27/7/20
No nacemos sabiendo (Visión sistémica del mundo: 28)
1.- Problemas de aprendizaje
Cuando acabamos nuestros estudios –
quizás por el esfuerzo tremendo que ha supuesto terminarlos -, creemos que
nuestra época de estudiantes ha concluido, y entramos en la época dorada de
nuestro ejercicio profesional, donde lo que adquirimos es “experiencia”. Luego,
la realidad que es nuestra gran maestra nos hace comprender que debemos seguir
leyendo revistas, asistir a seminarios y congresos, renovar nuestra bibliografía
y, en fin, dedicar una parte nada despreciable de nuestro tiempo a mantenernos
al día – al menos-, si no queremos ser sobrepasados por todos aquellos que
están dispuestos a arrebatarnos nuestro puesto.
Pero, aun aceptando que tenemos la
obligación de mantenernos al día, sin embargo, circunscribimos esta necesidad
al ámbito de nuestro trabajo como técnicos o especialistas en una determinada
rama del saber. Los médicos somos conscientes de que hemos de mantener nuestros
conocimientos, lo que conseguimos a duras penas, dada la inconmensurable
avalancha diaria de información que nos inunda de revistas, libros, Internet,
etc y que, por supuesto somos incapaces de absorber por muy rápido que podamos
leer -. Pero, en cualquier caso, nuestra necesidad de aprendizaje se suele
centrar en lo que es nuestro conocimiento para el ejercicio de nuestra profesión.
Los especialistas en gestión tienen un
campo de conocimiento que da un paso hacia delante, en el sentido de que al
menos en teoría han de ver la empresa, la organización como un todo
interrelacionado. Pero la necesidad de mantenerse al día en las técnicas:
contabilidad, costes, operaciones, programación informática, diseño de bases de
datos, evaluación económica, selección de personal, etc., también les limita el
campo de visión, tanto más cuanto que en la práctica cada uno ocupa en sus
primeros años puestos muy sectoriales en las empresas.
Los técnicos en consultoría externa
suelen tener una visión aún más global, su trabajo está bastante orientado al
asesoramiento en planificación estratégica, técnicas de innovación,
evaluaciones, auditorías, planes de calidad, programas ambientales, estudios
sociológicos, de clima laboral, etc.
Pero cada cual, en la práctica, está
obsesionado con el trabajo que tiene que hacer y con hacerlo lo mejor posible.
A fin de cuenta en su contrato de trabajo no hay ninguna cláusula que diga, que
es responsable del control sistémico de la organización, ni que ha de vigilar
el “steady state” del sistema. Y sobre todo a nosotros nos pagan por desempeñar
adecuadamente una función concreta que se basa en unas determinadas actividades
y tareas, para las que nos hemos formado en las universidades y en las escuelas
de negocio, y por las que nos pagan a fin de mes.
Fuera de lo que es nuestro puesto de
trabajo y nuestra función por la que nos pagan, solemos hablar con los
compañeros mientras tomamos el café de media mañana, y comentamos sobre la
marcha de nuestras organizaciones, sobre la política, etc., y es ahí –fuera de
contexto- donde nos aventuramos a hacer verdaderos diagnósticos empresariales y
sociológicos, pontificando sobre cómo se deberían hacer las cosas para que la
empresa o el país funcionara mejor. Cada cual, pues no somos ciegos, vemos la
realidad que nos rodea, y nos fijamos en las deficiencias, y tenemos nuestra
particular visión de las cosas y de cómo mejorar, “si a mí me dejaran”. Porque
da la casualidad de que el jefe siempre tiene la culpa... “pero ¿cómo no se
dará cuenta?”. Pero a fin y al cabo, como la cosa queda en nuestro particular
“toreo de salón”, mientras desayunamos, y después de haber solucionado los
problemas de la empresa y del país, volvemos cada uno a nuestros puestos,
satisfechos tras haber descargado nuestras opiniones.
En esto que pasan los años, y vamos
creciendo en sabiduría y en edad, y subiendo en el escalafón. Saltamos de
empresa en empresa en busca de mejores sueldos y puestos, hasta que pasamos de
la línea al staff, y entramos en la dinámica de los mandos intermedios. Como
somos muy buenos en nuestro trabajo vamos subiendo por méritos, o bien - como
pasa en la función pública -, como vamos devengando trienios, vamos ganando
antigüedad que es sinónimo de sabiduría y experiencia, lo que nos hace
candidatos a puestos cada vez de mayor responsabilidad. Pero, sin darnos
cuenta, en esa trepada laboral, se cuela por las rendijas una de esas leyes de
la Naturaleza que nos devuelve a nuestra condición de seres mortales, el
Principio de Peter, que dice algo así como que “cada cual va escalando puestos en el mundo laboral hasta que alcanza su
nivel de máxima incompetencia, y ahí se para”. Conclusión, por definición,
y mientras no se demuestre lo contrario, todos los jefes, políticos, directores
generales, militares generales y demás altos cargos de las empresas y de la
Administración son, según el principio de Peter y si el silogismo no falla,
unos incompetentes. En Política, esta sentencia tiende a ser rigurosamente
cierta, dados los resultados.
Este principio, lejos de ser una
afirmación no exenta de gracia, como lo de la ley de Murphy, no deja de ocultar
una realidad tremenda, cual es que, en el fondo, nadie nos enseña a ejercer el
mando, no nacemos sabiendo, ni nadie nos enseña a observar la realidad desde un
prisma holístico, global. Vemos cómo el ejercicio del poder se trata de cumplir
desde el sentido común y desde la experiencia. Pero la experiencia es
heurística, y tiene mucho de vida personal y de desarrollo de recursos que van
con el carácter y con nuestro patrón de comportamiento y de escucha, “el
librillo del maestrillo”, que solemos decir. A todo esto, lo de ejercer el
mando se suele confundir con mangonear, verbo que con una connotación
ciertamente despectiva quiere significar entremeterse en asuntos que,
concerniéndonos o no, hace que tratemos de imponer a los demás nuestro carácter
voluntarioso y nuestras apetencias e intereses personales. Para más de uno esta definición – de la Real
Academia de la Lengua – le sonará a “hacer política”. Pero eso es otro tema. El
hecho cierto es que más allá de los honores que supone para cualquiera que le
traten de “Sr. Director”, y de la pompa y circunstancia que ello conlleva, el
ejercicio honesto y profesional del poder no es algo que se aprenda
instantáneamente por el hecho de ser nombrado para un puesto de alta
responsabilidad en una organización.
Esta realidad que ha costado más de una
crisis de gobierno, de fracasos institucionales y de desaparición de empresas,
es en el fondo un problema de aprendizaje.
Como esta afirmación no es nueva, las
escuelas de negocio han desplegado una infinita variedad de cursos de alta
dirección y de títulos “Máster”, donde enseñan a los profesionales que de
alguna forma están afectados por algún tipo de ejercicio del mando, las
técnicas más modernas de gestión, de management, de liderazgo “leadership”,
etc. Son absolutamente necesarios estos conocimientos si pretendemos conocer
los entresijos de las organizaciones en un mundo tan competitivo como el
nuestro. Es decir, en la actualidad, para el ejercicio del mando no basta como
mérito la antigüedad, la experiencia y el buen juicio de aquel que ha vivido
muchos años. Es necesario adquirir un conjunto de técnicas de “management” sin
las cuales no hay forma de entender muchos de los avatares de nuestras
organizaciones. Esto ya no es cuestionable.
