25/9/20
"Disidencia Consciente: es la hora", entrevista a Emilio Carrillo
El Covid y las Grandes Almas
Pienso que los Grandes Seres caminarían con la humanidad, con las pautas emanadas de la administración de cada país. En España llevarían mascarilla, no porque creyeran necesariamente en ella, sino por cercanía con las personas, con su dolor y su asfixia, por solidaridad con una humanidad sufriente. Caminar por la calle con boca y nariz tapadas no es dar la razón al sistema, es creer en la comunión humana y desde esa comunión en el dolor y la asfixia no dejar de compartir nuestro anhelo de aire libre, sobre todo nuestro anhelo de transformación ya personal, ya colectiva y de dar vida a una nueva civilización. Si para algo nos ha servido el COVID 19 es para terminar de echar a la basura una civilización depredadora con la Creación que ya no nos sirve y que ya estaba condenada.
24/9/20
Techos
23/9/20
Y aun así
Vamos vamos, que nos vamos
Seguimos desangrando, perdón, desgranando el rosario de noticias y novedades sobre todo con este inicio de colegio. Después del parón del verano se está produciendo un acelerón en todos los aspectos con la vuelta a la nueva “rutinidad” que no tiene nada rutina porque vivimos en continua sorpresa. Como siempre remarco, mi intención es más abrir nuevas posibilidades a mentes dubitativas que dar pregones a conversos. Como anunciaba Telepizza, “el secreto está en la masa”, cuantos más seamos más nos reiremos dice el refrán. El problema es que las nuevas recomendaciones para evitar contagios incluyen el no cantar, no reír y no hablar alto en el segundo país más ruidoso del mundo. Habrá que morirse con discreción. Mis recomendaciones para neófitos son lecturas para entender porque su mundo gira como gira de la mano de reputados expertos no-conspiranoicos, “La doctrina del shock” de Naomi Klein y “Medicamentos que matan y crimen organizado” de Peter Gozstche, aparte por supuesto de la sensacional “Consciencia y Sociedad Distópica”. Por otro lado, referente al tema de informarse y sin ir más lejos, en 2018 se emitió en Documentos TV de La2 de RTVE el documental “OMS, ¿en quién confiar?”, donde se expresan claras dudas de la independencia de la OMS. Como poco una cadena oficial del estado permitió la emisión de un documental cuestionando a la OMS. Antes se podía acceder desde la página de RTVE, pero ahora lo han retirado y está en youtube. Hay datos escandalosos de connivencia entre farmacéuticas, empresas nucleares y la OMS, les recomiendo el visionado a los que empiezan a hacerse preguntas. Una sugerencia, sólo vean las caras de los responsables de la OMS cuando les sorprenden con preguntas comprometidas, lo demás sobra.
En medio de la vorágine de datos e
informaciones ahora que ha empezado el “curso” se hace difícil seguir el hilo
principal. Para mí existe un “origen del mal” por decirlo de alguna manera que
en parte es el origen de problema actual y de muchos otros. Hasta que lleguemos
a ese punto vamos a recordar uno de los mejores diálogos del cine
conspiranoico. Matrix:
“Tienes que entender
que la mayor parte de los humanos son todavía parte del sistema. Tienes que
comprender que la mayoría de la gente no está preparada para ser desconectada.
Y muchos de ellos están tan habituados, tan desesperadamente dependientes del
sistema, que lucharían para protegerlo”.
¿Les suena esto a algo de la situación
actual? Olvídense del Covid19 por un momento y sólo vean el momento que vivimos.
