29/8/21
Jesús predijo lo que está pasando: las 4 fases del final de los tiempos
27/8/21
¿Cómo es el despertar en Consciencia que puede experienciar la Humanidad? La necesidad de discernir entre Distopía y "Normalidad": tertulia con Emilio Carrillo y los coordinadores temáticos del Proyecto Consciencia y Sociedad Distópica
https://www.youtube.com/watch?v=F4K9WKk-Rls
Vídeo (duración:
00:46:00) de la tertulia para De la mente a la
Consciencia, de fecha 12 de julio de 2021, titulada ¿Cómo
es el despertar en Consciencia que puede experienciar la Humanidad? La
necesidad de discernir entre Distopía y "Normalidad": tertulia
con Emilio Carrillo y los coordinadores temáticos del Proyecto Consciencia y
Sociedad Distópica.
26/8/21
Formas de control
Cuando una persona decide volver a vivir internamente de acuerdo a
los ritmos naturales, una de las primeras sensaciones que percibe -previa a la
apertura consciente- es la necesidad de revisar de forma lúcida, aquellos
aspectos de su mundo interior que le llevaron a alejarse de su propia
naturalidad.
La vida que sentimos como nuestra, la que nos mueve y late como
propia, es un regalo y no una posesión.
Aquellas personas que sienten su vida como una propiedad, tienden,
consciente e inconsciente, a apropiarse de la vida de los demás. Por otro lado,
aquellas personas que no valoran lo suficiente el don y el regalo de la vida
que les mueve, suelen ser las que ceden, venden o regalan su vida a aquellas
personas inseguras que la compran, la absorben o la acumulan.
Tanto para los que la convierten en una adquisición, como para
quienes no la valoran, lo primero que la vida les pone enfrente antes de
recuperar su naturalidad primigenia, es recuperar el equilibrio.
Este es el caso de un chico que contactó conmigo ante su debilidad
de salud tras un año de convivencia con su pareja.
Una vez recibí los datos que le solicité, lo primero que pude
observar en la distribución de la vivienda y en la forma en la que estaba
decorada, era una tendencia al control en el área vital de las relaciones.
Por las respuestas a la encuesta que le envié, me contaba que
estaba comenzando a somatizar la tensión interna que le producía el control
inconsciente al que se sentía sometido por parte de su pareja.
El chico me pidió las indicaciones a llevar a cabo en la zona de la
vivienda en cuestión para liberarse del control, pero antes sentí que lo
correcto para él era que debía comprender su limitación.
Hablamos sobre relaciones de control y sobre relaciones de amor.
La suya contenía muchos más puntos de amor que de control, pero el
poco control que contenía, dinamitaba su apertura en el amor.
Antes de darle las indicaciones que me pedía, le recomendé tomar
consciencia de su vida interior; de su vibración, de su energía y de su calor.
Una vez sentida y reconocida, le pedí que la valorase y, con esa
consciencia de valor, tratase de observar durante unos días, la evolución de la
convivencia.
Para su sorpresa, la primera noche, su pareja se le acercó en el
sofá y le confesó su tendencia al control y su deseo de mejorar su apertura de
corazón.
El chico, casi sin creerlo, le pudo dar las pautas que tanto su
corazón como su vida, sentían necesarias. Por lo que me contó, la chica lo
comprendió y obró en consecuencia.
A las dos semanas, me llamó para contarme los cambios que habían
realizado en la zona.
Eran todos perfectos.
Si yo le hubiese dado todas las pautas, además de haber focalizado
el éxito fuera de él, no hubiese conectado con el valor de su vida.
La vida sólo desea ser vivida.
Puedes desperdiciar su fuerza, puedes temer compartirla y por ello
tratar de adueñarte de otras vidas, pero una vez la pones al servicio de la
Vida en general, ella, por sí misma, te muestra que su mayor expresión, se
encuentra en el amor y en la libertad de ser.
