14/10/19

Un informe científico augura el fin de la especie humana para 2050 (Proyecto Consciencia y Sociedad Distópica)


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El blog El Cielo en la Tierra publica todos los lunes, desde el 3 de septiembre de 2018, una entrada relacionada con el Proyecto de investigación Consciencia y Sociedad Distópica. Por medio de la web del Proyecto se puede tener información detallada sobre sus objetivos y contenidos y cómo colaborar con él:
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La humanidad afronta un riesgo existencial en 2050, dentro de apenas treinta años, debido a las consecuencias del cambio climático. Lo que sigue no debe leerse ni entederse en clave de alarmismo y miedo al futuro, sino de responsabilidad ante el presente.


Un estudio publicado por The Breakthrough National Center for Climate Restoration augura una "alta probabilidad de que la civilización humana llegue a su fin" para ese año. Además, la organización australiana asegura que para reducir los riesgos y conservar la especie humana, es necesario construir un sistema industrial con cero emisiones lo antes posible. Si no se toman medidas urgentes, describe un escenario apocalíptico donde existirán "condiciones más allá del umbral de la supervivencia humana" en gran parte del mundo.

Los autores advierten de que los impactos del cambio climático en aumento "suponen grandes consecuencias negativas para la humanidad que podrían no perderse durante siglos". Además, añaden que estas consecuencias "nunca se pueden deshacer, ya sea aniquilando la vida inteligente o recortando de forma permanente y drástica su potencial”.

A lo largo del informe se presenta un aterrador escenario en el que la humanidad llega al colapso y en el que se enfrenta a consecuencias climáticas irreversibles protagonizado por el aumento de las temperaturas, incluso, "por encima de las que puede soportar el ser humano" en algunos lugares del globo y posibles crisis de estado desembocadas en guerras para la obtención de recursos.

Estas son las fases previstas para el "fin de la humanidad":

2020-2030

En los próximos diez años, los autores consideran "insuficientes" las medidas establecidas en el Acuerdo de París. Además, prevén una subida de la temperatura media del planeta al menos en 1,6ºC. Estudios anteriores afirman que los niveles de dióxido de carbono alcanzarían 437 partes por millón, cifras que llevan sin aparecer en la Tierra desde hace 20 millones de años.

2030-2050

Durante el transcurso de estas dos décadas, el informe habla de una mayor concienciación por parte de los gobiernos, los cuales trabajan para que "las emisiones máximas en 2030 se reduzcan. Sin embargo, las retroalimentaciones del ciclo del carbono y el uso continuado de combustibles fósiles aumentan las temperaturas en 3ºC en 2050".

Colapso para 2050

Tras tres décadas en decadencia, los autores vaticinan la existencia de un consenso científico de que "hemos alcanzado el punto de inflexión para las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida Occidental". El informe habla de un escenario de "Tierra invernadero" en el que a pesar de que las emisiones se detuvieran de inmediato, la temperatura media del planeta aumentaría 1ºC. Bajo este escenario, "el 55% de la población mundial estaría sujeta a más de 20 días al año de condiciones de calor letal" bajo las que el ser humano no lograría sobrevivir. Para la zona de América del Norte, los autores hablan de fenómenos meteorológicos extremos, descenso a la mitad de las precipitaciones en América Central y la condena de 100 días de "calor letal" al año en África occidental. Asimismo, plantean la posibilidad de que los países pobres no pudiesen "proporcionar suficientes ambientes enfriados artificialmente para que sus poblaciones sean viables". También, el informe vaticina que la producción de alimentos se vería "gravemente" afectada y que como consecuencia, "millones de personas son desplazadas".

Posibles soluciones

Ante la amenaza que supondrían estas consecuencias climáticas para la seguridad nacional, con problemas tales como "brotes de enfermedades pandémicas", los autores hablan de conflictos armados. Estos estarían motivados por la búsqueda de recursos y, además, se plantea la posibilidad de una guerra nuclear. Por todo esto, los autores aseguran que existe una "alta probabilidad de que la civilización humana llegue a su fin". Finalmente, los autores hablan de "examinar con urgencia el papel que puede desempeñar el sector de seguridad nacional en la provisión de liderazgo y capacidad para una movilización de mano de obra y recursos a corto plazo en toda la sociedad, de una escala sin precedentes en tiempos de paz, para construir un sistema industrial de cero emisiones y reducir el carbono para proteger la civilización humana".

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Autor: The Breakthrough National Center for Climate Restoration
Fuente:
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13/10/19

El amor supremo (Enseñanzas Teosóficas: 139)


Yo diría sin vacilar que nuestro amor fundamental es el amor a Dios. Pero puede ocurrir que a algunas personas la palabra Dios les evoque resonancias interiores poco agradables, más bien tristes, debido a asociaciones afectivas que les hacen relacionar esta palabra con épocas odiosas de su educación. Hablo aquí desde el punto de vista psicológico. No importa el nombre, sino entender bien el concepto. En lugar de amor de Dios podemos decir amor a la verdad absoluta, al ser o al valor supremo, amor a la inteligencia cósmica, etc. Lo importante es tener una idea clara, una intuición perfecta de este objetivo.

¿Para qué vivimos? ¿Cuál es, en definitiva, lo que nos atrae y empuja en la vida? Esto es lo que tenemos que ver con claridad. ¿No es cierto que todos aspiramos a un amor superior más aún, a un amor supremo, total, último, que no tenga vaivenes, que no dependa de nada, que se baste por completo a sí mismo, que sea absoluto, el único? ¿No existe en todos nosotros esta aspiración? Pues bien, lo único que llena esta aspiración es la realidad a la que damos el nombre de Dios, que ha de atraer de un modo decidido y claro nuestra afectividad.

Es importante que entendamos que no es que el amor a Dios haya de existir por un imperativo externo, por una norma de moral, porque se nos ha dicho que tiene que ser así, ni tampoco porque Dios es muy bueno, se lo merece todo y nuestra obligación es amarle. No, el amor de Dios se deriva de la verdad misma de nuestra naturaleza, de la verdad de las cosas, porque de hecho todo amor, todo afecto, todo sentimiento positivo que hay en nosotros no es más que una partícula, un reflejo de este único amor que proviene de Dios.

Del mismo modo que podemos decir que toda la energía que anima nuestro organismo biológico, nuestra afectividad y nuestra mente procede de la energía suprema, del poder supremo, Dios; también es absolutamente cierto que toda nuestra capacidad afectiva es sólo una constante expresión de Dios en nosotros.

San Juan dice: Dios es amor, y el que vive en amor vive en Dios y Dios en él. Todo amor deriva de Dios porque El es esencialmente amor. No es que sea otro amor. No hay muchos amores, sino un solo amor, como hay una sola energía, como hay una sola mente. Y todas las mentes y por tanto todas las verdades, y toda la energía y por tanto todas las fuerzas, y todo el amor y por tanto todos los sentimientos positivos no son más que expresiones temporales, particulares de la única verdad, de la única energía y del único amor, que es Dios.

Cuando decimos que hemos de amar a Dios, no hacemos sino reconocer que todo, absolutamente todo nuestro amor procede de Dios y va a Dios, por naturaleza, por esencia, no por un deber arbitrario que se nos imponga. No olvidemos que los grandes deberes, así como las grandes verdades religiosas -digo las grandes, no todas las que las diversas formas religiosas imponen en nombre de la religión siempre siguen la línea de nuestra naturaleza, y están de acuerdo con ella; más aún son nuestra verdad, o de lo contrario no serían grandes deberes y verdades religiosas. No son algo que se superpone artificialmente al hombre, sino la expresión profunda de lo que realmente es el hombre y de su naturaleza procedente de Dios, pues el fundamento de la religión es simplemente el reconocimiento de estas leyes profundas de nuestra naturaleza en su relación con Dios.

Hablo así porque estamos ya acostumbrados a que nos digan «has de hacer esto o lo otro», y nos sentimos obligados a hacerlo sólo porque se nos ha recomendado y nos han dicho que es muy bueno, tenga o no tenga que ver con nuestra verdad interior. Pero lo que obliga de tal modo que merece nuestra entrega total no es nada que nos venga de fuera, sino algo inherente a nuestra naturaleza y que constituye la culminación, la perfección, la realización, el desarrollo total de nuestra naturaleza.

