Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2024-2025

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4/5/20

Funciones de información (Visión sistémica del mundo: 16)


Vamos a abordar un subsistema fundamental en todo ser vivo, el que maneja la información necesaria para vivir y relacionarse con el entorno.
Según los trabajos de Miller, todo ser vivo dispone de un subsistema de información capaz de relacionarle con el entorno, responder a estímulos, adaptarse a nuevas circunstancias, y controlar de forma más o menos autónoma todos los procesos internos soportados por los subsistemas que procesan materia y energía.
En el contexto de la Teoría de los sistemas vivos, el Sistema de Información engloba todos los recursos de que dispone un sistema vivo para capturar, procesar, almacenar y emitir información.
En el entorno de las Organizaciones, actualmente se suele identificar Sistema de Información con Sistema Informático; siendo esto erróneo, dado que éste es sólo una parte muy pequeña de aquel, que es capaz de procesar con el apoyo de los ordenadores, una determinada información, previamente analizada y estructurada, y considerada como muy relevante para el control interno de la actividad y el conocimiento del entorno.
Los sistemas de información constan de tres elementos fundamentales. La rama aferente de información, que corresponde en los organismos individuales con las fibras sensitivas, la rama eferente, que corresponde con las neuronas motoras, y los elementos de asociación, memoria y decisión, que básicamente corresponde al cerebro.
Por rama aferente hay que entender todo aquello que permite captar datos de la realidad interna y externa al individuo o la organización, transmisión, almacenamiento y procesado hasta convertir estos datos en información útil. Por rama eferente hay que entender todo aquello que permita ejecutar las órdenes tomadas “como consecuencia” – y esto es lo más importante -, del proceso de evaluación análisis, contraste de la información con los objetivos definidos y toma de decisión. El elemento que conecta la rama aferente con la eferente se denomina “decisor”, es decir, la persona (o la región cerebral) que tiene la responsabilidad de tomar decisiones respecto de la parcela de la organización que tiene asignada, o del estímulo externo que recibe. Si bien la rama aferente en las organizaciones humanas puede ser estructurada en función de un sistema informático y una red de comunicaciones, la rama eferente, una vez tomada la decisión se puede más o menos protocolizar, el elemento bisagra es en los Sistemas de Información, el ser humano, o ya en la actualidad, empiezan a ser los sistemas automatizados y los robots.
Seguimos con la numeración de los subsistemas. El siguiente es el número diez (10).

10.- Transductor de entrada de señales externas.

    
Es el subsistema sensorial que es capaz de captar información del entorno.    
En los organismos individuales estos transductores son los sentidos, vista, oído, olfato, gusto y tacto. En las organizaciones incluye los servicios de inteligencia, centinelas, y en general observadores del entorno. Como tal, transductores de señal externa lo son todos los dispositivos de rastreo del entorno. Personas e instrumentos, desde cámaras de televisión, radares, sonares, antenas de radio y TV, estaciones meteorológicas, teléfonos y terminales conectadas a redes informáticas externas. En general todo aquello que sea capaz de recoger información del exterior.  
La función de transducción puede ser eminentemente humana, La escritura de un dato anotado en un impreso, o un mensaje telefónico, o la percepción visual. También puede ser automática, tal como el registro de temperaturas, de señales radar, etc.
Todas las organizaciones necesitan dinero o crédito. En la actualidad, las organizaciones funcionan en todo el mundo con transacciones electrónicas sobre el dinero, no con dinero en sí. Los pagos y cobros son transacciones que manejan información.
El proceso de captura de información externa es vital. De la misma forma que es imposible la vida sin la capacidad de captar señales externas que permitan a los seres vivos saber de dónde viene la amenaza, o dónde está el alimento o el agua, de igual forma no se puede competir en el mercado si no se conoce cuál es la posición relativa de la empresa respecto del resto de competidores, ni dónde están los potenciales clientes, por poner un ejemplo de la vida diaria en el duro trabajo de mantener una empresa a flote.