Si repasamos un programa tipo de un curso
“máster” de gestión, en ellos se abordan temas como los fundamentos de la
gestión, marketing, logística, planificación estratégica, gestión de recursos
humanos, contabilidad financiera, presupuestaria y de costes, programación de
operaciones, diseño de procesos, planes de calidad, incluso temas relacionados
con la ética y con la comunicación interpersonal. Afortunadamente, nuestros
directivos y los que algún día lleguen a serlo, disponen de esta fuente de
aprendizaje y de conocimientos.
Aún así, hay algo que falla. O algo no
termina de encajar, porque las empresas, las sociedades, los grupos humanos
siguen pasando por severas crisis.
Desde luego, ya ha sido un paso de
gigante incorporar los conceptos de estrategia a las empresas, cuando hace no
más de treinta años, la obsesión de todo directivo era conseguir el máximo de
beneficios en el ejercicio para mantener su cargo ante el consejo de
administración.
El síndrome del corto plazo ha sido una
de las grandes enfermedades que ha sufrido la Sociedad en el Siglo XX. Esta
patología empresarial ha provocado grandes defectos visuales en los directivos,
no permitiéndoles ver más allá del ejercicio en curso. Muchas veces se ha
calificado a los gerentes de las empresas de “apaga fuegos”, porque lo que se
les exigía era resolver problemas urgentes y conflictivos. Absorbidos por este
desasosiego, detrás del cual la amenaza de impagos, de descubiertos bancarios,
de huelga, no dejaba dormir a los gerentes, se ha desarrollado una serie de
normas de comportamiento, a los que Senge en su libro denomina “arquetipos” y que, mira por donde,
responden al comportamiento sistémico de las organizaciones, y pueden ser
modelizados y representados con las herramientas de simulación como “Dinámica
de Sistemas”.
Los defensores del pensamiento sistémico
no pretendemos afirmar que tenemos la solución ideal, la piedra filosofal, el
bálsamo de Fierabrás, para los problemas de nuestro agitado mundo, simplemente
decimos que “he aquí” otra forma de ver la realidad, que acaso sirva para
llevar el timón de nuestras empresas y de nuestra sociedad con algo más de
conocimiento de causa.
Este es el problema de aprendizaje, no
sólo individual, sino colectivo. Senge afirma que en la mayoría de las empresas
que fracasan, se pueden detectar pruebas evidentes de que se encuentran en
atolladeros casi insalvables, pero nadie hace caso. Parece incluso, que a tenor
de las cifras de fracasos empresariales (según Shell la vida media de las
empresas industriales es inferior a los cuarenta años), fuese hasta saludable
la supervivencia sólo de los más fuertes. Pero no nos engañemos, el coste
social es tremendo, y se crea siempre una situación de tensión social que en
nada ayuda al crecimiento y al desarrollo de los países.
Senge ha encontrado en su dilatada
historia como investigador social y del mundo empresarial, siete barreras al
aprendizaje, que pueden resultar trágicas si no se identifican a tiempo.
2.- Barreras al aprendizaje
De este problema de aprendizaje, que
comienza nada más terminar nuestros estudios y termina cuando nos jubilamos,
Senge ha identificado una serie de comportamientos y actitudes que suponen una
seria barrera al aprendizaje y reflejan nuestro día a día, nuestras ideas
expresadas en la cafetería de la empresa mientras tomamos nuestro café, y que
lógicamente, aún si se pusieran en práctica, no solucionarían nada, porque
caeríamos en los mismos errores que nuestros criticados y denostados jefes.
2.1.-
Yo soy mi puesto. Cada cual a lo suyo. Nos pagan
por hacer esto o aquello. No nos preocupemos de más. Pero realmente, si algo
demuestran los modelos dinámicos es de qué forma todas las variables de un
sistema están relacionadas entre sí. Nadie trabaja de modo aislado. Esto se ve
aún mejor cuando se diseña un mapa de proceso y se hace el seguimiento de las
líneas de actividades. En las clásicas organizaciones verticales, esto ha sido
imposible verlo. Sin embargo, Charles Chaplin en su antológica película
“Tiempos modernos”, representa una excelente parodia, de hasta qué punto somos
un simple eslabón de una cadena productiva; tan es así, que como al pobre
obrero se le ocurriese sonarse la nariz, todo el proceso se venía abajo. Esta
visión Tayloriana del trabajo ha provocado esta forma de ver las
organizaciones.
2.2.-
Enemigos externos. “Si algo sale mal, la culpa es
siempre de otro” (que se lo digan a nuestros amados políticos). Este es el gran
sambenito que se trata de colocar cuando las cosas no funcionan. Cuando se
llega a comprender la complejidad dinámica, y cómo todos estamos íntimamente
relacionados, aprendemos hasta qué punto nuestras acciones tienen un efecto
sobre el resto de la organización, y aún más tienen un efecto boomerang una vez
regresan del largo camino a través de las interacciones en toda la organización.
Es humano tratar de defenderse de las acusaciones, tanto más cuanto que detrás
de estas, acecha la amenaza de un despido. Realmente este echarnos las culpas
unos a otros, y jamás reconocer la nuestra, no deja de ser un mecanismo de
defensa contra el riesgo del desempleo (o a la pérdida de votos).
2.3.-
La ilusión de hacerse cargo. Esta actitud,
también llamada “proactividad”, es la antítesis de la pasividad institucional.
Es decir, hay que tomar medidas antes de que la situación quede fuera de control.
Pero, ser proactivo, que es esencialmente bueno, deja de ser efectivo si se
ataca el problema con enfoques equivocados, y si enmascara una reactividad
nociva, en tanto se considera que la culpa es siempre de otros. La proactividad
mal encauzada tampoco sirve de mucho para solucionar los problemas. En el fondo
el directivo proactivo puede llegar a ser como el buen samaritano que trata de
ayudar sin saber cómo. Este hacerse cargo, incluso puede enmascararse como
medidas consecuentes al éxito. Es el clásico ejemplo de las empresas que crecen
indiscriminadamente al calor de una explosión de las ventas o de los contratos.
Si el mercado cumple con su naturaleza cíclica, cuando las ventas o los
contratos caigan, el excedente estructural que se generó con una actitud
proactiva, puede hacer fracasar a la empresa, al no poderlo mantener.
2.4.-
La fijación en los hechos. Senge indica hasta qué punto
la preocupación por los hechos, por las cifras dominan las discusiones
empresariales. Está fuera de toda duda la importancia de disponer de un
correcto sistema de Información (informática). Pero el mejor Sistema
informático no sirve de mucho, por cuanto que
tiene la tendencia perversa a que nos fijemos en los acontecimientos inmediatos.
Tan negativo es no responder a los avisos que nos lanza el Sistema informático,
como responder de forma visceral. Un ejemplo claro es la respuesta a la baja
ocupación de camas de un hospital con la prolongación de la estancia media, o
con el ingreso de pacientes de modo innecesario para así “maquillar” un
problema estructural. En este sentido, el uso del análisis de series temporales
mediante una técnica sencilla como las medias móviles nos permiten obviar el
factor de confusión que introduce la estacionalidad, y conocer adecuadamente la
tendencia a largo plazo de una variable.