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Autor: Andrés Tarazona (andres@andrestarazona.com)
Todos los jueves, desde el 7 de noviembre de 2019, Andrés comparte en este blog una serie de publicaciones centradas en
el Diseño Sentido: interiorismo y diseño consciente de viviendas, comercios y
empresas que mejoran la calidad de vida.
Todas están a tu disposición de manera gratuita a traves
del e-book Habitar, al que puedes acceder a través de este enlace:
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24/8/21
Memorias de un descarnado (27-29) Por Deéelij
13. La decisión.
“El verdadero amor no es otra cosa que el seseo inevitable de ayudar al otro para que sea quien es”.
Jorge Bucay. Escritor y psicoterapeuta Argentino. (1949-¿)
“Al principio todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenece a los pensamientos”.
Albert Einstein. Científico alemán nacionalizado estadounidense.
(1879-1955)
Tras asearse y vestir un limpio mono de
vuelo color verde, recogió sus escasas pertenencias, encontrando, junto a una
de las patas de la cama, la ya olvidada nota de Pal escrita de su puño y letra.
Un sentimiento entrañable se impuso. La lectura mostraba el deseo de su pronta
y total recuperación. Indicaba, además, que ella marchaba temprano con un grupo
de alumnos a un punto bastante lejano para completar una fase específica de
instrucción, esperando volver a verlo a la vuelta, si él quería. Terminaba con
el envío de besos y abrazos cálidos.
Aquella nota no le sonó a despedida, pero
había algo incierto descrito entre líneas que no acertaba a evidenciar, quizá
cierto distanciamiento; lo sabía con exactitud.
Se despidió del personal sanitario, en
especial de Nunsi, a quien otorgó un fuerte abrazo. Un jeep le aguardaba para
trasladarlo a su cita, pero prefirió caminar hasta el comedor: Ahora tenía todo
el tiempo a su disposición y ya no había prisas, ni miedos, ni temores, ni
desconfianza, ni impaciencia, ni pre-ocupación. Estaba seguro de Sí, de su
Naturaleza y del poder excelso que confería. ¿Qué podía perder? ¿Qué podía
temer? ¿Miedo de qué? Sí pensaba en Amor todo estaría resuelto, todo sería
Amor, Él Es el Amor, parte del Todo que es Amor.
Tuvo una hora de caminata para matizar
cada una de las percepciones descubiertas antes de llegar a las inmediaciones
de su destino, para cimentar estableciendo una base sólida desde la que partir.
¿Partir? ¿Adónde? Fue la cuestión a dilucidar. ¿Qué se suponía que debía hacer?
- No es lo que debes hacer,
sino lo que quieres y eliges Ser.
Irrumpió la voz de Pitt que, siguiendo sus pasos, se dirigía a su
acordado encuentro.
-
Hola Pitt – contestó sin que la lectura de sus pensamientos les
impresionara a estas alturas –. ¿Puedes repetir eso?
- Por supuesto – manifestó
poniéndose a su altura –. Digo que la
cuestión estriba no en lo que debes hacer, sino en lo que quieres Ser; o, dicho
de otro modo: has de decidir, si quieres, con total libertad, qué quieres Ser
haciendo, sin que ello en ningún modo constituya la obediencia al significado
estricto que aporta el verbo “deber”. No debes hacer nada, ni debes nada, sólo
has de Ser lo que quieras.
- Espera – contestó Jano parando
y encarando a su instructor –. ¿Qué quiere decir eso exactamente?
- Digamos que, a priori, tienes
tres opciones que reflejan millones de posibilidades. Veamos: En primer lugar,
puedes retornar a la esencia de tu origen, es decir, regresar al Todo del que
formas parte, al no tiempo. “Allí” y “Ahí” las posibilidades son Infinitas; es
volver a encontrarte con tu Real y más Auténtica Esencia sin que ahora dejes de
Serlo; es volver a Ser Amor en una plenitud que ahora y desde este espacio no
puedes ni dimensionar, aunque sí percibir en tu Ser. Obviamente desde Allí o
Ahí, puedes optar a cualquiera de las restantes opciones, aunque puedes crear
cualquiera otra que imagines o desees.
