Agenda de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

26/1/19

Retiro-Taller con Emilio Carrillo en la Hospedería del Silencio (8, 9 y 10 de febrero de 2018): "Economía, Política, Sociedad: ¿cómo funcionan verdaderamente en la actualidad?; ¿hacia dónde vamos y qué nos espera?; ¿qué hacer?"


Sinopsis: 
¿Cómo funcionan realmente la economía y la política en la sociedad actual? ¿Cuáles son las características del sistema socioeconómico vigente y hacia dónde va?; dinero, empleo, empresas, banca, Estado del Bienestar, tecnologías, medio ambiente… ¿qué nos espera? ¿Hay una la élite que controla y dirige el sistema y la humanidad?; si así fuera, ¿quiénes son y cómo logran imponer su dominio? ¿Es posible la configuración de una política consciente o la política y las instituciones hoy predominantes se encuentran en un callejón sin salida?; ¿hay realmente democracia o es solo la fachada que disfraza una sociedad de esclavos integrales, pues ni se dan cuenta que lo son? Este Taller se dirige a responder todas estas cuestiones de una manera rigurosa y certera para, a partir de ahí, reflexionar e indagar sobre el qué hacer desde una perspectiva tanto personal como social.

8 a 10 DE FEBRERO, viernes (a partir de las 18:00 horas), sábado (todo el día), domingo (hasta después de la comida), Hospedería del Silencio

Retiro-Taller con Emilio Carrillo:
 “Economía, Política, Sociedad: ¿cómo funcionan verdaderamente en la actualidad?; ¿hacia dónde vamos y qué nos espera?; ¿qué hacer?”
Organiza: Ecocentro
Hospedería del Silencio, en Robledillo de la Vera, Cáceres (Paseo de las Cañadas, s/n)

Para mayor información e inscripciones, contactar con María José Muñoz o directamente con Ecocentro o la Hospedería del Silencio:
915 535 502 / 690 334 737
mj@ecocentro.es
http://hospederiadelsilencio.com/
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PROGRAMA (Total: 15 horas)
+Viernes tarde: 18:00 - 21:00
18:00 – 18:30   Presentación e introducción al Taller.
18:30 – 21:00   Parte I, por Emilio Carrillo
Después cena   Concierto meditativo, por Luis Manuel Moreno
+Sábado mañana: 10:00 - 14:00
Antes desayuno Salutación al Sol, por Luis Manuel Moreno
10:00 – 14:00   Parte II, por Emilio Carrillo
+Sábado tarde: 17:00 - 21:00
17:00 – 21:00   Parte III, por Emilio Carrillo
Después cena   Concierto meditativo, por Luis Manuel Moreno
+Domingo mañana: 10:00 - 14:00
Antes desayuno Salutación al Sol, por Luis Manuel Moreno
10:00 – 13:00   Parte IV, por Emilio Carrillo
13:00 – 14:00   Práctica meditativa, por Luis Manuel Moreno
14:00   Cierre
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25/1/19

Audio de la entrevista realizada a Emilio Carrillo en "La Noche Más Hermosa", el 5 de de enero de 2019, con el título “La estadía del tránsito”


       Audio (duración: 00:25:02) de la entrevista realizada a Emilio Carrillo por Pilar Muriel para el programa La Noche Más Hermosa (Canal Sur Radio), el 5 de enero de 2019. Su título, La estadía del tránsito:



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Avalon te abre sus puertas.




Queridos hermanos y hermanas de camino, una vez más… GRACIAS

El pasado 10 de Enero, de nuevo cómo no podía ser de otro modo, en ese maravilloso lugar al que ya consideramos cómo nuestra casa, El Rincón de Kiko, tuvimos un especial y mágico encuentro, para poner en marcha nuestra nueva web “Ávalon te abre sus puertas” y cómo no, para compartir una interesante charla con nuestro amigo y compañero de camino Emilio Carrillo.

Permitidme por favor que comencemos como siempre dando las gracias, ya que son más que merecidas…. A Kiko y a su hermoso Rincón, gracias por hacernos las cosas fáciles y cómodas, por tanto cariño y dulzura, así como a su madre y sus amorosas palabras… A Armando de la ASOCIACIÓN CULTURAL HINNENI, que tuvo a bien grabar el evento por lo que le quedamos profundamente agradecidos, a Emilio, que a pesar de tener la agenda a “tope “como siempre, nos hizo un hueco para acompañarnos como siempre en todos los pasitos importantes que damos en el proyecto, para apoyarnos y envolvernos con su luz y como no, a todos y cada uno, cada una de las personitas que nos acompañaron y que viajaron desde Madrid, Valencia, Málaga, Alemania, y de distintos puntos… A Tere, Alberto, Reyes, Inés, Rafa, Arturo, Carmen, Manolo, acompañante y guardián, y tantas y tantas personitas que acabábamos de conocer y re-conocer… GRACIAS.