El aprendizaje de la organización es
insostenible si el pensamiento de la gente se focaliza en los hechos
inmediatos. Por ello el uso de herramientas que nos permitan ver más allá de
los hechos concretos es tan importante.
2.5.-
La parábola de la rana hervida. Dicen los
expertos que, si colocamos a una rana en una olla con agua muy caliente, ésta
saltará de inmediato, pero si la colocamos en otra olla con agua a temperatura
ambiente y aportamos calor de modo que muy paulatinamente la temperatura se
incremente, el pobre batracio no se percatará de que el agua le está cociendo
literalmente y morirá. Esta es la paradoja del sobrepasamiento u “overshoot”
de Donella Meadows. No nos percatamos
que hemos atravesado el umbral de la viabilidad hasta que nos encontramos con
una situación irreversible. En el sector público español, los funcionarios
estamos convencidos de que los vaivenes de la empresa privada no nos afectan.
Esta creencia es la mejor forma de que nos suceda lo que a la rana.
3.6.-
La ilusión de que se aprende con la experiencia.
Aquello de que la experiencia es un grado no es del todo falso, pero tampoco es
del todo cierto. Y esto es así porque las consecuencias de nuestra gestión no
la solemos sufrir nosotros, sino los que nos suceden en el puesto. Es decir,
casi nunca experimentamos directamente las consecuencias de nuestras decisiones
más importantes. Tan es así, que hay un aforismo genial que dice: “los problemas de hoy proceden de las
soluciones que a los problemas se dieron ayer”. Esta sentencia se cumple
siempre y además con precisión matemática. Los ciclos entre causa y efecto en
muchas ocasiones superan la vida útil de un gestor. Luego la experiencia propia
en principio se circunscribe a aquella que nos permite aprender de nuestros
errores en el corto plazo, a no ser que sepamos ver la organización con
perspectiva histórica. Pero eso no es aprender de la propia experiencia, sino
de la experiencia de la organización, en la que nosotros intervenimos en un lapso
relativamente corto de tiempo.
3.7.-
El mito del equipo administrativo. Se acepta de
forma incuestionable que en la actualidad no se puede trabajar solo, sino en
equipo. El equipo es la pieza clave para garantizar el éxito. Pero eso siempre
que no se constituya en grupo de presión, más preocupado en garantizar su
propia línea de interés que del interés de la organización. Esto suele ocurrir
con demasiada frecuencia, y lo único que hace es desplazar la carga de uno solo
a un grupo cohesionado en torno a la defensa de una visión parcial. Si esto es
así, no se ha avanzado nada.
No nacemos sabiendo, ciertamente; pero en
nuestro aprendizaje se nos incorpora sutilmente el “sueño del Planeta”, es
decir, lo que la sociedad espera de nosotros, con todo un conjunto de
arquetipos de comportamiento y de estereotipos, que muchas veces suponen más
una barrera al aprendizaje, que una ayuda.
Lo veremos cuando hablemos de lo difícil
que es cambiar nuestros modelos mentales, que nos han servido toda la vida,
pero que ahora son la causa de nuestras desgracias.
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Autor: José Alfonso Delgado (Doctor en Medicina especializado en Gestión Sanitaria y
en Teoría de Sistemas) (joseadelgado54@gmail.com)
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La publicación de las diferentes entregas de Visión sistémica del mundo se realiza en
este blog, en el contexto del Proyecto Consciencia y Sociedad Distópica, todos los lunes
desde el 20 de enero de 2020.
Se puede tener información detallada sobre los objetivos y contenidos de tal Proyecto
por medio de su web: http://sociedaddistopica.com/
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26/7/20
El Condicionamiento (Enseñanzas Teosóficas: 180)
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Autor: Jiddu
Krishnamurti
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Las Enseñanzas
Teosóficas se publican en este blog cada domingo, desde el
19 de febrero de 2017
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25/7/20
Escape Earth: juego online
Puedes
acceder a él por medio de este enlace:
¡Disfrútalo!
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24/7/20
"50 prácticas para llevar una vida sencilla, calmar tu mente y sosegar tu mundo emocional", por Emilio Carrillo
Vídeo (duración total: 03:55:15) del Taller online compartido por Emilio Carrillo para la Casa de Acogida de Pepe
Bravo (Alozaina), los días 23 y 24 de mayo de 2020, titulada 50 prácticas para llevar una vida sencilla, calmar tu mente y sosegar tu mundo emocional:
1ª Parte (01:53:04):
2ª Parte (02:02:11):
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0.
Reflexiones sobre las circunstancias actuales
1. Huracán de magnitud
aceleradamente creciente
2. El traje que se ha
quedado estrecho.
3. Esta casa es una ruina.
4. Experimento de la “rana
hervida”.
5. Noches oscuras.
6. Evolución de la consciencia
(personal y colectiva): tren (utopía y distopía)
7. Las células y su
evolución: los ciclos.
8. Ser semillas de la
nueva humanidad.
9. No gastar energías
queriendo rehabilitar o reformar la casa, lo vejo.
10. Situarnos en el centro
del huracán.
11. Sacar lo mejor de
nosotros mismos.
12. Nacer de nuevo.
13. Prácticas: vida
sencilla, calmar la mente y sosegar el mundo emocional.
1.
Prácticas de vida sencilla
1. Otro ritmo de vida:
dejar atrás la vida complicada, culto a la velocidad, acumular, competir,
dominar…
2. Libera espacios en tu
agenda.
3. Introduce ellos
momentos y prácticas de pausa y respiración consciente
4. Eligio de la lentitud.
5. Aprende el arte de no
hacer nada.
6. Modera tus hábitos de
consumo y aligera tus pertenencias: <<Necesito poco; y lo poco que
necesito, necesito poco>> (Francisco de Asís).
7. Comparte lo que te
sobra.
8. Da valor a las cosas
que no tienen precio.
9. Evita el endeudamiento.
10. No te enfades ni te
enojes… y no intentes dominar.
11. Salir de la
desnaturalización.
12. Y de la
deshumanización.
13. Alinearse con el
Sentido de la vida (Tao): solo hallarás el sentido de tu vida cuando encuentres
el sentido de la Vida.
14. Escucha a tu cuerpo.
15. Obsérvate y escúchate
a ti mismo.
16. Libertad: es la
ausencia de miedos. Esto es la libertad absoluta y total y completa ausencia de
miedo
17. Silencio: En el día a
día, nuestra vibración se va densificando: los espacios de silencio contribuyen
a eliminar esa densificación: el silencio es una ducha consciencial y
espiritual. Es un gozo y hay muchas maneras de practicarlo.
18. Confianza: En ti mismo
y en la Vida…
19. Aceptación.
20. Acción.
2.
Prácticas para calmar tu mente
1. No es verdad que sea normal tener una
voz en la cabeza que habla sin parar.
2. No es verdad que lo que somos y nuestros
pensamientos son lo mismo.
3. No es verdad que exista el pasado.
4. Los errores: la comprensión consciente
de su papel en tu vida.
5. No es verdad que exista el futuro.
6. No es verdad que vivamos en el presente.
7. Saca la basura de tu
cabeza. La basura es cualquier cosa que te distraiga de lo único que realmente
importa: este momento, aquí-ahora, Cuando por fin puedas vivir el presente te
sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien que lo haces.
8. Práctica del
aquí-ahora: ¿Dónde estás?: Aquí. ¿Qué hora es?: Ahora. ¿Qué eres?: Este
momento.