¿Ven por algún lado una gran mayoría de personas maltratadas, básicamente
arruinadas, recortados sus derechos más básicos y que todavía sostengan,
defiendan, protejan atacando a disidentes, al sistema que las somete? . Guau,
¿eh?. Guau guau guau. Es para ladrarlo porque parece que las palabras sensatas
no tienen peso ni arraigo en la situación actual. Hay una frase genial de un
youtuber que sigo hace años donde explica la ideología de los que están
manejando el cotarro de cara a las masas, que ellos consideran sus enemigos. Es
así: “Que el enemigo trabaje para mí, que sea feliz haciéndolo, y que piense
que es por su bien”. Piensen en esto cuando vean a los oprimidos siguiendo el
juego de los opresores y a la gente indignada porque no llevas la mascarilla
bien puesta. Hablando de ladrar, para quitarle densidad propongo oficialmente
que los conspiranoicos adoptemos el nuevo nombre del bicho llamándole Cobi92, o
Cobi para los amigos, no-conspiranoicos y cuñados. Efectivamente, pensemos en
el perrito de Mariscal de Barcelona 92 cada vez que lo digamos y le quitemos
tanto murrio al lío este. Es más, podemos ir al trastero a mirar en cajas que
nos queda del merchandising de las olimpiadas y sacarlo orgullosamente a la luz
y a la calle para reconocernos.
¿Cómo hemos llegado a este estado de
cosas? No contesto todavía, les cuento una película. En mis charlas o talleres
me encanta usar películas para ilustrar contenidos, porque las podemos visionar
y entender el mensaje más global identificándonos con los protagonistas. En la
película de animación “Zootropolis”, donde los protagonistas son animales que
se comportan como personas, para conseguir el poder, la mala de la peli, que es
una oveja, consigue enfrentar al 90% de los herbívoros contra el 10% de los
depredadores que hasta entonces convivían pacíficamente. Lo hace a través de
una operación magistral de ingeniería social y bandera falsa, aunque es una
película de animación infantil el método es el mismo que se aplica
continuamente en nuestra realidad. Cuando al final de la peli la chica le dice
a la mala que no va a ganar, ésta suelta una perla que explica porque va a triunfar
y explica a su vez la situación actual: “EL MIEDO SIEMPRE FUNCIONA”, sin más.
Bajen el telón, apaguen las luces y cierren las puertas al salir. “EL MIEDO
SIEMPRE FUNCIONA”. No hace falta nada más. El miedo a lo desconocido, a lo
invisible, a la incertidumbre, a la muerte, es la mejor herramienta para
doblegar voluntades en la dirección que quieres. Antes era el miedo al demonio,
al infierno, al castigo de Dios, lo que mantenía a la gente en su lugar para
poder moldearla. Un miedo invisible, abstracto, es mucho más efectivo que un
miedo que puedes ver, conocer o tocar porque en último caso coges un palo y vas
a por él. La gente venderá su alma a alguien que les rescate y proteja de ese
miedo que generalmente es creado por los mismos que ofrecen la solución, es una
estrategia de primero de nazismo. A fines prácticos pongan en youtube “pastor
francés ovejas coronavirus” y verán una excelente explicación práctica.
Actualmente
como reacción a los términos de “negacionista”, “acientífico” y demás
descalificativos se está poniendo de moda el calificar de “zombis” a las
personas que siguen a pies juntillas las directrices del que a partir de ahora
llamaré CEF, “Comité de Expertos Fantasma”. Reconozco que “zombi” no es un
término especialmente elegante, pero me gustaría pensar que se está haciendo
referencia a sus reacciones primarias y primitivas como el miedo, sin haber
hecho uso de una razón crítica. Usando la serie “The Walking Dead” sobre
zombis, cuya única directriz cognitiva es la de alimentarse, podemos hacer una
analogía de la actualidad con lo que sucede en la última temporada. Una pequeña
cantidad de conscientes (personas), usan una inmensa cantidad de inconscientes
(zombies) haciéndose pasar por ellos contra otros grupos de humanos despiertos.
Como táctica es brillante, “si no puedes vencer a tu enemigo únete a él”, pero
como estrategia es éticamente reprobable al atacar a otros humanos conscientes.
