Agenda de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

28/4/10

Meditaciones (LV)

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Cada opinión que emites,

cada juicio de valor que formulas,

cada dualidad que haces tuya

expresa el grado de consciencia con el que te identificas

y como ves el mundo desde tu ego

y desde la atalaya de tu mente.

Pero ese mundo en nada coincide con la Realidad.

Por vehementes que sean tus argumentos

y por seguro que estés de tus convicciones,

ese mundo es sólo la perspectiva limitada de lo Real

en la que voluntariamente te encarcelas.


Sopla a mi oído una sola opinión sobre algo,

enuncia tu agrado o desagrado ante cualquier cosa

y te mostraré la cárcel en la que te encierras,

La prisión es tu ego; el prisionero, tu Ser

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Las Meditaciones emanan de la lectura de un poema breve, pero intenso y profundo Hsin Sin Ming, obra de Seng Tsan, uno de los primeros maestros chinos de Zen. Se publican en el Blog de lunes a viernes (Primera entrada e introducción: martes 23 de febrero de 2010). El sábado 20 de marzo se insertó el compendio de las 28 primeras Meditaciones; el viernes 9 de abril, de la 29 a la 42; el sábado 17 de abril, de la 43 a la 47.; y el sábado 24 de abril, de la 48 a la 52.

Una nueva mente, una nueva educación

Por aquello de las causalidades, en los últimos días se han insertado en el Blog varias entradas centradas en la interrelación entre consciencia y educación que han despertado mucho interés entre l@s amig@s del Blog (Un salto cuántico en la educación, Proyecto “La Educación Prohibida” y Modales y buena educación, de 22, 23 y 26 de abril, respectivamente). Siguiendo la Ley de Atracción, desde la revista Uakix (http://www.uakix.com) remiten un artículo de Reyes Ollero que profundiza en varias de las reflexiones recogidas en las entradas citadas.

Reyes se presenta como madre, terapeuta transpersonal y facilitadora, coordinadora de la Asociación Conciencia, tutora y terapeuta de la Escuela Española Transpersonal (reyes@transterapia.com). El título de su artículo es Una nueva mente, una nueva educación y gira en torno a tres grandes preguntas: ¿qué está ocurriendo en occidente con el sistema educativo?; ¿dónde nace la crisis de este sistema educativo?; y ¿cómo podemos llevar la sanación de mente?.

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¿Qué está ocurriendo en occidente con el sistema educativo?

El sistema educativo actual está en crisis y un claro reflejo de la misma es el aumento sostenido del fracaso escolar, la ansiedad, el estrés y la depresión que acompaña a profesores y alumnos, así como la creciente tasa de suicidio en adolescentes y el aumento de la violencia en las aulas. Algo no está funcionando de la manera correcta.

La gestión consciente de esta crisis está motivando que en los países “desarrollados” se estén llevando a cabo importantes iniciativas donde se comienza a considerar al ser humano como multidimensional: mente, cuerpo, espíritu. La idea es cultivar cada una de estas dimensiones en un nuevo sistema educativo holístico. La intención de estas iniciativas es autentica, pero aunque cada vez son más numerosas y más profundas, no dejan de ser investigaciones puntuales lejos de ser transferibles actualmente al sistema educativo general. Algunas de estas iniciativas se centran en introducir espacios donde los niños puedan expresar y reconocer sus emociones, incluyendo también otras prácticas como el yoga y la meditación. La puesta en marcha de estos proyectos son un reflejo de un cambio en la conciencia global que es lo que finalmente posibilita la implantación de un nuevo paradigma, una nueva forma de mirar, que integra a la anterior para posteriormente transcenderla.

La educación precisa de un cambio, un nuevo enfoque, un reinventarse desde el fondo, postulando nuevos fines y adaptando la estructura formal para encarrilar un nuevo rumbo.

¿Dónde nace la crisis de este sistema educativo?

