22/2/10

Poemas místicos de Hallaj (XXXIII)

Mansur al-Hallaj (858-922) es uno de los maestros sufíes de mayor renombre y notoriedad. En el Blog, semana a semana y de lunes a viernes, desde el pasado 7 de enero, se han venido recogiendo sus más célebres poemas. Con el de hoy, que hace el número 33 de los aquí publicados, se pone fin a los mismos. Y se hace con las que fueron sus últimas palabras antes de morir.

Como se señaló aquel 7 de enero, Hallaj, reivindicando la íntima y colosal divinidad que tod@s atesoramos, el linaje divinal de nuestro Ser Profundo, afirmó: Ana-al-haqq, esto es, Yo soy la verdad, es decir, Dios mismo. Estas palabras resultaron incomprensibles y heréticas para las autoridades religiosas de la época, por lo que, en la Bagdad del año 922, Hallaj fue acusado, perseguido, encarcelado, condenado, azotado, mutilado de manos y pies, crucificado, degollado e incinerado. Su muerte fue, pues, terriblemente brutal. Y estas sus últimas palabras antes de expirar:

----------------------------------------------------------------------------------------

¡Oh Dios mío!, voy a entrar (esta mañana) en la mansión de mis deseos

y contemplar allí tus maravillas!.

¡Oh Dios mío!, puesto que testimonias Tu Amor

incluso a aquel que Te ha faltado,

¿cómo entonces no se lo testimonias

a aquel a quien se le comete injusticia por Ti?”.

----------------------------------------------------------------------------------------

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.