Hay una escena que me encanta donde uno de los protagonistas en moto, arrastra
tras de sí a miles y miles de zombis usando solamente su pulsión inconsciente
de comer. Fácilmente veo a ese personaje con un bigotillo tristemente famoso
arrastrando a masas solamente tocando las teclas más primitivas de miedo, odio
y necesidad. Actualmente con estrados, mesas de telediarios, estadísticas
distorsionadas, batas blancas u opiniones de expertos se está manejando de
forma despiadada a miles de millones de personas. Se las arrastra a un cambio
socioeconómico brutal disfrazado de crisis médica para tragar mejor la amarga píldora
o supositorio, nunca mejor dicho.
Como explicaba el pastor francés de más
arriba, a veces hay que degollar públicamente a una oveja para que las
obedientes y sobre todo las disidentes sientan más miedo. Esto viene al caso
por el linchamiento público que se ha hecho de una mujer que dio positivo en
Covid y se fue a hacer surf. Pongan en youtube “surfista covid” y tendrán
información suficiente. La mujer no quiso salir de la playa y se reunió una
gran cantidad de policías, algunos incluso con traje de protección completo,
para detenerla cuando saliera. La elección o el bombo de la noticia no es una
elección casual, está hecha para dar una lección a todos. Si quieres que los
esclavos de la revolución de Espartaco no se rebelen más tendrás que crucificar
a Espartaco y no a un esclavo cualquiera, porque Espartaco es un símbolo. Esta
mujer joven, atractiva, madre, deportista y valiente (hace surf y le planta
cara a toda la autoridad), es el icono perfecto a derribar. Por un lado,
despierta envidia a muchas mujeres y deseo frustrado a muchos hombres. Por otro
lado, esas personas que creen la versión oficial ven como “los suyos” castigan
a uno de “los otros”, una persona con brillo que provoca emociones en ellos que
les hace sentir mal, envidia y deseo frustrado. En las series americanas de
abogados siempre que un fiscal quiere ganar prestigio tiene que poder acusar a
lo que ellos llaman el “gran acusado blanco”. Una persona blanca con brillo
personal, dinero, fama, belleza, inteligencia… que el fiscal pueda machacar y
producir satisfacción en la gente mediocre que ve como cae un poderoso. La
gente te recompensa cuando destruyes aquello que les hace sentir mal, miedo,
ira, envidia… en vez de trabajarse ellos mismos el origen de esas emociones. Lo
de siempre en vez de ganarnos una sana autoestima creemos que es más fácil
destruir la autoestima de los que son mejores que nosotros. Unos días después
se ensalza a una corredora de 10 km marcha por correr con mascarilla por
proteger a sus compañeras, aunque ni tenía un PCR positivo ni nada. ¿Ven cómo
construyen la imagen especular del bien y del mal con el mismo tipo de mujer?.
En España, país de criticones y envidiosos, con esta crisis nuestra malignidad
ha llegado a su Edén.
Me ha venido una reflexión sobre el
concepto de enfermo “asintomático”, un oxímoron como la copa de un pino.
Empezando conque un adulto tiene alrededor de 10.000 Billones de virus encima de
forma natural cada día, ahora por unos pocos más de tal clase ya estás enfermo
asintomático, aunque te encuentres de maravilla. Recordar que uno de los
grandes trucos de la industria farmacéutica es usar sus medicamentos que valen
para una enfermedad para tratar otros síntomas que no estaban previstos
inicialmente y…. crear enfermedades donde no las hay, encuentren en internet.
Ser “asintomático” es tan ambiguo como si vas por la calle y alguien te grita, -“negro,
vete a tu país”.- “Oye que yo soy blanco y de aquí” respondes, -“Es que Ud. es
un negro “ASINTOMÁTICO” te contesta, paflipar. No tienes ningún síntoma, pero
la autoridad decide arbitrariamente qué es lo que eres y actúa en consecuencia.