Segundo: puedes quedarte aquí y recibir a los alumnos que lleguen para
el reentrenamiento y descubrimiento de Quienes Son; también las alternativas
son innumerables. Es todo un reto que aún no has afrontado, y para el que estás
sobradamente cualificado. Además, me encantaría que formaras parte de mi
equipo; estoy seguro que te gustaría disfrutar de esta experiencia.
Tercero, y no por ello menos limitado: volver a escribir en tu libro, en
el capítulo de las marcaciones, qué quieres experimentar; trazar el esbozo de
lo que deseas vivenciar. De nuevo, los parámetros que se abren son
inescrutables. Puedes interpretar cualquier papel que escojas o diseñes, en las
formas que imagines; incluso re-experimentar cualquiera de las vidas ya
conocidas, en cualquier espacio o tiempo que exista o decidas crear. Un nuevo
nacer en otra vida que designes, por ejemplo.
Como podrás apreciar, tienes un abanico
inconmensurable donde elegir. La decisión es tuya y sólo tuya. La realidad que
crees o decidas crear, será tal como tú decidas que sea. Y por cierto, hagas lo
que hagas, quieras lo que quieras, decidas lo que decidas, desees lo que
desees, pienses como pienses, en ningún modo o forma, jamás serás criticado,
respetándosete en la medida en que optes manifestarte; en ningún modo tendrás
que pagar tributo alguno, dado que al ser parte del Todo, y siendo el Ser el
Todo Perfecto e Infinito, una de las manifestaciones es la Justicia Infinita y
Perfecta; por tanto, el Todo nunca se enjuicia a sí mismo en su Libres
Perfectas e Infinitas decisiones. ¿Qué decides Ser? Eso sólo te atañe a ti,
exclusivamente a ti decidirlo. Por último, y si lo quieres tener en
consideración, has de saber que el contenido de lo que es Libertad Infinita y
Perfecta se plasma en dejar Ser, dejar Hacer, y dejar Tener, sin interferir,
dejando Ser a todo Ser, aceptándolo tal cual Es todo y Todo. Obviamente, esto,
puedes inscribirlo en las marcaciones para vivenciarlo en todo su esplendor o
con las restricciones que impongas. Hagas lo que hagas, lo harás por propia
iniciativa, y jamás deberás nada, ni habrás de pagar un canon, ni serás
criticado o enjuiciado, a menos que esa sea tu decisión Libre y Perfecta.
La
explicación de Pitt cuantificó a la perfección la pequeña, aunque inmensa duda
existencial de Jano. Luego, prosiguieron juntos su deambular en silencio hasta
el comedor.
Durante la comida charlaron de los diversos aspectos que podría realizar
en Nairda. Los atractivos de esa posibilidad poseían un imán particular; podría
Ser instructor y enseñar a otros. La alternativa ofrecía un encanto alucinante,
pues además estaría cerca de Pal. También comentaron la opción del retorno al
Todo, cuestión que confluía en la sensación de plenitud más acogedora que podía
imaginar. Pitt hablaba con devoción sobre ello. Sus palabras eran excelsas,
bellas, insultantemente Amorosas. Volver suponía un gozo inexpresable. Con
respecto a reiniciar otra aventura, los parámetros se volvían igualmente
impresionantes. Sólo imaginar el dibujo de cualquier vida, suponía erigir un
plano sin dimensión. Podía ir a cualquier experiencia imaginable, a cualquier
mundo, galaxia, planeta o universo ya creado, o creado por él; lo que él
quisiera, estaba a su alcance. Todo era posible al Ser Amor, al Ser Perfecto e
Infinito, al Ser el Todo.