9. Tienes que aprender a
elegir tus pensamientos tal como se escoge la ropa cada día. Y esa es una
habilidad que se cultiva.
10. No es verdad que
siempre haya algo que va mal.
11. Cesa de pensar “acerca
de” y de utilizar al otro y lo otro como pantalla.
12. No hagas tuyos los
sistemas de creencias que te imponen.
13. No tomes drogas de
ningún tipo.
14. No rechaces los
“sapos” y las “noches oscuras”.
15. Centra tu atención no
en el qué haces, sino en el “cómo” lo haces.
16. No rechaces las dudas
y transformarlas en dudas activas.
17. La ley del efecto
contrario.
18. Vive consciente de que
los opuestos forman parte de la totalidad y de que todo lo que deseas o pides
te traerá su opuesto.
19. Ante cualquier
experiencia –placer, dolor, alegría, tristeza, entusiasmo, depresión,
serenidad, ira, salud, enfermedad…–, estate con ella.
20. Cuando mires, mira;
cuando toques, toca; cuando comas, come; cuando camines, camina; cuando hagas
el amor, haz el amor…
3.
Prácticas para sosegar tu mundo emocional
1. Tus deseos: podar los de baja gama y
potenciar los de alta gama.
2. Tempestades y borrascas emocionales.
3. ¿Qué hacer ante una tempestad
emocional?: duelo y apoyo externo.
4. ¿Qué hacer ante las borrascas
emocionales?
5. La práctica de la polarización.
6. “Consejos” de vida para serenar tus
emociones.
7. Práctica de la nariz
vertical y la mirada horizontal: Auto-observación, toma de consciencia y
aceptación / Tener una “estrella polar” que te sirva de referente.
8. Es el camino el que da
la felicidad, no el destino.
9. No vivas aferrado a lo
que le gusta a tu pequeño yo.
10. No vivas pendiente de
lo que le disgusta a tu pequeño yo.
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23/7/20
La oportunidad de una reforma
La
casualidad tampoco existe en las viviendas. El momento en el que se plantea o
se comienza a definir la necesidad de una reforma, siempre coincide con la
necesidad de una nueva forma de vida para las personas que la desean o sienten
la necesidad de llevarla a cabo.
Las
viviendas acumulan vida y experiencias en su interior y en el momento en el que
se plantea un cambio de su forma, la energía cristalizada en su interior toma
también una nueva forma con los consecuentes nuevos reflejos inconscientes
sobre sus habitantes.
Muchas
personas se sorprenden cuando, al conocer lo que refleja la zona vital de la
vivienda que desean renovar, coincide con el deseo de aportar novedad al mismo
área de su vida interior.
Las
reformas siempre generan una nueva forma de vivir la vivienda y también la
vida; sobre todo la interior.
Conocer
el área vital de la vivienda sobre la que deseas hacer una reforma, puede darte
mucha información sobre el aspecto interior de tu vida que, inconscientemente,
desea la novedad.
Si no
sabes qué zona o zonas vitales están implicadas en la reforma ni que reflejo
tienen sobre ti, trata al menos de sentir en tu interior qué cambios realmente
deseas lograr más allá de los físicos.
Trata
de llegar, en tus reflexiones, a conclusiones más profundas que la necesidad de
más espacio, de más luz, o de mejorar la estética. Trata de sentir qué deseas
vivir que no estás viviendo, trata de llegar a los lugares de tu vida interior
que crees que necesitan reformarse y, una vez lo tengas definido, trata de mantener
esa conciencia presente cada vez que vayas a tomar decisiones sobre los planos,
sobre los materiales o sobre los colores.
Tener
presente tu necesidad real interior, te ayudará a satisfacerla en tu exterior.
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Autor: Andrés
Tarazona (andres@andrestarazona.com)
Todos
los jueves, desde el 7 de noviembre de 2019, Andrés comparte
en este blog una serie de publicaciones centradas
en el Diseño
Sentido: interiorismo y diseño consciente de viviendas, comercios y
empresas que mejoran la calidad de vida.
Todas
están a tu disposición de manera gratuita a traves del e-book Habitar, al que
puedes acceder a través de este enlace:
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22/7/20
No tenéis más que alargar la mano...
Después de la hora mágica, cuando el día besa a la noche en la
cumbre de las montañas, ha salido la luna de detrás del horizonte y se ha
sembrado de estrellas el cielo. Y el silencio ha venido de puntillas por el camino viejo
buscando el alma de los pajarillos y de las flores, de los almendros y las
manzanas. Y Abul Beka se ha sentado, como cansado, bajo la higuera quebrada que sombrea el
jardín.
Un perfume de jazmines sube en el aire para después caer como un
velo de olores sobre Medina Runda.
Y así decía Abul Beka:
—Si sabéis esperar, el árbol os da su fruto sin violencia. No
tenéis más que alargar la mano y, al tocarlo, se desprende vencido por la
madurez. ¿A qué viene la impaciencia de muchos que van al árbol y lo zarandean
y lo golpean y lo tuercen, para que desprenda el fruto?
Y después de tomarlo en sus manos, lo ven verde y al saborearlo lo
sienten amargo y dicen: «¡Este árbol es malo, cortémoslo!».
Y yo les diría: grandes son aquellos que saben el momento y se
preparan para él; y pequeños son aquellos que por su ceguera creen que todo es
ciego.
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Autor: Cayetano Arroyo
Fuente: Diálogos con Abul Beka (Editorial
Sirio)
Nota: En homenaje a la memoria de Cayetano Arroyo y Vicente Pérez Moreno,
un texto extraído de los Diálogos de Abul Beka se publica en este blog todos los
miércoles desde el 4 de octubre de 2017.
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21/7/20
Barranca abajo
Iba preparado para pegar un frenazo a su vida en
cualquier momento, sorteando los huecos y las piedras, derrapando con la rueda
delantera y los caprichos que cada vez se le antojaban más innecesarios.
Ya había
probado con alistarse en cascaras de nuez y otras utopías, se había desollado
los pies escalando guijarros, viajando a las calderas de la inconformidad y
restregándose una tusa de maíz por las entendederas, tratando de atrapar con la
punta de la nariz, la zanahoria prometida.
Y cada
día se alejaban más los caramelos, los cachitos de chocolate y arreciaban las
tormentas. Más frenazos y menos brisa que le diera un poco de esperanza en el
recodo venidero.
Probó a
restregar mucosas con desparpajo, se durmió en el cogote de la lujuria e hizo
un fardo tras otro, huyendo siempre del aburrimiento, usando un catalejo roto
para descubrir el faro.
Y el
sendero cada vez más desgarbado y abrupto, más incierto y con más recodos. La
pendiente más peligrosa y la promesa más inalcanzable. Cada mañana menos
sombras de arbustos debajo de las cuales sentarse unos minutos a tomar aire.
Mas
sembrados de tristeza los campos solitarios, más miedos revoloteando atraídos
por el crujir de los huesos.
Allá
afuera huía una liebre asustada, un relámpago escapado de las nubes, un siseo
misterioso en el mar tragándose a la reina de las mandarinas y al carro de
vapor sin leños nuevos, ni una gota de confianza en las alacenas.
De
pronto el caminante se detiene, mira en las alforjas de su bici y allí
reluciente, al alcance de la mano, hace consciente que lleva un manojo de fe
para sembrarlo.