El concepto de Asintomático o Supercontagiador es tan difuso que se puede
utilizar de cajón desastre en esta nueva neolengua que quieren implantar. Por
cierto, he visto en una captura de pantalla de un telediario que los
“supercontagiadores” son personas “sociables”, “con don de gentes” y “hablan en
voz alta”. Nuevamente tratan de acogotar al espontaneo, al que brilla, al
divertido, para sumirnos a todos en una bruma gris monótona e indiferenciable
donde no podamos individualizarnos y enfrentar al Estado. Hay manuales en
internet de manipulación psicológica de masas, campos de concentración y demás
terrores. Uno de ellos es sumir al individuo en la indefensión, en este caso a
través de términos ambiguos en los que no sabes si encajas o no. En la
incertidumbre a través de directrices confusas, horarios y permisos ambiguos
para que nunca estés seguro de estar haciendo lo correcto y evitar la multa.
Esto ya es una asignatura de tercero de Hijo de Puta, pero como veis la
literatura y los estudios son públicos y bien documentados para montar tu
pequeño infierno distópico. Por ejemplo, jurídicamente la justicia nazi
introdujo el difuso concepto “por el bien del pueblo alemán” de forma genérica
y ahí entraban quienes ellos decidían, carta blanca. La justicia española sin
ir más lejos ha modificado de facto la “igualdad ante la ley” y aquí no ha
pestañeado nadie. Miedo nuevamente. Por último, no quiero dejar de traer a uno
de los grandes de la literatura universal, “El Proceso” de Kafka. Sólo recuerdo
de esa novela la sensación de angustia claustrofóbica que transmite al ser el
protagonista acusado en un difuso “proceso” judicial en el que no se sabe bien
de qué se le acusa, quién le puede defender, quién lo acusa… . Nuevamente un miedo intangible e invisible
es más paralizante y angustioso que algo concreto. De ahí lo deliberadamente
ambiguo y contradictorio del concepto de “enfermo asintomático”, de los PCR, de
las directrices, de las cuarentenas por estar en contacto con alguien… , para
que cualquiera tenga miedo de encajar en “asintomático” o la chifladura de
turno en cualquier momento.
¿Es el miedo el “origen del mal” que
estamos buscando?, se preguntarán. Como buen gallego permítanme recurrir al
comodín del topicazo y responder con otra pregunta, ¿ Y cuál es el origen del
BIEN?. Lo que voy a exponer es resultas de mi cacumen, de mi experiencia y de
todo lo que he leído, nada más lejos de mi intención el decir que lo que expongo
es la Berdad con B. Si el Mal tuvo un origen para mi está claro que el Bien
surgió exactamente en el mismo instante. Por dejarlo sencillo tomemos el Big
Bang como origen de la creación, porque si nos vamos al concepto de “increado”
yo me lío. Creo que está claro de tanto ver el Yin Yang, que la dualidad es el
origen de la percepción y de la realidad en que vivimos a través de los cinco
sentidos. Si solo existe el blanco y pintas blanco sobre blanco no hay
contraste que percibir. Si como blanco eres el perceptor y sólo percibes blanco
eres indistinguible de lo percibido y por tanto no lo podrás percibir. Hace
falta el famoso negro asintomático para que haya un contraste perceptible,
blanco-negro, bien-mal, un sujeto-objeto, para que se monte el pifostio en el
que estamos metidos.
Sigamos. Voy a utilizar una serie de
conceptos que por conveniencia extraigo de un libro exquisito titulado “La
conciencia sin fronteras” de Ken Wilber. Es un libro razonablemente corto,
accesible, y que te puede ahorrar veinte años de lecturas. O puede ser que
necesites veinte años de lecturas para apreciarlo, y digo accesible porque he
cogido algún libro de este señor y lo he dejado en la primera página porque no
entendía nada.
Continuemos. Se considera, más o menos
de forma generalizada que la identificación exclusivamente con la dualidad como
origen de nuestros problemas. Y la salida de ellos es nuestra identificación
con lo no-dual, divino, inmutable… . Así lo proclaman casi todas las corrientes
espirituales como el budismo, el hinduismo, el Jesulin de Ubriquismo con su
teoría de que “TODO es como un TORO”. La vida es como un toro, la mujer es como
un toro, el amor es como un toro, la muerte… todo es un toro. No-dualismo en
estado casi casi puro.