Hay muchas personas que se han alejado de la vida religiosa que llamaríamos oficial y externa, y en este aspecto viven en una postura de total indiferencia. Recomiendo a estas personas que no se preocupen tanto de los nombres, de las formas, ni de las ideas concretas que guardan en su memoria. Que busquen de nuevo de un modo creador, completamente espontáneo y sincero, esa intuición que hay siempre en todo hombre de algo total y absoluto, y que den a esta realidad última y primera el nombre que les resulte más agradable, más aceptable. Pero que no se cierren a estos niveles superiores que son nuestra verdadera base y nuestra razón profunda de vivir, por problemas originados en sentimientos desagradables asociados a su educación religiosa. Que despierten de nuevo a la vida religiosa, aunque ahora tenga un nombre nuevo.

Vida espiritual sólo hay una, la que brota de la profundidad de nuestro ser y se dirige a Dios. Lo demás son formas, unas mejores que otras, más adaptadas a una persona que a otra. Muchas veces necesarias, porque todos necesitamos expresar nuestra vida interior en formas concretas. Pero no hemos de depender de las formas, sino descubrir lo que da vida a las formas: el contacto interior yo con Dios - Dios conmigo. Esta relación hecha experiencia viva es la verdadera alma de la religión y de la vida espiritual. Lo demás es el cuerpo, el ropaje, la forma externa, que vale mucho, pero sólo en la medida en que conduce a esa fuente interior viviente, a esa experiencia real.

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Autor: Antonio Blay
Fuente: Yoga Integral (1989)
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Las Enseñanzas Teosóficas se publican en este blog cada domingo, desde el
19 de febrero de 2017
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10/10/19

"Cómo vivir sin sufrimiento", por Emilio Carrillo



Vídeo (duración total: 03:27:49) de la charla-coloquio compartida por Emilio Carrillo en Baeza, con fecha 13 de julio de 2019, titulada ¿Por qué no vivimos como Dios?:

1ª Parte (59:05):

2ª Parte (59:00)

3ª Parte (55:04):

4ª Parte (27:49):

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Iniciativa Mesas Abiertas para combatir la soledad (Proyecto Estado Universal)




El proyecto y red social Estado Universal para la gobernanza y solidaridad mundial (www.estadouniversal.org) ha inventado un procedimiento muy sencillo de implementar para combatir la soledad. Requiere de la colaboración de los establecimientos hosteleros, que participarían en la iniciativa colocando un mantel verde sobre las mesas que consideren. De esta forma, las personas sabrán que esas son mesas libres. Mesas donde pueden sentarse libremente para hacer nuevas amistades. Las personas también pueden declarar una mesa abierta con un pañuelo verde durante el tiempo que se sienten, de manera autónoma.
La soledad es un mal endémico y grave que se presenta en todo el mundo, en especial en las grandes ciudades y entre las personas mayores. Ideas tan sencillas como esta pueden ayudar a paliar significativamente este mal. La interacción con los demás nos enriquece y además resulta muy beneficiosa la transferencia de experiencias y conocimiento intergeneracional e intercultural. También para luchar contra los prejuicios, las barreras psico-sociales, los sectarismos y la xenofobia.
Los ayuntamientos podrían sumarse liberando de cargas el espacio público en el cual los hoteleros coloquen mesas abiertas. Así como los medios difundiendo esta idea altruista.
Estado Universal tiene la misión de aumentar la interacción entre las personas para favorecer la empatía y la solidaridad, crear conciencia de especie y establecer un proceso constituyente de la humanidad. Para ello, se cuenta con la red social como herramienta online y ahora con la “mesa abierta” como herramienta offline.
Estado Universal es un proyecto sin ánimo de lucro que dedica sus beneficios a causas benéficas. El creador de Estado Universal, Juan Carlos Martín Yuste, es un ingeniero aeronáutico salmantino. La red reúne buenas personas por el futuro de la humanidad y del planeta.

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9/10/19

Emilio Carrillo en Albacete (26 de octubre de 2019): "¿Qué hay después de la muerte?"



26 DE OCTUBRE, sábado, 19:00 horas, ALBACETE

Conferencia de Emilio Carrillo:
"¿Qué hay después de la muerte?"


XII Congreso Internacional de "Vida después de la Vida"

Palacio de Congresos (Avenida Autovía, 1)

Para mayor información:
http://www.vidadespuesdelavida.es/

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Buscad, buscad, buscad...


—Buscad, como las madreselvas buscan la humedad de las paredes, vosotros buscad el respirar de vuestras almas.

»Buscad, como las águilas buscan el aliento del aire y su mano potente que las tome y las eleve en remolinos, vosotros buscad la fuerza de la voluntad.

»Buscad, como las raíces ahondan la tierra y la oscuridad de la tierra buscando el agua, vosotros buscad el agua viva para quitar la sed de la boca de vuestro espíritu.

»Buscad, como los almendros buscan la primavera y se visten de novia para recibirla, vosotros buscad la pureza y vestid vuestros corazones de ella.

»Buscad, como el río corre buscando el mar y después se expande y se pierde para ser uno con todos los ríos que se pierden y se esparcen en el mar, vosotros buscad la luz para expandiros en ella con todos y ser Uno.

»Buscad, como busca la higuera a la orilla del camino ser su sombra y dar sus frutos, vosotros buscad en qué podéis dar frutos y dadlos sin pedir.

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Autor: Cayetano Arroyo
Fuente: Diálogos con Abul Beka (Editorial Sirio)
Nota: En homenaje a la memoria de Cayetano Arroyo y Vicente Pérez Moreno,
un texto extraído de los Diálogos de Abul Beka se publica en este blog todos los
miércoles desde el 4 de octubre de 2017.
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8/10/19

La parroquia no se defiende


          El mismo y humano corazón que el Hijo de Dios vino a abrir y desbordar es el que los obispos se empeñan en cerrar. El miedo es el peor consejero.

¿Quién si no él ha redactado el  reciente documento, publicado por la Comisión para la Doctrina de la Fe en el que los obispos arremeten contra el “mindfulnes” y la meditación zen? Juzgan sin tapujos que estas prácticas, felizmente ya muy extendidas, son “incompatibles” con la fe cristiana. Critican que "ciertos planteamientos dentro de la Iglesia han podido favorecer la acogida acrítica de métodos de oración y meditación extraños a la fe cristiana”, y "equiparar a Jesús" con otros maestros fundadores de religiones.

La comunidad cristiana se renueva a cada instante. Se colma de vida creativa, de silencio resonante, nunca se acoraza. No hay parroquia alguna que defender, sino hermandad universal a alcanzar, hermandad que empieza con el acercamiento de los credos y sus responsables. El dogma nunca retuvo. La doctrina carga siempre exceso de polilla. La parroquia no se preserva, sino que se ofrenda a la más urgente necesidad humana, la construcción de los lazos de hermandad. No hay comunión humana que pueda surgir sin un profundo respeto entre los credos y las diferentes formas de concebir lo Inconcebible, sin un acercamiento entre las tradiciones religiosas y espirituales.

Inician en vano esta otra persecución los legatarios del Santo Oficio. Sólo auspiciarán nuevas y más masivas deserciones. Falta desierto a los jerarcas de la Iglesia, falta fe flexible, acogedora, sin temores, ni fronteras.

¿Algún obispo en su cabal juicio puede llegar a pensar que, Xabier Meloni, Pablo D'Ors o Anna María Schlutter, por poner sólo unos ejemplos de quienes tanto han hecho por profundizar y ampliar la fe cristiana, están en la cola de la entrada del Reino de Dios? ¿Es que el budismo zen de Thích Nhất Hạnh no es puro evangelio, elevado y poético anuncio, renovada y genuina buena nueva? ¿Los miles de europeos, los cientos de españoles, muchos de ellos cristianos, que cada verano peregrinan al gran monasterio de su “shanga” (comunidad) en Plum Vilage (Burdeos) no están movidos por una búsqueda pura y noble? ¿Es que, más allá de unas formas siempre pasajeras, puede haber la más mínima contradicción entre ese anhelo de sincera búsqueda y el evangelio de Jesús?

En nuestro mundo globalizado acorazarse es firmar sentencia de muerte. Los obispos se han propuesto fomentar el exilio de su cerrado y anacrónico coto. Representan calcadamente el Sanedrín que Jesús se esforzó en ganar para una causa más generosa, altruista y abarcante. No durará dos telediarios la Iglesia que, en flagrante contradicción con el mensaje del Nazareno, alienta la separación y fomenta el alejamiento de vías espirituales serias, responsables y necesarias. Carecen de futuro quienes se mueven por el miedo y no por el amor, quienes separan en vez de unir.