11.- Transductor de entrada de señal interna

  Es el subsistema que registra los datos relativos al comportamiento de los elementos internos del organismo individual o de la organización. Los seres vivos, en concreto los vertebrados han desarrollado sistemas nerviosos vegetativos denominados sistema simpático y sistema parasimpático o vagal, que son los encargados de captar las señales internas que se producen en el interior del organismo, de esta forma se regula la presión sanguínea, los niveles de oxígeno y de CO2, los movimientos peristálticos del tubo digestivo, la frecuencia respiratoria, etc. El sistema endocrino es también un sistema de información, en el que los receptores hormonales cumplen la función de transductores de señal.
En el caso de las organizaciones, los sistemas de información disponen de dispositivos que “registran” la actividad, el consumo de recursos, la casuística de eventos que se producen, los fallos y errores, y en general todo tipo de información que permite llevar a cabo una adecuada administración y gestión. Cada sección o departamento de una organización es responsable de cumplimentar informes internos sobre la actividad desarrollada. Cualquier persona de la organización a través de una conversación puede captar información útil, y se comporta como un transductor de señal interna.
Está claro que, englobando semejante disparidad de tipos de transductores, se está incluyendo en un mismo subsistema tanto la información formal como la informal.
Justamente, lo que se realiza al efectuar un análisis de sistema de información es centrarse en el estudio de la información formal, estructurada, captada por transductores identificables y determinados previamente.
Los mensajes de información captados pueden ser de tres tipos:
- Mensajes en código alfa. Son imágenes, actitudes, percepciones simbólicas.
- Mensajes en código beta. Es el mensaje verbal estándar que utilizamos al hablar.
- Mensajes en código gamma. Es el mensaje cifrado en un código sólo legible por y para la propia organización.
En código alfa se perciben situaciones tensas, problemáticas, distendidas, e incita a intuir cómo van las cosas. Esta percepción genera en el transductor sentimientos y percepciones subjetivas que pueden distorsionar el mensaje recibido. Es en suma, en conocido como lenguaje “no verbal”.
En código beta se percibe en mensaje directo hablado o escrito, cuya interpretación es directa. Se dice que, al recibir un mensaje, el 20% de él es código beta, el texto neutro, pero el 80% de la carga es código alfa, el lenguaje no verbal y, por ello, el que más peso tiene a la hora de tomar una decisión.
En código gamma se percibe información codificada para uso interno de la organización, datos clasificados por categorías, y más allá, estructurables en registros informáticos. Es la información más estructurada y la que es susceptible de ser tratada por el sistema informático.
El proceso de captura de datos puede llegar a provocar el rebosamiento y la saturación "information input overload". Esta es la razón por la cual es necesario definir filtros de entrada para no saturar ni perturbar el sistema de información con datos innecesarios, tanto más cuanto más estructurado esté.    

12.- Canales y redes “CyR”   