Prosigamos. En su libro, Ken Wilber, nos habla de las divisiones que nos escinden y cómo podemos religarlas. A medida que sanamos nuestras divisiones y hacemos de dos, uno, vamos avanzando en nuestra liberación, iluminación o como queramos llamarlo. Es más, los grandes avances científicos se logran cuando se logra unificar lo que estaba falsamente separado, primero como concepto y luego de forma práctica. Einstein unió el espacio y el tiempo que estaban separados. Unió la materia y la energía con su fórmula. La física cuántica unió onda y corpúsculo. La ciencia está demostrando que en la naturaleza en equilibrio hay cooperación y no competencia Darwiniana. Cuando no se pueda ocultar o compense económicamente la ciencia demostrará que la consciencia y la materia están unidas, etcétera. Como vemos un mayor grado de consciencia global permite que determinados conceptos y avances se produzcan porque la humanidad está preparada para ello. De las películas de Paco Martínez Soria y Alfredo Landa a las capas de conciencia de la película “Origen” o realidades multidimensionales del “Dr. Strange” hay un gran salto para la humanidad. En la India hace milenios estuvieron unidas ciencia y religión y produjeron textos que la física cuántica actual está respaldando.
Avancemos. La artificial separación entre consciencia y materia es algo que me incumbe a mi muy directamente cuando trato con personas diagnosticadas de cáncer. Si el paradigma científico oficial dice que la materia crea la consciencia, el cáncer es primero y ya te apañaras tú con la consciencia y el acojone. Si otros científicos y médicos dicen que la consciencia es primero y la materia (tumor) viene después ahí tienes tú algo que decir en tu proceso de enfermedad. Una versión genera cientos de miles millones de euros anuales y la otra versión generaría muchísima menos cantidad de ingresos y gastos. Pregunta para los novatos en conspiranoia: ¿Qué versión crees que defiende a ultranza el sistemaaaaaa?, majeeteeee. Recordemos como dice el Kybalion “El Universo es Mental”, lo mental está soportado en lo energético que es lo que genera la materia. En ese orden lo mental genera lo energético que genera lo físico.
Concluyamos.
Nuestro amigo Ken, el novio de Barbie, habla del Ego o Personalidad dividido en
dos partes, Máscara y Sombra. La Máscara es lo que queremos mostrar a los demás
y la Sombra lo que queremos esconderles y mucho peor aún, escondérnoslo a
nosotros mismos. A todos nos gusta tener una buena opinión de nosotros y nos
cuesta ver lo peor que hay en nosotros. El cáncer es una enfermedad
multifactorial y por la experiencia de nuestra asociación hay un claro
componente emocional no resuelto. La gente odia, odia a muerte, odia tanto que
hasta desea matar, pero… lo esconde en la Sombra y no lo quiere ver ni aceptar
como propio. Éste es el “ORIGEN DEL MAL” del que hablábamos al principio. Una
madre que maltrataba psicológicamente, un padre que maltrataba físicamente, una
expareja que nos partió la vida, un pariente que roba una herencia… motivos
para odiar en determinados estados de consciencia primitivos haberlos haylos,
el caso es sanar nuestra percepción, estar en paz y sanarnos. El Bien y el Mal
son necesarios en esta dualidad y negarse a ver nuestra maldad, para limpiarla
si así lo eliges, es negarnos una parte de nosotros mismos. Ya sabéis la máxima
“Como es arriba es abajo”, si tú no quieres ver lo más oscuro de la Sombra en
tu Ego, no podrás ver ni concebir lo más oscuro de la sombra en el Estado, que
representa el Ego Colectivo. ¿Os acordáis de la frase de Hitler de que hay que
decir mentiras tan gordas que la gente no las pueda concebir?. En lo atroz y lo
aberrante es donde se esconden estas personas y energías que no quieres ver en
ti mismo. Personas y entidades que conscientemente trabajan desde el lado
oscuro por su propio interés y el de sus amos ocultos. Por eso desde ahí, desde
esa parte de tu inconsciente que no quieres ver te manejan a su antojo y por