Y cómo no podía ser de otro modo, a las presencias mágicas que nos acunaron, mimaron y alumbraron durante todo el evento, Gracias infinitas siempre a Miriam Magdala, Morgana y Nimué, que vuestra LUZ y Sabiduría nos siga acompañando por siempre…

Esperamos de corazón que disfrutéis de compartir y ver este video tanto cómo nosotros lo hicimos y como no podía ser de otro modo… Que la magia de Ávalon os acompañe con su dulce aroma a manzanas… ¡nos vemos pronto en el camino!

Con amor infinito, siempre… A&A

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24/1/19

Emilio Carrillo en Sevilla (Encuentros Mensuales): jueves 7 de febrero de 2019, 18:30h


Diversas tradiciones espirituales y textos milenarios indican que la humanidad actual no es la primera, ni la última. Este Encuentro entrará de lleno en ello, examinando los siguientes temas:
+El devenir del planeta Tierra: Cadenas planetarias y Rondas.
+La evolución de la humanidad y las siete razas-raíz: Protoplasmática, Hiperborea, Lemuria, Atlántida, la humanidad actual y las dos venideras.
+El papel de cada humanidad en el proceso evolutivo general.
+La importancia del momento presente.

7 DE FEBRERO, jueves, 18:30 horas, SEVILLA

“Lemuria, Atlántida y la humanidad actual: las humanidades pasadas y las que vendrán
(Encuentros Mensuales con Emilio Carrillo en la Politécnica de la Universidad de Sevilla)

Programa: 
18:30 Conferencia.
20:00 Coloquio.
21:00 Cierre.

Salón de Actos de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Sevilla (C/ Virgen de África 7, junto a Avda. República Argentina -Metro: Parque de los Príncipes-)

Aportación: 5 euros. Esta cantidad se podrá abonar:
+En “El Rincón de Kiko” (C/ San José 21-23, Pasaje)
+A la entrada de la charla-coloquio.
Si desea reservar de plaza: rincondekiko@gmail.com, indicando nombre y dos apellidos
Ante cualquier duda o para mayor información, escribir a dicho correo electrónico

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El tratado de la sencillez (3ª y última parte)



         Escrito por Nakaiet. Versionado por Deéelij.


-          En  efecto – afirmó Nakaiet tras mi exposición -  con  ese  ejemplo
se observa perfectamente que la exigencia es el final del inicio de un reproche al que le sigue la acusación. Porque cuando dices, y ya sé que es un ejemplo, pero mi ropaje no es de este mundo, como habrás observado, y puede ser hasta entendible tu ejemplo sobre el “reproche-ejemplo” que has puesto hacia mi vestimenta; porque al decir: “esa ropa parece vieja y destartalada” Estás manifestando un reproche sobre lo que llevo puesto, y seguidamente está el que me acusas de llevar una especie de andrajos cubriendo el cuerpo; y, por consiguiente, me estás exigiendo que cambie la ropa por otra más acorde a lo que pudiera ser tu gusto sobre la moda que una mujer ha de llevar, más si está en el campo. ¿Estamos de acuerdo?
-          Sin dudas. Nada que objetar.  Aunque  me  da  la sensación, por tu
mirada, que hay algo más en todo esto que no he descubierto ¿me equivoco?
-          No, no lo haces. Y lo que sigue es clave. Verás… dame un instante.

De pronto se paró, se levantó y se alejó en dirección al arroyo metiéndose dentro. Se sumergió, progresivamente, en el mismo, adoptando una forma horizontal hasta mojarse por completo; el agua le envolvía por completo. El riachuelo apenas tendría unos cuarenta centímetros de profundidad. Pasó uno de esos instantes de ella, que en tiempo nuestro no medí, no estaba pendiente del tiempo del reloj. Pero el instante no fue largo, fue casi inmediato que al cubrirse al completo en el agua, empezó a salir de la misma. Entonces, aquellos harapos, que a mí me lo parecían, empezaron a lucir con colores que brillaban. De pronto su vestimenta era la misma de antes, pero ahora siendo la misma era hermosa; de aparentar una señora de pocos recursos a mostrarse como una mujer excelsa si es que antes ya no fuera de por sí hermosa.