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Autor: José Miguel Vale (josemiguelvale@gmail.com)
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Informe XI. Encarnar sin bragas y a lo loco (VI parte). Deéelij
¿Os
hace falta integridad?
La integridad se define como “la cualidad de ser integro” E, integro es aquello “que no carece de ninguna de sus partes”
y “Dícese de la persona recta, proba,
intachable” Así de concreto y parco [se menciona sin crítica] es el
diccionario.
Puede parecer mucho o poco, pero lo
importante es que se diga con exactitud qué es la integridad y a qué obedece.
Si hacemos una igualdad, puede concluirse que integridad es coherencia. Asumir
lo que se Es en todo momento.
El
pensamiento de una persona íntegra es parejo a su obrar. Nunca desdice de sus
acciones al mismo tiempo que mantiene sus ideas y propósitos. O dicho de forma
plástica: hacer como se piensa y pensar como se hace. Lo contrario sería señal
evidente de una trasgresión en la personalidad y una muestra clara de una
mente, cuanto menos, no muy sana.
La integridad es una cuestión, por
tanto, íntima, ética y moral. Los pensamientos y la rectitud de los mismos en
el obrar, van parejos y hacia el mismo objetivo. Se es consecuente con lo que se
predica, de tal manera que la propuesta se manifiesta con el ejemplo en las
acciones y actitudes que a diario se mantienen y perciben.
Ese pensamiento, en orden, termina
configurándose como si de una ley se tratara. Es una norma que se acata sin
flexibilidad; no es posible doblez, o se es, o no se es; aquí las medias tintas
son el camuflaje que no sirve para nada. O se da la cara, o se huye. O hay
valentía, o se es un cobarde; sin medianías.
La determinación, nunca escenificada
ni dramatizada, es férrea y no claudica ante las contrariedades; tampoco se es
contradictorio en las conclusiones expuestas.
Es tal el poder de esta virtud, que una
vez que se tiene claro Quien se Es, se Es (Singularidad); sin especulaciones,
sin oscilaciones. Podría decirse que es el principio del que parte la
maravillosa rutina fructificante del idealista que mantiene elevada la bandera
de sus principios a sabiendas de las críticas o detrimentos recibidos. Es la
ratificación absoluta de la sinceridad en todos los órdenes, llegando a poseer
un nivel ético y moral envidiable a la vez que eficaz y tremendamente
constructivo.
No vender a nadie para comprar tu
futuro, eso es integridad. Pero se sigue esperando de los psicópatas
gobernantes, integridad; cuando es algo de lo que adolecen, algo que ni saben
qué es, pero que sin duda exigen a los demás cuando no cumples las directivas
irracionales que imponen como medio para aplicar el orden, cuando en realidad
lo que producen es caos continuado. Y usa esto de la integridad contra ti si no
cumples con sus designios perturbadores culpabilizándote de lo que se les
ocurra; la cuestión es extender en ti más culpa, y que asumas que la causa de
todo desastre eres tú por no cumplir sus leyes y normas dictatoriales. El
problema es que terminas creyéndote la acusación y sembrando culpabilidad en
ti. Entonces ya poseen en absoluto el poder de manipularte a su antojo y ni te
das cuenta. La clave, es volver a ser íntegro, a ser coherente; si lo
consigues, esta chusma depredadora y depravante no podría ni insinuarse a ti,
pues olerías el timo y su engaño a una distancia abismal. Así que no vendas a
tus hijos cuando das el voto, pues estás regalándoles un futuro absolutamente
incierto, iracundo y demencial. Sigue votando creyendo que compras un buen
futuro, pero en realidad estás vendiendo el futuro de tus hijos. ¿Te imaginas
que en el futuro tus hijos se den cuenta que por tu falta de integridad, al dar
tu voto, les arrojaste a un futuro de mierda?
Sí bwana, pero…
Desde pequeño, tuve un padre que
solo entendía la educación a base de hostias. Así que hasta los 14, en que
tenía cuerpo para plantarme ante él y decirle que se la devolvería, no cesó el
reparto de hostias. Mientras tanto, cada vez que las recibía y/o al mismo
tiempo me gritaba, en mi mente le decía “si bwana, pero voy a seguir
haciendo lo que me da la gana” y cuando todo cesaba, seguía a las mías.
Siempre he sido un rebelde, con causa o sin ella, como quieras, pero he hecho
lo que me ha dado la gana, es decir, he sido libre; y eso les ha jodido mucho a
los demás, en especial a los más cercanos; salvo para una tía que dijo de aquel
pequeño: es un travieso divertido. En
aquellos catorce años almacené mucha rabia e ira contra mi padre, mucha. Nunca
devolví el golpe, ni a él, ni a nadie, siempre tuve la convicción de que la
vida les pasaría la factura, y el tiempo me dio la razón. Pero a los 14 años,
tras aquello que he referido, me perdí. Me sumergí durante unos 11 años en el
pozo de las tinieblas. Siempre me decía: ¿Dónde está ese chaval, alegre,
divertido, espontáneo, feliz? ¿Dónde estaba? Lo buscaba, pero no lo
encontraba. Fueron años que, si bien
daño no fui haciendo a nadie, sí me lo hacía a mí. Hasta que llegó el momento
en que entendí que mi padre no sabía hacerlo de otra forma, y conseguí
perdonarle. Lo siguiente fue perdonarme a mí, y eso costó más, pues estaba muy
enojado con aquel niño que no supo defenderse físicamente, porque físicamente
no podía hacerlo de alguien que era mucho más grande que él. Y cuando conseguí
perdonarme, me recuperé; el chaval, alegre, divertido, espontáneo, feliz había
vuelto. Pero aquello no implicaba que todo estuviera solucionado, no. Ser así,
ser alguien que tiene conectada su Particularidad a la Singularidad, no es
precisamente caerle bien a los demás, sino todo lo contrario, así que me
acostumbre a quedar mal. Era lo que
había si quería seguir siendo Yo. Y así permanecí, hasta hoy, sin agacharme
jamás. Si te gusto bien, y si no, pues también, el que tiene el problema no soy
yo. Y aquí te pego algo que no es mío y que resume lo que he expuesto hasta
ahora: “SI YO SOY COMO QUIERO SER Y A TI
NO TE GUSTA COMO SOY… ¿QUÉ TE HACE PESAR QUE EL PROBLEMA LO TENGA YO? “
Pues sí Almitas, venimos aquí al
estilo sin bragas y a lo loco, y el problema es que si te agachas, te dejan el
orto bien pelado como mínimo. Así que tú sabrás qué has estado haciendo en tu
vida hasta ahora, pues si mucho te agachaste, mucho te han desflorado. Pero si
no te gusta lo que lees, tiene dos opciones (1) deja de leer, esto no es para ti,
o (2) no te agaches más.
La cuestión, y mira que lo he
hablado veces, es que te metieron, por el orto, miles de sistemas de creencias;
y es que estás en un mundo donde la ingeniería social para el dominio
psicológico del ser humano es la norma a seguir. Mientras, tú, o la mayoría, ni
os cuestionáis en lo mínimo lo aprendido, visto u observado, y os limitáis a
repetir lo ya aprendido, visto y observado sin que haya habido antes un
criterio mínimo de evaluación de toda esa ingeniería social que te han
aplicado. Pese a ello, lo he ido exponiendo hasta ahora y seguiremos
describiéndola, no en toda su totalidad, pues habría que hacer un tratado, sino
en partes evidentes, y si esas partes las eliminas de tus quehaceres diarios,
miles de sistemas de creencias adoctrinados has eliminado y cada vez te
agacharás menos y mejor tendrás el orto, mientras, habrá que usar cremita pues
se te usó hasta sin vaselina.