El creciente arraigo de los heterodoxos que nunca dejaron de ser vivificados por el Espíritu, de los fronterizos que nunca creyeron que la Iglesia fuera coto, sino comunión ancha y amable, inquieta a quienes temen merma de feligresía. Se sentencia la jerarquía a sí misma si condena los caminos de retorno al ser, a la interioridad, si señala con el dedo a los refugios de sincera y más universal espiritualidad que a lo largo de todos los últimos años se vienen abriendo sin su beneplácito. Le sobra razón al fundador de los “Amigos del desierto”, Pablo D'Ors, cuando afirma que «el prestigio de la meditación se ha construido sobre el desprestigio de la religión». No hace falta que suene ninguna campana fuera cuando toca retornar al interior. En el hondo recogimiento se disuelven las fes y sus eventuales colores. Nada puede atajar la búsqueda de lo verdadero, se atenga o no a unos cánones impuestos.

Investiguen, reconsideren, rectifiquen los prelados. Tamaño gesto, humilde y generoso, no pasaría desapercibido.

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Autor: Koldo Aldai (coordinación@foroespiritua.org)
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7/10/19

El hambre aumenta por tercer año y alcanza a 821 millones de personas (Proyecto Consciencia Sociedad Distópica)


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El blog El Cielo en la Tierra publica todos los lunes, desde el 3 de septiembre de 2018, una entrada relacionada con el Proyecto de investigación Consciencia y Sociedad Distópica. Por medio de la web del Proyecto se puede tener información detallada sobre sus objetivos y contenidos y cómo colaborar con él:
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En la batalla que libra la humanidad contra el hambre, los seres humanos vamos perdiendo. En 2017, 821 millones de personas se iban a la cama cada día sin haber ingerido las calorías mínimas para su actividad diaria, son 15 millones más que el año anterior, lo que supone un retroceso a niveles de 2010. Los datos recogidos en el informe La seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo de la ONU, publicado este martes, confirman que no se trata de un repunte aislado; aunque los expertos se resisten a hablar de un cambio de tendencia, ya se encadenan tres años de subida.

Los conflictos, los eventos climáticos extremos y las crisis económicas son los principales responsables de esta regresión, según el estudio elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) junto con otras cuatro agencias de la ONU. Las graves sequías vinculadas al fuerte fenómeno El Niño de 2015 y 2016 son especialmente culpables. Sin agua, no crecen los cultivos ni el pasto para los animales. Eso significa que, en los países altamente dependientes de la agricultura, millones de personas se quedan sin alimentos suficientes que llevarse a la boca y sin fuente de ingresos con los que adquirir comida en el mercado. La falta de precipitaciones, de hecho, causa más del 80% de los daños y pérdidas totales en la producción agrícola y ganadera.

"Si no hacemos más, los tres años de subida serán cuatro. Reducir el hambre no es una cuestión de fe, sino que depende de nuestras acciones", advierte Kostas Stamoulis, director adjunto de la FAO. Si el año pasado este organismo pedía el cese de la violencia para una mejora de la situación alimentaria mundial, esta edición se enfoca en la necesidad de mejorar la resiliencia de las personas ante los eventos climáticos extremos, es decir, fortalecer su capacidad de adaptarse, resistir y reponerse ante una adversidad.

"Piensa en un terremoto. En función de cómo de fuerte sea una casa, aguantará o colapsará. No podemos cambiar la intensidad del seísmo, pero sí la resistencia de la vivienda". Explica Stamoulis que lo mismo hay que hacer con las personas: prepararlas para lo peor. "Tenemos los conocimientos y las herramientas para ello, pero debemos ponerlos en marcha". Y hay que hacerlo "a mayor escala y de forma acelerada", añade Marco Sánchez-Cantillo, director de economía y desarrollo agrícola de la FAO. "Por ejemplo, los sistemas de alerta temprana que permiten anticipar soluciones en caso de una eventualidad se han mostrado eficientes. Hay países en los que se han implantado, pero no es generalizado", lamenta.

La mayoría de los países que afrontan crisis alimentarias relacionadas con el clima —20 de 34— son contextos de paz. Pero cuando los choques climáticos se producen en zonas en conflicto, se desencadena la tormenta humanitaria perfecta. Esto sucedió en los 14 países restantes, entre ellos, los ribereños del lago Chad (Níger, Nigeria, Camerún y Chad), donde 10,7 millones de personas necesitan ayuda para sobrevivir cada día debido a la espiral de violencia del terrorismo de Boko Haram y las sequías. "El ejemplo más claro es que el año pasado se declaró la hambruna en Sudán del Sur. Y Yemen, Somalia y el norte de Nigeria estuvieron a punto. En los cuatro hay una situación de conflicto grave y condiciones climáticas extremas y desfavorables", anota Blanca Carazo, responsable de programas y emergencias del comité español de Unicef.

África fue la región donde el hambre azotó en mayor proporción. Casi el 21% de su población estaba subalimentada el año pasado: 256 millones de personas, de las que 236 millones eran de la región subsahariana, un 30,4% más de los 181 millones de hambrientos que se contabilizaron en esta zona del mundo en 2010. En términos absolutos, Asia está en cabeza con 515 millones, un 11,4% de sus habitantes. No solo el clima y los conflictos explican estos datos, apunta Stamoulis. "No fue exclusivamente El Niño, aunque tuvo mucho que ver. No tenemos que olvidar que hay países que no están en conflicto, no atraviesan una crisis económica ni enfrentan eventos climáticos extremos, y tienen elevadas tasas de hambre". También "la marginación, la desigualdad y la pobreza provocan que la gente no pueda acceder a una alimentación suficiente y nutritiva", profundiza. 

El 21% de la población de África estaba subalimentada el año pasado: 256 millones de personas, de las que 236 millones eran de la región subsahariana.

Las estadísticas y la realidad que reflejan van en dirección contraria al objetivo marcado en la Agenda 2030 de la ONU: lograr erradicar el hambre para esa fecha. "Es arriesgado hablar de una tendencia al alza aún. Los datos de este año muestran un incremento menor que el del año pasado. Quiero pensar que se trata de una anomalía en la disminución que se venía produciendo en la última década", considera Jennifer Nyberg, directora de la oficina en España del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, entidad coautora del informe. "Tenemos que ser positivos y creer que lograremos alcanzar los objetivos, porque si nos damos por vencidos ahora, no lo conseguiremos", añade un poco de esperanza el director adjunto de la FAO.

"Esto es una llamada de atención para que pongamos más innovación y recursos para combatir el hambre. Hay que preguntarse qué no funciona", afirma Nyberg. Es misión imposible, sin embargo, calcular la financiación total que se destina a esta lucha y, por consiguiente, conocer si se han producido recortes en los últimos ejercicios. Lo que sí se sabe es que los llamamientos de fondos para atender emergencias alimentarias casi nunca recaudan lo que se necesita. Un ejemplo: el PMA solicitó 9.100 millones de dólares para realizar su labor de distribución de alimentos en zonas en crisis en 2017; recibió 6.800 millones. "Básicamente, cuando no tenemos dinero, tenemos que decidir quién no va a conseguir comida", lamentaba Peter Smerdon, portavoz de esta agencia en África oriental, en una entrevista para PNR el pasado enero.

Urgen soluciones, nuevas o conocidas, para conseguir las metas que la comunidad internacional se ha marcado en materia alimentaria para 2030. En solo tres años, se ha revertido el avance conseguido desde 2003 en la lucha contra el hambre, de tal manera que en 2017 había exactamente la misma cantidad de hambrientos que en 2010. Otros indicadores del estado alimentario y nutricional en el mundo tampoco van mejor. Las prevalencias de anemia en mujeres en edad reproductiva y la obesidad en adultos también aumentan.

En cuanto a las primeras, se ha pasado del 30,3% en 2012 al 32,8% en 2016. "Es vergonzoso", escriben los redactores del informe, "que una de cada tres mujeres en edad reproductiva todavía padezca anemia, con importantes consecuencias tanto para su salud como la de sus hijos". Por otra parte, el número de adultos obesos no ha dejado de crecer desde 1975. En 2016 había 672,3 millones, un 13,2% de la población que habita el planeta, lo que representa un punto y medio más que en 2012 (11,7%).

