21/8/19

Los secretos del vuelo


Un padre tenía dos hijos.

El mayor estaba siempre a su lado, le servía y hacía todo cuanto salía por la boca de su padre.

El menor, en cambio, a todo cuanto decía su padre le pedía el por qué y nunca hacía nada que no hubiese antes madurado en su interior.

Un día vino la enfermedad y, llevándose al padre, sembró la desolación en aquella casa. Y con desolación quedó el hijo mayor, mientras el menor hizo una nueva casa.

Así pues, decía Abul Beka:

—Enseñad a vuestros hijos a volar, mas no les impongáis la forma de hacerlo; porque quizá vosotros volasteis en la vida como gaviotas y ellos desean hacerlo como pajarillos. Quizá vosotros volasteis en la vida como halcones y ellos desean hacerlo como águilas. Antes bien, enseñadles a escoger su vuelo; mas para ello debéis conocer los secretos del vuelo que están en todas las formas de volar.

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Autor: Cayetano Arroyo
Fuente: Diálogos con Abul Beka (Editorial Sirio)
Nota: En homenaje a la memoria de Cayetano Arroyo y Vicente Pérez Moreno,
un texto extraído de los Diálogos de Abul Beka se publica en este blog todos los
miércoles desde el 4 de octubre de 2017.
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20/8/19

Sobre la verdadera amistad


¿De donde nace la verdadera amistad?
Del respeto y del amor a uno mismo.
Esta es la única base para respetar y amar al otro.

Respetar el momento de evolución.
El que uno mismo vive;
y el que vive el amigo.

Comprender que, para todos,
la vida está llena de altibajos y curvas
que pertenecen a la evolución humana y terrena,
en la que "todo está bien",
porque todo tiene sentido profundo.

La amistad no es necesitar del otro;
es gozar, acompañar, aprender de él,
desear que sea feliz,
vivir con él la com-pasión.

Todo esto es fácil
después del difícil desprendimiento
de las muchas pieles que cubren nuestra esencia.
Pero, merece la pena.

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Autora: Concha Redondo (concharedondo@gmail.com)
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Redescubre los peces



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19/8/19

Es más peligroso tener a “Alexa” encima de la mesa que a un señor observándote cada día en el salón (Proyecto Consciencia y Sociedad Distópica)


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El blog El Cielo en la Tierra publica todos los lunes, desde el 3 de septiembre de 2018, una entrada relacionada con el Proyecto de investigación Consciencia y Sociedad Distópica. Por medio de la web del Proyecto se puede tener información detallada sobre sus objetivos y contenidos y cómo colaborar con él:
http://sociedaddistopica.com/
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Paloma Llaneza (Madrid, 1965) fue una de las primeras usuarias de Facebook. Pero esta abogada experta en protección de datos, al ver cómo funcionaba la red social y la información suya que recopilaba, borró su cuenta. El día que la compañía de Zuckerberg compró WhatsApp también desinstaló de su teléfono este servicio de mensajería instantánea. Y envió un mensaje a todos sus contactos: “Facebook ha comprado WhatsApp y lo ha comprado por los usuarios, lo ha comprado por vuestros datos. Yo me voy”.


“Los datos son valiosos porque dicen muchísimo de nosotros y somos votantes potenciales, compradores potenciales y peticionarios de servicios de transporte, salud, educación y crédito potenciales. El mundo gira alrededor de nuestras necesidades. Cuanto mejor te conozca a ti, mejor seré capaz de venderte lo que creo que necesitas, aunque tú no creas necesitarlo aún, y de negarte lo que pides”, explica en una entrevista a EL PAÍS. Llaneza, que también es auditora de sistemas y consultora en ciberseguridad, acaba de publicar Datanomics, un libro en el que explica qué hacen las empresas tecnológicas con nuestros datos personales.

El coste de tener instaladas aplicaciones como Facebook, Whatsapp o Instagram “es muy alto”: “El día que WhatsApp hable de todo lo que le hablamos se acaba el mundo”. Los gigantes tecnológicos llegan a conocer al usuario mejor que unos padres, una pareja o incluso uno mismo. “Lo que más nos dice de un ser humano es aquello que oculta de sí mismo: su parte emocional. Las redes sociales permiten saber cuál es tu estado de ánimo en tiempo real, si estás sufriendo de amores o buscando medicación para los nervios, si tienes depresión, si abusas demasiado del alcohol, si sales mucho o si la música que escuchas indica una tendencia al suicidio o una melancolía transitoria que forma parte de tu carácter”, asegura la abogada.

Facebook analizó datos de más de seis millones de adolescentes australianos y neozelandeses para determinar su estado de ánimo y facilitar a los anunciantes información sobre los momentos en los que se sentían más vulnerables, según un documento de la compañía en Australia filtrado en 2017 por el periódico The Australian. Al saber cómo es una persona y cómo siente en cada instante, las empresas pueden venderle en el momento oportuno “cualquier cosa que emocionalmente necesite”: “Una idea, un pensamiento, un partido político, un modo de vida o incluso un sentimiento de superioridad nacional”. “Esto que es preocupante ha funcionado muy bien en el Brexit, en las elecciones de Trump y en alguna elección reciente en España”, afirma Llaneza.

Cómo evitar la recopilación de nuestros datos

Para evitar que las compañías tecnológicas recopilen datos sobre nosotros, Llaneza afirma que la única solución es borrar este tipo de aplicaciones: “No hay un consejo intermedio, da igual compartir más o menos publicaciones”. “La parametrización de privacidad que hace Facebook está pensada para terceros, pero Facebook lo ve todo y guarda hasta tus arrepentimientos, incluso ese correo que ibas a mandar poniendo a caer de un burro a alguien y que luego decidiste no hacerlo. Porque un arrepentimiento dice de ti mucho más que lo que mandas”, explica. Hacer un uso menos intensivo de estas aplicaciones no serviría, según Llaneza, ya que “tienen un montón de permisos para acceder a tu teléfono móvil”: “Incluso por cómo mueves el teléfono y tecleas, tienen una huella biométrica tuya que te identifica con un alto grado de probabilidad”.