La educación ha estado centrada en satisfacer las necesidades más básicas del ser humano. Tomando como referencia la pirámide de Maslow, la educación ha dado prioridad al desarrollo de las habilidades adecuadas para que los seres humanos atiendan sus necesidades fisiológicas (respiración, alimentación, descanso) y de seguridad (física, de empleo, familiar, de salud), evolucionando en las últimas décadas a contemplar otras necesidades como la de afiliación (amistad, afecto) y reconocimiento (autoestima, respeto, éxito), dejando prácticamente en la sombra el cultivo de otras facetas tendentes a la autorrealización (plenitud). Todo ello se desenvuelve en un paradigma de fondo basado en la escasez y la competencia, conformado por creencias reduccionistas como “solo sobreviven los más fuertes”, “no hay suficiente para todos”, “los seres humanos estamos separados”, y así podríamos continuar con una larga lista que refleja el estado de conciencia en el que la humanidad se ha desarrollado.

Desde esta concepción de la vida y atendiendo a la etimología de la palabra ‘educar’ emparentado con educare, en cuyas acepciones encontramos “conducir”, “sacar afuera”, parece que estamos vulnerando el fin de la educación. Cabe preguntarnos: ¿Estamos siendo fieles al propósito real de la educación? ¿Estamos proporcionado espacios seguros de expresión, expansión, exploración de la identidad de los niños? ¿Les permitimos que brote de ellos toda su grandiosidad? ¿Les guiamos y señalamos las vías para que construyan una mente feliz más allá de las circunstancias que se den en sus vidas? ¿Estamos orientando a los niños hacía la autorrealización, la autoconciencia, la responsabilidad y la compasión?

En contraposición, la educación está basada en el sistema temor, lo que nos lleva a motivar en los niños el aprendizaje de múltiples titulaciones, idiomas y habilidades, con la intención de crear una falsa sensación de seguridad. Cuando pregunto a las personas que asisten a mi consulta ¿Sientes que hay algo seguro en la vida?, tras una breve pausa contestan “solo la muerte”. Vivimos nuestra existencia tratando de hacer real lo irreal con el consiguiente grado de frustración y hasta locura. El opuesto al sistema temor sería el amor. ¿Pero cuándo estoy expresando uno u otro en lo referente a nuestra relación con los niños? No siempre es fácil reconocerlo.

Qué diferente serían nuestras relaciones si como pauta previa a la acción nos preguntáramos ¿Qué estoy eligiendo expresar en este momento?

Expreso amor cuando al percibir al otro reconozco todo su potencial; lo siento capaz, lo miro más allá del papel que esté representado en ese momento a través de un determinado comportamiento o actitud. Expreso amor cuando veo en él su fortaleza, su autenticidad, el Ser que se oculta tras la persona. El amor es expansión.

Expreso miedo cuando me centro en la vulnerabilidad del otro, lo percibo como un ser limitado y por tanto mis acciones van encaminadas a protegerle de forma incapacitante, no permitiendo la exploración natural de la vida y de lo que es, con el fin de que no tome contacto con el dolor y de esta manera yo evite experimentar el propio. El temor es contracción. ¿No es esta la sensación predominante en la educación?

La necesidad de cambio y reorientación de la educación es una experiencia que vivo día a día en mi rol de madre y en el ejercicio de mi vocación en mi consulta privada como terapeuta, donde a menudo soy testigo de la desorientación y el abismo que invade a la persona al abordar la educación. La culpa y la impotencia a menudo se hacen presentes en los educadores, sobre todo de los adolescentes, cuando se sienten presas de un sistema de pensamiento obsoleto que ha quedado muy lejos de poder señalar un camino motivador adecuado a las verdaderas necesidades de niños y jóvenes.

La educación, como cualquier otra estructura, es una proyección del estado de salud en el que se encuentra la conciencia colectiva. La noción de conciencia colectiva se refiera a las creencias compartidas y a las actitudes morales que funcionan como una fuerza unificadora dentro de la sociedad. Esta fuerza se encuentra separada y es, generalmente, dominante en comparación con la consciencia individual.

Desde este paradigma el cambio se producirá en la medida que aumentemos el nivel de conciencia individual, lo que implica por un lado una gran toma de poder que llevará aparejada una total responsabilidad.

