Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2024-2025

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7/1/18

Alimentación ética: la más justa, sostenible y saludable (Enseñanzas Teosóficas: 47)


(...) Comparativamente hablando, nosotros los Homo Sapiens Sapiens llevamos en la Tierra 25 segundos si lo trasladamos a un día de 24 horas en comparación al tiempo transcurrido desde el origen de la vida en la Tierra. Con la misma regla de proporcionalidad, si los primeros animales marinos llegaron hace solo un día, nosotros llevamos aquí solo 1 minuto y 43 segundos.  En  relación a las primeras aves solo llevamos aquí 5 minutos y 45 segundos. Y en relación a los primeros mamíferos, únicamente 13 minutos y 12 segundos. Por  otra  parte,  las  especies  animales identificadas en el año 2009 ascendían a 1.424.153, de las que 64.788 son especies vertebradas y de estas, 5487 son mamíferos, siendo nosotros tan solo una de esas especies.  Y  antes de entrar en el tema del especismo, conviene recordar que los seres humanos hemos reducido drásticamente y exterminado directa o indirectamente a numerosísimas especies que compartían hábitat con nosotros, sobre todo en los últimos siglos. Como ejemplo de reducción drástica tenemos al bisonte americano que fue reducido a unos 750  ejemplares  hacia  el  año 1890, cuando se estima que antes de que llegaran los europeos a América podían existir en Norteamérica entre 60 y 100 millones de bisontes (actualmente existen unos 350.000, principalmente para consumo humano). En relación a lo anterior y según un estudio científico internacional, “Las tasas de extinción de especies actuales son mil veces más altas que las tasas naturales de extinción, y las tasas de extinción futuras probablemente serán a medio plazo 10.000 veces más altas de lo normal.”

Por otro lado, podemos deducir también que, desde que llegamos como especie a este planeta hasta que se inició la ganadería hace unos 10.000 años, la inmensa mayoría de  animales  del mundo vivían en libertad formando parte de un vasto ecosistema inmensamente  diverso  que había evolucionado hasta ese momento sin la intervención humana. Pero será en  los  últimos siglos, con la aparición de las armas de fuego, cuando el exterminio de animales salvajes por cazadores, muchas veces de manera indiscriminada por mera diversión, junto a la domesticación  de cada vez más especies para nuestro aprovechamiento, lo que  hará  que  el  número  de  animales terrestres cautivos aumente con respecto a los animales en libertad.  Pero,  en  las  últimas décadas y debido principalmente al gran aumento de la población mundial de seres humanos, así como por los avances tecnológicos y de producción de la industria ganadera, el número de animales que están siendo privados de libertad para ser explotados y sacrificados, aumenta en mucha mayor proporción a como lo hace la propia población  humana.  Y  en  el  mundo salvaje, los frágiles equilibrios de los ecosistemas donde viven o malviven las especies de animales que “disfrutan” de libertad, si con suerte no son pescados, ni cazados ni son víctimas de los devastadores incendios forestales, sufrirán entonces las graves consecuencias de la contaminación de las aguas, del aire y de la tierra, así como los efectos del cambio climático, en parte producido por la explotación masiva de los recursos naturales del planeta y de la excesiva explotación y uso de los combustibles fósiles. Todo esto, por desgracia,  provoca tremendo dolor y sufrimiento a muchísimos individuos  de muchísimas especies que morirán prematuramente en  la naturaleza y de manera agónica por diversos motivos: enfermedades, desnutrición,  sed,  víctimas de trampas furtivas…, todo ello acompañado de un gran estrés, tristeza,  miedo  y  angustia.

Pasemos ahora a las cifras de nuestros compañeros de planeta que son sacrificados en un año, principalmente para la alimentación humana, aunque también para ropa, calzado y otros menesteres como pueden ser el ocio (la caza) y la experimentación.

Según la web del Ministerio de Agricultura y Pesca, en España se sacrificaron en el año 2016, la friolera de 875.975.374 animales, pero únicamente contemplándose a las siete categorías ganaderas más importantes: bovina (2.373.850), ovina (10.112.327), caprina (1.306.444), porcina (49.083.785), equina (53.968), aves (764.538.000) y conejos (48.507.000). A estas cantidades  habría que sumarles muchas más, de otras especies terrestres  de menor  importancia  ganadera, así como las víctimas por causa de la caza y de la pesca. Si las cantidades indicadas, las dividimos por el número de habitantes que había en España  en el año 2016 (46.528.966),  obtenemos que  en España por cada persona se sacrifican 18,82 animales, únicamente de las siete categorías mencionadas.

Pero, si nos vamos a las estadísticas de Estados Unidos, en el año 2013 el número de animales sacrificados en tan solo seis categorías (bovino, ovino, caprino, porcino, aves y  bisonte) ascendieron a la  tremenda cantidad  de 9.061.378.100  para una población  de estadounidenses  de 316.668.567 en dicho año 2013. Esto supone que por cada ciudadano USA se sacrifican 28,61 animales, en tan solo 6 categorías.

