24/9/10

La vida no acaba con la muerte: Un pasado común con su Maestro

Se recoge a continuación un caso de regresión sacado del nuevo libro de Malena Martínez, publicado en formato digital, titulado La vida no acaba con la muerte (Vidas pasadas y muertes pasadas: una existencia que no tiene fin).

Malena, amiga personal y del Blog, nació en Paterna del Campo (Huelva, España). Escritora incansable, con obras como El sentido de tu vida eres tú. Ser Tú y El misterioso Templo de Salomón, tiene amplia experiencia como sofróloga y especialista en Técnicas de Desarrollo Personal. Articulista en revistas especializadas, trabaja hace 15 años como consultora en Técnica Regresiva, investigando y escribiendo sobre lo que descubre en estas experiencias.

Amablemente, pone a disposición de los lectores de El Cielo en la Tierra algunos pasajes y casos de su nuevo libro, que se publican en entradas sucesivas. Si desean contactar con ella para adquirirlo completo, pueden hacerlo por teléfono: (00 34) 670 583 240, o mediante Email: magda_lena1100@yahoo.es.


+La vida no acaba con la muerte: Prólogo e Índice (8 de julio)

+La vida no acaba con la muerte: Introducción (9 de julio)

+La vida no acaba con la muerte: Un “Maestro” inesperado (12 de julio)

+La sutil psicología de un Maestro (26 de julio)

+¡Un buen empujón! (2 de agosto)

+Una historia increíble y un encuentro insólito (3 de septiembre)

+La enigmática historia continúa (10 de septiembre)

+Falsas creencias (17 de septiembre)

----------------------------------------------------------------------------------------

Un pasado común con su Maestro

Comprendo, una vez más, que esto pueda resultar asombroso, pero no puedo dejar de escribir sobre lo que he vivido y presenciado, ya que éste es el motivo de éste libro. La persona en cuestión, habla ahora, abiertamente de éste Encuentro con su Guía; es por ello, que me resulta más fácil, el no tener ningún reparo en mencionar éste asunto.

Uno de los motivos por el que ésta experiencia me llamó poderosamente la atención, es porque se produjo el día 25 de junio, y precisamente la noche anterior celebramos la célebre “Noche de San Juan” –si bien debo decir que mi clienta no participó en ella y más bien estuvo ajena a esta circunstancia-. Y resulta realmente curiosa la “coincidencia” ya que ninguna de las dos nos habíamos percatado de este evento hasta después de la sesión. Y esto, gracias al apunte de una amiga que teníamos en común.

Tal vez sea cierto que estos Maestros tienen un plan de trabajo con nosotros y lo que nos van manifestando, está perfectamente planificado.

Ella buscaba sobre todo, el Encuentro con su Maestro; deseaba saber Quién era. Actualmente dirige actividades orientadas al perfeccionamiento personal y el conocimiento de su Guía le podía ser de gran ayuda. Bien, pues encontró que su Maestro ¡es todo un personaje! Particularmente enérgico.

Al 'entrar' en una vida pasada, esta mujer, Esther, era una joven que se encontraba muy enferma. Vivía muy pobremente, en una época muy remota; la gente vestía con túnicas bastante harapientas; En una secuencia posterior, se vio transportada en una especie de "camilla" (más bien, dos palos y una manta entre ellas); la llevaban junto a una muchedumbre que se acercaba al encuentro de un hombre un tanto singular, un curandero (según las creencias de la gente).

La muchedumbre parecía muy excitada y cuando éste hombre aparición en el camino, la mayoría de ellos huyeron; parece que les imponía bastante temor, quizás fuera su aspecto físico y su vestimenta, -se cubría el cuerpo con pieles-.

Bien, el caso es que dejaron la camilla donde transportaban a Esther en el suelo y salieron corriendo. Ella dijo que el hombre al que habían ido a buscar se le acercó la tomó de las manos, la miró y le dijo que ¡estaba curada!. Le dijo que se fuera a lavar al río, y sin más se sintió curada. Ella le pidió que la “bautizara” tal como estaba haciendo con otros.

El río, probablemente era el Jordán y la tierra, Palestina. Y este hombre, como habrán podido sospechar, era JUAN EL BAUTISTA. La gente hablaba mucho de él, le escuchaban y le temían; creían que era un 'enviado". Y, desde ése momento, ella se convirtió en una discípula suya. Esther no parecía muy consciente de la enorme trascendencia del hecho. Simplemente era un profeta al que la gente seguía, porque hablaba de Dios, y porque curaba. Y ella también le siguió.

Le pregunté si había oído hablar del Mesías, de Jesús, y dijo que se decía de EL que “era un hombre bueno”. Pero ella creía en otro “enviado” (el que la había curado). La vida de ésta mujer fue larga y vivió las enseñanzas de su Maestro JUAN hasta su muerte. Supo que le habían cortado la cabeza en un castillo y nada más. Ella siguió sus enseñanzas a pesar de la muerte de este (1).