-          ¿Cómo has hecho eso, cómo es que brilla tu ropa?
-          No he hecho más que limpiar  tus  sentidos, esos  que  están  muy
acostumbrados al reproche, la acusación y la exigencia, tanto hacia ti como hacia los demás y todo el mundo en el que vives y te envuelve. Cuando has comprendido que el reproche condena en dirección a la acusación, y ésta impone una exigencia, tus sentidos ya no sienten lo que reciben de un color determinado, de un color con el que te han ido determinando desde que naciste acá. Ahora, desde ya, puedes transformar las sensaciones que tus sentidos reciben desde lo externo a ti, en una percepción interna que es irreprochable, imposibilitada de acusación y con la extinción definitiva de la exigencia. Eres tú el que has hecho que mi ropaje brille, al transformar tus sentidos desde tu entendimiento ¿me he explicado?

         Asentí. Vaya que si se había explicado. Ahora veía todo mi rededor de forma absolutamente distinta. La vida es color. La vida puede disfrutarse. La vida no es reprochable, pues si estuviera en ese reproche seguido a la vida, el descontento se apoderaría de mí y de mis momentos en el tiempo. La vida, concluí, además de la mía y la de los demás es absolutamente aceptable.

-          Exacto. Divina conclusión: Todo es aceptable.
-          ¿Otra vez leíste mi mente?
-          ¿Te molesté en ello?
-          No, no de veras. Es… es que ha sido asombroso y diría que hasta es
hermoso lo que he observado.

         Nos quedamos sentados al borde el arroyo, escuchando su deambular, su mecido, su acariciar en todo el cauce, que aunque fuera pequeño, se tornaba en grandioso. Estuvimos en silencio. Yo, en especial, no sé ella, en un silencio interno apabullante. Ahora no salía de mí un calificativo en modo alguno a nada, ni a mí; sencillamente estaba disfrutando de lo que me rodeaba sin añadirle adjetivo alguno. Nunca antes me había pasado. Estaba… no sabría decir cómo estaba… quizá feliz… quizá en paz. No había prisas, ni urgencias. Nada insinuaba hacer algo concreto. El silencio interior era todo lo que había ante todo lo que acontecía. El Sol hacía rato se había despedido y su compañera la noche abrazaba lo que había sido un día de luz aclaratoria.
        
         Sin darme cuenta, Nakaiet, había montado de nuevo una pequeña hoguera. EL calor de la misma llamó la atención de golpe. Sin que el silencio interno se fuera me dirigí hacia ese momento en el fuego. Había puesto de nuevo la pizarra sobre el fuego; había partido dos tomates de buen tamaño con una de las pequeñas piedras en forma de filo cortante; había estrujado en sus manos unas cuantas uvas de las restantes del medio día dejando caer el jugo sobra las cuatro mitades rojas; y había troceado entre dos piedras unas cuantas nueces que espolvoreó sobre la mezcla puesta a lo que ya eran ascuas vivas.
         Miré y contemplé el espectáculo. Al poco, habló.
-          Cena servida. Cuando gustes.

Os aseguro que fue un manjar probar esos tomates, que supongo tomó en la mañana cuando entró en aquel huerto; no podría describirte el sabor, tendrías que probar a hacerlo tú y luego decidir cómo es ese estallido en la boca, simplemente se deshace regándote por completo.

-          Mientras cenas, quiero ampliarte un poco  más  todo  esto  que has
descubierto. En efecto, todo es aceptable, fue tu conclusión final. Pese a ello, ahí no queda todo. Cuando entiendes que todo es aceptable, jamás maltratarás nada de nada, ni a nadie. No lo harás pues se acaba el maltrato al acabarse el reproche y lo que le sigue. Esa es la cuestión que asombraba a todos de mí cuando escuchaba el origen de sus disputas: que no se aceptaban, como consecuencia se reprochaban, acusándose mutuamente y exigiéndose imperiosamente. Al escuchar, pues ellos ni se oían, sus absurdas argumentaciones que siempre partían de un reproche sin aceptación mutua, podía hacerles observar que había maltrato entre ambas partes. Si se llega a ese punto donde se comprenden, se llega al encuentro mutuo, y la paz aparece consecuentemente.
         Pero eso no es todo – continuaba en su exposición, invitándome a seguir disfrutando de la cena -, y es algo que no has deducido: se trata de darse cuenta que si hay una acusación, el reproche está presente, así como la exigencia, y de igual forma sucede si lo primero que aparece es una exigencia, pues el reproche y la acusación también están presentes. O dicho con más claridad: cuando aparece individualmente el reproche, la acusación y la exigencia, los otros dos están presentes, aunque no se observen de forma directa en lo pronunciado, pero está implícito. Estos tres, llamémosles, socios mal encarados, siempre van juntos, se observe el que se observe de forma directa. ¿Comprendido?

         Asentí con la cabeza, pues no podía con la boca más que seguir disfrutando el manjar recién hecho a la candela.