Es el subsistema compuesto por las rutas simples o redes de interconexión múltiple donde la información puede ser transmitida a los diferentes nodos del sistema nervioso del individuo o de la organización.
Los "CyR" conectan absolutamente todos los elementos componentes de una organización y de un individuo. La deprivación sensorial termina por necrosar la zona aislada. De hecho, la sensación de dolor no es un castigo de la Naturaleza, sino una defensa consciente contra los fallos y las perturbaciones del sistema. Tanto es así, que si no supiéramos que sentimos dolor si sometemos al cuerpo al riesgo de un trauma, terminaríamos seriamente dañados sin ser conscientes del problema. Un viejo aforismo, o afirmación en Medicina es el concepto de salud como “el silencio de los órganos”. Sabemos que cuando no sentimos ningún dolor o molestia, en principio y por defecto y mientras no se demuestre lo contrario, todo va bien, estamos sanos. Sabemos además hasta qué punto estamos desprotegidos al ser conscientes de que determinadas enfermedades, en sus primeros estadios son silentes, asintomáticas, y sólo cuando dan la cara y nos enteramos, es cuando ya, acaso es demasiado tarde; véase el cáncer. De la misma forma, un elemento aislado termina muriendo para esa organización, y una organización que no estructura sus canales de información, corre el riesgo de dejar que el sistema tome el mando de modo inercial. Cuando esto sucede, más tarde o más temprano, se producirá el fallo sistémico.
Los "CyR" son estructuras extremadamente complejas y de características únicas y propias de cada organización, dependiendo del escalonamiento de la estructura orgánica y funcional. Están íntimamente relacionadas con la estructura del subsistema decisor, pues en función de esta estructura se establecen las redes de información formal u oficial; esto con independencia de las redes de información que se establecen en sentido lateral a raíz de la generación de grupos informales que en ocasiones pueden suponer auténticos poderes fácticos internos en las organizaciones.
En los individuos, los CyR son las terminaciones nerviosas de las neuronas sensitivas y sus neuritas, que en los vertebrados tienen una estación en los ganglios espinales, donde conectan con las neuronas sensibles que continúan la transmisión de la señal hasta el cerebro, salvo en el caso de los arcos reflejos, reacción inconsciente que se produce como reacción a una agresión extrema. El ejemplo es la reacción refleja instantánea de retirar la mano de una superficie muy caliente. La orden de retirada no pasa por el cerebro, son los propios ganglios espinales que ante la intensidad de la señal derivan ésta por la vía refleja secundaria hasta conectar con la neurona motora que ejecuta sin consultar con el cerebro, la orden de retirar el cuerpo, en este caso la mano, del peligro.
En el caso del sistema endocrino, la sangre es el subsistema de red que transporta las diferentes hormonas. El sistema hormonal funciona como un verdadero sistema de información.
En las organizaciones, a un nivel de estructura mayor se encuentran las redes físicas telefónicas e informáticas. Estas últimas soportan el nivel más estructurado de información. Por los "CyR" discurren gran cantidad de información y de muy diferentes tipos. Por las redes formales circulan documentos oficiales y registros informáticos definidos. Por las redes informales pueden circular cualquier tipo de mensaje.

13.-Decodificador

Es el subsistema que altera el código de entrada en otro de uso interno y privado para la organización, imprimen un significado comprensible a la señal recibida.
Se incluyen los decodificadores profesionales, criptógrafos, oficiales de señales, radaristas, telegrafistas, técnicos estadísticos, economistas, analistas. En los organismos individuales, la decodificación se produce en el mismo momento que el sensor interno o externo capta la señal, y mediante unas estructuras denominadas sinapsis, esta señal se transforma en impulsos eléctricos denominados potenciales de acción, que son transmitidos por las terminaciones sensibles hacia el sistema nervioso central. Este código de señales es el que nos permite entender el mundo exterior, y controlar nuestro propio cuerpo de modo automático.
En las organizaciones la decodificación posibilita la agregación de datos estadísticos y su posterior examen que, permite conocer una realidad concreta, es un proceso de decodificación. En los sistemas informáticos existen varios decodificadores. El propio terminal decodifica la señal del teclado en caracteres binarios comprensible por la C.P.U.
Se trata de convertir pues, todas las señales en código de uso interno entendible por la organización.
Tarea interesante es transformar el código alfa y beta en código gamma, útil para el uso interno. Las actitudes de la gente, las posturas, el clima laboral, los mensajes ambiguos, etc, tienen una carga de profundidad tremenda. Dicen lo que no dicen, las calladas que otorgan, los silencios reveladores, el lanzamiento de rumores, etc. Todo eso es a veces mucho más importante en el momento de tomar decisiones, que la información en claro. Hablamos del extraordinario problema que se nos presenta con la conocida como “postverdad” o realidad social elaborada, fabricada desde algo que no ha sucedido pero que se muestra como real. Estamos ante la amenaza de las “fake news”.