En resumen: hay más hambrientos y más obesos. Aunque los primeros se concentran prácticamente en las naciones pobres, los segundos no viven exclusivamente en las ricas; de hecho es un problema de salud pública creciente en países en desarrollo. "¿Cómo pueden darse estas dos tendencias aparentemente contradictorias de la seguridad alimentaria y la nutrición?", lanzan los autores del estudio. Varios factores explican esta paradoja. Uno de ellos es, según los investigadores, que los cambios demográficos, sociales y económicos rápidos en muchos países de ingresos bajos y medios han conducido a una mayor urbanización y una alteración de los estilos de vida y los hábitos, que se han volcado hacia un mayor consumo de comida procesada e hipercalórica, con un alto contenido de grasas saturadas, azúcares y sal, y un bajo contenido de fibra.

El encarecimiento de determinados alimentos también tiene que ver con este fenómeno. "Los más nutritivos y frescos son los más costosos y quienes tienen menos recursos tienden a comprar otros más calóricos y de peor calidad nutricional", apunta Sánchez-Cantillo, de la FAO. "El sobrepeso también tiene que ver con la pobreza. Crece en países donde para las familias más pobres es más fácil conseguir comida basura que alimentos saludables", coincide Carazo, de Unicef.

Los niños, la única esperanza

Solo dos datos relativos al estado nutricional de los niños arrojan un poco de luz en un panorama oscuro. Hay menos niños que sufren desnutrición crónica, también llamada stunting (retraso en el crecimiento, en inglés) por ser ese el resultado del déficit de nutrientes esenciales como la proteína, el hierro, el ácido fólico, la vitamina A o el yodo durante la primera infancia. "Pero no estamos contentos con las tasas que hay", rebaja el entusiasmo Stamoulis, de la FAO. Según sus estimaciones, el 22% de menores de cinco años padecía este tipo de desnutrición (150,8 millones). Muchos en opinión del director adjunto de la FAO, pero menos que en 2012, cuando el porcentaje de afectados ascendía al 25% (165,2 millones).

Este progreso, no solo tiene que ver con el éxito de programas alimentarios enfocados en la infancia. La clave está, señala la experta de Unicef, en realizar "un trabajo integral de prevención que incluye garantizar el acceso a una alimentación adecuada, pero también a agua potable y servicios de saneamiento". Se trata, en definitiva, de cubrir la ingesta mínima de nutrientes y evitar la pérdida de los mismos por enfermedades como las diarreas, que contribuyen a generar la situación de desnutrición crónica. Hay que prevenir porque, una vez se produce el retraso en el crecimiento, recuerda Carazo, ya no tiene tratamiento y las secuelas (físicas y cognitivas) perdurarán de por vida.

"Otro aspecto que contribuye a la reducción del retraso del crecimiento es el fortalecimiento de los sistemas de salud", continúa Carazo. "Primero, para que las madres embarazadas tengan una alimentación adecuada y acceso a los suplementos que necesitan, como el hierro", indica. El acceso a centros sanitarios por parte de la población también facilita que los bebés reciban la atención adecuada para su normal desarrollo durante los cruciales primeros mil días.

Finalmente, las campañas para promocionar la lactancia materna exclusiva que recomienda la Organización Mundial de la Salud y Unicef, surten efectos limitados. En el mundo, el 40,7% de menores de seis meses se alimentaban solamente de este modo, frente al 37% de 2012. "Es importante para salvar vidas y fortalecer el sistema inmune de los niños", suelta a modo de eslogan Carazo. 

En el capítulo del sobrepeso y la obesidad infantil no hay excelentes noticias, pero tampoco nefastas. "Se mantiene", apunta Stamoulis entre las notas positivas de los resultados del informe de este año. Desde 2012, la proporción mundial de niños de menos de cinco años con sobrepeso "parece haberse estancado", dice el documento. Aquel año la tasa era de un 5,4%, y en 2017 apenas había ascendido al 5,6% (38,3 millones).

Hasta aquí las alegrías. No hay perspectivas de que la cantidad e intensidad de los conflictos decaiga, ni de que el clima vaya a dar una tregua en el corto y medio plazo. La pérdida de todo lo conseguido en décadas de lucha contra el hambre, sin embargo, es rápida. "Por eso, decimos que hay que actuar con anticipación, crear resiliencia", zanja Carazo. Si no se pueden evitar, toca aprender a encajar los golpes.
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Autor: FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura)
Fuente:
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6/10/19

Mística y Fenómenos místicos (Enseñanzas Teosóficas:138)



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Autor: Juan Martín Velasco
Enviado por: José Alfonso Delgado
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Las Enseñanzas Teosóficas se publican en este blog cada domingo, desde el
19 de febrero de 2017
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5/10/19

Taller de Emilio Carrillo en Madrid (25 de octubre de 2019): “La mente no es tu enemiga: aprende a ponerla a tu servicio"


25 DE OCTUBRE, viernes, 17:00-21:00 horas, MADRID

Taller de Emilio Carrillo:
La mente no es tu enemiga: aprende a ponerla a tu servicio"

Sinopsis: Tu mente se ha hecho auto-presente y no cesa de interferir en tu vida de mil maneras, originándote ansiedad, preocupaciones, turbulencias, frustración… En fin, la "loca de la casa" a la que se refirió Teresa de Jesús.
Sin embargo, la responsabilidad de que esto sea así no es de la mente, sino tuya, por tu inconsciencia sobre lo que es y supone: su papel como interfaz entre la Consciencia, que es tu esencia, y la materia, que es tu apariencia y la del mundo que te rodea; su forma de funcionamiento, pautas operativas y prestaciones; la influencia y efectos en ella de los estímulos externos y sensoriales; la distinta frecuencia vibracional de tales efectos; etcétera. Todo lo cual te impide tomar el mando hasta conseguir que la mente esté a tu servicio y no al revés.
Con este objetivo, este Taller te mostrará que la mente no es tu enemiga, te ayudará a conocerla y te proporcionará un conjunto de prácticas para calmarla y sacarle la máxima utilidad y eficacia en tu día a día.

Ecocentro. Sala Ecosofía  (C/ Esquilache 2, 12)

Plazas limitadas (60). Aportación: 35 euros. Para mayor información e inscripciones: mj@ecocentro. es / 690 334 737

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4/10/19

Cómo alinearte con tu propósito de vida y aprovechar tu talento innato: entrevista a Emilio Carrillo



 Vídeo (duración: 00:49:08) de la entrevista compartida con Emilio Carrillo para Inteligencia Viajera (Vivir Viajando: Episodio 091), el 5 de septiembre de 2019. Tiene como título: Cómo alinearte con tu propósito de vida y aprovechar tu talento innato.

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3/10/19

Emilio Carrillo recibe el "Premio MCA-2019" por su aporte a la consciencia a nivel mundial


En el marco del Festival Mente, Cuerpo y Alma (MCA), que se celebra anualmente en Santiago de Chile y se ha consolidado con el encuentro más importante en el ámbito de la consciencia en América Latina, Emilio Carrillo ha sido galardonado con el Premio MCA-2019 por su trayectoria personal al servicio del crecimiento espiritual de la humanidad y su gran aporte al desarrollo de la consciencia a nivel mundial.


Así mismo, Emilio Carrillo compartirá la conferencia inaugural, el 4 de octubre, y de clausura, el 6 de octubre, del referido Festival, al que se espera la asistencia de más de 20.000 personas procedentes tanto de Chile como de numerosos países de América Latina.


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2/10/19

Raíces


Y un niño que jugaba con otros niños lo vio pasar, y dejándolo todo, se fue tras él para escucharle. Y el maestro, señalándolo decía:

—Mirad que, para él, aquello que deja es tan valioso como si vosotros dejarais vuestras casas y vuestras familias y todas vuestras posesiones.

»Bienaventurados vosotros que podéis dejar porque tenéis; y más bienaventurados aquellos que más tienen porque más pueden dejar.

»Envidia os tiene la montaña, que no puede dejar de ser montaña para hacerse nube.

»Envidia os tiene el hermano árbol, que no puede ni por un instante dejar de ser árbol para hacerse águila.

»Y la hermana rosa, ¡cuánto daría por volar como una mariposa! Vosotros podéis dejar todo cuanto se os dio, para probaros.

»Y cuando guardáis, no hacéis sino alargar las pruebas, hasta atrofiaros, como se atrofian los árboles viejos y echan raíces cada vez más profundas.