-          Bien.  Pues el aprendizaje tiene más recorrido. Al llegar  o concluir
en la aceptación, a donde te dirige esto es al trato a ti y a todo lo demás con y desde el Amor Incondicional. Y cuando Amas Incondicionalmente todo lo que existe, nada es reprochable, y éste así como sus socios mal encarados dejan de existir. Entonces, puedes convertirte en un ser de una dimensión distinta. Pasas a una dimensión superior. Saltas de tercera dimensión espiritual a quinta dimensión espiritual. ¿Me sigues?
-          Espera, espera – dije casi atragantándome con el bocado que había
en la boca -  hay algo que no comprendo, pues además estos datos de dimensiones son algo recientes para mí. ¿Puedes diferenciar entre qué es una dimensión y una densidad? Pues no parece que se entiendan bien esos conceptos, y yo aún no los sé exactamente diferenciar.
-          Es sencillo. Dimensión se refiere a la espiritualidad. Es  un  vivir  y
experimentar desde el Amor Incondicional. Una densidad se refiere a algo físico, en concreto a la fisicalidad que ocupas en ese cuerpo, que es más o menos densa en función de la densidad física donde vives. Así que una vez que se evoluciona al Amor Incondicional, asciende de dimensionalidad espiritual, y todo se ve como un Todo, jamás reprochable. Por igual, cuando lo anterior se produce, la fisicalidad es menos densa y más energética, más sutil. Y en esto estáis en este mundo: en adquirir, cada cual, una dimensión espiritual de Amor Incondicional para así estar preparados a mutar en la fisicalidad a un cuerpo menos material y sí más energético. ¿Comprendido ya?

         ¿Asombrado? Si Nakaiet significa la que asombra,  yo me había quedado más que asombrado del día que estaba con ella compartiendo. No sé qué significado superior al de asombro puede haber, pero si lo hay, eso sería en cómo me había quedado.

         No tenía tras todo ello, necesidad de conversar. Seguía en eso de estar más que asombrado. Estaba y no estaba ahí…

-          Échate a dormir, te  vendrá  bien  reposar  todo  lo aprendido hoy.
Mientras, velaré tus sueños, siempre.

         Me recosté y caí en un profundo sueño.

         Al despertar… Al despertar estaba sólo. Nakaiet debió haber partido. Sentí que no se había despedido, y casi caigo en ese momento en reprochárselo, pero al ver las piedras usó el día anterior para preparar los alimentos, juntas, puestas una encima de otra, observé esa fue la manera de decir hasta luego, con esa muestra en forma de regalo.

         Me dirigí al pueblo. Fue un paseo asombroso. Tomé el bus, y regresé  la ciudad. Aquello fue a finales del verano de 1985. Al poco empezarían de nuevos las clases…
         Desde aquel momento sigo sintiendo que Nakaiet, velándome. Con el tiempo, también entendí que aquel día, me descubrí.

        
         El jueves que viene habrá más.

Nota 1: Si quieres  en formato PDF todo lo escrito, por mí, en este blog, desde junio de 2018 hasta ahora, sólo ha de solicitarlo en mi correo electrónico: deeelij@gmail.com

Nota 2: Si quieres en formato PDF mi libro “Alas sin plumas” también lo puedes solicitar en el mismo mail.

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23/1/19

Emilio Carrillo en Zaragoza: sábado 26 de enero de 2019, 18h


26 DE ENERO, sábado, 18:00 horas, ZARAGOZA

Conferencia de Emilio Carrillo:
Crecimiento personal y equilibrio físico, emocional y mental

Organiza: Asociación Cultural Uniendo Corazones

Salón de actos de la Residencia Ramón Pignatelli (C/ Jarque del Moncayo, 23)

Aportación: 5 euros. Aforo: 500 plazas. Se aconseja realizar la inscripción previa a través de la web antes citada, del siguiente correo electrónico: uniendocorazones14@gmail.com o este teléfono: 619747809

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Cuánto más una flor...


Así habló un día Abul Beka a sus hermanos de Medina Runda:

—Cuando cortáis una flor, no decís: «Gracias, madre naturaleza, por darme tu alegría», porque entonces sabríais dejarla en su sitio, que es donde seguirá dando alegría.

»Y muchos decís: «Si la dejo en su sitio, mañana mismo cuando se ponga el sol la habrá deshojado el viento del norte».

»Mas yo os respondería: desde este instante hasta mañana ha pasado para nosotros apenas un día, mas para una flor ha pasado media vida. ¿Acaso cuando veis a una mariposa no sabéis que su efímera vida, a nuestros ojos, es tan larga como la nuestra para su quehacer? ¡Cuánto más una flor que es infinitamente más delicada!