14.- Asociador

Este subsistema supone la segunda parte de la labor del decodificador. Es el subsistema que interrelaciona y establece asociaciones entre informaciones procedentes de diferentes subsistemas o del exterior, y establece conclusiones y relaciones permanentes entre ellos, y relaciona a su vez la información decodificada que recibe con la almacenada en memoria. Supone la primera fase de cualquier proceso de aprendizaje. La experiencia se adquiere mediante el funcionamiento de este subsistema.
Estructuralmente el asociador se encuentra disperso en toda la organización, allí donde es necesario saber establecer asociaciones para una posterior toma de decisiones. Es más, una capacidad de los diferentes miembros, que un subsistema como tal. Pero su presencia es imprescindible para el desarrollo de la organización. Formalmente los gabinetes de los altos cargos son su subsistema asociador, pues de ellos resultan las alternativas de decisión a tomar, se supone que analizadas todas ellas, y evaluadas las consecuencias inmediatas y futuras. En esta función está la clave de los grandes errores de comportamiento de las organizaciones, pues del inadecuado análisis de las situaciones y de la torpe evaluación de las consecuencias se producen decisiones que materializan los denominados “arquetipos de comportamiento sistémico”, que trataremos en próximas entregas.
En los organismos individuales, ésta es la reina de las funciones. Radicada en la corteza cerebral, la asociación de señales, conjugada con las señales de memoria, producen nuevas conexiones corticales, y reforzamiento del aprendizaje. En suma, estamos ante la suprema acción de pensar y de aplicar el supremo don de la inteligencia.
Lógicamente esta actividad en los organismos inferiores es mucho más sencilla y refleja, tanto más sencilla y refleja cuanto más descendamos en la escala evolutiva.
Se forma una nueva asociación a un item de información cuando la respuesta a dicho item o similar es alterada respecto de la que se daba previamente, es decir, si a un mismo estímulo la respuesta dada habitualmente varía de forma significativa, en función de una asociación entre ese item y nuevos datos. Las asociaciones son más permanentes cuanto más precozmente se establecen en la vida de un sistema.
El asociador es el subsistema que permite la adaptación de toda la organización a nuevas circunstancias. Esta capacidad es vital para sobrevivir. Las empresas de gran tamaño son extremadamente lentas en su capacidad de adaptación, por lo general, y ello les imprime una gran rigidez en su comportamiento. Hablamos por ello de inercia institucional, que puede ser abrumadora sobre todo en el aparato del Estado e instituciones públicas. Bien es verdad que la inercia es una función directamente proporcional a la complejidad y dimensión de la organización, así como también tiene mucha relación con la flexibilidad del decisor, como luego veremos.