eso eres un zombi, una marioneta manejada por pulsiones bajo tu consciencia que
no te atreves a hacer consciente. En el límite de lo consciente e inconsciente
has creado un punto ciego, una puerta trasera como dicen en informática, en tu
programación por donde esta gente te maneja. También dice el Kybalion,“El Todo
es Mente”, por eso la primera batalla a ganar es siempre la mental y es ahí
donde manipulan los oscuros, porque es el origen y la más potente. Cuando ya
está plasmado en la materia es mucho más difícil cambiarlo. Se vende el refrán
“ver para creer” cuando el Universo funciona con el “Creer para Ver”. Cuando
trataba a personas con cáncer tuve que aprender técnicas de kinesiología que
dan respuestas musculares directamente del inconsciente. Básicamente es la
máquina de la verdad de tu propio cuerpo y la tuve que aprender porque la gente
no se creía ni aceptaba que por ejemplo odiaban a muerte a su propia madre,
aunque su cáncer lo dijera a gritos. Necesitaban ver en su propio cuerpo que
cuando lo decían en voz alta su cuerpo respondía que era cierto y no un invento
mío. El no asumir ni resolver una emoción dañina tan intensa acaba somatizando
en cualquier enfermedad. La mayoría de los llamados conspiranoicos hemos tenido
que pasar por aprendizajes personales tan brutales que hemos tenido que ir a
rascar con la cuchara el fondo del pozo negro donde se escondían nuestros mayores
monstruos. Por eso podemos ver la cara que se esconde detrás del Estado y de
los figurones de todo pelaje y por eso en muchas cosas no nos pueden engañar.
Para que no creas que eso significa que tienes que volverte malo yo lo explico
de esta manera. Tienes una cocina con ingredientes blancos, el Bien, (harina,
azúcar, sal…) y con pequeños botes de especias negros, el Mal. Lo que le eches
al guiso es una elección tuya, puedes no usar los negros, pero no puedes
ignorarlos o negarlos porque se tendrán que manifestar en tu vida de malas
maneras para mostrarte que son parte imprescindible de tu dualidad. Que odies a
muerte y quieras matar es muchísimo menos problema que ignores que odias a
muerte y quieres matar. Si lo ignoras o no lo quieres ver esa energía tendrá
que salir de la cueva a través de tus entrañas para que tomes conciencia, resuelvas
tu dualidad y te sanes. A ese nivel el Mal son sólo conceptos mentales necesarios
para que te puedas aferrar a ellos como referencia y resolver tu incoherencia,
cuando se plasman en la materia son efectivamente horribles, por eso hay que
actuar primeramente en lo Mental. Concluyo con unas frases de Jung. “Quién mira
hacia afuera duerme (zombi), y quién mira hacia adentro despierta”. “No es
posible despertar a la consciencia sin dolor. La gente es capaz de hacer
cualquier cosa, por absurda que parezca, para evitar enfrentarse a su propia
alma”. Lo absurdo actualmente es ley, sólo hay que ver a los niños con
mascarillas. “Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, si no haciendo
consciente su oscuridad”. Abrazos.
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Autor: Cándido Granada Álvarez (conexion@candidogranada.com)
www.candidogranada.com
22/9/20
La Maestría de lo Simple
El joven aprendiz fue a ver al viejo sabio del pueblo al que todos
consideraban un maestro, no por su conocimiento intelectual, que lo tenía
mucho, sino por su accionar que era ejemplo de unidad entre el pensar, el decir
y el hacer. El sabio se encontraba contemplando la belleza del lago del pueblo
bajo su árbol favorito en un atardecer anaranjado primaveral. El muchacho se
acerca muy respetuosamente y disculpándose por interrumpir tan solemne momento
le dice:
-Señor, ¿podría enseñarme a elegir entre lo bueno y lo malo?
El
sabio, sin quitar su mirada al reflejo del sol sobre el lago y esbozando una
pequeña sonrisa, le responde:
-Querido amigo, me alegro mucho que me lo preguntes, pues significa
que has llegado a llenar tu cabecita de ideas y conceptos. Tienes la
oportunidad de vaciarla.