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Autor: Cayetano Arroyo
Fuente: Diálogos con Abul Beka (Editorial Sirio)
Nota: En homenaje a la memoria de Cayetano Arroyo y Vicente Pérez Moreno,
un texto extraído de los Diálogos de Abul Beka se publica en este blog todos los
miércoles desde el 4 de octubre de 2017.
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1/10/19

Tentación y atención


Experiencia de tentaciones por la cual andamos transitando. Es un camino elegido de un nivel de aprendizaje alto. La tentación es una invitación a actuar para satisfacer un deseo en lo inmediato. En esta tercera dimensión y en este tiempo las tentaciones, se hacen presentes y se harán presentes para generar un antes y un después en tu camino hacia tu conexión con el Espíritu. Oportunidad de evaluarte en qué madurez espiritual te encuentras.

Si estás leyendo estas palabras no existen dudas que el momento de evaluación para ti ha llegado.  Céntrate. Respira. Siente. Las tentaciones están ahí, cerca, muy cerca. Creaciones tuyas para evaluarte. Aprovecha el momento, ya es tiempo. Obsérvate. ¿Desde dónde estás eligiendo? ¿Sigues accediendo a las tentaciones? ¿Sigues dormido? Es momento de Despertar.

Date cuenta de tus creaciones, de tu realidad. Aprovecha y toma tu poder. Toma decisiones que aporten Consciencia a tu madurez espiritual. Deja de evadirte para obtener satisfacciones momentáneas que nada tienen que ver con el Gozo de la Vida. El Gozo es una virtud del Espíritu y lo sientes al conectarte con él, contigo mismo, con tu yo superior, con el Ser. Quita lo velos de la carne y lo material, densidad que hoy ya no necesitas en tu experiencia de ascensión.

Posees la capacidad y el don del Discernimiento. Tu Corazón te guiará para toma la decisión correcta ante cada tentación. Eso sí, la Atención debe ser plena. No te distraigas. Apaga el ruido exterior y de tu mente. La Atención es registrar en el momento presente tu nivel de distracción. Este es el mundo de las distracciones. Y en este nivel del juego, cuando se acerca el final para pasar al siguiente, todo se potencia. Esas distracciones se transformarán en belleza para admirar, sin el deseo de por medio o la posesión. Verás como todo a tu alrededor es la maravilla de tu Creación.

Ahora en el nivel de Consciencia Superior, aportaras tu madurez espiritual para iluminar, como una brasa incandescente, el camino de tus hermanos. Comienza por ti. Tentación y Atención. Recuerda. Los tiempos se aceleran, el salto está próximo. Lo que ves no es. Distracciones y tentaciones. Ajusta las velas, marca tu recorrido y decide. Decidir es cortar. Pues corta entonces con las tentaciones. La Plenitud está del otro lado. El Padre nos espera. Ya es tiempo.

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Autor: Diego Alcalde (alcalde.diego@hotmail.com)
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30/9/19

Carta abierta hacia un futuro de la medicina integrativa, no integrista: (auto) gestión de la salud en tiempos revueltos (Proyecto Consciencia y Sociedad Distópica)


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El blog El Cielo en la Tierra publica todos los lunes, desde el 3 de septiembre de 2018, una entrada relacionada con el Proyecto de investigación Consciencia y Sociedad Distópica. Por medio de la web del Proyecto se puede tener información detallada sobre sus objetivos y contenidos y cómo colaborar con él:
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Soy médico, licenciado en Medicina y Cirugía, y llevo casi 40 años de profesión. No soy médico alternativo, soy médico; no soy médico complementario, soy médico; no soy pseudomédico, soy médico; no aplico pseudoterapias, sino terapias. Siempre he prescrito los mejores remedios y medicamentos para ayudar en los procesos de enfermedad; casi siempre recomendaciones en nutrición y hábitos saludables, muchas veces remedios naturales, algunas otras químicos y, en raras ocasiones, cirugía.

Terminé la carrera en el año 1979, en la Facultad de Medicina de Bilbao, en el Hospital de Basurto. Durante los 6 años de carrera, estudié la enfermedad, sus síntomas, el diagnóstico, el tratamiento… También escuché dar pronósticos fatales a mi alrededor; pero en todo ese tiempo, apenas supe, ni aprendí de salud ni de cómo favorecerla.

Las facultades de medicina suelen centrarse en la patogénesis y en el origen de la enfermedad, olvidando el estudio de la “salutogénesis”, de los factores que favorecen la salud. Tampoco en ellas se aprende mucho sobre nutrición saludable, ejercicio, respiración, contacto con la naturaleza (tierra, agua, aire, sol), gestión del estrés, expresión emocional, relajación, meditación, etc.
Desde que comencé mi práctica médica profesional, he intentado profundizar en ambas condiciones; la salud y los factores que la favorecen. De la misma manera que he ido aplicando en mi vida estos últimos, he tratado de ayudar a los pacientes “hacientes” que se acercan a mi consulta, y sigo, a que los apliquen en las suyas.

Resulta curioso escuchar cómo preguntas recurrentes, sobre todo, en primeras consultas, acaban siendo la clave de la profunda transformación que puede sobrevenir a raíz de una crisis o enfermedad: – ¿Doctor, qué puedo hacer por mi salud?, ¿qué puedo hacer para curarme? Mi respuesta siempre es la misma: ¡Cuidarte! ¡Cuidarte para curarte! Así, la palabra “curar”, que etimológicamente proviene del latín “curare”, significa “cuidar”. Creo firmemente que es en esta misma premisa donde debe sustentarse la propuesta de toda ciencia de la salud que se precie; en “cuidarnos para curarnos”.

La curación es un proceso biológico inherente al organismo vivo como parte integrante de la capacidad de autocuración de la naturaleza y del universo al que pertenece. Se pone en marcha cuando la persona se cuida. Por ese motivo reconozco, como médico, que no soy yo quien tiene la capacidad de curar. Tampoco los medicamentos son garantes de la recuperación de la salud. Pero en las facultades no nos dan ese tipo de lecciones. Lecciones de humildad; ejercicios del todo necesarios para comprender y admitir que es el paciente activo (y no el médico) quien decide, como “dueño de su propio destino” y tras haber sido debidamente informado, cuál es el tratamiento adecuado para él.

Los médicos no curamos, tan solo acompañamos al paciente, guiándolo en la práctica de unos hábitos de vida saludables, mientras su organismo actualiza su capacidad de autocuración con la ayuda de remedios naturales y/o medicinas.

En la línea de esta misma visión integrativa de la salud que defiendo, tanto en este escrito como en mi práctica médica habitual, se expresa la OMS (Organización Mundial de la Salud) cuando en su Estrategia 2014-2023, contempla y recomienda: “Fortalecer la colaboración entre profesionales de medicina convencional y de Medicina Tradicional y Complementaria (MTC), con un enfoque centrado en la persona”. Asimismo, aconseja “Promover el respeto, la colaboración y el entendimiento mutuos entre los profesionales de la medicina convencional y la Medicina Tradicional y Complementaria y “Reunir a asociaciones de profesionales de MTC y grupos de profesionales de medicina convencional para promover la utilización segura y eficaz de la MTC. Siguiendo esa recomendación, muchos países de Europa apoyan y practican una medicina incluyente que contempla remedios de la Medicina Tradicional. En una palabra, abogan por una educación para la salud y una medicina integrativa.
Atendiendo a esta misma Estrategia 2014-2023, se hace urgente denunciar que la Organización Médica Colegial de España (OMC), a la que fielmente pago y por la cual no me siento representado sino todo lo contrario, está contradiciendo las recomendaciones de la primera autoridad sanitaria a nivel mundial, cuando califica de pseudoterapias aquellas terapias integradas en la Medicina Tradicional y Complementaria. Se hace inaplazable contestar, decir alto y claro que la OMC española no tiene la potestad ni puede, de ninguna manera, arrogarse la facultad de decidir qué tipo de medicina es “la buena”. Sintiéndome atacado en los últimos meses, por esta y otras organizaciones, me viene a la cabeza una petición. Tal como dice María Quiñelen, sanadora mapuche: Por favor, doctores, no sean “diostores”.

