9/4/10

Apuntes para el ahora

1. PLANTEAMIENTO
Percibimos íntimamente que el momento presente es propicio para el despertar y avance consciencial de cada ser humano, la Humanidad en su conjunto y la Madre Tierra, auténtico ser vivo del que formamos parte y en el que nos integramos (ver entrada publicada hoy titulada El despertar y avance consciencial de cada ser humano, la Humanidad y la Madre Tierra).
¿Se debe y se puede hacer “algo” para que tal expansión consciencial sea experimentada por el mayor número posible de nuestros congéneres, contribuyendo, a la par, a la activación energética del planeta?.
2. LA SALA DE LOS ESPEJOS
Asistimos a una colosal crisis de carácter multidimensional (económica, alimentaria, ecológica, cultura, social, de valores,…) que coincide con la citada expansión consciencial. Sabemos íntimamente que la luz surge al armonizar lo negativo con lo positivo. Y una crisis tan profunda coadyuva a que hasta el más dormido despierte y el más ciego recupere la vista. Los mayas describieron bien el momento presente con la metáfora de la “Sala de los Espejos”, pues los hechos del ahora colocan ante el espejo a la Humanidad y a cada ser humano El que no se percate de la realidad y de su realidad -y, consiguientemente, de la apremiante necesidad de generar una metamorfosis que las transformen de raíz-, no será porque se las estén ocultando, sino, sencillamente, porque no quiera verlas. Somos multitud los que intuimos y sentimos que otro mundo mejor es posible mediante ojos nuevos para un mundo nuevo. Y que esos ojos nuevos sólo se alcanzarán con el cambio interior –espiritual- de cada persona y la con-pasión y el compromiso social centrados en el Amor que de ello deriva de forma natural.
3. LA TERCERA DIMENSIÓN SIEMPRE SERÁ LO QUE ES
Hay un mundo de los muertos, conformado por la visión y el sistema dominantes, sus reglas de juego y sus instituciones, así como por las personas inmersas en su escala de valores y en su dinámica. Es el mundo de la Tercera Dimensión, caracterizado por los dualismos y dicotomías (bueno y malo, superior e inferior,…), la densidad de lo material y el espacio-tiempo finito. Ahora bien, ¡es una dimensión necesaria, imprescindible, para el Universo y la Creación: sin ella, ambos estarían incompletos!. No es posible que la Tercera Dimensión –ni ninguna otra de las muchas que configuran el Cosmos y la Creación- deje de existir, ni que deje de ser lo que, pues sus cualidades y parámetros básicos son lo que han de ser: ni buenos ni malos, sino los que son y corresponden que sean; sólo desde el seno de la propia Tercera Dimensión se efectúan en tal de valoraciones, radicalmente falaces y vacíos fuera de la misma.
4. ¿REVOLUCIÓN?: ¡EVOLUCIÓN!
¿Qué hacer entonces cuando no nos sentimos a gusto en la Tercera Dimensión?; ¿qué hacer cuando notamos y percibimos que nuestra vibración íntima no está en armonía dentro de la franja frecuencial que es propia de la Tercera Dimensión?. Lo primero es comprender que esto significa que empezamos a ser conscientes de que nuestro ser es realmente multidimensional, por lo que es lógico que no se identifique con la estrecha franja vibracional en la que la Tercera Dimensión oscila. Lo segundo, entender que la clave esta precisamente en eso: en no identificarse con la misma, tampoco para rechazarla o para querer cambiarla, pues esto también representa identificación con ella y entrar en el juego de los dualismos que ésta en su esencia.
Por tanto, al qué hacer, la respuesta no es la revolución, sino la evolución: es decir, simplemente, pasar a otra Dimensión en la que sí se dé tal armonía o, lo que es aún más maravilloso, optar por existir multidimensionalmente, sin encasillarse en una dimensión concreta, por elevada que sea.
¿Cómo lograrlo?. Muy sencillo: vivir el ahora, el único sitio donde la vida existe, como si ya estuviésemos plenamente instalados en esa nueva Dimensión o en plena Realidad Multidimensional. Metafóricamente lo han expresado grandes Maestros a lo largo de la historia de la Humanidad. Por ejemplo, Jesús, cuando habló de traer a Cielo (Dimensión Superior) a la Tierra (Tercera Dimensión). Y la clave es el Amor: vivir el ahora en y con Amor.