-¿Y eso me ayudará a elegir lo que es lo bueno y lo que es lo malo
para mí?-, preguntó un poco incrédulo el joven.
-Si logras vaciar tu cabeza, ya no necesitarás elegir, pues solo
vivirás tomando el néctar que la Vida te pone por delante-, respondió el gran
maestro.
¿Y cómo consigo vaciar mi cabeza?, ¿no quedaré tonto?-, dijo el
aprendiz.
¡Uy!, novato experimentador-, replicó el sabio, -eso sí que es un desafío
de mayor preponderancia. No puedo decirte el “cómo”, tendrás que encontrar tu
método. Lo que si intentaré, para inspirarte, es acercarte a la grandeza de
encontrar y conectar con ese vacío. Ven, siéntate y cierra los ojos.
El sabio invitó con un gesto amoroso a que tomara lugar a su lado y
continuó diciéndole:
-Usa tus sentidos para estar en este momento, siente la brisa con tu
piel, escucha los sonidos de las aves y los insectos, toma los aromas de las
plantas que puedes transformarlos en sabores y hasta puedes percibir los
destellos de colores bajo tus párpados cerrados. Procura hacerlo de a una cosa
a la vez, con respiraciones intermedias y profundas.
El muchacho siguió las instrucciones del sabio y por unos minutos
pareció compenetrarse tanto con su entorno que sintió desaparecer y al
sorprenderse por tan sublime momento, un poco asustado, procuró describírselo
al maestro:
-No había separación entre mí alrededor y yo. Era como si todo
formara parte de mí. Yo era la brisa, yo era el canto y los aromas, el agua y
la tierra, el sol. ¡Qué maravilla maestro! No deseaba elegir nada, todo estaba
perfecto y mi cabeza liviana y vacía ayudándome a disfrutar de lo que estaba
pasando. ¿Qué fue lo que pasó señor?
El anciano, satisfecho por la sabiduría transmitida, le responde:
-La ilusión de la separación nos lleva a vivir desde la dualidad y
la necesidad de elegir se instala en nuestra cabeza. Si le quitas el poder que
le das a esa ilusión y se lo das al momento presente, a través de la belleza de
tu cuerpo, disuelves las barreras de la materia y consigues, por medio del
Vacío Sublime, la Unión con el Todo. Disfrútalo.
Regresiones a una contactada (II parte). Deéelij
21/9/20
La razón de ser del veganismo y cómo asumirlo
Amigas y amigos:
De vez en cuando es necesario lanzar bombas de verdad. Nunca lo haré para ofender o lastimar a nadie, porque eso para mí no es posible (no creo que ustedes quieran darme ese poder sobre sus mentes), sino para contribuir a despertar consciencias y despejar dudas.
Va entonces la siguiente aclaración, a propósito de las celebridades que han dejado de ser veganas, como si se tratara de una dieta:
El veganismo no es una dieta, no es un estilo de vida, no es una moda. No.
El veganismo es una postura ética y política que aboga por el respeto, compasión y cuidado hacia los animales no humanos (recuerden que la especie humana también pertenece al reino animal). Sobre todo, hacia los miles de millones de seres sintientes invisibilizados por las industrias de comida, que a diario son criados, usados, explotados, torturados y sí, asesinados innecesariamente para satisfacer el placer, el entretenimiento, la vanidad y en muchos casos, el ego humano.
Una persona no se hace vegana por su salud. Si es por salud, entonces se hace vegetariana (que es el término correcto para la alimentación basada en plantas sin ingredientes de origen animal), o mejor aún, decide llevar una dieta basada en plantas y alimentos integrales, sin aceites ni productos procesados.
Una persona tampoco se hace vegana por el medio ambiente. Sí, las consecuencias positivas y beneficios del veganismo son enormes y cada vez hay más evidencia científica de esto, tanto en la salud humana como en el cuidado del planeta. Es indiscutible que la alimentación más ética resulta ser a su vez la alimentación más sana para humanos y para el planeta, sin embargo, esto no debe desviar la atención del objetivo del veganismo.