Los dispositivos y las aplicaciones están pensados para ser “usables, molones y altamente adictivos”. El problema es que la percepción del riesgo entre los usuarios “es muy baja”: “Nadie es consciente de la cantidad brutal de información que da a un móvil incluso sin tocarlo”. “Tener un móvil o a Alexa encima de la mesa de tu casa te parece lo más normal y, sin embargo, no tendrías un señor sentado en el salón de tu casa todos los días observando cómo hablas o viendo como meriendas. Es mucho más peligroso tener a Alexa encima de la mesa que a ese señor, que tiene una memoria humana y se le va a olvidar la mitad de lo que oiga”, concluye Llaneza.

Como sacan las compañías rentabilidad a los datos

Las compañías sacan rentabilidad a los datos de sus usuarios “a base de vender la publicidad targetizada y de generar otros negocios alrededor de esa información”. Mientras que en Europa hay una regulación “más o menos estricta”, en EE UU “el hecho de que te caiga una pena más o menos grave, tengas acceso a distintas universidades o te denieguen un crédito, un seguro o un servicio médico dependerá de los datos tratados sobre ti”. ¿Por qué a pesar de no haber impagado nunca una deuda, te pueden denegar un crédito? “Porque los nuevos sistemas son predictivos y no analizan el pasado, sino que leen el futuro”, afirma Llaneza. Si un modelo predice por ejemplo que alguien tiene una alta probabilidad de divorciarse y su capacidad económica bajará, es posible que no se le conceda una hipoteca.

El uso de estos sistemas conlleva un riesgo, ya que los datos con los que los algoritmos son entrenados están condicionados por nuestros conocimientos y prejuicios. Además, las máquinas terminan siendo en ocasiones una caja negra que hace imposible entender qué camino ha seguido el modelo para llegar a una determinada conclusión: “Una de las grandes cuestiones que tenemos delante es la transparencia algorítmica. Usted ha tomado una decisión: ¿Por qué y cómo?”. “La propiedad de datos ya está regulada. Lo que ahora debemos regular es el control sobre el resultado del tratamiento sobre esos datos”, afirma la abogada.

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Autora: Paloma Llaneza, (Abogada y autora de “Datanomics”)
Fuente: El País (04/03/19)
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18/8/19

La Sabiduría de Gaia (Enseñanzas Teosóficas: 131)


Hay una necesidad crítica de una sabiduría que nos ayude a restablecer nuestra relación, una vez armoniosa, con la naturaleza. Tal sabiduría siempre ha sido parte de la vida espiritual de la humanidad, abarcando una tierra viviente dentro de un sistema solar y un universo viviente. Este "saber" superior contenido en las mitologías del mundo proporciona portales al interior de la tierra y del cosmos. Hay soluciones a las actuales crisis globales que dependen en primer lugar de nuestras actitudes y de nuestra consciencia de lo que es la naturaleza. Sabemos de la destrucción y envenenamiento del ecosistema global en la tierra, en el aire y en los océanos, y esto ha evocado una visión dinámica de la tierra como un organismo vivo, Gaia, como lo propuso James Lovelock en Gaia: Una nueva visión de la vida en la Tierra.

Conocer verdaderamente a Gaia desafía los puntos de vista materialistas convencionales. Debido al creciente interés mundial, la realidad de Gaia está siendo redescubierta. Esto y la controversia añadida impulsaron a Lovelock a escribir un segundo libro, The Ages of Gaia: A Biography of Our Living Earth (Las Edades de Gaia: Una Biografía de Nuestra Tierra Viviente), que explica con más detalle la evolución temprana de Gaia y la validez del concepto de Gaia (un antiguo principio de la mayoría de las tradiciones del mundo). Gaia (Gaea) significa Madre Tierra en griego). Pero más importante que el debate científico o la especulación es su filosofía mística fundada en los principios causales de la naturaleza. Esta nueva ciencia de la tierra requiere una fusión de las artes, filosofías y ciencias con la religión para obtener una imagen completa. Lovelock escribe: "El arte y la ciencia parecen estar interconectados entre sí y con la religión, y se amplían mutuamente." Su filosofía personal confiesa una reverencia religiosa. En sus palabras, "que Gaia pueda ser tanto espiritual como científica es, para mí, profundamente satisfactorio". (Las Edades de Gaia, p. 217) Como rebelde y visionario, sugiere algunas ideas cruciales relacionadas con el reconocimiento de la sabiduría Gaiana.

La ciencia ha progresado, adquiriendo nuevos hechos y teorías más avanzadas sobre la tierra, como la tectónica de placas. Aunque Lovelock en su segundo libro proporciona mucha información sobre el desarrollo temprano de Gaia, todavía quedan muchos misterios. Al igual que otros científicos, asume que los elementos químicos siempre han actuado de la misma manera que en la actualidad, pero sabemos que las condiciones han cambiado. ¿Por qué no, entonces, las características de los elementos? La antigua Gaia era físicamente diferente a la actual, y ha sido transformada por la vida global. Pero, ¿qué es esta vida? La diferencia entre vivos (orgánicos) y muertos (inorgánicos) es raramente cuestionada; y los misteriosos orígenes de la vida son descartados como intrascendentes. Lovelock admite algunas de estas limitaciones pero, como muchos de sus contemporáneos, minimiza estas mismas incógnitas que son fundamentales para Gaia como ser vivo.
Esta vasta área sólo ha comenzado a ser explorada, lo que indica la necesidad de un enfoque más espiritual en la ciencia. Lovelock y otros intuitivamente sienten que la vida se origina en niveles superiores con la consciencia como denominador común, el vínculo directo con el misterio de Gaia. El observador sí afecta al sujeto; tenemos capacidades internas para conocer el espíritu de la vida porque en esencia lo es y somos uno. La sabiduría de Gaia puede ser ganada sólo a través de la unidad - viviendo armoniosa y sabiamente con todos los seres.
La sabiduría de Gaia puede discernirse desde dos niveles: el primero, donde se concentra la ciencia, es su cuerpo, sus operaciones físicas, biológicas y químicas que involucran organismos que reciclan los elementos de la biosfera; el segundo es la misteriosa vida espiritual de Gaia, la consciencia difundida a través de todos sus aspectos. Su sabiduría presupone como esenciales las acciones de un ser vivo con mente y propósito inherente.