El cambio real viene dado por darse cuenta de esta visión y abrirse a la misma para poder comenzar a entrenar en lo que en verdad puede llevar a transformaciones profundas, la sanación de nuestra mente.

¿Cómo podemos llevar la sanación de mente?

El camino es sencillo y no por ello fácil. Son muchas las resistencias que surgen en el camino pero sin lugar a dudas la elección de iniciarse en esta empresa es la más importante y las más autentica a la que puedes dedicar tu existencia.

Todo cambio comienza por un darse cuenta, el cual a su vez sólo es posible si decidimos comenzar a practicar la observación de todo lo que acontece en nuestra vida. Para posibilitar este estado de atención sostenida comenzaremos por incluir en nuestro día pequeñas rutinas de observación de la respiración y posteriormente del flujo de pensamiento, el cual y en contraposición a la creencia generaliza de la necesidad de controlar los mismos, los dejaremos pasar, sin engancharnos a las historias que de forma inevitable surgirían.

Esta práctica nos permitirá estar atentos a nuestras programaciones mentales de dolor que podremos ir abandonando en la medida que vayamos venciendo las resistencias, que de seguro a lo largo del proceso surgirán, abrazando y acogiendo con amabilidad lo que inevitablemente se manifiesta.

Comenzando el cambio de dentro a fuera podremos entre todos generar una nuevo sistema educativo cuyo elemento clave sea la transformación del individuo por medio del autoconocimiento.

Me surge cerrar este espacio aludiendo a Krishnamurti, sabio del siglo XX que realizo importantes aportaciones al establecimiento de una educación holística. Sostenía que la práctica educativa debe descansar en tres fundamentos básicos cuya aplicación debe llevarse a cabo en el siguiente orden de prioridad:

+Despertar en el niño un profundo interés por la totalidad e integridad de la vida.

+Descubrir y cultivar sus talentos innatos.

+Facilitarle al alumno la adquisición de los conocimientos y capacidades necesarios para desenvolverse en la sociedad.

Una nueva práctica educativa cuyo fin primordial implica el desarrollo armonioso de cuerpo, corazón y mente se está gestando en la mente de una masa crítica cada vez más numerosa y lúcida, como expresión del irrefrenable incremento de conciencia al que estamos asistiendo.

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Si despertamos

Si despertamos de las tonterías del ego y volvemos a fluir con la Vida viviremos una vida completa e íntegra. Sabremos lo que significa amar verdaderamente y la compasión será el estado constante de nuestro corazón y de nuestra mente.

Tú no tienes el control. Nunca tendrás el control. Tienes que marcharte. Eres sólo una idea de alguien que vive en un cuerpo de carne y hueso. En el fondo sabes que eres una impostura. Eso te inquieta, pero no puedes enfrentarte a ello abiertamente. Tienes demasiado miedo para verlo abiertamente. Tienes demasiado miedo para verlo directamente. Temes que signifique tu muerte.

Los árboles del bosque no temen ninguna pérdida. La pérdida personal no tiene ningún significado para el que ha despertado. Nosotros somos los bosques; somos la Tierra, el Cielo y todo lo que llena este maravilloso Universo. El ego puede morir, nosotros no.

Cuando oímos el canto de un pájaro en la profundidad del bosque, el pájaro, el canto y el bosque somos nosotros. Es lo que somos en cuanto la Vida Misma. Cuando el cuerpo muere y se descompone, esa Conciencia sigue estando Consciente. No puede acabar. De modo que déjate ir.

¿Quién se sigue aferrando, y por qué? Conviértete en la voz del bosque, en el sonido de las olas, en el calor del sol, en el amor de las risas de los niños y en todas las infinitas maravillas que constituyen el mundo real. Abandona tu ridículo ego ilusorio y descubre lo que eres en realidad: Vida.