Es así como está ya actuando la Madre Tierra, que en el contexto de un colosal proceso cosmogónico se ha empezado a adentrar en la Cuarta Dimensión. Y hay también ya un mundo de seres humanos despiertos o que comienzan despertar: personas cada vez más conscientes y dispuestas a construir un mundo nuevo basado en un Amor tan Incondicional e inmenso que se extiende a todo y a todos, incluso a los que están muertos, para que, ojalá, resuciten en vida. Es así como está emanando una novedosa visión y la expansión de la consciencia se abre paso en la Humanidad a modo de red: una auténtica red consciencial.
4. LA RED CONSCIENCIAL
Es crucial percatarse de que tal red es absolutamente ajena a los usos y estructuras piramidales tradicionales y los instrumentos y reglas del poder establecido. De ahí que su extensión y consolidación no va contra nada ni contra nadie y supera el juego de los dualismos y oposiciones. Por tanto, la red no es antisistema, ni sabe de resentimientos (ver entrada publicada hoy titulada La red consciencial: revolución o evolución).
La red consciencial está, además, en total sintonía con la Madre Tierra. Es más, se nutre de la excepcional energía que nuestro planeta recibe en la actualidad del Sol y del Centro Galáctico. Una energía vibratoria, frecuencial y electromagnética que se distribuye por la ionosfera, llega a cada ser humano por esa auténtica antena de radiofrecuencia que es la glándula pineal y activa componentes durmientes de nuestro ADN sutil. Lo que, además de aportar fuerza consciencial a cada uno y a la red en su globalidad, potencia nuevas formas de comunicación entre las personas y de éstas con el Cosmos, aumentando nuestras capacidades mentales, telepáticas, intuitivas e inspirativas: un enorme sistema de telecomunicación transpersonal que contribuye al perfecto funcionamiento de la red.
Ésta, por tanto, rompe las fronteras políticas, étnicas y religiosas que hasta ahora han dividido y confrontado a los seres humanos y contempla el mundo en clave de unidad e interdependencia, conjugando el verbo compartir. Fluye por ella la solidaridad, la generosidad, la participación, la creatividad, el entusiasmo, la reducción de las necesidades de cada uno a niveles de sentido común, la utilización de las tecnologías en beneficio de la mayoría, la promoción y uso masivo de las energías libres y, como se ha apuntado, la capacidad para expandir nuestros sentimientos, intuiciones e inspiraciones y todas nuestras facultades físicas, mentales y espirituales (ver entrada publicada hoy titulada Evolución consciencial y vibraciones de Amor).
5. LLENAR DE AMOR LA COTIDIANEIDAD
Ha llegado el momento de que materialicemos la consciencia expandida en lo concreto: en nuestra vidas, en la familia, en la sociedad, en la economía, en la gestión de la cosa pública…; a escala local y escala global. ¿Cómo hacerlo?. Cada uno en su intimidad y entre tod@s. Y, al hilo de lo ya enunciado, llenando con Amor Incondicional la cotidianeidad, los múltiples y diversos hechos que la conforman desde que nos levantamos cada mañana hasta que nos acostamos con la noche, incluso en sueños mientras dormimos.
No es futuro, sino presente. Son tiempos extraordinarios, cargados de posibilidades para comprender y descubrir las verdades eternas que cada uno guarda en su interior y actuar en consonancia con ellas. Y el Universo es el cómplice de los seres humanos para que despierten las consciencias y para que los corazones se abran hacia una transformación evolutiva superior.
Para conseguirlo, la traba mas notable no es la ignorancia, sino el miedo y el falaz sentimiento de culpa. El Poder de Decisión y el Maestro están en cada ser humano. No hay que tener miedo a equivocarte. El miedo frena, inhibe y te ata a lo ya conocido, aunque no te guste. El miedo y el sentimiento de culpa cierran los ojos a un presente espléndido, donde tú y todos… juntos, seremos los hacedores del Milagro.
Las personas, cada una, han de reinventarte. Es necesario y pueden hacerlo. Es un momento único para conseguirlo. Debemos ascender sobre realidad dual que ha cubierto al planeta mientras ha estado en la Tercera Dimensión. Aceptar la Luz que está llegando, vivirla, dejar que inunde y que conecte con la chispa divina que todo ser humano atesora. Gaia ascenderá, y nosotros con ella, elevando su nivel de vibración de la Tercera a la Cuarta y, muy rápidamente, a la Quinta Dimensión. Cada ser humano es un receptor adecuado para sintonizar con su nueva frecuencia. Abre tu corazón hacia esta nueva realidad y, simplemente, sé lo que eres. Es el momento de Ser. Sin miedos. Con Amor Incondicional (ver entrada publicada hoy titulada Pautas de sintonización y activación energético-vibratoria).
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