»Hijos del hombre, no lavéis vuestras vulgaridades con explicaciones que tan solo sirven para convencer a aquellos que colaboran con vosotros en hacer daño. Dejad cada cosa en su sitio y, si es necesario, dad más que toméis.

»Y si tomáis, que sea para trascender lo tomado en la necesidad.

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Autor: Cayetano Arroyo
Fuente: Diálogos con Abul Beka (Editorial Sirio)
Nota: En homenaje a la memoria de Cayetano Arroyo y Vicente Pérez Moreno,
un texto extraído de los Diálogos de Abul Beka se publica en este blog todos los
miércoles desde el 4 de octubre de 2017.
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22/1/19

Emilio Carrillo en Barcelona: sábado 2 de marzo de 2019: ¿Por qué no vivimos como Dios?


          Muchas tradiciones espirituales nos insisten con razón en que todo es Dios y Dios es Todo. Entonces, ¿por qué no vivimos como Dios? Esta conferencia se dirige a contestar tal pregunta con una finalidad práctica: que la divinidad que somos se plasme en tu vida cotidiana. Para ello se examinarán temas como el significado profundo de la transformación, las falacias en torno a la idea de cambio, las perturbaciones emocionales y mentales que impiden que vivamos como lo que realmente somos y la forma de avanzar en la desidentificación con nuestro pequeño yo para que emane nuestra divinidad.


2 DE MARZO, sábado, 18:00 horas, BARCELONA

Conferencia de Emilio Carrillo:
“¿Por qué no vivimos como Dios?”

Organiza: Más Allá de la Tierra Radio y Publisolidaria.com, con la colaboración de Grupo de Dones Donat y Amate TV

Sala Teatro Ball Centre (C/ Sants, 88 –a 5 minutos de la Estacón de Sants-)

En este enlace dispones de toda la información sobre la conferencia:
Aportación: 15 euros. Aforo: 400 plazas (La recaudación irá destinada en su totalidad a donaciones para proyectos solidarios).
Puedes inscribirte a través del enlace anterior, por el WhatsApp 609423585 o escribiendo al siguiente correo electrónico: conferenciaecb@gmail.com

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"Conócete a ti mismo", por Miguel Pérez




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21/1/19

Los cerebros “hackeados” votan (Proyecto Consciencia y Sociedad Distópica)


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El blog El Cielo en la Tierra publica todos los lunes, desde el 3 de septiembre de 2018, una entrada relacionada con el Proyecto de investigación Consciencia y Sociedad Distópica. Por medio de este enlace se puede tener información sobre sus objetivos y contenidos y cómo colaborar con él:
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Algunas de las mentes más brillantes del planeta llevan años investigando cómo piratear el cerebro humano para que pinchemos determinados anuncios o enlaces. Y ese método ya se usa para vendernos políticos e ideologías

La democracia liberal se enfrenta a una doble crisis. Lo que más centra la atención es el consabido problema de los regímenes autoritarios. Pero los nuevos descubrimientos científicos y desarrollos tecnológicos representan un reto mucho más profundo para el ideal básico liberal: la libertad humana.

El liberalismo ha logrado sobrevivir, desde hace siglos, a numerosos demagogos y autócratas que han intentado estrangular la libertad desde fuera. Pero ha tenido escasa experiencia, hasta ahora, con tecnologías capaces de corroer la libertad humana desde dentro.

Para asimilar este nuevo desafío, empecemos por comprender qué significa el liberalismo. En el discurso político occidental, el término “liberal” se usa a menudo con un sentido estrictamente partidista, como lo opuesto a “conservador”. Pero muchos de los denominados conservadores adoptan la visión liberal del mundo en general. El típico votante de Trump habría sido considerado un liberal radical hace un siglo. Haga usted mismo la prueba. ¿Cree que la gente debe elegir a su Gobierno en lugar de obedecer ciegamente a un monarca? ¿Cree que una persona debe elegir su profesión en lugar de pertenecer por nacimiento a una casta? ¿Cree que una persona debe elegir a su cónyuge en lugar de casarse con quien hayan decidido sus padres? Si responde sí a las tres preguntas, enhorabuena, es usted liberal.

El liberalismo defiende la libertad humana porque asume que las personas son entes únicos, distintos a todos los demás animales. A diferencia de las ratas y los monos, el Homo sapiens, en teoría, tiene libre albedrío. Eso es lo que hace que los sentimientos y las decisiones humanas constituyan la máxima autoridad moral y política en el mundo. Por desgracia, el libre albedrío no es una realidad científica. Es un mito que el liberalismo heredó de la teología cristiana. Los teólogos elaboraron la idea del libre albedrío para explicar por qué Dios hace bien cuando castiga a los pecadores por sus malas decisiones y recompensa a los santos por las decisiones acertadas.

