llevan a un tipo de actividad intelectual que requiere ser mucho más dinámica y necesita de la cooperación de muchas mentes, cada una aportando sus propias ideas novedosas.

¿Es la interdisciplinariedad una empresa irracional? Puede ser considerado así por exigir a los científicos que abandonen sus refugios seguros de conocimiento y se embarquen en actividades dependientes en gran medida de la cooperación y la voluntad otros colegas y en el proceso, perder todos o la mayoría de los recursos financieros durante muchos años de investigación disciplinaria individual. Esto es necesariamente así y las recompensas de la enseñanza interdisciplinaria investigación son muchas también, aunque pueden tardar en llegar.

La instrucción interdisciplinaria es una tarea desafiante y exigente para los investigadores y estudiantes, aunque no sea por otra razón que el hecho de superar la metodología disciplinaria fragmentada a la que se han adaptado nuestras mentes durante varios siglos y ahora es una tradición en nuestros centros educativos y de investigación. La docencia interdisciplinaria requiere superar ciertas barreras intelectuales (asociadas con la libertad de cátedra sobre qué enseñar y cómo enseñar), además de las barreras personales (autonomía de acción y perspectivas de carrera, junto con la gloria y la publicidad), así como las barreras económicas (beneficios económicos de los investigadores). Los estudiantes que toman un curso de este tipo deben ser de alta calidad y estar listos para estudiar mucho para ponerse al día con temas fuera de sus campos o especialización.

El hecho es que cuando hay tan poca distinción entre especialidad y problemas, teoría y praxis, las definiciones cognitivas empiezan a volverse borrosas e incluso desaparecen por completo (Ziman, 1996). Estar bajo tales condiciones hace que la metodología disciplinar pierda su utilidad y se tiene que sacudir a un enfoque interdisciplinar y así, tener que dar paso a “compañeros de cama extraños” como son la Biología y la Economía. Sin embargo, es bastante cierto que cuando se requieren fondos para llevar a cabo un proyecto interdisciplinar las agencias financiadoras lo hacen con desgana por el temor de poder perder el control de la investigación. Además, está el problema de tener especialistas disciplinarios en la junta de financiación que incluso pueden mostrar hostilidad hacia una junta interdisciplinar sin ningún interés por entender el objetivo del proyecto. A este respecto una reunión con el peticionario, aunque no es lo habitual, es bastante útil para explicar con más detalle lo que se propone lograr.

Después de todo, la docencia y la investigación mono-disciplinaria han resistido la prueba de tiempo, y están más claramente definidas, libres de vaguedad e incertidumbre. En el caso de las conferencias, éstas se pueden impartir de una manera sistemática. Estas características contrastan con las de la interdisciplinariedad que es nueva, sufre de incertidumbre en el resultado y se piensa que es ineficiente desde el punto de vista intelectual (la percepción de falta de especialización) y económico (falta de división de trabajo, aunque la focalización en lo económico es el estado de cosas preferido ahora, como se puede observar de las fusiones y adquisiciones).

Es mi propósito indicar el significado de la negativa humana hacia investigaciones sobre la Biosfera y enfatizar la importancia de tratar la crisis ecológica rápidamente mediante la epistemología de la docencia e investigación interdisciplinares. La Bioeconomía se propone para este fin y es una disciplina holística e integradora que se basa en la síntesis de Biología y Economía para dilucidar las muchas interacciones no lineales derivados de los problemas que se originan en la interfaz entre lo biológico y las actividades socioeconómicas. Se significa que estos problemas son bioeconómicos y como tales no se pueden dejar en manos de una sola disciplina en concreto y, por ello, han de ser tratados de modo interdisciplinar.

Las divisiones disciplinarias del conocimiento en Biología han resultado en la exclusión de algunas dimensiones de la realidad en cuanto a nuestras relaciones con la Biosfera. El lo mismo para la Economía. Como señaló Wassily Leontief (1982): “¿Cuánto tiempo tardarán los investigadores que trabajan en campos contiguos como la demografía, sociología y ciencia política por un lado y ecología, biología... por otro, abstenerse de expresar su seria preocupación por... el espléndido aislamiento en el que ahora se encuentra la Economía académica?” El paradigma interdisciplinario proporcionará una visión más integral y un conocimiento consciente de las realidades de la existencia humana en el Planeta y la imperiosa necesidad de abordar los problemas interactivos frente a nosotros ahora.

La Bioeconomía, mediante la integración de los principios evolutivos de la Biología, requiere para la supervivencia a largo plazo de la especie humana y de los principios socioeconómicos necesarios para el bienestar a corto plazo, y puede promover el instinto de supervivencia esencial para la sostenibilidad de la Humanidad. La educación puede promover este valor como los valores ambientales, no sólo porque parece lógico hacerlo para protegernos, sino también porque estos valores deben ser inculcados en todos los seres humanos con el fin de proteger nuestro medio ambiente si queremos lograr una existencia sostenible. Estos valores deben convertirse en ingredientes indispensables para todos y, la educación individual e interdisciplinaria es la estrategia para lograrlo (Mohammadian, 1997).

Antes de terminar mi defensa algo intensa y extensa de la interdisciplinariedad y para indicar cuán confundidos están algunos colegas al respecto y lo qué realmente significa, que me gustaría compartir una anécdota. Para mí es bastante reveladora en cuanto al estado de la interdisciplinariedad y la posibilidad de que en un futuro no muy lejano pueda aplicarse en nuestras universidades. Mientras visitaba a un colega por invitación suya para explicarle la Bioeconomía e interdisciplinariedad y con el propósito de dirigir un seminario, pasé una buena parte de la hora hablándole de estos temas y respondiendo sus preguntas. Cuando pensé que me había comprendido, sobre todo lo que era la interdisciplinariedad, se volvió hacia mí y me dijo: “creo que todavía no tienes claro cuál es tu especialidad”.

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Autores: Mansour Mohammadiam y José Alfonso Delgado (traducción)

Nota: La publicación de las diferentes entregas de El Tercer Camino

se realiza en este blog, todos los lunes desde el 3 de enero de 2022.

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