Autor: Melvyn Wartella

Fuente: http://no-dualidad-francisco.blogspot.com

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Las Aportaciones para la plasmación de la consciencia expandida y la red consciencial se publican en el Blog los martes, miércoles y jueves. Hasta ahora se han insertado las siguientes:

0. Solicitud de aportaciones (entrada de fecha 19 de enero) 1. La hora y el turno de la “ecología mental” (Leonardo Boff) (20 de enero) 2. Más de lo mismo. ?No! (Federico Mayor Zaragoza) (20 de enero) 3. 2010: Año del Amor Incondicional y del Paraíso en la Tierra (Domingo Díaz) (20 de enero) 4. Es tiempo de los ciudadanos (Xavier Caño Tamallo) (21 de enero) 5. 2010: Latido Mundial (Latido Mundial) (21 de enero) 6. Ser Dios mismo, aplicándonos en conseguir las cualidades que le atribuimos (José Manuel Piñero) (21 de enero) 7. Consciencia ampliada (José Julio Ruiz Benavides) (21 de enero) 8. Elogio de la metamorfosis (Edgar Morin) (22 de enero) 9. Pautas de Sintonización y Activación Energético-Vibratoria (Asthar Sheran) (23 de enero) 10. Consciencia y “participation mystique” (José Tamayo) (25 de enero) 11. Expansión de la consciencia: Redes de consumo local (Pilar S.) (26 de enero) 12. Más allá del horizonte (Julio Andrés Pagano) (26 de enero) 13. Consciencia y unificación de la física en el marco de la nueva ciencia (Rafael López Guerrero) (27 de enero) 14. Organización del trabajo e invasión de la privacidad: correr por correr (Sidi Mohamed Barkat) (29 de enero) 15. Aprovechemos la crisis para transformar el sistema (José Carlos García Fajardo) (29 de enero) 16. La crisis del ego (Jordi Pigen) (01 de febrero) 17. Ciencia de la Totalidad (Fernando Narayana) (02 de febrero) 18. ?Cuánto dinero es suficiente para una vida buena? (Robert Skidelsky) (05 de febrero) 19. Un nuevo paradigma (Freeman) (10 de febrero) 20. Tertulia: una práctica concreta para la expansión consciencial (Concha Redondo) (10 de febrero) 21. El cambio en lo religioso y en el “modo de conocer” (Enrique Martínez Lozano) (10 de febrero) 22. Hay que dejar de ver tragedias y noticias negativas (Nathan Romano)(16 de febrero) 23. La ciencia en su Totalidad (Fernando Narayana) (17 de febrero) 24. Islam y altermundismo (Yafar Abdellah) (18 de febrero) 25. La Era de la Libre Ascensión (?ngel González) (23 de febrero) 26. Cambio de perspectiva o nueva percepción de la realidad (Ana Valle) (24 de febrero) 27. ?Utopías? ?No!: Derechos Fundamentales ineludibles (Freeman) (25 de febrero) 28. Democratizar la educación (Shakira) (2 de marzo) 29. Nos veremos en el Viaje (Emilio Carrillo) (3 de marzo) 30. Crece el voluntariado (Bernardo Kliksberg) (4 de marzo) 31. De súbditos a ciudadanos, la gran transición (Federico Mayor Zaragoza) (9 de marzo) 32. Nueva etapa (Espiritualidad y Política) (10 de marzo) 33. Red consciencial (Emilio Carrillo) (11 de marzo) 34. Red consciencial y protocolo general de actuación (Freeman) (11 de marzo) 35. Espiritualidad, acción y desapego (Vandana Shiva) (23 de marzo) 36. Criterios para una percepción auténtica de la realidad (Ana M? Schlüter Rodés) (24 de marzo) 37. La civilización empática (Jeremy Rifkin)(25 de marzo) 38. La que estamos liando entre todos (Karolus)(30 de marzo) 39. Caminos de búsqueda (Cristina Vega)(31 de marzo) 40. La práctica de la relajación en las aulas (Mª Mar Pérez López) (1 de abril) 41. Importancia de las creencias positivas en nuestra vida (Mónica Cáceres) (6 de abril) 42. Un Tiempo de Gran Liberación (Sananda) 43. El paradigma que viene (Ken Wilber) (8 de abril) 44. Querer para poder (Adama) (13 de abril) 45. Lo importante no es lo que nos ocurre, sino como actuamos ante ello (Enrique Álvarez) (14 de abril) 46. Sumergirse más profundo, volar más alto y percibir con mayor comprensión (Arcángel Miguel) (15 de abril) 47. La masa crítica y la teoría del centésimo mono (Enrique Martínez Lozano) (20 de abril) 48. Miedo, rebelión, libertad (Federico Mayor Zaragoza) (21 de abril) 49. El principio gana-gana (Leonardo Boff) (22 de abril) 50. Miedo (Tony Parsons) (27 de abril)