Llegaron los postres amansando la euforia sin contención, y con ellos,
el recuerdo de una petición que Jano quería voluntariamente realizar en nombre
de Pitt. Regresaría a Ís para disponer y acondicionar el lugar. Iba a construir
desde su poder, ahora inmedible, las instalaciones necesarias que hicieran de
aquella pista de tierra donde aterrizó con la Bücker en su primera jornada, un
aeródromo operativo.
-
Si me quedo aquí, ¿podré aprender a leer los pensamientos de los demás?
– curioseó al salir por el largo pasillo que conducía al exterior, al encuentro
del trasporte solicitado para ser llevado hasta su destino.
-
Es condición indispensable, pero no para hurgar en los demás; esa
posibilidad está descartada, ya que sólo la usamos para comunicarnos entre
nosotros, sin necesidad de usar aparatos. Es cómodo, rápido y eficaz; incluso
más íntimo – terminó de contestar
estando en el exterior –. ¿Ves? – Dijo señalando un jeep –. Esté vehículo y su
conductor están aquí sin que haya usado el teléfono; simplemente he comunicado
mentalmente a la sección de transportes tus necesidades, y ellos han dispuesto
tu traslado tal y como lo he solicitado. Desde aquí irás hasta un DC-3 que te
dejará en Ís. Luego, haz lo que tengas que hacer. ¿Entiendes? Es más fácil y
práctico comunicarse con el pensamiento, es algo inmediato, y siempre estás en
contacto con quien quieres. Además, y no lo digo como un elemento especial para
influenciar en tu decisión, aprenderás a desplazarte de un punto a otro en el
instante, sin necesidad de usar ningún medio. ¿No me digas que no es
fantástico?
-
Ahora entiendo – decía recopilando el recuerdo de su primer vuelo – Eso
fue lo que hizo Pal cuando despegué con la Bücker el primer día, cuando llegué,
dejándome a solas allí arriba. Ese fue el truco que usó ¿No?
-
No, no en modo alguno. Ella nunca te ha mentido en nada de lo que te ha
dicho, nunca. Hizo exactamente lo que refirió. Esa es otra de las
características de este plano o dimensión, como quieras definirlo; aquí jamás
se dice nada que no sea estrictamente verdadero. Nada. Ella bajó del avión
porque así tú lo quisiste en tu pensamiento, recuérdalo.
El enunciado de la conversación conducía al descubrimiento de una serie
de opciones interesantísimas. Jano pensó en la maravillosa posibilidad de
trasladarse a cualquier punto con sólo pensarlo. Ahora, si hubiese adquirido
tal dominio, sólo tendría que pensar que estaba en Ís, y se encontraría allí.
Sin duda, conseguir tal poder entusiasmaba a cualquiera. Sería una cuestión a dilucidar sobre qué
Hacer Siendo Ser. En Ís tomaría una decisión al respecto. Efectivamente las
posibilidades que se le abrían eran absolutas. Además, Pitt nunca decía nada
porque sí; estaba seguro que quería que permaneciera en Nairda; aunque también
estaba seguro de que él respetaría su decisión si fuese otra. Tenía mucho que
hacer y que pensar.
-
Por cierto Pitt, tengo una idea de cómo destruir al destructor, pero ya
te la haré saber. Quisiera, antes de abordarlo, contar con tu parecer. Ahora
quiero hacer lo que he decidido. ¿Te parece bien?
-
Haz lo que quieras, sea lo que sea, siempre me parecerá bien, tenlo por
seguro. Confía en mí, y nunca dejes de hacerlo en ti. Y fíjate en lo que te
digo ahora: piensa con lo que quieras
pensar, imagina lo que puedas y quieras imaginar, sea lo que sea, siempre es
posible. Esta es la Aventura de la
Existencia – enunció enfáticamente –. ¿Entendido?