15.- Memoria

La memoria es nuestro mayor tesoro. No seríamos nadie si fallase. Sin embargo, tan lesiva es una mala memoria (en el extremo la amnesia), como un exceso de memoria. En un documental de Discovery Channel se mostraban los dos extremos, el primero el de un hombre que por la mañana no recordaba nada de lo que había hecho el día anterior, cada día empezaba su vida como un libro en blanco. En el otro extremo, el caso portentoso de un hombre que lo recordaba absolutamente todo lo que llegaba por sus sentidos. El clásico ejemplo del que se aprende la guía telefónica de memoria. Salvo como atracción de circo, no servía para otra cosa. La saturación de información le impedía pensar, su capacidad asociativa era casi nula pues no sabía discriminar lo importante de lo superfluo. El amnésico no tenía nada con qué asociar los pocos datos que recibía y podía recordar antes de dormir, momento en el cual se le borraba toda la memoria. Ambos eran casos trágicos.
En condiciones normales, la memoria es nuestro tesoro personal, nuestra historia, nuestro saber, nuestro conocimiento de la realidad. Posibilita la segunda etapa del aprendizaje, almacenando diferentes tipos de información para diferentes periodos de tiempo.
Explicar la localización y proceso de memorización en los organismos individuales es difícil. Los recuerdos están producidos por cambios en la capacidad sináptica de una neurona a la siguiente como resultado de una actividad neural anterior. Estos cambios hacen que se desarrollen nuevas vías de transmisión de señales (rastros de memoria) a través de los circuitos neurales del cerebro. Según la permanencia de estas conexiones, la memoria es inmediata (memoria a corto), o memoria a largo plazo.
Explicar la memoria en las organizaciones es hasta cierto punto más fácil, pues físicamente son los departamentos de documentación, archivos, bibliotecas y bases de datos. Están distribuidos según los diferentes servicios o secciones de la organización. Los hay centralizados y los hay distribuidos. Por muy complicado que pueda parecer, esta memoria organizacional es tangible, y está ahí. Pero..., y esto es muy importante, disponer de estos archivos, no significa que la organización utilice cuando lo necesita esta fuente de conocimiento.
Veamos. Todos sabemos que en las bibliotecas de nuestras empresas están multitud, quizás miles de libros, ingentes bases de datos, y archivos de documentos hasta desbordarnos. Problema: tener esta información, no significa que sepamos o podamos utilizarla cuando nos hace falta. Cualquiera que trabaje en una empresa y maneje estos documentos sabe que, a no ser que se disponga de muy potentes motores de búsqueda, “query languages” de acceso a las bases de datos, y un servicio de documentación muy bueno, es bastante complicado localizar la información que es necesaria cuando se necesita. El último avance lo suponen los “datawarehouses” o repositorios de datos que son colecciones de datos orientado a temas, integrado, no volátil, de tiempo variante, que se usa para el soporte del proceso de toma de decisiones gerenciales. En la actualidad, los navegadores de Internet tipo Google, han sabido resolver este problema de modo fascinante.
Si las modernas tecnologías de la información saben ya resolver este problema, estamos aún lejos de conseguir conscientemente la “memoria institucional”. Esto lo trataremos en profundidad al hablar de los arquetipos de comportamiento sistémico, pero baste decir aquí que a día de hoy la experiencia institucional se basa en la experiencia particular de sus dirigentes y profesionales. Pero cuando estos se van y llegan nuevos, esta experiencia desaparece, salvo que la propia empresa haga un esfuerzo importante por consolidar esta experiencia cuando se produce el relevo. A esto se denomina “aprendizaje institucional”, y es una de las disciplinas básicas de cualquier organización que pretenda sobrevivir en el mundo actual, y a la que pocos prestan atención.