Si no tomamos nuestras decisiones con libertad, ¿por qué va Dios a castigarnos o recompensarnos? Según los teólogos, es razonable que lo haga porque nuestras decisiones son el reflejo del libre albedrío de nuestras almas eternas, que son completamente independientes de cualquier limitación física y biológica.

Este mito tiene poca relación con lo que la ciencia nos dice del Homo sapiens y otros animales. Los seres humanos, sin duda, tienen voluntad, pero no es libre. Yo no puedo decidir qué deseos tengo. No decido ser introvertido o extrovertido, tranquilo o inquieto, gay o heterosexual. Los seres humanos toman decisiones, pero nunca son decisiones independientes. Cada una de ellas depende de unas condiciones biológicas y sociales que escapan a mi control. Puedo decidir qué comer, con quién casarme y a quién votar, pero esas decisiones dependen de mis genes, mi bioquímica, mi sexo, mi origen familiar, mi cultura nacional, etcétera; todos ellos, elementos que yo no he elegido.

Esta no es una teoría abstracta, sino que es fácil de observar. Fíjese en la próxima idea que surge en su cerebro. ¿De dónde ha salido? ¿Se le ha ocurrido libremente? Por supuesto que no. Si observa con atención su mente, se dará cuenta de que tiene poco control sobre lo que ocurre en ella y que no decide libremente qué pensar, qué sentir, ni qué querer. ¿Alguna vez le ha pasado que, la noche anterior a un acontecimiento importante, intenta dormir pero le mantiene en vela una serie constante de pensamientos y preocupaciones de lo más irritantes? Si podemos escoger libremente, ¿por qué no podemos detener esa corriente de pensamientos y relajarnos sin más?

Animales pirateables

Aunque el libre albedrío siempre ha sido un mito, en siglos anteriores fue útil. Infundió valor a quienes lucharon contra la Inquisición, el derecho divino de los reyes, el KGB y el Ku Klux Klan. Y era un mito que tenía pocos costes. En 1776 y en 1939 no era muy grave creer que nuestras convicciones y decisiones eran producto del libre albedrío, y no de la bioquímica y la neurología. Porque en 1776 y en 1939 nadie entendía muy bien la bioquímica, ni la neurología. Ahora, sin embargo, tener fe en el libre albedrío es peligroso. Si los Gobiernos y las empresas logran hackear o piratear el sistema operativo humano, las personas más fáciles de manipular serán aquellas que creen en el libre albedrío.

Para conseguir piratear a los seres humanos, hacen falta tres cosas: sólidos conocimientos de biología, muchos datos y una gran capacidad informática. La Inquisición y el KGB nunca lograron penetrar en los seres humanos porque carecían de esos conocimientos de biología, de ese arsenal de datos y esa capacidad informática. Ahora, en cambio, es posible que tanto las empresas como los Gobiernos cuenten pronto con todo ello y, cuando logren piratearnos, no solo podrán predecir nuestras decisiones, sino también manipular nuestros sentimientos.

Quien crea en el relato liberal tradicional tendrá la tentación de restar importancia a este problema. “No, nunca va a pasar eso. Nadie conseguirá jamás piratear el espíritu humano porque contiene algo que va más allá de los genes, las neuronas y los algoritmos. Nadie puede predecir ni manipular mis decisiones porque mis decisiones son el reflejo de mi libre albedrío”. Por desgracia, ignorar el problema no va a hacer que desaparezca. Solo sirve para que seamos más vulnerables.

Una fe ingenua en el libre albedrío nos ciega. Cuando una persona escoge algo —un producto, una carrera, una pareja, un político—, se dice que está escogiéndolo por su libre albedrío. Y ya no hay más que hablar. No hay ningún motivo para sentir curiosidad por lo que ocurre en su interior, por las fuerzas que verdaderamente le han conducido a tomar esa decisión.

Todo arranca con detalles sencillos. Mientras alguien navega por Internet, le llama la atención un titular: “Una banda de inmigrantes viola a las mujeres locales”. Pincha en él. Al mismo tiempo, su vecina también está navegando por la Red y ve un titular diferente: “Trump prepara un ataque nuclear contra Irán”. Pincha en él. En realidad, los dos titulares son noticias falsas, quizá generadas por troles rusos, o por un sitio web deseoso de captar más tráfico para mejorar sus ingresos por publicidad. Tanto la primera persona como su vecina creen que han pinchado en esos titulares por su libre albedrío. Pero, en realidad, las han hackeado.