El nivel alcanzado en todos los aspectos
impulsaba a Jano a un entendimiento excelso, inmutable e infinito; libre, en
definitiva. Ya casi no era necesario hablar. Un abrazo constituyó el sí al
acuerdo solicitado, establecido. Tras el estrechamiento de sus esencias desde
las sustancias, subió al jeep que le dejaría a bordo del transporte hacia su
querida y entrañable guarida.
Décimo séptima jornada. 17:10 horas. Pista
de aterrizaje de Ís
Dentro de su entrañable barraca se puso
manos a la obra. De un gran cajón extrajo papel de varios formatos y de
diferentes tipos, así como regla, cartabón, trapecio y distintos objetos para
escribir y dibujar.
Pasó toda la tarde proyectando y calculando
los barracones y alojamientos, las instalaciones operativas, el centro de
comunicaciones, los depósitos de combustible, el trazado del parking, las
rampas de acceso, el suelo antideslizante para la carretera de caracol que
conducía al fondo de la hondonada, y un puente retráctil que enlazara la
separación existente entre las distintas alturas. Diseñó un trazado que
permitiera un paseo agradable disfrutando del vergel que rodeaba su aeródromo.
Dispuso todo de tal manera que Ís sería, al amanecer, un oasis aéreo en medio
de la inmensidad desértica que le rodeaba. De igual modo, diseñó una autovía en
línea recta hasta Nairda. El traslado por tierra sería cómodo y rápido, para
quien lo necesitara; así, en menos de una hora, ambos lugares, quedarían enlazados
de forma inmutable y perecedera.
Una hora después de la media noche los
bocetos y planos estaban concluidos; los cálculos acabados. El milagro debería
materializarse al amanecer, según sus directrices. Su poder al respecto estaba
asegurando su determinación, sus pensamientos, sus deseos; la decisión estaba
tomada. Concluidos sus planes, el hambre hizo demanda y apremio. La cena se
forjó a base de raciones de quesos variados regados con un vino afrutado joven,
de textura fina con ligeros ramilletes sabor a miel, canela y hierba buena. Un
trozo de bizcocho regado de chocolate caliente puso la guinda a un día que
consideraba indiscutiblemente indefinible. Se sabía en poder de Sí en Ís.
Conocía a la perfección Quién Es. La
cuestión siguiente se sostenía sobre la base de postular qué Quería seguir
Siendo sin dejar de Ser en ningún instante, pues el cómo acabar con el
destructor estaba aclarado en sí.
La
noche acunó su profundo descanso. En el exterior, sin ruido, sin molestias, sin
casi posibilidad de ser percibido, germinaba el fruto de su pensamiento y
querer, como por arte de magia, siendo él el hechicero del arte plasmado sin
que el tiempo tuviera poder de influenciar sobre la proyección de Ís, sino
desde Sí.
Posdata:
En el artículo del día 1 de
diciembre (Rojo octubre, peligroso noviembre y brillante diciembre. III
Parte) comuniqué que personalmente había recibido por psicografía una serie
de técnicas y procesos para aplicar en psicoterapia, que solucionaba el 80% de
los problemas psicológicos del ser humano. La explicación resumida de esta
psicoterapia es que elimina el ego, te reconecta con tu alma (conecta la
Particularidad con la Singularidad) y tienes control emocional, siendo feliz en
tu vida actual; al mismo tiempo dije que lo había transferido a dos Almitas
maravillosas (psicólogas) que os los podía ofrecer mediante terapia, obvio que,
con remuneración, pues es su trabajo, y que además ellas lo harán, pues mis
tiempos están contados, para seguir en esa labor. No se trata de dar una formación,
sino de recibir terapia para quien lo necesite. Durante un tiempo os habéis
puesto en contacto conmigo para luego realizar el contacto con ellas (Rosario y
Yesenia), pero ahora ya podéis hacerlo de forma directa mediante su correo
profesional: terapia.psico2@gmail.com También podéis visitar su Web: http://www.psico2-internacional.es
Para las
actualizaciones de Todo Deéelij y preguntas sencillas: deeelij@gmail.com
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23/8/21
Aprendiendo a ser (Proyecto “La Física de la Espiritualidad”: 34)
Una de las preguntas que nos hemos hecho todos en algún momento de
la vida ha sido
“¿qué hago yo
aquí?”