El estudio del cuerpo de Gaia es acertadamente llamado geofisiología por Lovelock. Describe los procesos de un organismo dinámico, una gigantesca simbiosis de interacciones complejas con todas sus formas de vida que mantienen las condiciones adecuadas. Están tan estrechamente unidos a la corteza mineral como el caracol con su caparazón. Lovelock ve los diversos reinos como células en un cuerpo, circulando y modificando los elementos. Las plantas actúan como pulmones y transformadores de energía, metabolizados por los animales, ya sea ganado o microorganismos. Construyen nuevos productos a la vez que descomponen otros. En todas estas actividades hay un intercambio constante de grandes cantidades de compuestos químicos en diversas formas. El equilibrio se mantiene constantemente mediante la formación de gases esenciales para la vida, como el oxígeno. Esta estabilidad u homeostasis mantiene las condiciones más adecuadas que la vida de alguna manera controla.

Uno debería preguntarse, ¿Qué es lo que realmente controla la vida autorreguladora y organizadora de Gaia? ¿Puede el azar o la materia por sí solos explicar este enorme sistema de organismos, capaz de dirigir a Gaia desde su inicio, mientras estabiliza condiciones que se consideran igualmente fortuitas? De hecho, Gaia se ha mantenido, a pesar de los drásticos cambios globales en contra de las casi imposibles probabilidades, debido a una base de inteligencias más elevadas o dioses. (Muchos grandes científicos -Kepler, Newton, A. R. Wallace, Einstein, entre otros- reconocieron la existencia de seres superiores o deidades. Aunque es una parte importante de su filosofía, no interfiere con sus capacidades como científicos.) ¿Quiénes son estos dioses y cuál es su importancia para nuestra crisis actual? La Doctrina Secreta de H. P. Blavatsky nos da muchos nombres extraídos de fuentes antiguas: Dhyan Chohans, Elohim, Kabiri, o los Guardianes de las cuatro direcciones, los Cuatro Maharajas. Su importancia para la evolución de la naturaleza y la humanidad es preeminente, ya que mantienen el equilibrio del metabolismo de Gaian. Lejos de las imágenes antropomorfas humanas, estos dioses son fuerzas inteligentes solares y cósmicas que tienen asociaciones directas con los siete planetas sagrados como regentes que transmiten las energías de la mente cósmica a través del ser del sol. De hecho, son el espíritu en Gaia y en nosotros mismos, y actúan como un sistema de guía interior.

Estos seres tienen un papel especial en el karma de la tierra, como creadores, sustentadores y destructores de su vida. Su armonía se convierte automáticamente en operaciones de la naturaleza. La sabiduría esotérica reconoce todas las cosas - átomos, planetas, universos - como seres vivos iguales en esencia divina, pero diferentes en su grado de desarrollo. La teosofía incorpora un panteísmo de dioses vivientes que chisporrotean en varias etapas de la evolución, volviéndose autoconscientes en la etapa humana, y expandiéndose infinitamente más allá en la sobrehumana. Forman una ecología divina interconectada en todos los niveles, difundiéndose en la geofisiología de Gaia. No hay principio ni fin en la cadena del ser, desde los universos atómicos hasta los universos estelares y galácticos. Tal jerarquía incluye budas, mahatmas, sabios, con la humanidad como parte de la consciencia interna de Gaia.

La teoría de las inteligencias superiores que organizan y operan los mundos y universos como parte del propósito divino es una clave para Gaia, aunque no sea considerada favorablemente por los científicos en general. Protestan que la biota (organismos) de Gaia no trabaja conscientemente en conjunto, o planifica a propósito para mantener condiciones equilibradas. Esto es en parte cierto, ¡pero ciertamente tienen una consciencia! Que Gaia siga un plan superior, y simultáneamente coordine los miles de millones de sus organismos, parece esencial. El biólogo Rupert Sheldrake ha propuesto la existencia de campos mórficos no físicos que forman un puente entre lo físico y lo espiritual. Estos campos inteligentes se crean probablemente a partir de la consciencia a partir de energías y sustancias más sutiles, como los campos electromagnéticos que rodean y penetran la tierra. Ambos tipos de campos son análogos, invisibles para nuestros sentidos, pero con capacidades de registro y organización. Sabemos que el electromagnetismo existe, aunque no se entienda completamente. ¿Por qué no las acciones de los campos mentales? Gaia como una verdadera entidad une todas las vidas hasta el último átomo, mezclando campos de consciencia conectados íntimamente con su mente-espíritu. Estos campos mórficos internos de sustancia etérica no están sujetos a los mismos cambios destructivos que los del plano físico. Ellos dirigen y organizan mientras mantienen una continuidad de consciencia. Actuando desde este nivel espacio-tiempo, estos campos son registradores instantáneos, conservando una memoria de todos los patrones de actividad anteriores, a la vez que generan posibilidades futuras para la evolución de la vida. Por lo tanto, un ser individual influye en todos los demás, y viceversa.

¿No podemos entonces ver todas las operaciones de la naturaleza como resultado de las inteligencias internas, seres divinos, como la superconsciencia de Gaia -- campos que penetran interactuando constantemente, como niveles de seres que tienen diferentes grados de consciencia e individualidad? Las plantas tienen su propia inteligencia y deseos, rudimentariamente presentes en el mineral; los animales continúan desarrollando más cualidades del alma - de la mente y de la emoción - eventualmente debido a que despiertan en la autoconsciencia humana. Las cualidades divinas se reflejan en cada reino, mientras que el humano también tiene las de los reinos inferiores. Las culturas antiguas y actuales tienen buenas razones para adorar a las deidades místicamente representadas por el sol, la luna y los planetas, ya que tienen influencias prácticas en los cambiantes ciclos naturales de nacimiento, crecimiento, muerte, destrucción y renovación. Tradicionalmente el dios sol es la fuente de todas las energías, tanto vivificadoras como mortíferas, en su sistema planetario.