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Os invito a que me remitáis (mediante email a EMCARRI@terra.es) reflexiones y propuestas (artículos, escritos, comentarios,…) destinadas a plasmar, en lo efectivo y concreto, la expansión de consciencia que están experimentando muchos seres humanos y la Humanidad, conformando un auténtica red consciencial. Pueden ser tanto vuestras como de otros, pero que os han llamado la atención (en cuyo caso, lógicamente, haremos referencia a la fuente: autor y medio en el que se ha publicado).

Arpas Eternas: Jhasua ante sus jueces (2/2)

Arpas Eternas se encuentra entre los llamados “Libros Revelados”. Y es uno de los más importantes de los últimos tiempos. Fue editado 20 años antes de lo publicado sobre los Manuscritos de Qumram y el contenido de ambos es, en lo esencial, coincidente, aunque Arpas Eternas es más rico en detalles y datos. De su amplio contenido, Pepe Navajas, editor de Ituci Siglo XXI y amigo del Blog, ha seleccionado una serie de pasajes que todos los miércoles pone a nuestra disposición.

1. Profecía del Maestro Jesús referida a estos tiempos (ver entrada publicada el pasado 19 de febrero)

2. Encuentro entre Jesús y Juan el Bautista siendo niños (24 de febrero)

3. Jesús y Juan el Bautista, siendo niños, oran en un templo esenio (3 de marzo)

4. Profecía de Jesús a Vercia, la druidesa gala (10 de marzo)

5. La inquietud compartida entre Vercia, Nebai y Mágdalo (24 de marzo)

6. Muerte de Juan el Bautista y lectura de su testamento (31 de marzo)

7. El prendimiento de Jesús (1/2) (7 de abril)

8. El prendimiento de Jesús (2/2) (14 de abril)

9. Jhasua ante sus jueces (1/2) (21 de abril)

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10. Jhasua ante sus jueces (2/2)

Longhinos, que al entregar al prisionero siguió espiando desde la Torre Antonia, cuando llegó este momento, avisó al Procurador Pilatos que escribía en su despacho del notario. Unido como estiba el Templo a la Fortaleza por la palería de Herodes, pronto estuvo en el recinto del Sanhedrín con Longhinos y otros soldados — ¡Alto ahí!... —gritó al sayón que azotaba al Maestro—, que si atormentáis a este hombre justo, os mando a todos al calabozo engrillados de pies y manos. ¡Harto estoy de todos vosotros y de vuestros crímenes en la sombra!

Mandó a Longhinos que desatara al preso y le condujera de nuevo a su primera prisión de la Torre Antonia. Con dos golpes de espada, cortó el Centurión las cuerdos que ataban al Maestro a la columna, y le vistió apresuradamente sus ropas que habían sido arrojadas al pavimento. Se apercibió de que el cuerpo del prisionero se estremecía como en un convulsivo temblor, y que una palidez de muerte cubría su hermosa faz. Temió que iba a desvanecerse y mandó a dos de sus soldados que formaran silla de manos con sus brazos fornidos, y así le llevaron de nuevo a la prisión de la torre.

El Maestro parecía haber perdido el uso de la palabra, pues se en cerró en un mutismo del que nada ni nadie conseguía sacarle. Se diría que si su cuerpo físico estaba aún en la tierra, su radiante alma de Hijo de Dios se cernía en las alturas de su Reino inmortal. Su mirada no se fijaba en punto alguno determinado, sino que parecía vagar incierta más allá del horizonte que le rodeaba.