Haciendo un seguimiento de las declaraciones públicas emitidas por dicha organización, veo cómo, al cabo de los años, ha ido incurriendo en contradicciones evidentes. Tiremos de hemeroteca

El Parlamento Europeo presentó ya en marzo de 1997 el informe Paul Lannoye sobre el estatus de las Terapias Complementarias en el que se recomendaba a los estados miembros su reconocimiento, regulación y armonización. En ese mismo contexto, aunque siete años después, en el 2004, la OMC de España emitía una declaración, con fecha 2 de octubre, que decía: “la Medicina es ciencia y arte, de ahí que… uno de los derechos irrenunciables del médico es la libertad de prescripción para el mejor tratamiento de sus pacientes”.

En diciembre, en un escrito titulado “Medicinas alternativas y terapias no convencionales”, la misma organización declaraba: “Desde los Colegios Provinciales de Médicos, deberíamos iniciar la creación de Secciones Colegiales de Terapias Médicas Complementarias con el fin de establecer un registro de médicos que ejercen en estos apartados»…“Con esto no se pretende otorgar diplomaturas ni especialidades desde los Colegios, sino acreditar el ejercicio de los médicos en este campo y otorgar un visado».

De nuevo, el 14 de diciembre del 2009, la OMC española informaba del acuerdo adoptado en Asamblea General de reconocer el ejercicio de la homeopatía como acto médico (antes hizo lo mismo con la acupuntura): “La Organización Médica Colegial ha acordado por unanimidad, en Asamblea, reconocer la homeopatía como acto médico que precisa de un diagnóstico previo, de una indicación terapéutica y ser realizada por personal cualificado y en centros sanitarios autorizados. Este paso se suma al dado anteriormente y en la misma línea con la acupuntura.”

Tras estas pruebas innegables de contradicciones profundas con las posturas actuales, las preguntas que cabe hacerse son:

+¿Qué poderes fácticos (económicos) se han puesto en movimiento para que ahora, la Organización Médica Colegial de España dé un giro de 180º en su estrategia?

+¿Qué oscuros intereses, al margen del ámbito estrictamente profesional, han provocado tanta contradicción y tanto ataque en tan poco tiempo?

+¿Cuál es el motivo que los medios de comunicación no están investigando ni explicando el proceso por el cual se ha pasado de reconocer a la homeopatía o a la acupuntura como actos médicos, a considerarlas pseudociencias o pseudoterapias?

Actualmente, en nuestro país, a diferencia de lo que pasa en Europa, todos los profesionales de la salud que, en coherencia y honestidad, apoyamos la capacidad autocurativa de la naturaleza (la vis medicatrix naturae de los médicos antiguos), estamos viviendo una nueva caza de brujas. Se desprestigia y se ridiculiza la medicina natural, se caricaturiza a la homeopatía y a la acupuntura; se humilla a los profesionales que trabajamos con Medicina Tradicional de Occidente, en mi caso, con medicina higienista y medicina antroposófica. También el yoga, la terapia gestalt o el psicoanálisis forman parte de una larga lista negra de terapias non gratas; se mete en el mismo saco a los médicos y profesionales sanitarios con titulación y a los oportunistas (que los hay, como en todo ámbito humano); se nos insulta, se nos ofende, se nos difama diciendo que formamos parte de una secta, que engañamos y que nos lucramos a expensas de los incautos que vienen a nuestras consultas. Falta que nos quemen en la hoguera para que purifiquemos nuestras almas.

La Organización Médica Colegial Española que, en teoría es una Hermandad para proteger a sus afiliados, está atacando con una falta total de ética y un olvido absoluto de su código deontológico, a los médicos que apoyamos una educación para la salud y que abogamos por aplicar una medicina integrativa; una medicina que integre lo mejor de la medicina convencional y lo mejor de la tradicional o complementaria; una medicina que sitúe al ser humano en el centro de su propio proceso hacia la salud y que se acompañe, en pleno derecho, de una información previa y una libre elección posterior. Las instituciones sanitarias de este país y la OMC, sin ni tan siquiera llamarnos a declarar ni contar con nuestro derecho a la presunción de inocencia o a una defensa justa, ha llevado a cabo un juicio sumarísimo (al igual que durante la dictadura) y nos ha declarado culpables.

Como médico, sigo las indicaciones de la OMS y espero que, una vez más, lo que hoy es difamado y calumniado, sea mañana integrado en las facultades de medicina y que éstas se conviertan, algún día, en verdaderas Escuelas de Salud. Más que nunca es preciso defender una educación para la salud y el desarrollo de una medicina preventiva que dé como resultado una reducción del enorme consumo de medicamentos en nuestra sociedad, ya que, de otra manera, nuestro sistema de salud podría perfectamente entrar en una crisis sin precedentes o en la misma bancarrota.

No debemos olvidar que antes de la aparición de la actual medicina y de recetar medicamentos químicos, elaborados en los laboratorios, la gente también se curaba. Los médicos de la antigüedad sabían que la enfermedad está íntimamente ligada a la forma de vida. Como así lo entendían, ayudaban a la persona a recuperar la armonía con la naturaleza y el cosmos y, para ello, utilizaban plantas, minerales y remedios naturales; todo aquello a su alcance para que despertara la capacidad curativa del organismo humano. No conviene caer en la arrogancia de creer que los médicos de entonces no sabían y que nosotros, los de ahora, sí sabemos. Ellos percibían y conocían cosas que, por nuestra hipertrofia mental y nuestra arrogancia hemos ido descartando. Y por lo visto, dicha inercia continua…Tampoco podemos olvidar que muchos de los medicamentos actuales se han sintetizado a partir de la naturaleza: la penicilina, la metformina, la colchicina y los derivados del tejo, la morfina derivada del opio o la aspirina, que se aisló de la corteza del sauce, entre muchos otros.

El cambio más significativo en el sistema médico desde antaño hasta nuestros días ha sido el gigantesco aumento de la química y de la tecnología, incluso podemos decir que hay cierta fascinación o seducción por la “aparatología”, con el consecuente menoscabo del trato cálido humano, además de los efectos colaterales a consecuencia del sobrediagnóstico. La ciencia ha olvidado también el estudio de los procesos inherentes a los remedios naturales y se ha preocupado por sintetizar sustancias aisladas que finalmente son reproducidas en un laboratorio, fuera de todo lo vivo y sus fuerzas.
Por otro lado, la ciencia actual es solo un intento de interpretar el mundo, una pequeñísima aproximación a la realidad; pero no es la realidad misma. Pretender imponer una única visión de dicha “realidad” nos hace retroceder a la etapa pre copernicana y, sobre todo, nos conduce a oponer resistencia a un futuro que llegará seguro; porque con hogueras o sin ellas, dentro de 30 años, la “medicina será integrativa o no será”. Creo fundamental y necesario que nos adelantemos, que sigamos practicando una ciencia con consciencia, eligiendo el camino de la “salutogénesis”. Y para ello deben dejarnos, a los médicos y especialistas de la salud (enfermer@s, fisioterapeutas, nutricionistas y otr@s terapeutas), hacer una verdadera educación para la salud. Déjennos ser médicos y especialistas en libertad.

Hace ya varios años, el British Medical Journal -revista médica semanal de la Asociación Médica Británica- decidió averiguar la eficacia real de los tratamientos convencionales, poniendo en marcha una iniciativa denominada Clinical Evidence a fin de responder, básicamente, a tres cuestiones: cuántos de los tratamientos comúnmente utilizados se apoyan en evidencias de peso; cuántos no deberían utilizarse o hacerlo sólo con mucha precaución y cuáles son las principales lagunas del conocimiento médico. Para responder a esas preguntas, se analizaron, uno a uno, los 2.500 principales tratamientos médicos convencionales, muestra que posteriormente se ampliaría hasta los 3.000. ¿El resultado? Que solo el 11% eran claramente beneficiosos, el 24% podían ser «algo» beneficiosos, el 7% estaban entre beneficiosos y dañinos, el 5% era poco probable que fueran beneficiosos y el 3% podían ser ineficaces y/o dañinos. Del otro 50% no se sabe nada… Y nada es ¡nada!