El comportamiento de Gaia -- los procesos de girar, inclinarse y natural se deben a su interacción con los poderes de los seres solares y cósmicos. Su actividad cíclica, conocida esotéricamente por los sabios, cubre inmensos períodos de tiempo solar. Algunos de estos ciclos cruciales, como las catástrofes globales recurrentes, marcan cambios en la evolución de Gaia y de la humanidad. Por dentro, los campos de consciencia de todos los reinos de la naturaleza se entremezclan; por fuera, cada cosa viviente está evolucionando dentro de los campos electromagnéticos de la Tierra. Las salidas en los polos liberan energía excedente ya que Gaia es un dínamo electromagnético, con grandes campos circundantes, que giran como un trompo mientras orbita el sol. La vitalidad electromagnética es instrumental para iniciar el desplazamiento de los polos con períodos de desaceleración y bamboleo en el eje de rotación. Mientras que el giro se ralentiza, se producen movimientos más grandes de los polos geográficos y magnéticos, produciendo dislocaciones más amplias entre ellos. (La ciencia tiene evidencia de varias localizaciones de antiguos polos magnéticos del norte encontrados incluso al sur del ecuador.) Gaia se inclina y se tambalea más, posiblemente tumbada de costado, incluso invirtiendo los postes, ¡dando la vuelta al revés! Las Estrofas de Dzyan en La Doctrina Secreta sugieren que estos hechos fueron conocidos en eras anteriores:

    "Cuando la Rueda corre al ritmo habitual, sus extremidades (los polos) coinciden con su círculo medio (ecuador), cuando corre más despacio y se inclina en todas las direcciones, hay una gran perturbación en la Cara de la Tierra. Las aguas fluyen hacia los dos extremos, y nuevas tierras surgen en el cinturón medio (tierras ecuatoriales), mientras que las de los extremos están sujetas a pralayas[disolución] por inmersión. . . . " -- 2:324-5

Existen historias de inundaciones en todo el mundo. Los indios Hopi tienen enseñanzas en las que el poste "gemelos" abandonan periódicamente sus puestos y la tierra se inclina en todas direcciones (Frank Waters, Libro de los Hopi, p.16). La Doctrina Secreta y los indios Hopi reclaman varias catástrofes globales previas; la primera predice la llegada de una quinta; y la segunda una cuarta. Ambos coinciden en que estas destrucciones del mundo son causadas alternativamente por el fuego y el agua. Mucho antes de que estos grandes eventos ocurran, los cataclismos menores también afectarán a partes del globo.

Si pudiéramos ver la vida de Gaia durante millones de años en pocas horas, como en una película de lapso de tiempo, estaría tambaleándose e inclinándose como un organismo vivo. Los cambios polares están relacionados principalmente con una renovación acelerada. Las tierras viejas se retiran, se hunden y se separan, mientras que las nuevas emergen. Las razas y civilizaciones principales, junto con los animales y las plantas que evolucionaron en los continentes más antiguos, mueren en un tiempo geológico relativamente corto. Gaia es de hecho un ser dinámico con placas que se doblan, se deslizan y colisionan, elevándose y hundiéndose junto con cadenas volcánicas que remodelan sus superficies y afectan a los climas. No sólo hay cambios en el clima, los patrones de viento, las corrientes oceánicas o los desplazamientos, sino en la materia misma. Yendo más allá de la visión de Lovelock, la teosofía ve el cuerpo mineral de la tierra como vivo, no muerto, y los procesos físico-geológicos y biológicos como los de un ser vivo. ¡Esto es geofisiología!

No tenemos que temer a estas actividades a gran escala, sino que debemos tomarnos más en serio las leyendas de los atlantes que vivieron fuera de equilibrio con Gaia y, por lo tanto, aceleraron su propia destrucción. Ciertamente habrá cambios globales en el futuro cuando se hagan nuevos ajustes. Otras agencias kármicas como la muerte, la enfermedad, el hambre y las guerras también existirán en el futuro lejano. Todos estos son efectos de la naturaleza que equilibran las causas kármicas para restablecer la armonía. Gaia debe limpiarse periódicamente, disipando la venenosa acumulación psíquica de la vida mientras regenera el nuevo crecimiento y los nuevos comienzos.

Lovelock tiene razón al afirmar que la humanidad es responsable de cualquier resultado que se reciba de Gaia. La reacción kármica es inevitable, pero podemos tomar mayor responsabilidad por nuestros pensamientos y acciones. Esto es fundamental en nuestra relación con toda la vida. Nuestras facultades espirituales innatas, como la intuición, son muy valiosas para ver las profundidades de la naturaleza y percibir nuestra unidad. Esta consciencia nos ayuda a ver que cada pensamiento y acción tiene un impacto en Gaia y en el todo. Nuestras voluntades, mentes y pensamientos, tanto o más que la contaminación física, causan reacciones en los campos mórficos internos de la consciencia que nos son devueltos en la medida exacta. El que los efectos sean desastrosos o beneficiosos depende enteramente de la calidad de nuestros pensamientos y motivos.

A pesar de sus tendencias destructivas, la humanidad es una clase de dioses jóvenes, parte del corazón espiritual de Gaia, la Jerarquía de la Compasión. No hay curas simples y rápidas para la ceguera y el egoísmo, porque necesitamos tiempo para madurar espiritualmente. Nuestra ética puede reflejar la hermandad universal: ver a todos los seres como divinidades y, por lo tanto, amados como sagrados. Las soluciones creativas a los desafíos globales actuales pueden fusionar las ciencias del futuro con las artes y la religión, apoyando una sabiduría eterna. Nuestra capacidad de vivir compasivamente con otros seres debe seguir naturalmente.

Quizás algún día Gaia será considerada como la madre sagrada de toda vida que Lovelock ve en el símbolo de la Virgen María. Ella representa un concepto antiguo de la sustancia cósmica más elevada. Al resonar con lo divino en todas las cosas, podemos ser sanadores de Gaia. Somos descendientes del universo viviente, pero se necesita una elección individual despierta para que seamos dignos socios de Gaia.