Pilatos había regresado a su despacho del pretorio cuando le llego un pergamino de Claudia, su esposa, que decía: "Guárdate de intervenir en la muerte del Profeta Nazareno porque en sueños he visto tu desgracia y la mía por causa de este delito que los sacerdotes quieren cargar sobre ti. Los dioses nos son propicios dando nos este aviso. No traspases su mandato porque seremos duramente cas­tigados". — Claudia. Terminaba el Procurador la lectura de este mensaje de su mujer cuando comenzó una gritería frente al pretorio que parecían aullidos de lobos o rugidos de una jauría rabiosa.

El Sanhedrín había sacado a la escena su último recurso: Los doscientos malhechores penados, comprados a Herodes para este momento, más los esclavos y servidumbre de las grandes familias sacerdotales que entre todos sumaban unos seiscientos hombres.

Con los puños levantados en alto y con inaudita furia vociferaban a todo lo que daban sus pulmones, pidiendo la muerte para el embaucador que había osado proclamarse Mesías, Rey de Israel. El Procurador mandó cerrar todas las puertas de la fortaleza v una doble fila de guardias fue estacionada en la balaustrada del pretorio. Y mandó traer el prisionero a su presencia. Pilatos no le había visto nunca de cerca, sino a cierta distancia el día de su entrada triunfal en Jerusalén. Ahora le veía en su despacho a dos pasos de él.

—Esto no es un juicio —le dijo— sino una conversación entre dos hombres que pueden entenderse. ¿Qué tienen los hombres del Templo en contra tuya, Profeta de tu Dios? Siéntate y hablemos.

Como el Maestro continuara en silencio, el Procurador añadió:

— ¿No quieres hablarme? ¡Mira que yo puedo salvarte la vida!

—Tú no puedes prolongar mi vida ni un día más —le dijo el Maestro.

--¿Por qué? El derecho de vida o muerte lo he recibido del César para toda la Palestina. Y ¿dices que no puedo prolongar ni un día más tu vida?

—Porque es mi hora y hoy moriré —contestó otra vez el Maestro.

— ¿Entonces eres fatalista? ¿Dices que vas a morir hoy y estás cierto de que será?

—Tú lo has dicho: hoy moriré antes de que el sol se ponga.

—No has contestado a mi primera pregunta: ¿Por qué te odian los hombres del Templo?

—Porque soy una acusación permanente para su doctrina y para sus obras.

—Y ¿por qué te empeñas en servir de acusador contra ellos? ¿No te valdría más dejarles hacer como les dé la gana?

— ¡No puedo!... Yo he venido a traer la Verdad a la humanidad de la tierra, y debo decir la verdad aún a costa de mi vida, y hasta el último aliento de esta vida.

— ¿Y qué cosa es la Verdad que te cuesta la vida? Porque muchos hombres hubo que enseñaron la Verdad y no por eso fueron ajusticiados.

El Maestro movió la cabeza negativamente.

— ¡Te equivocas, ilustre ciudadano romano! Difícilmente se encontrará un hombre que se atreva a desenmascarar a los poderosos de la tierra, y que muera tranquilo sobre su lecho.

— ¡Algo de razón tienes, Profeta! Pero dime, ¿qué Verdad es esa que tanto enoja al Sanhedrín judío?

—Viven del robo y del engaño, del despojo al pueblo ignorante de la Ley Divina, al amparo de la cual cometen las mayores iniquidades y se hacen venerar como justos, que son ejemplo y luz para los servidores de Dios. No pueden perdonarme!... ¡No me perdonarán nunca que les haya paralizado su carrera de latrocinio, de mentira y de hipocresía y que les haya destruido su grandeza para siempre!

— ¿Cómo para, siempre, buen Profeta? Tú vas a morir hoy, según aseguras, y ellos continuarán cargados de oro su vida de magnates do una corte oriental.