Cuando una persona se hace vegana, lo hace por los animales. En términos de alimentación, deja de comer los cuerpos de animales muertos y sus secreciones, que es lo que mayor impacto tiene diariamente. En términos de vestido, calzado, productos de higiene, productos de belleza, entretenimiento y demás, deja de consumir, en la medida de lo posible y practicable, todos los productos que provienen de animales, los productos que contienen ingredientes animales o que han sido experimentados en animales. Igualmente deja de asistir a espectáculos en los que hay animales esclavizados o encerrados y nunca comprará animales para que le hagan compañía. En todo caso y por contribuir, decidirá adoptarlos.
Apoyar o rechazar el maltrato animal no tiene términos medios. Lo que a mucha gente se le hace difícil es ponerlo en práctica en la vida cotidiana, debido al profundo adoctrinamiento al que somos expuestas y expuestos desde la infancia. Nos cuesta trabajo entender que no es posible amar a los animales y a la vez, comprar animales muertos para comerlos. Sin embargo, cuando recordamos nuestro por qué, entendemos que no es difícil, sino que es un desafío solamente. Nada comparado a lo que viven los animales en un matadero.
Es entendible que al tratarse de un sistema de creencias impuesto a nivel global desde hace mucho tiempo, veamos el consumo de animales y sus secreciones como algo "normal". Sin embargo, algo normalizado no significa que sea normal.
También es comprensible que cada persona tenga un proceso individual de toma de consciencia, en el que asume la responsabilidad de sus conductas y se da cuenta de que tiene la opción y el poder de elegir consumir o no estos productos.
Si partimos del hecho de que uno de los valores inherentes de las y los humanos es la compasión, queda claro que no querríamos hacer daño a otro ser sintiente (al menos no de manera consciente, a no ser que seamos psicópatas).
Es un tema ampliamente difundido el hecho de que los animales no humanos también son seres sintientes, con consciencia y capacidad de disfrutar y de sufrir. Muy poca gente ignora esto actualmente. Entonces, queda claro que la mayoría de las y los humanos tenemos la opción y el poder de elegir si queremos o no ser partícipes del sistema de opresión y explotación animal (que, curiosamente es el mismo sistema que oprime a humanos por su raza, por su sexo, por su origen, por su edad, por su condición social, etc.).
Así de simple. Que esto sea una tarea fácil o difícil, es asunto aparte. Aquí lo que importa es la voluntad. Y donde hay voluntad, existe al menos una vía.
Si elegimos el lado opresor, omitiremos la información y la evidencia científica, haremos como si no pasara nada, diremos que "tenemos derecho", o quizá diremos que como todos lo hacen, por qué nosotros no. Y algo importante, evadiremos la evidencia y voltearemos la mirada ante las imágenes de dolor y sufrimiento animal que se muestran en cientos de documentales. Porque sabemos que todo eso que le hacen a los animales, no está bien, pero nos incomoda tanto cambiar nuestros hábitos, que preferimos ir por la vía fácil.
Disonancia cognitiva, le llaman en psicología al estado de incomodidad que surge en nosotros cuando nos vemos en una disyuntiva moral. Y tenemos dos opciones: una, la más común, optamos por cambiar nuestros valores para que estos se ajusten a nuestras conductas; y dos, la menos común, optamos por cambiar nuestras conductas para que estas estén alineadas y en coherencia con nuestros valores.
Tienes el poder de elegir el lado de la compasión, el respeto y el amor a la vida. No estás sola, no estás solo. Cada vez somos más las personas que hacemos el cambio de hábitos a favor de los animales.
Y recuerda que nada que haga daño a otros podrá hacerte bien a ti.
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Autora: Tannia Falconer (t@tanniafalconer.com) (Asesora a quienes quieren llevar una
vida más consciente y compasiva, mediante el veganismo, alimentación basada en
plantas, meditación y herramientas de autoconocimiento para una transformación
profunda. Se guía por el Ahimsā, principio de Noviolencia)
Página en Facebook:
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Sitio web:
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