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Autor: John Van Mater, Jr.
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Las Enseñanzas Teosóficas se publican en este blog cada domingo, desde el

19 de febrero de 2017
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17/8/19

Como se puede comprender lo que no se ha vivido: actuar desde el Ser (A esto vine: 6)


A nivel de la razón y de la lógica ha sido muy difícil explicar con palabras por qué vivo, cómo vivo, por qué actuó, cómo actuó… y por qué, por qué y por qué… ¿Cómo hablarle a quien no ha hecho un recorrido consciente lo que se descubre en él? Si todo lo que forma parte de ese recorrido va más allá de la información que se recibió, más allá de lo que la mente puede aceptar ¿Cómo explicar que la transformación a la que se llega inevitablemente dará una visión muy diferente al discurso mental? Y es que solo se acepta lo que se vive; siendo la transformación una experimentación entre lo bilógico, lo fisiológico y químico; esto hay que vivirlo; entonces ¿Cómo se puede comprender lo que no se ha vivido?

La experiencia me ha mostrado que mis aspiraciones mentales llenas de grandes esfuerzos para alcanzar nuevos niveles; fallo, porque todo esfuerzo pertenece a nuestra naturaleza inferior y se mueve a través de la ignorancia de no saber cómo funciona la vida. Comprendí que para poder vivir en el SER, a través del SER, es necesario que el SER descienda y el mismo SER es el que al desarrollar sus poderes pueda elevar este cuerpo-mente y entorno a tal anhelo; sin embargo, lo denso de esto es no comprender que es mutar, que para mí, haciendo un símil, es hacer una cirugía sin anestesia, y como finalmente comprendí que esto no es una decisión mental sino del SER, me he dispuesto a la cirugía, entonces el dolor se fue transformando en amor por mí y por mi proceso.

Afirmo que el observador no soy yo como entidad, afirmo que es la partícula en mí que observa mi propósito y mi proyecto, si este propósito y proyecto se está dando, de inmediato la partícula hace los movimientos en el SER-MISMO y además si estos movimientos son complementados por una entrega del cuerpo-mente y entorno en virtud de ese propósito, las mutaciones serán más prontas.

Surge que entre más comprensión tengamos de los procesos individuales y los podamos incluir en los procesos universales que es donde hay reconocimiento de los proyectos cósmicos, hay menos esfuerzo y menos dolor; y es que es natural, pues lo individual dejara de ser limitado porque solo en lo universal es que la limitación desaparece. Esto quiere decir que lo universal asume la acción y el hacer del individuo. Aquí surge la fuerza de lo universal invadiendo lo limitado, dándonos un poder  “sobrenatural” con el que enfrentamos lo más denso de la forma, por eso sé que todos los procesos de mi recorrido han estado acompañados de esta fuerza cósmica universal. Hago una aclaración; las trabas y los límites que nosotros tenemos a nivel del personaje ego es porque no tenemos reconocimiento consciente de que hay una parte no humana-sagrada que me está guiando. Esto tiene que ver con aquella creencia religiosa en la que se  vendió   a la humanidad la idea de que querer compararse con Dios es una blasfemia que cometió lucifer y por eso callo a las profundidades del infierno.

Con este impulso dominante he podido darme cuenta que este es más fuerte que el pensamiento, así que en vez de seguir ciegamente al pensamiento o al sentimiento, estado mecánico de mi naturaleza inferior, sigo el impulso de mi naturaleza superior y me percibo ayudada por el universo; ya no me mueve la fe ciega soy consiente de lo que me está pasando condición que mantengo como requisito en el día a día. 

En muchos momentos y durante muchos años  he escuchado y lo he dicho, que debemos hacer una entrega al que denomino “campo infinito del amor, o a Dios como tú lo tengas concebido”, lo que añado ahora es que debe ser una entrega no de fe, sin saber por qué, o para qué o qué entrego; ahora soy consciente de lo que debe entregarse, esta acción es muy diferente en frecuencia y vibración a una entrega a nivel de la fe, ahora comprendo que es toda la naturaleza inferior la que debe transformarse, mutarse y esto requiere un sometimiento incondicional a lo sagrado. Cualquier condición de la naturaleza inferior, aunque sea considerada de una gran relevancia (como los roles), debe someterse a la naturaleza superior; pues hay situaciones de la naturaleza inferior que por ser tan dominantes cuesta trabajo dejarlas en su nivel, pareciera como si quisieran oponerse a ser dejadas, pues aún están muy regidas y sometidas por la regla de la ignorancia, hábitos, relaciones y herencias, (en el manejo de los roles) que nos obstaculizan y esto tan enraizado es lo que más debemos escavar para poderlo comprender, estas situaciones son   tan densas que ponen resistencia a un trabajo de transformación pero es precisamente aquí que nos debemos dejar llevar por el impulso interno que nos está advirtiendo que esa situación ya debe ser entregada y obedecer a este impulso es lo más conveniente. Sin esta entrega consciente no se podrán abrir los nuevos canales hacia otras dimensiones de nuestra propia existencia, es decir si lo viejo no se va lo nuevo no llega o no se puede vivir desde lo superior si lo inferior no se ha dejado por comprensión, sino se cierra este ciclo lo nuevo no aparece.  

Actuar desde este centro del SER, sentir desde allí y empezar a vivir desde este lugar es así como corroboramos lo que Einstein advirtió: hay que obrar desde otro nivel fuera del conflicto, para obtener resultados diferentes. Es decir no seguir actuando desde el deseo o limite mental que tengo sino empezar a actuar desde el impulso en estrecha vinculación con nuestro corazón, desde allí parte nuestra nueva identidad, esto nos lleva a no tener que vivir ya desde lo individual sino desde la consciencia universal requisito indispensable para la comunicación con lo más sagrado.

Esta es la dinámica del recorrido consciente a esto me pulsa el pulso interno constantemente que es mi guía, estos son ya pasos muy profundos que empiezan a realizars en una vez que las etapas menores de nuestras vidas han sido superadas. La obediencia al proceso me ha ayudado muchísimo a dar todos estos pasos que pude dar una vez que comprendí, ¿Qué?: A. Quien era el personaje que me habita y así tener clara mi decisión de obrar por encima de él. B. Comprendí que  estoy dejando un nivel inferior de mi vida compuesto por el personaje saliendo de él y subiendo mi vibración al estado Ananda que no es un nuevo personaje, sino un estado en el que se manifiesta al SER.