La propaganda y la manipulación no son ninguna novedad, desde luego. Antes actuaban mediante bombardeos masivos; hoy, son, cada vez más, munición de alta precisión contra objetivos escogidos. Cuando Hitler pronunciaba un discurso en la radio, apuntaba al mínimo común denominador porque no podía construir un mensaje a medida para cada una de las debilidades concretas de cada cerebro. Ahora sí es posible hacerlo. Un algoritmo puede decir si alguien ya está predispuesto contra los inmigrantes, y si su vecina ya detesta a Trump, de tal forma que el primero ve un titular y la segunda, en cambio, otro completamente distinto. Algunas de las mentes más brillantes del mundo llevan años investigando cómo piratear el cerebro humano para hacer que pinchemos en determinados anuncios y así vendernos cosas. El mejor método es pulsar los botones del miedo, el odio o la codicia que llevamos dentro. Y ese método ha empezado a utilizarse ahora para vendernos políticos e ideologías.

Y este no es más que el principio. Por ahora, los piratas se limitan a analizar señales externas: los productos que compramos, los lugares que visitamos, las palabras que buscamos en Internet. Pero, de aquí a unos años, los sensores biométricos podrían proporcionar acceso directo a nuestra realidad interior y saber qué sucede en nuestro corazón. No el corazón metafórico tan querido de las fantasías liberales, sino el músculo que bombea y regula nuestra presión sanguínea y gran parte de nuestra actividad cerebral. Entonces, los piratas podrían correlacionar el ritmo cardiaco con los datos de la tarjeta de crédito y la presión sanguínea con el historial de búsquedas. ¿De qué habrían sido capaces la Inquisición y el KGB con unas pulseras biométricas que vigilen constantemente nuestro ánimo y nuestros afectos? Por desgracia, da la impresión de que pronto sabremos la respuesta.

El liberalismo ha desarrollado un impresionante arsenal de argumentos e instituciones para defender las libertades individuales contra ataques externos de Gobiernos represores y religiones intolerantes, pero no está preparado para una situación en la que la libertad individual se socava desde dentro y en la que, de hecho, los conceptos “libertad” e “individual” ya no tienen mucho sentido. Para sobrevivir y prosperar en el siglo XXI, necesitamos dejar atrás la ingenua visión de los seres humanos como individuos libres —una concepción herencia a partes iguales de la teología cristiana y de la Ilustración — y aceptar lo que, en realidad, somos los seres humanos: unos animales pirateables. Necesitamos conocernos mejor a nosotros mismos.

Códigos defectuosos

Este consejo no es nuevo, por supuesto. Desde la Antigüedad, los sabios y los santos no han dejado de decir “conócete a ti mismo”. Pero en tiempos de Sócrates, Buda y Confucio, uno no tenía competencia en esta búsqueda. Si uno no se conocía a sí mismo, seguía siendo una caja negra para el resto de la humanidad. Ahora, en cambio, sí hay competencia. Mientras usted lee estas líneas, los Gobiernos y las empresas están trabajando para piratearle. Si consiguen conocerle mejor de lo que usted se conoce a sí mismo, podrán venderle todo lo que quieran, ya sea un producto o un político.

Es especialmente importante conocer nuestros puntos débiles porque son las principales herramientas de quienes intentan piratearnos. Los ordenadores se piratean a través de líneas de código defectuosas preexistentes. Los seres humanos, a través de miedos, odios, prejuicios y deseos preexistentes. Los piratas no pueden crear miedo ni odio de la nada. Pero, cuando descubren lo que una persona ya teme y odia, tienen fácil apretar las tuercas emocionales correspondientes y provocar una furia aún mayor.

Si no podemos llegar a conocernos a nosotros mismos mediante nuestros propios esfuerzos, tal vez la misma tecnología que utilizan los piratas pueda servir para proteger a la gente. Así como el ordenador tiene un antivirus que le preserva frente al software malicioso, quizá necesitamos un antivirus para el cerebro. Ese ayudante artificial aprenderá con la experiencia cuál es la debilidad particular de una persona -los vídeos de gatos o las irritantes noticias sobre Trump- y podrá bloquearlos para defendernos.

No obstante, todo esto no es más que un aspecto marginal. Si los seres humanos son animales pirateables, y si nuestras decisiones y opiniones no son reflejo de nuestro libre albedrío, ¿para qué sirve la política? Durante 300 años, los ideales liberales inspiraron un proyecto político que pretendía dar al mayor número posible de gente la capacidad de perseguir sus sueños y de hacer realidad sus deseos. Estamos cada vez más cerca de alcanzar ese objetivo, pero también de darnos cuenta de que, en realidad, es un engaño. Las mismas tecnologías que hemos inventado para ayudar a las personas a perseguir sus sueños permiten rediseñarlos. Así que ¿cómo confiar en ninguno de mis sueños?