Y, si nos vamos a las estadísticas del mundo, según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) en el año 2007 se sacrificaron la inimaginable cantidad de 57.827 millones de animales dentro de las 7 categorías mencionadas para España, lo que supone una media de 8,6 animales por persona, teniendo en cuenta que en el año 2007 había 6.722 millones de personas en el mundo. Hay que tener en cuenta que la mayoría de países no tiene la capacidad (ni la necesidad) de producir y sacrificar tantísimos animales terrestre, basando principalmente su alimentación en la agricultura y la pesca. Téngase en cuenta que  la  FAO  también contempla en sus estadísticas, el  sacrificio  de búfalos,  camellos y perros  (éstos últimos se consumen habitualmente en China, Suiza, Vietnan, Corea del Sur, Hawai…, y en lugares fríos como Alaska, Canadá o el Artico). Y ahora, teniendo como referencia la inimaginable cantidad  antes indicada, pasemos a conocer cuántas vacas,  ovejas,  cabras,  cerdos,  caballos,  aves  y conejos son sacrificados actualmente en el mundo, de manera aproximada, en fracciones de  tiempo más cortas. En un día como hoy, morirán sacrificados unos 172 millones de animales de las 7 categorías mencionadas; esto supone que cada minuto  sacrificamos  unos  120.000 animales, o lo que es lo mismo, ¡2.000 por segundo!, sin contar  otras  muchas  categorías de ganado ni la ingente cantidad de animales que son cazados o pescados.

En cuanto a la pesca, aquí no se puede hablar de número de individuos,  sino de toneladas de  ellos. Según la FAO, en el año 2001 la captura total de peces, extraídos del mar o de los ríos, ascendió a 91,3 millones de toneladas (Mt), que sumadas a las 37,5 Mt procedentes de la acuicultura, dan un resultado  global de 128,8 Mt. Igualmente,  la FAO estableció  en el año 2007  un global de 140Mt. Si extrapolamos estas cantidades al año 2017, obtendremos que  en  el  planeta este año se sacrificarán para nuestro consumo unas 150Mt de animales marinos, que divididos entre los 7.500 millones de habitantes que somos actualmente, cabemos a 20 kilos de pescado por persona y año, teniendo en cuenta que esos 20 kilos pueden contener decenas o cientos de pescados. Esto significa que el sacrificio de animales marinos,  en  número  de  individuos, es muy superior al número de animales terrestres que se sacrifican anualmente en el mundo.

Otro dato a tener muy  en cuenta, es el de la esperanza de vida de estos animales. Sabemos que    la industria cárnica, como cualquier  otra industria capitalista,  busca maximizar sus beneficios  en  el menor plazo de tiempo posible. Para ello emplea dos estrategias  fundamentales:  por un lado, la del engorde acelerado del animal mediante medicamentos y concentrados alimenticios que permitan cebarlo en espacios muy reducidos, evitando así su movilidad y, por otro lado, su  sacrificio temprano en cuanto alcanza el tamaño y el peso  deseado.  Como  ejemplos,  tenemos que la ternera puede vivir entre 25 y 30 años, siendo sin embargo  sacrificadas  con  tan solo 1 ó 2; el cerdo que alcanzaría los 15 años se sacrifica con 3 a 6 meses de vida; la oveja también viviría hasta 15 años pero se sacrifica con 3 a 10 meses; y el pollo que llegaría hasta los 10 años de vida podría ser la carne más rentable de todas (de ahí las  cifras records en matanzas) puesto que crecen y engordan muy rápido pudiendo ser sacrificadas con tan solo 6 semanas.

Y un dato más, muy importante. Si la FAO reconoce que se sacrifican al año más  de  60.000 millones de animales terrestres en todo el mundo, ¿cuántos animales vivos están  siendo explotados en el planeta actualmente antes de llegar la hora de su muerte? Teniendo en cuenta que también hay animales que se les permite vivir más tiempo  mientras  produzcan  huevos,  leche, lana, etcétera, o bien se les mantiene en reservas de caza  o,  incluso,  enjaulados  en  laboratorios de experimentación, aparte de los  conocidos zoológicos,  circos, acuarios, animales   de carga, animales exóticos y mascotas en tiendas de animales…,  aunque se mantenga  a cada   uno de ellos con un coste muy reducido, esto supondría finalmente un montante económico elevadísimo, que destinándolo en una pequeña parte a programas de nutrición solucionaría el problema del hambre en el mundo. Si estimamos que en la actualidad puede haber unos 100.000 millones de animales terrestres que mantenemos en cautividad con un coste medio aproximado de 0,1€ por día y animal, resulta que nos gastamos por tal motivo 10.000 millones de euros al día, lo que equivale a 3,65 billones al año. Si tenemos en cuenta que en el informe de este año sobre el hambre en el mundo publicado por la FAO se dice que “el hambre  en  el mundo aumenta: se estima que el número de personas subalimentadas pasó de 777 millones en 2015 a 815 millones en 2016 ” y que, para llegar al objetivo “ HambreCero” sería necesario destinar anualmente unos 54.000 millones de euros a programas de nutrición, es decir, lo que equivale al coste de alimentar y mantener con vida durante cinco días y medio a estos 100.000 millones de seres cautivos, o lo que es lo mismo, el 1,47% del coste anual.


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Autor: Manolo López
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Las Enseñanzas Teosóficas se publican en este blog cada domingo, desde el
19 de febrero de 2017
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