11/9
Septiembre de 1989. Llego a tomar
las llaves del avión reservado para las prácticas de vuelo. No había que hacer
plan de vuelo, nunca nos alejábamos más de 100 millas desde el aeropuerto base,
pero se escribía en un cuadrante a dónde irías. Yo puse que iba a Cuba. A las
dos horas regreso. Me esperaba mi instructor, el jefe de la escuela de vuelo y
un inspector de la FAA. Habían dado alerta hasta los Guarda Costa. Tocó
interrogatorio. Fue una broma, lo entendieron. Castigo: no volaría en una
semana, a la siguiente los de Inmigración me ponían de regreso en el Dallas
International de camino a Madrid y a partir de ese momento haría plan de vuelo
para estar identificado en las pantallas del control de tráfico aéreo.
15:00 del 11 de septiembre de 2001 en Espakistán, el telediario decía que
una avioneta se había estrellado contra una de las torres gemelas en NY. Para
mí ese destrozo no lo podría provocar una avioneta. Luego dicen que un avión
secuestrado es el que se ha estrellado en la torre. Espera, yo digo que me voy
a Cuba y me montan aquello, y aquí secuestran a un avión de pasajeros ¿y no
sale ningún caza a interceptarlo? No me lo creían (con el tiempo nos enteramos
que lanzaron dos F-15 sin municiones a dar una vuelta por el Atlántico).
Aquello no cuadraba por ninguna parte. Luego llega el segundo impacto, luego
que si fueron cuatro aviones, otro contra el pentágono, al final las torres
colapsaron. ¿Tú te creíste la versión oficial? Pues la mayoría de los yanquis
sí y autorizaron a su gobierno a ir a la guerra, primero en Afganistán… el
resto ya lo sabes. En serio ¿te sigues creyendo la versión oficial? Pues seguro
que aquello a los controladores, pilotos civiles y militares, ingenieros y
arquitectos, no les cuadraba por ningún lado. Luego se demostraría que todo fue
un ataque de falsa bandera que el propio gobierno dejó que se cometiera, pero
aún a día de hoy la gente se sigue creyendo la versión oficial. ¿Ves o no ves?
A lo mejor es que no quieres verlo ni a la de tres, pero el orto aún te lo
están taladrando si sigues la versión oficial. Así que deja de agacharte que
vas sin bragas y a lo loco en este mundo.
El
11/9 del virus
Por similitud, acabamos de recibir el primer impacto. Ha sido brutal, pero
sólo es el primer impacto, y no ha sido suficiente para que dejes la actitud de
ir sin bragas y a lo loco; no, no ha sido suficiente, ni te has enterado de qué
está pasando. Pero resulta que vas a necesitar un segundo impacto que tampoco
te despertará del todo. Luego llega el tercero, pero seguirás en la inopia, y
sólo el desplome hará que dejes de poner el orto. Mientras, agachado, esperando
que alguien te resuelva lo que sea; mientras esperando que los políticos te
ayuden… ¿En serio sigues esperando a que los políticos te ayuden? Jo, pues de
estar a cuatro patas no has parado en toda tu vida si sigues creyendo en los
políticos. Claro, que aquí me podríais preguntar o decir algo así como “tu
amigo Emilio estuvo metido en política” Vale, sí, es cierto, pero no me
preguntes a mí sobre la situación del orto de Emilio, pregúntale a él; yo
respondo de mí mismo.
En
la actualidad, el primer impacto ha trastocado a niveles muy serios sino
mortales la economía, al menos de algunos países. Miles de parados. Empresas
que jamás abrirán. Otras invirtiendo a ver si consiguen recuperarse y sin
muchas posibilidades de conseguirlo. Familias que agotaros sus recueros
económicos y que ya piden comida. A los sin techo los han vuelto a mandar a la
calle y que se busquen la vida como antes. Curioso, los que venden pañuelos en los
semáforos aún no han vuelto, yo al menos no los he visto. Ni los aparca coches
ilegales han vuelto. Los precios suben, al menos yo sí lo he notado en ciertas
cosas. Espakistán ya no sabe ni la deuda que posee o cuánto la supera en su
PIB, este gobierno ha sido pillado mintiendo, incluso internacionalmente lo han
demostrado; ahora el pollo con la Guardia Civil por que estos hacen su trabajo,
y parece que su trabajo era demostrar que el gobierno estaba enterado de todo
lo del virus y lo dejó ir cuando podía haber puesto medidas para evitarlo, pero
han dejado que mueran miles y que la economía se hunda. Lo que el gobierno no
sabe es que no debería haberle tocado los huevos a la Guardia Civil, que esto
trabajan por su HONOR, que son patriotas, que tienen competencias superiores a
la Policía Nacional, que controlan todo el territorio nacional, sus fronteras y
que tienen más efectivos operativos que las propias Fuerzas Armadas. Se les ha
olvidado que la Guardia Civil primero son militares y luego son policías y nunca
perros al servicio del estado que destroza a los ciudadanos a quienes juraron
proteger. Cuidadín.
Pero
la economía mundial no es que esté saludable, está bien tocada. A día que esto
escribo esto concretamente (01/06/2020) no hay manera de reservar un avión o un
tren para julio, no hay disponibilidad. Suena raro esto, ¿no? En fin, hay
muchas cosas que evidencian que el primer impacto ha hecho una mella de la que
aún no nos hemos dado cuenta. Ahora quieren venir con eso de la renta básica
universal para las familias (300.000 calculan) que se han visto tremendamente
perjudicadas. Aquí, en Espakistán, cuando calculan, calculan por el orto. ¿De
dónde van a sacar el dinero para estas ayudas? Sí, los expertos dicen que
reduciendo el 40% de las pensiones. Tiene lógica, es decir, 1/3 del presupuesto
es para las pensiones, 1/3 es para pagar la deuda y el otro tercio es para
pagar lo demás; así que en vez de quitar del pago de la deuda impagable jamás
de los jamases, se les quita a los pensionistas. Así que ya sabéis la solución
que os dan los políticos, más por el orto y aún ni te has enterado.
Mientras,
los políticos han cobrado su sueldo, y en ningún momento pensaron quitarse
algo, aunque fuera simbólico. Al Coletas lo protegen más de cinco vehículos de
la Guardia Civil, pero más que protegerlo, el Coletas no se ha enterado de que
lo tienen bien vigilado, y a este como el resto no los protegen, los vigilan
para cuando llegue el momento, que ha de llegar algún día, porque simplemente
ya no se podrá soportar más que os den por el orto un día sí y el otro también.
Por cierto, el rey ni está ni se le espera (y mira que dice ser patriota), y
eso que se le ha ofrecido en bandeja que tome el control de la situación y restablezca
cierto orden. Pero Almitas que me leéis, que esto no es una democracia, nunca
lo ha sido, aquí se pasó de la dictadura franquita a la tiranía del régimen del
78, y pruebas hay montones, solo has de investigar un poco. Se repartieron el
pastel entre los que estaban y los que venían y a seguir dando por allí a los
que sin braga y a lo loco van por la vida agachándose, la mayoría.