— ¡Tú lo crees así, pero no es así! Ellos me quitan la vida pero la Justicia de mi Padre les borra de los vivos para inmensas edades y les anula en el concierto de los pueblos solidarios y hermanos para los siglos que faltan hasta el final de los tiempos. ¡Ningún suelo será su patria! ¡Perseguidos y errantes, el odio les seguirá a todas parte?, hasta que llegue la hora de las divinas compensaciones para los justos, y la separación de los malvados. El que tuvo la luz en su mano y no quiso verla, es justo que se quede en tinieblas. Tal es la Verdad y la Justicia de Dios.

— ¡Profeta! —Le dijo Pilatos—. Confieso que no entiendo este len guaje tuyo, pero sí veo claro que no hay delito ninguno en ti. ¡A fe mía, que no morirás hoy! Y el Procurador dio un golpe con su mano en la mesa.

— ¡Oye allá fuera!... . Te acusan de enemigo del César, y te amenazan con hacerte caer como ha caído Seyano, el Ministro favorito que hoy es un condenado a muerte —díjole el Maestro.

Pilatos enfurecido al oír los desaforados gritos contra él, abrió un ventanal y dio órdenes de cargar contra la multitud.

La turba de malhechores, acobardada iba a desbandarse, pero a su espalda estaban los agentes del Sanhedrín que les amenazaban con volverlos de nuevo a los calabozos de donde les habían sacado, y sin cobrar un denario del dinero prometido.

Les convenía seguir pidiendo a gritos la muerte del justo al cual no conocían, ni habían recibido de él daño ninguno. Pero ¡era tan dura y terrible la vida del calabozo en que estuvieron sepultados vivos y para toda la vida, que si hacer la comparación, no podían dudar! Y seguían vociferando a la vez que se esquivaban de los golpes de los guardias montados, que les arremetían con sus caballos.

El Sanhedrín ponía en acción la técnica usada, en todos los tiempos por los hombres a quienes domina la ambición del oro y riel poder: levantar la hez del populacho inconsciente y embrutecido por los vicios, en contra de las causas nobles y de los hombres justos, cuya rectitud les resulta como un espejo en el cual ven retratada de cuerpo entero, su monstruosa fealdad moral.

El procedimiento de esos poderosos magnates del Templo, no era pues nuevo, sino simplemente una copia de la forma empleada por la teocracia gubernativa de todos los tiempos, y de todos los países regidos por la arbitrariedad, el egoísmo más refinado y la más completa mala fe.

En ese momento apareció en el primer ángulo de una calle transversal el príncipe Judá, que con su lujoso traje de primer oficial de la gloriosa "Itálica" (…) y sin desmontarse, entró a la plaza y dio un grito: — ¡Por Roma y por el César! ¡A las órdenes del Procurador Romano, para hacer trizas a esta canalla! ¡A las armas!.. — ¡Por Roma y por el César! ¡A las órdenes del Procurador Romano, para hacer trizas a esta canalla! ¡A las armas!.. .

Los cuatro primeros oficiales de una Legión romana, eran Tribunos Militares o sea un grado muy superior a los Centuriones, por lo cual toda la guarnición debía obedecerle. Pilatos había oído el grito formidable y salió a un balcón. Judá le vio y le saludó con su espada, al mismo tiempo que decía:

— ¡Quintus Arrius (hijo)! ¡Viva el César! Un poderoso viva de toda la guarnición de la Torre, resonó como el eco de una tempestad.(…) Las terrazas del Templo estaban desiertas y las puertas hermética mente cerradas. Los ancianos jueces del Sanhedrín no creyeron prudente asomar la nariz en aquellos críticos momentos. Ellos obraban en la sombra… (…)

El Maestro le dice a Pilatos:

—Si me permites hablar con Quintus Arrius (hijo) toda esta tormenta se calmará.

—Pero ¿tú le conoces? —preguntó Pilatos.