Después de pasar el tránsito de la muerte en ésa vida, volvió a encontrarse con su Guía, pues la vino a buscar. Su emoción fue muy grande, supo entonces que era su Maestro y Guía y que siempre estaba con ella. Contestó a muchas de sus preguntas personales e incluso a mi, me hizo algunas sugerencias sobre algunas lecturas por las que yo le preguntaba, referentes a la doctrina de la Reencarnación. Me dijo que ya estaba en los Libros Sagrados ¡que buscara! (2). Asimismo, me dijo que de los autores por los que yo preguntaba, y que considerábamos "inspirados", no debía creerme todo lo que leía, porque no eran la Verdad. Contestó que el libro 'UN CURSO DE MILAGROS" efectivamente había sido inspirado por el Maestro JESUS. La pregunta era coherente pues algunas personas conocidas estaban siguiendo éste Curso.

A una pregunta mía, sobre si EL era también un "Maestro Ascendido". Como lo era JESUS; contestó lo siguiente: <la Tierra, "Yo no era digno de atarle la correa de sus sandalias", pero ahora somos iguales>.En éste punto me llamó la atención que la mujer sonriera al oír esto; seguramente recordó habérselo oído antes, cuando era su discípula en ésa vida y escuchaba su predicación, con todo el amor con el que se escucha a un Maestro.

En éste caso, el GUIA, se manifiesta, después de la muerte de ésta persona. Ya que de ése modo adquiere todo su significado el vínculo entre Maestro y discípula, que si hubiera ocurrido a la inversa, no habría tenido ningún sentido para ella, ya que desconocía por completo La figura de Este personaje, como precursor del Maestro Jesús. Esther no había recibido éste tipo de instrucción religiosa.

Desde luego, parecía estar allí, con nosotras; como en todos los casos en los cuales, la Energía que se manifiesta es tan elevada que se percibe como algo “tangible”. Desde luego, produce mucha emoción, y te cuesta mucho trabajo centrarte y actuar con naturalidad, máxime cuando sientes que éstas hablando con semejante Personaje. A mí, particularmente, se me puso la “piel de gallina” –como se dice vulgarmente- cuando me dijo que tenía una gran responsabilidad. Francamente, esto llega a asustar

Y además en mi caso ¡creer que esto es así!. Y digo en mi caso, porque en el caso de Esther, no tiene ninguna duda al respecto. A partir de entonces tiene un trato constante con su Maestro y según dice ella,

!Le da mucho trabajo!. Debo admitir públicamente mi admiración por ésta mujer, que no sólo tiene una fe ciega en que su Maestro está con ella, y la ayuda en su actividad para con los demás; sino que no tiene ningún reparo en manifestar públicamente su cariño hacia EL

(Al final del libro y en uno de los Apéndices, adjuntaré un breve apunte, sobre lo que sabemos de algunos de Los Maestros que se han "manifestado" en éstas experiencias)

-----------------------------------------------------------------------------------------

Notas:

(1) Con éste texto, quiero ilustrar la alusión que hace la mujer sobre la opinión del pueblo respecto a Juan, e incluso justificaría su propia opción al seguir a éste Maestro, aún después de tener noticias de Jesús, que evidentemente ya andaba entre ellos, e incluso del que se decía que era "un hombre bueno".

Conocemos por fuentes cristianas que había una importante secta judía rival de los seguidores de Jesús, que sostenía que San Juan era el verdadero Mesías, y ésta posición sigue asumida por la secta venerable de los “mandeanos”, todavía existentes en el Iraq meridional.

Tan fuertes eran las esperanzas en un Mesías levítico así como en un Mesías regio entre los esenios y los grupos judíos en contacto con ellos que la propaganda de los primeros cristianos encontró esencial señalar que Jesús había hecho realidad ambas promesas en su propia persona.

El ENIGMA DE LOS ESENIOS - Hugh Schonfield

(2) Antes he hecho mención a una indicación que me hizo expresamente referente a la Biblia y el tema de la Reencarnación. No he buscado mucho, pero si he encontrado el texto que copio a continuación y que me parece muy significativo. Está extraído del libro: EL ENIGMA DE LOS ESENIOS y dice lo siguiente:

Con las tradiciones del Mesías levítico nos sentimos inevitablemente atraídos hacia la esfera cristiana, en dónde Jesús identifica al sacerdote S. Juan Bautista con Elías redivivo (¿querrá decir reencarnado?) que vendrá primero y restablecerá todo" (Marcos, ix12). Además S. Juan al igual que Elías, es una personalidad mesiánica doliente, como en la tradición de José ligada al Verdadero Maestro. Jesús dice del Bautista: "Elías ha venido ya y han hecho con él cuanto han querido, según estaba escrito de él" (Marcos IX, 13)

¿A qué documento se refiere Jesús? ¿Acaso trata de la reencarnación de Elías, en Juan el Bautista?"

EL ENIGMA DE LOS ESENIOS - Hugh Schonfield

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.