14/9/10

Sueño Tiempo-Espacio

La realidad es tan obvia… y eso lo diría cualquiera. Casi todos tienen asumido lo que es real para ellos. Diría que todos, porque hasta el que sufre de lo que los siquiatras llaman desórdenes síquicos, sostiene su propia realidad.

Por eso cuando algunos mencionan que hay una Verdad de lo real que es única y común a todos, los más perspicaces enseguida reaccionan cuestionándolo radicalmente. Y lo entiendo. Tiene sentido porque cada cual mira desde un punto de vista muy asumido.

Cada quien sostiene ideas acerca de Si mismo, el mundo, la vida, y con eso arma su realidad cotidiana u onírica, sus fantasías o proyecciones. Y en verdad que esto bastaría, si lo viéramos en profundidad, para establecer un punto común a todos: cada quien sostiene su propio mundo. Y este mundo particular, personal, es a veces estable y a veces no. Pero el que lo sostiene siempre está ahí. De eso es de lo que trata la sabiduría de la Tradición, del reconocimiento del sustrato de lo existente. Lo que es a priori, anterior a la conciencia de las cosas.

Quien intente dejar de pensar se encontrará con menudo rollo. La atención apunta a tener conciencia presente aquí y ahora a lo que se está haciendo, no importa qué. La pura conciencia de Si mismo está mostrándose como el universo, el mundo y el Sí mismo reflejado en ella como identidad. En cambio la apariencia de mundo como separado e independiente es una cuestión impuesta por la mente.

La mente construye el mundo en forma virtual, una apariencia de lo real. Mundo y Sí mismo es lo mismo. Entendamos que mundo son contenidos de la conciencia que con la función mental se toman como lo real. Eliminada la apariencia del mundo como algo objetivo, ya no hay confusión para entender o tener comprensión de Sí mismo.

La mente construye sobre el Sí mismo la ilusión del mundo. Cuando reconoces la ilusión del mundo implica que la mente ve al Sí mismo o se ha disuelto en la conciencia. Reconocer la verdadera naturaleza de uno, eso es reconocer el Sí mismo, eso implica la Conciencia Esencial.

Estando apegado al cuerpo es cuando aparece toda la confusión. La felicidad es el estado natural donde la mente se ha sumergido, en cambio la felicidad del cuerpo - mente es un producto de la mente... que es la búsqueda de ser feliz.

Después de escuchar la confusión de muchos... me doy cuenta que hay personas que nunca entenderán esta cuestión. Ver el cuerpo no es estar en confusión. La confusión aparece cuando se entiende o cree que uno es el cuerpo.

La cuestión parte de los estados de la mente. Para todos hay tres estados: vigilia, sueño con sueños y sueño profundo. Pero le agregaría lo que le complica a todos. Sobre-impuesto a estos tres hay un estado de sueño o estar durmiendo. O sea, el hecho de no saber la realidad: las personas están sumergidas en un denso sueño de la ignorancia.

Lo primero que habría que lograr sería salir de ese confuso sueño que abarca la vigilia, el sueño con sueños y el sueño profundo. No sé cómo llamar a esta hipnosis que provoca la mente, quizás podría decirle... ignorancia profunda, o Ignorancia de la mente.

Solo que la gente piensa que eso se combate con una sumatoria de conocimiento y el conocimiento acumulado es otra forma de quedar más sumergido en la ignorancia. Quizás le podría decir... ignorancia de tiempo espacio. Todos están sumergidos en la ignorancia de tiempo espacio.

Salir de la ignorancia de tiempo espacio implica ser consciente de Si mismo y pasar a vivir el presente activo libre de tiempo espacio, libre de los tres estados. Salir del sueño del tiempo espacio.

El estado natural del que está en realización es estar fuera del sueño tiempo espacio. Ni la vigilia ni el sueño con sueños, ni el sueño profundo lo complican. Es una cuestión de velo que le impide reconocerse a Si mismo.

A eso que le llaman Turiya es estar libre del sueño tiempo espacio. Entonces la aparente realidad de la vigilia y el sueño con sueños es porque está condicionado al sueño tiempo espacio.

La mente, al estar activa, ella misma crea el mundo (mundo de tiempo espacio). En el sueño profundo la mente se va a condición de semilla... que luego vuelve a mostrarse al estar en la vigilia o en el sueño con sueños. Solo en el estado de la vigilia puede uno despertar del sueño tiempo espacio, porque en el sueño con sueños no está la atención o está dispersa. Una vez que estás libre del sueño tiempo espacio ya ningún estado te condiciona.

Durante la permanencia del sueño tiempo espacio los tres estados ocultan la comprensión de si; y para que ocurra esa comprensión la mente debe ser destruida, o paralizada, o detenida, lo que provoca que el sueño tiempo espacio se detenga. Allí el conocedor, el objeto conocido y el acto de conocer desaparecen en la comprensión de Sí mismo.

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Autores: María Luisa y R. Malak

Fuente: Existo (http://existodesdesiempre.blogspot.com)

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