¿Para cuándo el Sistema Sanitario retirará los miles de medicamentos químicos que se consideran inútiles o, en el peor de los casos, dañinos y que ocupan tanto espacio en nuestro vademécum? ¿Cuánto daño irreparable se ha causado ya a los pacientes que han estado utilizando medicamentos prescritos por su médico y que finalmente han sido retirados? Como pequeño ejemplo, recordemos a los miles de afectados graves por la talidomida, la cerivastatina, el rofecoxib (Vioxx), la terapia hormonal sustitutoria en la menopausia (“parches de estrógenos”) o, más recientemente, Valsartán y Depakine, este último por alteraciones fetales durante el embarazo. Más de cien medicamentos que en España contenían Valsartán como antihipertensivo fueron retirados por Sanidad a principios de verano. La medicina convencional no está exenta de errores y tampoco está al abrigo de ciertos desaprensivos que anteponen el dinero y el poder personal al bien general.
La Office of Technology Assessment (Oficina de Evaluación de Tecnologías) del Congreso de los Estados Unidos ha estimado que menos de un 30% de los procedimientos utilizados actualmente en la medicina convencional han sido rigurosamente comprobados. (1). Es difícil ser garante de la ciencia médica partiendo de estas premisas.

En el año 2005, John Ioannidis escribió todo un clásico, un texto muy crítico con los actuales estudios clínicos: “Why Most Published Research Findings Are False”. Ioannidis, profesor de Medicina, de Investigación y de Política de Salud en la Facultad de Medicina de Stanford, afirma que se puede probar que la mayoría de los resultados científicos investigados son falsos.

En línea con este reconocido autor, invito a que nos hagamos la siguiente reflexión: Mientras los resultados de las investigaciones puedan ser “maquillados” o “amañados”; mientras los investigadores puedan ser comprados o silenciados; mientras el 90% de la formación médica esté en manos de las compañías farmacéuticas y éstas gasten el doble en marketing que, en investigación, ¿seguiremos pensando que la ciencia oficial es ciencia? o ¿pseudociencia? Mientras haya tanto dinero en juego y fuera de control, la buena farmacia se teñirá de “farmafia”.

Por otro lado, David L. Katz, profesor de Epidemiología, Salud Pública y Medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, señala que“muchas intervenciones de las MAC (Medicina Alternativa y Complementaria) están, en realidad, validadas por estudios metodológicamente rigurosos”. A veces, no hay más ciego que el que no quiere ver…

Algunos hospitales de hoy en día llevan el nombre de antiguos médicos considerados “herejes” en su época: Arnau de Vilanova (Hospitales de Valencia y Lleida), Miguel Servet (Hospital de Zaragoza) son dos ejemplos. Ambos fueron estudiantes de medicina en Montpelier, médicos, humanistas, teólogos, astrólogos, estudiosos de las ciencias herméticas (filósofos) y ante todo, librepensadores y buscadores de la verdad (científicos). Arnau de Vilanova fue el médico-astrólogo más famoso de Europa. Servet dio a conocer la circulación menor entre el corazón y el pulmón y fue quemado “por sus ideas religiosas”, ya que no encajaban con la religión al uso del momento histórico que le tocó vivir. Estos médicos percibían los procesos ocultos que hay en la naturaleza y en el cosmos tras la materia, y los sabían aplicar. Utilizaban las sustancias y las “esencias” de la naturaleza para apoyar las fuerzas vitales del organismo humano.

Me pregunto ¿por qué se mantienen sus nombres en hospitales y nos enorgullecemos de que formen parte de nuestra historia, cuando lo que en realidad defendían y practicaban era la medicina natural e integrativa que ahora se está criminalizando? Miguel Servet defendió la necesidad de que los médicos conocieran la astrología para saber la influencia de los astros sobre el hombre sano y enfermo, aunque sabía que en aquel tiempo la pena para los que interpretaban por “adivinación” era ser quemados en la hoguera. ¿Eran ellos también pseudocientíficos? ¡No! Eran “cientificonaturales” y sobre todo, librepensadores frente al dogmatismo al uso.
Alguien al que no se puede tachar de pseudocientífico, el Dr. Joan Ramón Laporte, catedrático de Farmacología en la Universidad Autónoma de Barcelona y director del Institut Català de Farmacología señala, en “La Contra” de La Vanguadia del 24/01/2011 y en El Periódico del 20/12/2015 que: “Estudios de EEUU, Francia, Alemania y España constataron que los medicamentos son la cuarta causa de muerte en Occidente, después del infarto, el ictus cerebral y los cánceres” “Y por encima de la diabetes, las enfermedades pulmonares y los accidentes de tráfico”.

En El Periódico, Laporte comenta: “La factura por consumo de medicamentos financiados sigue siendo altísima en España. De cada 100 euros destinados a la sanidad pública, 25 van a los fármacos. Suecia gasta 8 euros en esa partida, (Gran Bretaña gasta 10,7) pero los profesionales sanitarios suecos practican una asistencia mucho más próxima al ciudadano que los de aquí. Aquí se está sustituyendo la relación médico paciente, por la adquisición de tecnología nueva, carísima”. Lo que digo, aparatología. Y dependemos tanto de los aparatos, que estamos perdiendo el ojo clínico, nos estamos quedando tuertos o directamente, ciegos.

Si España forma, efectivamente, parte de Europa, la toma de medicamentos en este país es la cuarta causa de muerte, como hemos visto. Además, La Agencia Europea del Medicamento calcula que cada año, fallecen (en Europa) cerca de 200.000 personas a causa de efectos adversos de los medicamentos. La pregunta es clara: ¿Quién asume la responsabilidad de dichas muertes? Si los médicos que apoyamos una Medicina Integrativa “matáramos” a tantas personas, estaríamos en la cárcel o nos habrían quemado vivos. Como decían los antiguos médicos “primum non nocere”; antes de nada, no hacer daño, ni a los pacientes, ni a los colegas.
Como todos los gremios, también el médico se contagia de la corrupción. El Dr. Peter Gøtzsche, director y fundador del Centro Cochrane Nórdico, escribió:“Medicamentos que matan y crimen organizado: Cómo las grandes farmacéuticas han corrompido el sistema de salud”; un libro de recomendable lectura para todo especialista que quiera acercarse, desde una visión crítica, pero basada en datos y en “evidencias”, al sistema médico-farmacéutico.
Hace pocas semanas Gøtzsche fue expulsado de Cochrane, centro que, supuestamente, mantiene el estándar de la medicina basada en pruebas y que por alguna extraña jugada, ha sido mal traducida por “una medicina basada en la evidencia”. Desde luego, no cabe duda de que corren malos tiempos para aquellos que van con la verdad por delante. En ese libro, Gøtzsche afirma que “los medicamentos son la tercera causa de muerte en los países en los que más medicamentos se toman”. En el prólogo de ese mismo libro, Laporte escribe: “La industria farmacéutica es el tercer sector de la economía, por detrás del armamento y del narcotráfico. En Estados Unido tiene unos beneficios cuatro veces más elevados que los demás sectores industriales”.

Según el Dr. Juan Gérvas, como recoge Acta Sanitaria: “El 90% de la investigación publicada en medicina es falsa”. “Se han evaluado 3.000 intervenciones habituales de la medicina científica y apenas el 11% tiene valor demostrado”. “Es imposible replicar la mayoría de los estudios sobre la medicina científica publicados en las mejores revistas del mundo”. (2)

Quizás la medicina convencional que se autoproclama a sí misma como “la verdadera”, no sea tan científica, en realidad y sí algo más comercial. De acuerdo con la opinión de Gérvas, en su escrito Malicia Sanitaria y Prevención Cuaternaria: “La medicina puede hacer mucho bien, pero puede también hacer mucho daño, más por acción que por omisión”.

Si se quiere realizar un poco de autocrítica, se puede ver el programa “Sobremedicados” de Salvados (la Sexta). En dicho espacio, donde se afirma que España es el segundo país del mundo en consumos de fármacos por habitante, Laporte señala: “En psicofármacos: medicamentos para la ansiedad, medicamentos para dormir, medicamentos para la depresión, somos primeros en el mundo”.

Parece que es norma en el ámbito humano que, a mayores sumas de dinero aparezcan también mayores índices de corrupción. Tal vez no les iría mal a los que mandan en el sistema sanitario actual levantar las alfombras de sus propias instituciones y dejar de culpabilizar y perseguir a los médicos y demás especialistas de la salud que, por suerte (o por desgracia para ellos y sus familias) no siguen el pensamiento único que determinados lobbies quieren implantar, presionando a gobiernos y grupos de comunicación.
El actual gobierno español, que se considera de izquierdas, en su reciente “Plan de acción para combatir las pseudociencias” escribe: “Un 59,8% de las personas cree en la utilidad terapéutica de la acupuntura y un 52,7% considera que los productos homeopáticos son efectivos, según la encuesta de FECYT de 2016. ¿Y quieren que dejen de creer? Una de dos; o consideran que más de la mitad de las personas tienen una mente demente o intentan que todos pensemos como ellos, con el pensamiento único del Gran Hermano. Si es lo primero, se trata de arrogancia. Si lo segundo, es fundamentalismo, integrismo o dictadura. ¿No estará sucediendo que muchos de los que creen es porque han visto su efectividad en ellos mismos o en personas de su entorno más próximo? Además, los estudios muestran que a estas terapias humanistas se acercan personas con un nivel cultural más bien alto.