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Autora: Anada (Lilananda) Castro
Amada humanidad, este testimonio que hoy doy a pesar de tener ciertas similitudes con el aporte que les entregue cuando escribí mi libro “De Regreso a la Fuente”, por supuesto varia porque mi camino no se detiene, y como lo único que puedo compartirles a ustedes es mi recorrido: estas son mis reflexiones.
(Nota: Las reflexiones de Ananda se publican este blog todos los sábados desde el 13 de julio de 2019)
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16/8/19

¿Cuál es nuestro Origen?": entrevista a Emilio Carrillo



Video (duración total: 01:07:08) de la entrevista realizada a Emilio Carrillo por Antonio Tamarit, el 8 de julio de 2019, con el título ¿Cuál es nuestro Origen?.

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15/8/19

El fin del mundo (Los cuentos de Noor Inavat Khan. Alias: Madeline) (18)


Introducción: ver el primer post en este Blog, con fecha 18/04/2019


EL FIN DEL MUNDO

Un día una pequeña liebre se sentó bajo un árbol frutal y pensó...y pensó.
¿Qué es lo que pensaba la pequeña liebre bajo el árbol?
¿Qué me sucederá cuando sea el fin del mundo?, pensaba, y en este mismo instante cayó un fruto del árbol. La pequeña liebre huyó de allí corriendo tan rápido como le permitieron sus piernas, tan segura estaba de que el ruido del fruto cayendo al suelo era el de la tierra rompiéndose en pedazos. Y corrió y corrió...sin osar mirar detrás de sí.
Hermana, hermana, llamaba otra pequeña liebre viéndola correr, por favor dime ¿qué ha pasado?
Pero la pequeña liebre siguió corriendo y ni tan siquiera se volvió a contestarle. Otra liebre corrió tras ella gritando más y más fuerte: ¿qué ha pasado hermanita, que ha pasado? Finalmente se paró un momento y dijo: ¡La tierra se está rompiendo en pedazos! Al oírlo la otra liebre empezó a correr incluso más rápido, una tercera liebre se les unió, y una cuarta y una quinta...hasta que cien mil liebres estaban corriendo por los campos. Y corrieron a través del bosque y de la profunda jungla, y los ciervos, los jabalíes, los alces, los búfalos, los bueyes, los rinocerontes, los tigres, los leones y los elefantes, oyendo que la tierra llegaba a su final, corrieron salvajemente con ellas.
Pero entre los que vivian en la selva, estaba un león, un sabio león, que sabía todo lo que ocurría en el mundo. Y cuando supo que tantos cientos y miles de animales estaban corriendo porque creían que la tierra se estaba rompiendo en pedazos, pensó: esta tierra nuestra está lejos de llegar a su final, pero mis pobres criaturas morirán si no las salvo, porque irán derecho a adentrarse en el mar. Y corrió a tal velocidad, que alcanzó la cima de una montaña que estaba en su camino antes de que ellos llegaran. Y cuando pasaron por la montaña, rugió tres veces,  con tal poderoso rugido que ellos pararon su loca carrera y permanecieron quietos cerca los unos de los otros, temblando.
El gran león descendió de la montaña y se acercó a ellos. ¿Por qué corréis a esta velocidad?, les preguntó.
La tierra se está rompiendo en pedazos, le contestaron.
¿Quién ha visto que se esté rompiendo en pedazos? preguntó.
Los elefantes, dijeron.
¿Habeis visto romperse la tierra?, preguntó a los elefantes.
No, nosotros no lo hemos visto, los leones lo han visto, contestaron ellos.
¿Lo habéis visto vosotros?, preguntó a los leones.
No, los tigres lo vieron, contestaron.
¿Visteis romperse la tierra?, preguntó a los tigres.
No, los rinocerontes lo han visto, fue su respuesta.
Pero los rinocerontes dijeron: los bueyes lo vieron, y los bueyes dijeron que fueron los búfalos y los búfalos los alces, los alces dijeron que fueron los jabalíes  y ellos a su vez dijeron que fueron los ciervos y los ciervos dijeron que fueron las liebres y las liebres dijeron; fue esta pequeña liebre la que nos dijo que la tierra se estaba rompiendo.
            ¿Has visto tu romperse la tierra?, le preguntó el león a la pequeña liebre. Sí señor, contestó, yo la vi romperse. ¿Dónde estabas cuando viste que se rompía?, preguntó. Yo estaba sentada bajo un árbol frutal y pensaba: ¿qué va a pasarme cuando sea el fin del mundo? Y en este preciso instante, escuché el ruido de la tierra rompiéndose y corrí.
El gran león pensó... estaba sentada bajo un árbol frutal, ciertamente el ruido que ella escuchó fue el de la caída de un fruto al suelo. Cabalga sobre mi lomo, pequeña y muéstrame dónde viste romperse la tierra.
La pequeña liebre saltó sobre su espalda y el león voló al lugar, pero al estar proximos del árbol frutal, la liebre saltó de su espalda por lo muy asustada que estaba de volver al lugar. Y señalándole el árbol al león le dijo: Señor, allí está el árbol.
El león fue al árbol y vio el lugar dónde la pequeña liebre había estado sentada y el fruto que había caído del árbol. Ven, acércate pequeña, dijo llamándola, dime, ¿dónde ves tú rota la tierra?
La liebre, después de mirar alrededor, y viendo el fruto sobre el suelo, supo que no había habido motivo alguno para tener miedo. Saltó de nuevo sobre el lomo del león y a toda velocidad fueron a encontrarse con las cientos y miles de criaturas que esperaban su regreso.
El león entonces dijo a la multitud que el ruido que la pequeña liebre había escuchado era el del fruto cayendo al suelo.
Así que todos volvieron a sus hábitats, los elefantes a la selva, los leones a sus cuevas, los ciervos a los bancos del rio y la pequeña liebre al árbol frutal y todos ellos vivieron felices para siempre.
                                                   

Ya sabéis, os puedo ir mandando estos cuentos de Noor Inavat Khan en PDF, escribir a deeeli@gmail.com

Finalmente aprovecho por si alguien quiere lo publicado, anteriormente, por Deéelij en este Blog sólo ha de decirlo en el mail antes indicado

14/8/19

¡Cuánta locura!