16.- Decisor

Es el subsistema ejecutivo que recibe información del resto de subsistemas y genera información de salida con la cual se establece el control de toda la organización, y se influye sobre el entorno.
En los organismos individuales, estas funciones, globalmente incluidas dentro del sistema de comportamiento, radican en el denominado “sistema límbico”, que significa limítrofe, situado alrededor de las regiones basales del cerebro. Si originalmente se pensaba que esta era su localización, las investigaciones han concluido en que este sistema abarca a todos los circuitos neuronales que controlan las fuerzas impulsoras de la motivación y del comportamiento emocional.
Según las decisiones se tomen de modo instintivo primario, propio de los vertebrados inferiores, reptiles y anfibios, o instintivo superior, propio de los mamíferos, o basados en las funciones superiores de asociación y pensamiento, la fuente de la orden se generará en el protoencéfalo, hipotálamo, en el mesencéfalo, tálamo y zona reticular, o en la corteza cerebral. Los seres humanos participamos de estos tres elementos del sistema límbico. Es el cerebro “triuno” de Paul McLain.
En el caso de las organizaciones humanas, el subsistema decisor coincide formalmente con el organigrama estructural del staff de la empresa. Existe un máximo responsable que recae en una persona (gerente, presidente, director general...) o en un órgano colegiado o junta directiva. Hacia abajo, la estructura del decisor se ramifica en escalones.
Como hipótesis a tener en cuenta, es muy importante saber que el incremento del tamaño de un sistema con la agregación de más elementos integrantes, favorece la independencia en la toma de decisiones. Ello se debe a que no se suele considerar el incremento de los costes del sistema de información al órgano decisor como requerimiento para centralizar las decisiones. Todo lo que se conoce sobre los organigramas de empresas se puede decir respecto del subsistema decisor. Este es en el fondo el cuadro de mandos de la organización, el staff.
El proceso de decisión incluye el desarrollo de propósitos, objetivos y procedimientos, así como el control de los procesos de los diferentes subsistemas. En la ejecución de estos procesos, el decisor ajusta las entradas a la organización con sus salidas.
El proceso decisor se basa en tres atributos: poder, autoridad e influencia.
El poder es la capacidad del decisor para que se cumplan sus órdenes, bien por la vía coercitiva, utilitaria o identificativa. El poder lo da el cargo, y viene impuesto por la cúpula de la organización.
La autoridad es el poder aceptado y legitimado por la organización (transmisores y receptores/ejecutores de las órdenes). Está muy relacionado con el prestigio profesional reconocido por los subordinados (y también por los superiores).
La influencia son relaciones que incitan a alterar el comportamiento de unos en función de la atracción que otros ejercen sobre aquellos.
El poder está distribuido en escalones. En esencia existen tres escalones fundamentales: alta dirección responsable de las decisiones estratégicas, mandos intermedios responsables de las decisiones operativas y supervisores o jefes de centros de actividad (línea) responsables de las decisiones tácticas. Es en resumen, el esquema militar.
El proceso de decisión constituye todo un cuerpo de doctrina desarrollado en la Teoría de la decisión desarrollada por Savage, Von Neumann y Milnor. Dicho de forma rápida, la decisión supone una elección entre varias opciones oscurecidas la mayoría de las veces de un cierto nivel de incertidumbre y de ambigüedad, seguida de una toma activa de postura materializada en una acción ejecutiva en consecuencia. Por tanto, puede haber una elección sin decisión consecuente, pero no puede haber decisión sin una elección previa.
Como tal proceso cognitivo, la decisión supone la elaboración de reglas de inferencia del tipo si... entonces... o ... (if... then... else...) donde las condiciones “if” son premisas que impulsan a tomar una u otra decisión en función de la regla de inferencia que se haya establecido. Por otro lado, cuando la decisión se toma en función de varias premisas, entra en juego el álgebra booleana con los operadores “and”, “or” y “not”.
Con este motor de inferencias en la base consciente o inconsciente de toda elección, la toma final de decisiones entra dentro del proceso completo del sistema de mando y control:
- Establecimiento de objetivos. (dónde se quiere llegar)
- Análisis de situación. (dónde estamos) Se requiere toda la potencia del sistema de información para conocer la realidad sin distorsiones.
- Aplicación del motor de inferencia lógico
- Emisión de órdenes concretas.
- Evaluación. Estudio "feed-back" de los efectos de las decisiones tomadas.
- Búsqueda de soluciones alternativas. O capacidad de adaptación a nuevas circunstancias.
Uno de los elementos más importantes de la Teoría de la decisión es el concepto “valor” considerado como dato de utilidad en el proceso de despejar la ambigüedad y la incertidumbre. Sobre todo ello, la Teoría de la decisión tiene elaborado un complejo cuerpo de conocimiento matemático, del que sólo baste decir que está en la base de muchos sistemas de inteligencia artificial (I.A.).
Derivado del concepto “valor”, se desprende que no toda la información que el decisor recibe es útil para la toma de decisión, e incluso un exceso de información sin valor añadido para despejar incógnitas de decisión puede generar el efecto contrario denominado “information input overload”, o sobrecarga de información, que provoca una caída significativa del rendimiento de la capacidad decisoria, y la toma de decisiones erróneas.