En los Estados Unidos, existe actualmente un Consorcio de Medicina Integrativa y Salud que integra a las Escuelas de Salud o Centros Académicos de Salud y Medicina Integrativa. Consortium of Academic Helth Centers for Integrative Medicine (CAHCIM). (3)

En dicha organización aparecen miembros tan destacados, reconocidos y abanderados de la ciencia actual como: Boston University School of Medicine, Harvard Medical School, Johns Hopkins University, Mayo Clinic, Oregon Health and Science University, University of California, Yale University, Stanford Universitty, etc, etc… E incluso la Universidad Autónoma de Guadalajara-Méjico. La misión del CAHCIM es “Promover los principios y prácticas de los cuidados de la salud integrativa en las instituciones académicas”. Entre sus miembros se incluyen “57 prestigiosas Escuelas de Salud”.
Según este consorcio de Medicina Integrativa y Salud (CAHCIM), la Medicina Integrativa tiene como objetivo “ayudar a transformar la medicina y la salud mediante estudios científicos rigurosos, nuevos modelos de atención clínica y programas educativos innovadores que integran la biomedicina, la complejidad de los seres humanos, la naturaleza intrínseca de la curación y la rica diversidad de sistemas terapéuticos”. Tanto en la agricultura como en la medicina, el monocultivo (una sola terapia) es sinónimo de poca vitalidad y favorece el desequilibrio y la enfermedad, tanto individual como social.

Mientras los avances de la medicina oficial o convencional que vienen de Estados Unidos son bien acogidos, la apertura de las Escuelas de Medicina de dicho país a la Medicina Integrativa no se tiene en cuenta. ¿Somos quizás un país diferente?, Spain is diferent? ¿O quieren ponernos gafas especiales para que veamos, no lo que miramos, sino lo que ellos quieren que veamos? ¿Acaso quieren que tengamos estos símbolos cómo bandera: $ – €?

Además la Medicina Tradicional e integrativa se contempla en los sistemas sanitarios de países hermanos como Perú, Chile, Ecuador, Nicaragua, Cuba…etc. Y Recuerdo que Cuba, recientemente visitada por el presidente de España, ha sido punto de referencia y excelencia para médicos españoles que se han formado en Salud Pública. Muchos médicos de este país se formaron con profesionales cubanos en el Sistema Cubano de Salud, uno de los más avanzados a nivel mundial en cuanto a Salud Pública se refiere.

Mientras que la Organización Médica Colegial española ha declarado la guerra a las medicinas antiguas o tradicionales, base, por otra parte, de nuestra medicina convencional, en Hospitalet de Llobregat (Barcelona) se construye el primer Centro Europeo de Medicina Tradicional China (TCM-EU), medicina antigua de Oriente, que está previsto inaugurar en el 2020. En la idea han colaborado estrechamente el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya. El centro se impulsará gracias a los 80 millones de inversión por parte de las autoridades chinas. Dicho espacio albergará un centro de formación, que cuenta con el apoyo de la Universitat de Barcelona (UB), donde se impartirán posgrados en medicina tradicional china y formación propia, de forma continuada y virtual. Estará preparado para acoger entre 80 y 150 estudiantes (La Vanguardia 14-05-17). Cuando leo esta noticia pienso, como Quevedo, “poderoso caballero es don dinero”, que puede cambiar la concepción de lo que es ciencia por lo que es pseudociencia, o viceversa.

¿Quién ha otorgado la potestad a los representantes de la Organización Médica Colegial para que decidan el tipo de medicina que debe aplicarse en nuestro país? ¿No se dan cuenta de que están rechazando, difamando, denigrando una medicina integrativa que ya en otros países de nuestro entorno está incluida dentro de su Sistema Sanitario?

Intentar crear el pensamiento único, yendo en contra de todas las personas que tienen diferentes maneras de pensar ha sido y es la manera de proceder de muchas organizaciones y grupos sociales a lo largo de la historia de la humanidad que podemos tildar de dogmáticas, fanáticas o fundamentalistas… No caigan en ese repetido error. La inquisición consideró que la religión católica era la única verdadera y todos sabemos lo que pasó. No hagan de la ciencia una religión dogmática más.

Los médicos que abogamos por una medicina integrativa no vamos en contra de la medicina convencional, sólo intentamos ampliar la ciencia del curar, centrándonos en la salud y no tanto en el hecho de “combatir” la enfermedad.

Mientras la medicina oficial puede ser muy efectiva en una crisis aguda, muchos pacientes “actuantes” ven mejorar su enfermedad crónica con otras terapias más naturales y con menos efectos colaterales. Les satisface descubrir que pueden jugar un papel activo en la curación de su enfermedad y además autogestionar (hacer algo por ellos mismos) en la prevención de nuevas recaídas. Cuidarse para curarse es la propuesta de una medicina centrada en la salud y en la consciencia.

A punto de cumplir cuatro décadas ejerciendo mi profesión, que se dice pronto, puedo expresar, con satisfacción, que no he matado a nadie, que no he engañado, que no me enriquecido con mi trabajo; que nunca me han tentado con las convenciones médicas pagadas en el Caribe y que tras todos estos años, sigo siendo coherente con mi idea de apoyar la salud y la vida. Por todo ello, les ruego que no me difamen, que no nos difamen, que no nos nieguen el derecho a informar a los pacientes “hacientes” para que sean ellos quienes finalmente puedan decidir con total libertad. Respeten nuestro derecho a desarrollar nuestra labor.

El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos humanos dice así: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Pero mientras los medios de información estén en manos de poderes fácticos, comprados por poderes económicos, la información seguirá desinformando y el ejercicio de nuestros derechos (los de todos) se verán tan coartados que tendremos que recurrir a otros medios menos controlados.

Los médicos convencionales y la Organización Médica Colegial española deben saber que el rechazo al uso de las Medicinas Tradicionales y Complementarias no provoca su abandono por parte de los pacientes, sino su ocultamiento. Por experiencia sé que los pacientes que usan terapias naturales, homeopáticas, acupuntura, medicina antroposófica, terapia neural, osteopatía, etc., no se atreven a decir al médico convencional que están siguiendo tratamientos paralelos. No nos hagan volver a los tiempos de la clandestinidad.

Pedimos respeto, clamamos respeto… y que se pare esta campaña orquestada por no se sabe qué poderes económicos ocultos contra los profesionales que trabajamos en coherencia y con honestidad. De la misma manera que nosotros respetamos a los colegas que ejercen la medicina convencional, exigimos que el sistema sanitario imperante nos respete. Médicos y especialistas de la salud con ideas parecidas a las nuestras son respetados en países europeos como Alemania, Holanda, Suiza o Inglaterra en sus respectivos sistemas sanitarios. ¿Por qué nosotros no? ¿Debo creerme aquello de que Europa empieza, efectivamente, al norte de los Pirineos?

Soy partidario de una medicina integrativa que aúne lo mejor de la medicina convencional y lo mejor de la medicina natural, higienista, antroposófica, medicina tradicional china, osteopatía, terapia neural… Una medicina que actúe a favor del protagonismo del paciente activo, situándolo en el centro de nuestro sistema sanitario. Sabemos, como decía Avicena hace siglos, que“la mayoría de enfermedades; incluso aquellas que llevan al que las sufre a un especialista, son causadas únicamente por una serie prolongada y continuada de errores en la dieta y en el régimen de vida”. No nos contentemos con aliviar los síntomas, avancemos en la ampliación de nuestras capacidades como pacientes activos y como profesionales. Hagamos entre todos una sociedad más coherente, justa y solidaria, dando paso a una medicina más humanista, centrada en potenciar la salud de los habitantes de este país.

Es el momento de elegir: ¿una medicina integrativa o una medicina integrista?

NOTAS:
1.- Relman A, Weil A. Is Integrative Medicine the Medicine of the Future?
Arch Intern Med. 1999;159:2122-26.

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Autor: Karmelo Bizkarra Maiztegi (Licenciado en Medicina y Cirugía)
Fuente:
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