Al-Mudhaffar es siempre irritable y pendenciero. Cuando anda por las calles, camina con arrogancia; y cuando habla a alguien, lo hace como si fuera a un esclavo.

Siempre lleva la espada al cinto y más de una vez la ha blandido al sol, para mostrar su superioridad.

Un día de este tiempo se encontró con Abul Beka y le dijo:

—En vez de despertar la «no violencia» en aquellos que te siguen, bien podías fortalecerlos y levantar violencia en ellos, porque estás haciendo un pueblo de esclavos y no de reyes.

Y Abul Beka se paró ante él y le respondió:

—Aquellos que vienen a mí hace mucho que trascendieron en ellos mismos los caminos de la violencia y del odio.
Si vienen a mí es para trascender esta Escuela del Mundo, no para hacerse fuertes en ella.
Para esto último ya hay otros que mejor que yo les enseñarían; porque ¿acaso el que quiere ser diestro en el engaño y los negocios no va a recibir clases de aquellos que son más duchos que nadie en el engaño y los negocios? ¿Acaso aquellos que quieren ser entendidos en leyes no van a los más entendidos en leyes?
Yo no soy entendido en nada de este mundo porque mis enseñanzas no van dirigidas a los que quieren prosperar aquí, sino a aquellos que desean trascenderlo.
Mas los que solo conocen este mundo o creen conocerlo dirán: ¡cuánta locura hay en lo que habla!.
También yo digo de vosotros: ¡cuánta locura hay en cuanto hacéis!
Mas comprendo que llegará el día en que venzáis todas vuestras limitaciones y abráis los ojos. Entonces, ya, aunque viváis en el mundo, no seréis de él.

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Autor: Cayetano Arroyo
Fuente: Diálogos con Abul Beka (Editorial Sirio)
Nota: En homenaje a la memoria de Cayetano Arroyo y Vicente Pérez Moreno,
un texto extraído de los Diálogos de Abul Beka se publica en este blog todos los
miércoles desde el 4 de octubre de 2017.
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12/8/19

Adddendum (Proyecto Consciencia y Sociedad Distópica)


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El blog El Cielo en la Tierra publica todos los lunes, desde el 3 de septiembre de 2018, una entrada relacionada con el Proyecto de investigación Consciencia y Sociedad Distópica. Por medio de la web del Proyecto se puede tener información detallada sobre sus objetivos y contenidos y cómo colaborar con él:
http://sociedaddistopica.com/
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En una sociedad global tan sumamente enferma como la actual, cualquier intento de resolver total o parcialmente cualesquiera de los problemas que la Humanidad tiene planteado, precisa primero de un conocimiento profundo del problema en sí, pero además y acaso sea mucho más importante, un conocimiento bastante detallado de las “ligaduras externas” o relaciones que cada problema tiene establecidas con multitud de otros problemas a los que afecta y que le afectan.

Así, el problema de las interrelaciones es una cuestión gravísima que puede hacer inviable la posibilidad de que finalmente éstos problemas puedan tener solución.

Es por ello, que cada vez más la posibilidad de “arreglar nuestros asuntos” se reduce hasta límites que casi rayan en lo imposible.

Que esto es así demuestra la veracidad de dos aforismos sistémicos que afirman:

+“Cuanto más se presiona al sistema más presión ejerce el sistema sobre nosotros”.

+“Si no se puede controlar un sistema, el sistema toma el control”.

Esto quiere decir que, primero, cuanta más presión se ejerce sobre un sistema social, en el sentido de forzar su comportamiento con decisiones que van en contra de un comportamiento estable, el sistema responde con un incremento de la inestabilidad, que lo hace cada vez más difícil de ser controlado. Y segundo, si se pierde el control de un sistema, el propio sistema, de modo inercial, va a dinamizarse a sí mismo, hacia un final que suele ser hacia el estallido.

Estas dos afirmaciones ponen muy difícil, que los innumerables problemas de una sociedad distópica como la nuestra, puedan tener solución, aunque sólo sean problemas técnicos los que hubiera que resolver.

Pero más allá de las dificultades técnicas, del tipo que sea, económicas, laborales, sociológicas, medioambientales, sanitarias, educativas, etc., existen otras que, probablemente, suponen la mayor dificultad, que es el comportamiento humano.

Al referirnos al comportamiento humano, nos referimos a las razones que mueven al sistema decisor de las personas, a qué les motivan a las personas a comportarse de la forma que lo hacen. Entramos con ellos en el complejo mundo de las “segundas intenciones”.

Las segundas intenciones son aquellas que se ocultan tras la mentira, para que, mediante el engaño, dando apariencia de buena voluntad, en el fondo se actúe bajo motivaciones de interés propio sin importar las consecuencias para terceros. El paradigma de este comportamiento se manifiesta en la vida política y de relaciones comerciales, empresariales y en general, en las relaciones humanas.

Este conjunto de problemas, técnicos, sistémicos y de comportamiento humano, han convertido al conjunto de la Humanidad, como un problema que no tiene solución ninguna, desde el punto de vista de unos cánones de razonable justicia y moralidad. Se podrá hablar de todo desde un enfoque académico, utópicamente sociológico, científico o tecnológico, pero, la extrema integración sistémica de los agentes y procesos y la imposibilidad de poder superar los comportamientos humanos que han plantado el inmenso árbol de la injusticia y la ambición humana, hacen que sea imposible siquiera imaginar un mundo mejor. Será, no lo que sea más lícito, justo y democrático, sino lo que quieran los agentes del poder y el resultado de las diferentes inercias sistémicas totalmente fuera de control, en las que la propia mezcla tóxica de ambiciones humanas supondrá un definitivo vector de aproximación al desastre final.

La Bioeconomía como sistema de pensamiento económico que pretende armonizar los factores económicos de la actividad humana (de todos conocidos) con los no económicos que los conforman las leyes de la Naturaleza, en la situación actual, con un comportamiento humano tanto más tóxico cuanto mayor es la cuota de poder, es literalmente una utopía.

Pero lo mismo pasa con otras muchas iniciativas, que las hay y muy importantes, que acabarían en muy pocos años con los grandes males de la humanidad. Son posibles (siempre que no se haya sobrepasado el punto de no retorno), pero altamente improbables, porque están en juego demasiados intereses políticos y económicos, a los que los diferentes agentes implicados, jamás van a renunciar.