17.- Codificador

Es el subsistema que modifica el código de información interno de la organización convirtiéndolo en código público, capaz de ser entendido por la propia organización y por el mundo exterior. Básicamente estamos ante el conversor de órdenes en lenguaje comprensible más allá del propio sistema, o bien en acciones del propio sistema como respuesta a los estímulos recibidos.
Incluye grupos subsidiarios que elaboran información explicativa, divulgadora, traductores a otros idiomas, relaciones públicas, gabinetes de prensa, publicistas. Estos grupos suelen trabajar en gabinetes adjuntos al decisor. En el caso de que la orden sea una acción concreta, la decisión se transforma en un código interno de señales, a veces encriptado, como es el caso de las órdenes de activación de la Fuerza en las unidades militares, y que viajan hasta el elemento ejecutor final de la acción a través de los canales y redes designados para este tipo de comunicación.
En los organismos individuales (en el ser humano concretamente) el codificador está la corteza frontal, o área de Broca, que proporciona los circuitos nerviosos para la formación de las palabras. En el caso de que la decisión sea una acción motora, la orden viaja por la neurona motora con un código de trenes de potenciales de acción a través del axón (que es la fibra nerviosa eferente o motora), directamente del cerebro hasta la denominada placa motora insertada en los músculos, que hace mover las fibras musculares estriadas, en el caso de movimientos voluntarios de los músculos del cuerpo que nos permite movernos y mover los brazos y las manos, o las fibras de músculo liso, en el caso de que la orden sea de carácter vegetativo, para regular las funciones internas del organismo.

18.- Transductor de órdenes de salida externa

Es el subsistema que emite la información de salida, cambiando esta en acciones a ejecutar por los diferentes responsables de cualquiera de los subsistemas que procesan materia y energía. También emiten la información al "éter", al exterior del sistema para que sea captada por el entorno.
En el caso de los organismos individuales, el transductor de salida es, para las órdenes motoras, la placa motora, estructura neuromuscular que traduce los trenes de potenciales de acción eléctricos que llegan de la neurona motora a impulsos contráctiles de las fibras musculares. En el caso de órdenes de comunicación, el transductor son esas mismas placas motoras que residen en nuestro aparato del habla, lengua, cuerdas vocales y músculos de la garganta que nos permiten articular las palabras.

19.- Transductor de órdenes internas

Para las organizaciones, los transductores de salida interna son todo el personal que transforma una orden en acción ejecutiva, bien sea esta una modificación en el proceso de actividad interna o bien sea lanzar la información fuera, vía prensa, correo, radio, televisión.
El establecimiento de relaciones de comunicación entre la organización y el suprasistema, o bien la activación de los elementos productivos para convertir las órdenes en acciones y tareas concretas.
Todo está, en cualquier caso, orientado a mantener el sistema estable, la autorregulación de las constantes internas. Se trata de múltiples, innumerables sistemas de retroalimentación que regulan las funciones hormonales, de producción, de mantenimiento de niveles críticos. En suma, los transductores de señal interna son todos los dispositivos internos del organismo y de las organizaciones, que son capaces de mantenerlas vivas.
Estos son los diez y nueve (19) subsistemas críticos que permiten que un ser vivo, simplemente lo sea. Uno solo que falle, que no funcione, y el ser vivo dejará de serlo.

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Autor: José Alfonso Delgado (Doctor en Medicina especializado en Gestión Sanitaria y
en Teoría de Sistemas) (joseadelgado54@gmail.com)
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La publicación de las diferentes entregas de Visión sistémica del mundo se realiza en
este blog, en el contexto del Proyecto Consciencia y Sociedad Distópica, todos los lunes
desde el 20 de enero de 2020.
Se puede tener información detallada sobre los objetivos y contenidos de tal Proyecto
por medio de su web: http://sociedaddistopica.com/
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