—Desde hace muchos años —contestó el Maestro. (…)

Un momento después el príncipe Judá se abrazaba del cuello del Maestro (…) — ¡Judá, amigo mío! —le dijo el Maestro con su voz más dulce que parecía un arrullo—Tú me amas, ¿no es verdad?" (…) Yo sé que me has amado mucho y que me seguirás amando aún cuando tus ojos no me vean más como hombre. No quieras oponerte a la Voluntad de mi Padre porque perderás en la lucha. Mi hora está señalada antes de la puesta del sol. ¡Déjame morir feliz, Judá mío!... ¡Feliz de sentirme amado por almas como la tuya; feliz de saber que seguiré viviendo en un puñado de corazones que comprendieron mis ideales divinos de amor, de paz, de fraternidad entre todos los hombres de la tierra! Y que en esos corazones ha fructificado al mil por uno la divina simiente que sembré en este mundo y que vosotros que me habéis amado, llevaréis por todos los continentes y por todos los países. ¡He ahí, Judá, amigo mío, la más grande prueba de amor que quiero de ti! Te debes a tu esposa y a tus hijos. ¿Te acuerdas?... "De haber venido yo a ser un hombre como todos, Nebai hubiera sido para mí la compañera ideal. Yo mismo la acerqué a ti un día hace doce años, allá bajo un rosal blanco en un jardín de Antioquía... ¡Y ahora la olvidas para enredarte en una lucha armada de la cual no saldrías con vida y sin conseguir prolongar mi vida! ¿No vea que es una insensatez la tuya al obrar así? ¡Déjame entrar al Reino glorioso de mi Padre que me espera…

—Se empeña en morir hoy, antes de la puesta del sol —le dijo a Pilatos cuando le vio de nuevo.

—Pues yo también soy duro de cerviz y no le condenaré —dijo— por que un ciudadano romano, no es un vulgar asesino que manda matar un hombre sin delito alguno. (…) ¡El infeliz Judá se volvía loco!. . . ¡Le parecía qué la tierra se estremecía y temblaba bajo los cascos de su caballo fogoso más que su amo!... Le parecía que todo danzaba en derredor suyo… (…) y como por efecto de una súbita iluminación, se sintió transformado en su mundo interior. Una gran tranquilidad le invadía porque acababa de comprender el sentido de las palabras del Maestro. "La muerte por un ideal de liberación humana, es la suprema consagración del Amor". (…)

Los cuatro Doctores de la Ley amigos de Jhasua. José de Arimathea. Nicodemus, Gamaliel y Nicolás, miembros del Sanhedrin tuvieron noticia extraoficial de lo que ocurría, y como cráter de un volcán estalló su indignación en el seno del Gran Consejo, representante de la sabiduría y virtudes gloriosas de Moisés, y convertido entonces en una horda de vulgares asesinos ensañados como fieras en un Profeta de Dios, cuya vida era un salmo divino de amor a sus semejantes.

¡La discusión ardía como una llama!... pero eran sólo cuatro contra treinta y dos. (…) … Los cuatro se presentaron a pedir audiencia a Pilatos, justamente en el momento en que el príncipe Judá entraba de vuelta con el prisionero. La escena que allí tuvo lugar entre José de Arimathea y Nicodemus, que habían tenido en brazos a Jhasua niño de cuarenta días, cuando le vieron pálido y demacrado de pie ante Pilatos, no es para describirla con palabras, que nunca pueden tener la intensa vibración de la realidad en aquel momento. Se extrañaron grandemente de ver a Judá desempeñando el triste papel de guardián del augusto prisionero. El príncipe Judá que parecía haber vivido diez años de dolor en una hora sola, les contestó con una serenidad que les espantaba:

—Viendo que Jhasua se empeñaba en morir antes de la puesta del sol, he pedido al Dios de nuestros padres, la fuerza necesaria para acompañarle hasta el último momento.

José de Arimathea anciano ya, se abrazó del Mártir silencioso para decirle entre sollozos:

— ¡Tú que eres la Luz, sabes lo que haces! ¡También yo quiero acompañarte hasta verte entrar en el Reino de Dios!

En el abrazo supremo a los cuatro amigos, les repitió el Maestro la misma palabra divina que había dicho a Judá:

-El hijo de Dios te bendice.

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