¿Acaso
crees que el Servicio Secreto que ha de seguir protegiendo a los ex presidentes
USA y a más de uno de los que participaron en esas administraciones, los están
protegiendo o vigilando? En este mundo se vigila todo. Tú y yo somos vigilados
por todos los medios posibles. Una cosa es que no nos metan mano, pero si
vienen a por nosotros, es que les resultamos no solos molestos, sino peligrosos
por lo que decimos o hacemos.
Bien,
pues el primer impacto ha llegado, no nos hemos enterado de lo que ha pasado,
ni quien lanzó el impacto, ni cómo protegerse, ni como reparar los daños
causados. Nos mantienen con alfileres, no saben cómo hacerlo de otra forma,
pues el tinglado se les está desmontando. La gente empieza a darse cuenta, como
mínimo, de que algo no funciona, y menos mal que se dan cuenta de una vez de
esto, que antes justificaban el sistema mundial llamado democrático.
Entre el primer
impacto, y veremos cuando llega el segundo, que no será viral, bueno será
viral, pero no será por medio de un virus, eso ya no pueden hacerlo cuando han
visto que no les ha salido como querían. Tendrán que ser otro tipo de impacto,
pero haberlo seguro que lo hay, es más que necesario, evidente y lógico, y aquí
no hablo de canalizaciones o datos de los ET, es pura lógica, si es que usas la
lógica y no el orto como se te acostumbró.
Pero insisto, entre el primer impacto y el que llega, muchos médicos de
distintas especialidades con CV maravillosos han salido diciendo la verdad de
lo que estaba pasando, pero en ninguno en los medios de comunicación oficiales,
que aún siguen controlados por los oscuros, han salido. Lo han hecho como han
podido en redes sociales, y era obvio que serían censurados; y a estas alturas
no me pidas enlaces, búscatelos que yo hice mis deberes, y aquí estamos
acostumbrado a que nos lo hagan.
Ha habido una
auténtica movida en los medios alternativos difundiendo la verdad del primer
impacto, así que a ponerse las pilas. Ha habido una revolución incluso por
políticos que se han atrevido a decir las cosas por su nombre en sus
parlamentos. En Espakistán no, aquí no hay valientes, solo moñigas y cagarrutas
que solo saben chuparla a los de arriba con tal de conseguir mantener su cota
de poder y dádivas presupuestadas. Pero ha habido personas valientes que han
dicho la verdad, pocos, pero su voz ha sido escuchada, y ha sido útil y han
servido a la humanidad, no lo hicieron por sus países, sino por el conjunto de
la población mundial. Muchos videos que ahora cuesta encontrar, pues fueron
quitados a los minutos de ser colgados, luego los ridiculizaron, los tacharon
de mala praxis… vamos lo de siempre, pero siguen ahí, dando la cara y batallando.
Estos, como yo, siguen yendo sin bragas y a lo loco, pero ha cambiado algo en
ello: ya no se agacharán más. Una vez que das el paso, cruzas el punto de no
retorno, ya no hay vuelta atrás. Una vez que decides no agacharte más, se les
acabó el que puedan seguir controlándote, y este es el MIEDO tan grande que
tienen los controladores: que nos demos cuenta del juego, que decidamos darles
la espalda, no jugarlo más y jugar a lo que se nos ocurra. Pero mientras todos
dejan de ser serviles yendo agachados ofreciendo el orto sin parar, hace falta
más impactos, y la traca final: el colapso del sistema. Parece que hay que ir
hasta el precipicio, hasta la ruina y ruindad total para decir: se acabó.
Mientras, orto al aire y que lleguen los sucesivos impactos que quedan por
venir.
El día de la boda del pequeño de mis hermanos, le dije a mi madre (que
había tenido 9, siendo yo el mayor): “felicidades,
los has casado a todos, menos a mí”. Ella me miró algo derrotada y dijo: “Sí, a ti ha sido al único que jamás he
controlado”. Pero díjome más al final de sus días, dijo, y uso mis
palabras, que estaba orgullosa de mí pues era el único, de sus hijos, que había
vivido una vida en libertad, como ella no pudo tenerla, que toda su “bronca”
contra mí, no fue otra cosa que el grito por no poder ser como yo: libre. Os
explico, ella fue la última de 7; cuando llegó, no había dinero para darle de
comer, así que se la encomendaron a una Tía que se ofreció a cuidarla desde
pequeña con la condición de que siempre estaría en su casa y no en la de la
madre. Así que así se educó, con una especie de Rottenmeier, que lo era,
y con su madre, padre y hermanos a los que veía en la hora de la merienda. Su
educación fue forzada, así como su adiestramiento social, así aprendió sus
sistemas de creencias, y así funcionó el resto de sus días, imponiendo como
había aprendido de la Rottenmeier. Sus hermanos, siendo la pequeña, le tenían
miedo, nadie se metiera con mi madre pues saldría escaldado, al estilo de la
Rottenmeier. Incluso su boda fue forzada por la Rottenmeier. Se le obligó a
casarse con un hombre (mi padre) que sí bien la amaba, ella no le amaba. El
resto de su vida imagínatela. Como la de muchos otros seres humanos: una vida
adiestrada y sin libertad; y repitiendo lo que aprendió pues pensaba que así
eran las cosas y que si lo hacía de otra forma se traicionaría a sí misma y a
los “principios” inculcados. Para colmo, su primer hijo le llega tras doce horas
sin epidural, con más de cinco kilos, y encima el niño le saldría indomable,
rebelde y contestón.
Ha habido miles de
Rottenmeier en este mundo, y muchas personas afectadas por esas Rottenmeier. La
cuestión es, independientemente de cómo te educaron o recibiste toda la
ingeniería social que has mamado y tragado, ¿seguirás agachándote y ofreciendo
el orto a los orcos del pantano? ¿Necesitas más impactos para darte cuenta de
dónde estás metido y cómo es la forma de liberarse del control de los orcos?
Pues mientras, al menos, quizá, te das la oportunidad de pensarlo, te explico
alguna cosa más y así vas teniendo más datos para reflexionar con la lógica, no
con lo otro que empieza por “or” y acaba en “to”.
El truco de las letras, por si te sirve.
Para muchos esto será algo que
desconocen totalmente, pero para resumir lo que hago es un copia y pega de un
artículo, el resto es cosa de investigarlo por tu cuenta, y al final te cuento
lo que tengo y cómo se consigue.
La Ley Marítima o Ley de Admiralidad es un cuerpo normativo
internacional que rige las relaciones entre entidades de Derecho
privado o corporaciones dedicadas al tráfico marítimo, y tiene su origen en los
usos comerciales de los antiguos egipcios, fenicios y griegos que llevaban a
cabo comercio marítimo en el Mediterráneo. Fue primero recopilado en la edad
media en el Llibre del
Consolat de mar de Barcelona, que aún sigue siendo internacionalmente el texto de
referencia sobre Ley Marítima.
Si miramos nuestro Documento Nacional de Identidad, permiso de conducir y
cualquier documento emitido por organismos públicos, nos daremos cuenta que el
nombre de la persona está escrito todo en MAYUSCULAS, en documentos españoles y
de casi cualquier país occidental. Piénsalo bien, ¿qué razón estética,
informática o legal pueden aducir para usar en toda documentación emitida por
el estado esta forma de escribir los nombres, aún en contra de los usos
gramaticales?