Es por ello que las grandes soluciones a los grandes problemas ya no están en poder de los políticos ni de los que ostentan el poder económico o corporativo, y no están en su poder, porque pudiendo ser parte de la solución, en realidad son parte muy importante del problema, por no decir que ellos son el auténtico problema.

Es por ello que el planteamiento estratégico para la “solución de los problemas de la Humanidad” no puede pasar por el apoyo de los principales agentes que realmente han sido y son su causa. No puede pasar por el apoyo de la Banca nacional o internacional; no puede pasar por la colaboración del perverso sistema de partidos políticos; no puede pasar por las grandes corporaciones. Porque todos ellos, a lo largo de decenas de siglos, han provocado la extremadamente grave situación actual.

Pero ¿qué pasa con la inmensa mayoría silenciosa, que cada día se fuerza con su personal trabajo, para que este mundo no perezca a consecuencia de los vómitos tóxicos que continuamente está arrojándose a sí mismo por su boca?

Manuel Martín Ferrand decía una vez que “España es un país de gente formidable, en una sociedad mediocre, gobernada por políticos nefastos”. Esta frase da idea de hasta qué punto todo un conjunto social de gente de buena voluntad (aunque cada cual conserva las semillas de su egoísmo y de su ambición a su pequeña escala), cuando ha de organizarse socialmente en torno a mandos intermedios, se transforma en algo mediocre, porque esos mandos adulteran y a veces prostituyen la propia naturaleza social y, por fin, la casta política, termina de rematar el desastre, con un perverso sistema político basado en el conflicto entre facciones, luchando por dos modelos de sociedad tan antagónicos como imposibles, en el que “el pueblo” es tratado con un hipócrita principio de beneficencia que enmascara las segundas intenciones de mantenerse en el poder e incrementar las individuales riquezas.

Es por ello que la dinámica social a la que estamos abocados, en un horizonte temporal que (salvo sorpresas) puede que no supere los cincuenta años, es decir, mediados del presente Siglo XXI, nos lleva de modo planetario a un colapso general de la Economía y del medio ambiente, con un rosario de conflictos de grandes proporciones, que harán que el castillo imperial de este mundo se desvanezca en cuestión de pocos años, porque la Humanidad se habrá convertido en una especie incompatible con su propia vida.

Pero no será el fin. Tras esta tribulación, los sobrevivientes han de recomenzar. Y es lo que tienen y han tenido siempre los comienzos de ciclo, que de las cenizas, lentamente surgen nuevos horizontes de paz y, si la Humanidad que herede la Tierra, ha sabido evolucionar espiritual lo suficiente como para admitir la separación del trigo de la cizaña, quizás pueda haber un futuro de esperanza.

La mayoría silenciosa que no se puede expresar o, si lo hace, es de una forma aborregada, manipulada por dirigentes que saben astutamente conducir las masas hacia sus propios y perversos fines, tiene que tomar consciencia de que es realmente el germen de la nueva humanidad.

Si se considera como relativamente cierta que en las soluciones en cada uno de los aspectos que se abordan en el Proyecto Consciencia y Sociedad Distópica (C&SD), los actuales poderes fácticos son el problema y por ello, no pueden ser parte de la solución, la estrategia de difusión de las soluciones, tiene que ir dirigida a la mayoría silenciosa que con su entrega y amor, ahora, están manteniendo, mal que bien, la viabilidad de este mundo.

Es algo parecido al final del Imperio Romano. Dicen que un imperio no puede caer si antes no se ha destruido a sí mismo desde dentro. Pues es lo que está pasando. La sociedad civil silenciosa que forma parte de la solución, por vivir ya en un estado suficientemente evolutivo de la consciencia como para responsabilizarse de una vida basada en la virtud, ha de ser consciente de que tiene que vivir en las catacumbas sociales, casi en la clandestinidad, dado que, en la superficie, lo que impera es el caos y el conflicto de los actuales preminentes actores económicos y políticos.

El concepto de masa crítica, como mínimo nivel crítico de población que podría, si estuviera organizada, no en torno al sistema de partidos, sino en lobbies civiles, es el que es necesario generar, para la difusión de los principios que surjan de C&SD, en colaboración y sinergia con otras muchas iniciativas que tratan desde sus humildes posibilidades, poner “granitos de arena” para construir el nuevo edificio que se podrá acometer cuando el actual edificio social y económico se haya destruido a sí mismo.

En conclusión.

Considerando que:

1.- La situación mundial en prácticamente todos los ámbitos de la vida humana es irreversible.

2.- Que los poderes políticos, económicos y sociales de los que depende la gobernanza actual de los sistemas sociales, constituyen en gran parte la causa y forman parte del problema.

3.- Que la mayoría social silenciosa contribuye con su callada actividad a la cohesión y reserva funcional de la sociedad, por lo que forma parte de la solución.

4.- Que la deriva actual del Imperio de Occidente se encamina hacia su propia inviabilidad.

Surge el concepto de masa crítica:

1.- De población capaz de tomar consciencia de la situación y de organizarse en colectivos capaces de trabajar en la correcta dirección de soluciones, actualmente inviables, pero que pueden ser la semilla que germine tras la tormenta.

2.- A la que ha de ser dirigido el mensaje de C&SD, porque son el sector social que organizado en catacumbas, puedan aceptar y desarrollar las ideas que aporten al menos una luz de esperanza.

Por lo que las iniciativas que surjan de C&SD deben configurarse en torno a ese lobbie civil, llámese “los 144.000” o los Santos de Dios o como se desee. Es necesario un mensaje espiritual de esperanza, lo suficientemente genérico como para que ningún sistema religioso se sienta excluido. Mística cristiana, Sufismo, Zen, Tao, Budismo han de hablar con una sola voz, si no quieren mantener sus discursos exclusivos, lo que sería lesivo para el conjunto de la Humanidad.

EPÍLOGO: ¿Cuán verosímil es esta frase?: En la solución a los problemas del mundo, si China acierta, lo demás carece de importancia. Y si China no acierta, lo que hagamos los demás…, carece de importancia.

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Autor: José Alfonso Delgado
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