Es posible que este descubrimiento otorgue a los seres humanos un tipo de libertad completamente nuevo. Hasta ahora, nos identificábamos firmemente con nuestros deseos y buscábamos la libertad necesaria para cumplirlos. Cuando surgía una idea en nuestra cabeza, nos apresurábamos a obedecerla. Pasábamos el tiempo corriendo como locos, espoleados, subidos a una furibunda montaña rusa de pensamientos, sentimientos y deseos, que hemos creído, erróneamente, que representaban nuestro libre albedrío. ¿Qué sucederá si dejamos de identificarnos con esa montaña rusa? ¿Qué sucederá cuando observemos con cuidado la próxima idea que surja en nuestra mente y nos preguntemos de dónde ha venido?

A veces la gente piensa que, si renunciamos al libre albedrío, nos volveremos completamente apáticos, nos acurrucaremos en un rincón y nos dejaremos morir de hambre. La verdad es que renunciar a este engaño puede despertar una profunda curiosidad. Mientras nos identifiquemos firmemente con cualquier pensamiento y deseo que surja en nuestra mente, no necesitamos hacer grandes esfuerzos para conocernos. Pensamos que ya sabemos de sobra quiénes somos. Sin embargo, cuando uno se da cuenta de que “estos pensamientos no son míos, no son más que ciertas vibraciones bioquímicas”, comprende también que no tiene ni idea de quién ni de qué es. Y ese puede ser el principio de la aventura de exploración más apasionante que uno pueda emprender.

Filosofía práctica

Poner en duda el libre albedrío y explorar la verdadera naturaleza de la humanidad no es algo nuevo. Los humanos hemos mantenido este debate miles de veces. Salvo que antes no disponíamos de la tecnología. Y la tecnología lo cambia todo. Antiguos problemas filosóficos se convierten ahora en problemas prácticos de ingeniería y política. Y, si bien los filósofos son gente muy paciente -pueden discutir sobre un tema durante 3.000 años sin llegar a ninguna conclusión-, los ingenieros no lo son tanto. Y los políticos son los menos pacientes de todos.

¿Cómo funciona la democracia liberal en una era en la que los Gobiernos y las empresas pueden piratear a los seres humanos? ¿Dónde quedan afirmaciones como que “el votante sabe lo que conviene” y “el cliente siempre tiene razón”? ¿Cómo vivir cuando comprendemos que somos animales pirateables, que nuestro corazón puede ser un agente del Gobierno, que nuestra amígdala puede estar trabajando para Putin y la próxima idea que se nos ocurra perfectamente puede no ser consecuencia del libre albedrío sino de un algoritmo que nos conoce mejor que nosotros mismos? Estas son las preguntas más interesantes que debe afrontar la humanidad.

Por desgracia, no son preguntas que suela hacerse la mayoría de la gente. En lugar de investigar lo que nos aguarda más allá del espejismo del libre albedrío, la gente está retrocediendo en todo el mundo para refugiarse en ilusiones aún más remotas. En vez de enfrentarse al reto de la inteligencia artificial y la bioingeniería, la gente recurre a fantasías religiosas y nacionalistas que están todavía más alejadas que el liberalismo de las realidades científicas de nuestro tiempo. Lo que se nos ofrece, en lugar de nuevos modelos políticos, son restos reempaquetados del siglo XX o incluso de la Edad Media.

Cuando uno intenta entregarse a estas fantasías nostálgicas, acaba debatiendo sobre la veracidad de la Biblia y el carácter sagrado de la nación (especialmente si, como yo, vive en un país como Israel). Para un estudioso, esto es decepcionante. Discutir sobre la Biblia era muy moderno en la época de Voltaire, y debatir los méritos del nacionalismo era filosofía de vanguardia hace un siglo, pero hoy parece una terrible pérdida de tiempo. La inteligencia artificial y la bioingeniería están a punto de cambiar el curso de la evolución, nada menos, y no tenemos más que unas cuantas décadas para decidir qué hacemos. No sé de dónde saldrán las respuestas, pero seguramente no será de relatos de hace 2.000 años, cuando se sabía poco de genética y menos de ordenadores.

¿Qué hacer? Supongo que necesitamos luchar en dos frentes simultáneos. Debemos defender la democracia liberal no solo porque ha demostrado que es una forma de gobierno más benigna que cualquier otra alternativa, sino también porque es lo que menos restringe el debate sobre el futuro de la humanidad. Pero, al mismo tiempo, debemos poner en tela de juicio las hipótesis tradicionales del liberalismo y desarrollar un nuevo proyecto político más acorde con las realidades científicas y las capacidades tecnológicas del siglo XXI.

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Autor: Yuval Noah Harari (Historiador y autor, entre otros libros, de Sapiens. De animales y dioses)
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