En el momento de tu nacimiento, los padres o cualquier persona que
represente al recién nacido hacen un registro en el Registro Civil. En ese
mismo instante, una corporación es creada con un nombre similar al tuyo, pero
escrito en MAYUSCULAS, de la misma forma que los nombres de barcos o empresas.
De esta manera se crea una corporación, una ficción legal que tu, el hombre o
mujer de carne y hueso acepta inconscientemente representar y con ello aceptar
ser regida por la Ley de Almirantazgo. Esto es lo que en el derecho de la
antigua roma se conocía como Capitis
deminutio máxima, la pérdida total de derechos de una persona.
Para entender el porqué de tan refinada farsa debemos remontarnos a la gran
recesión (creada) tras la I guerra mundial y a la quiebra de los estados. La
Corporación conocida como The United States entró en estado de insolvencia en 1933, a través del Emergency Banking Act
del 9 de Marzo de 1933. Para poder continuar funcionando, la corporación USA
ofreció sus empleados (ciudadanos) a la Reserva Federal como garantía de la
deuda. En 1933 se introdujo la obligatoriedad del registro de nacimiento, y el
Certificado de Nacimiento funge desde entonces como título de Valor, parecido a
las acciones en la bolsa. Su valor se corresponde las ganancias promedio que se
esperan de una persona a lo largo de una vida promedio, proveniente de su
fuerza de trabajo, ideas creativas, experticia, consumo, impuestos, enfermedad
y las que aún se les puedan ocurrir. Este sistema se ha establecido a lo largo
del mundo, y es válido para la mayoría de países occidentales, con diversos
matices.
Ya que el Dólar, el Euro y en general las monedas ya no están vinculadas al
patrón oro y son creadas por los “Bancos Centrales” privados (FED, Banco
Central Europeo) y son simples letras de cambio que representan una deuda,
éstas solo están cubiertas por el crédito involuntario que las personas le dan
a “su Estado” con el registro de su nacimiento, y con la energía en forma de
trabajo esclavo con la que sostenemos el sistema.
Desde este punto de vista, en España esta creación de una corporación, que
pasa a ser representada por el hombre o mujer de carne y hueso (y espíritu)
salta a la vista si nos detenemos a observar que el número asignado al
Documento Nacional de Identidad es idéntico al Número de Identificación Fiscal,
necesario para ejercer actividades comerciales. Este número le es asignado a
españoles y extranjeros residentes en España, independientemente de que ejerzan
actividades comerciales o laborales, ya que el documento se emite al cumplir
los 14 años de edad, o incluso antes de manera optativa.
Al estar basada toda esta manipulación en la perversión del lenguaje,
(necesaria para respetar el libre albedrío) es en él en dónde encontramos
ejemplos e indicios de como este sistema funciona. La mayoría de estos términos
suelen venir del inglés, como los tristemente famosos daños colaterales, collateral damage. Collateral tiene en inglés
también el significado de garantía de
una deuda, por lo tanto, se refiere a la pérdida de una mera mercancía.
El término Recursos Humanos nos
recuerda que somos considerados como un bien a administrar, una parte más de
los recursos de una corporación. La tergiversación del lenguaje más conocida es
la aplicada en países anglosajones por la policía, que al preguntar: do you understand? (¿entiende? ) en
realidad buscan que el sujeto acepte entrar en contrato bajo Ley Marítima y en
realidad quieren decir: do you stand
under? (¿se somete?). Esto es un juego del lenguaje que es aprendido por
los agentes en la práctica y probablemente sin saber por completo sus
connotaciones, al ser ellos solo parcialmente conscientes de la profundidad de
la manipulación del sistema.
http://movimientofreeman.blogspot.com/2011/05/la-ley-de-almirantazgo-y-la-esclavitud.html
En
el enlace que te he dejado, se habla del movimiento Freeman, pero eso ya lo
lees si quieres ahí, ahora se trata de observar cualquier documento que poseas,
tarjetas de créditos, incluso las tarjetas de los súper mercados, reflejan tu
nombre con letras mayúsculas, todas; y ese no eres tú, ese es esa especie de
contrato que hacen con una entidad, pues te tratan como una entidad, como una
empresa, no como una persona, de esta manera cualquier documento que la
administración pública te envié, llegará en el sobre con letras mayúsculas, incluso las cartas del banco procede de igual
modo, pero ese no eres tú, y no tienes porqué atender ese correo o atender a lo
que esas cartas te digan, pues tu nombre es en minúsculas. Lo hacen así pues te
tratan como a una cosa, a una empresa a la que facturar, multar o exigir algo
dado que con tu nombre en mayúsculas establecieron, sin que lo sepas, un
contrato mercantil, y sin que te des cuentas has de responder como una empresa
a ese contrato que ni firmaste y del que no te enteraste que existía. Así que
lo que puede hacer es lo siguiente, y esto es para los de Espakistán, pues en
los demás Gilikistanes no sé cómo funciona. Hay cuatro opciones, (1) vas al
registro civil, y solicitas con estas palabras un “certificado literal de nacimiento”
Estas son las palabras a usar, no pidas un “certificado de nacimiento” pues te lo darán con el nombre en mayúsculas,
repito, solicita un “certificado literal de nacimiento”. Tal cual,
entonces te han de dar fotocopias, normalmente dos, del tomo y página donde tus
padres te inscribieron, y figuran sus firmas. En el libro se escribe en
minúsculas tu nombre, incluso los de tus padres, el mío así es. Puedes solicitar,
además, que el funcionario lo compulse, y agregarán otro papel con la
compulsación del documento fotocopiado del original del registro civil. (2)
Puedes hacerlo on line ingresando en la Web del Ministerio de la teórica Justicia,
ir a la pestaña de registro civil, luego a la pestaña de partida de nacimiento,
te suele pedir el tomo y página, y si no lo tienes, en el certificado de
matrimonio sí consta, si estás casado; necesitaras el certificado digital para esta
opción. (3) En el caso de que residas en un pueblo, vas al Juzgado de Paz y
solicitas tu “certificado
literal de nacimiento”, y en estos juzgados suelen hacer muy rápido
todo el trámite. (4), si tienes a alguien dentro del sistema judicial, amigo,
familiar, alguien en quien confíes, te lo pueden tramitar sin problemas, es
más, es algo que hacen con relativa frecuencia en su trabajo.
Así,
una vez que lo tienes, y te llega a tu casa un documento o carta, con tu nombre
en mayúsculas puedes rechazarlo exponiendo tu certificado literal de nacimiento
diciendo que tu nombre es en minúsculas y no en mayúsculas como indica lo que
quieren entregarte. Yo lo hago así, y luego no vuelven a mandar nada de nada.
Incluso si te llaman un juzgado, presentas el certificado literal de nacimiento
aludiendo a lo mismo, que la citación llega en mayúsculas pero que en verdad es
en minúsculas y que se han equivocado de persona.
¿Recuerdas
que también voy sin bragas y a lo loco, pero que no me agacho? Pues imagínate
la de veces que por falta de información te pusieron aquello lleno de multas,
por ejemplo, y siempre son sangrantes y duelen muchísimo.
Nota: Este
Informe XI es muy largo y se ha dividido en VIII partes para su publicación, si
quieres el resto sólo solicítalo.
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