Porque si uno lo piensa, desde un punto de vista básicamente
material, ante la mera observación de los seres vivos, cada criatura que nace,
su misión fundamental es crecer, multiplicarse y extender su prole por la mayor
extensión de territorio posible, lo cual se ve limitado porque el resto de
seres vivos que pretenden lo mismo, entra en competencia tipo “modelo de Lotska
y Volterra”, hasta que en su conjunto, el ecosistema llega a un clímax de
estabilidad que es lo que hace que la visión de la Naturaleza impresione, a la
vez, de bella pero también salvaje.
Y ya está, porque tras el pleno desarrollo de los individuos viene
su involución, su envejecimiento y finalmente su muerte. Y tras la muerte, se
descompone el cuerpo que regresa a la tierra para convertirse en nutriente de
las plantas de alrededor y así volver al principio y cerrarse así el ciclo de
la vida.
Todo eso es lo que ha maravillado al ser humano desde que es capaz
de pensar. Pero si uno se mete en
mayores profundidades, casi ya filosóficas, ve que el horizonte temporal de la
vida desde sus orígenes, al menos en La Tierra, hace 3.500 millones de años, se
ha proyectado hacia una evolución biológica que partiendo de las primitivas
micelas orgánicas ha ido desarrollándose en todos los escalones evolutivos,
cuya descripción sirve para todo un tratado de Biología, que comenzó a escribir
Charles Darwin durante su épico viaje del Beagle entre 1831 y 1836 (sin
olvidarnos de Lamarck que ya apuntó esta teoría cuando Darwin apenas era un
proyecto en 1809, año en que nació; lo que pasa es que a Lamarck nadie le hizo
ni caso. Y Alfred R. Wallace, que llegó a la misma conclusión que Darwin, pero
le pilló en el otro extremo del mundo, en Australia y tampoco nadie le hizo
caso. Darwin estaba en la City).
Así que, el sentido de la vida natural es el desarrollo de las
especies, lo que Asimov denominaba “la épica marcha de los philos”,
hasta llegar al ser humano, al Hombre, que básicamente recibe de Dios el mismo
mandato “creced y multiplicaos y, dominad la tierra”. Es lo que hemos
hecho, crecer, multiplicarnos y dominar la tierra. Lo que pasa es que nos hemos
pasado de frenada y nos hemos pasado siete pueblos en multiplicación, mucho más
allá de lo que da de sí la pobre Tierra, a la que hemos querido dominar y
someter hasta convertirla en nuestra esclava. Por eso se resiste y protesta de
la forma que lo está haciendo.
Este tipo de reflexión no viene en el catecismo, ni en las
doctrinas religiosas, porque viene a contrapelo respecto de lo que es el
horizonte temporal del ser humano para las religiones, que no es otra cosa que
portarnos bien aquí, para tener nuestro salvoconducto a la otra vida, donde
todos viviremos de fábula en presencia del Creador.
Pero realmente, creo que una reflexión sobre nuestro papel en este
mundo, en la vida, es importante, más allá del mandato bíblico de Génesis 1,
20.
Porque con la llegada de la inteligencia consciente, la cosa no ha
mejorado respecto de cuando la vida se regía bajo la inteligencia (llamémosla
inconsciente o inercial) de los seres vivos. Porque fue cuando el primer ser
vivo se hizo consciente y se preguntó sobre sí mismo, la clásica pregunta sobre
qué hago yo aquí, que la cosa se torció y el Plan de Dios se empezó a venir
abajo, sobre la base del puñetero demonio y el pecado original y todas esas
cosas.
Fue el origen del “yo” y su pregunta “qué hago aquí”, lo que torció
todo el invento de la Creación. Echarle la culpa al demonio y a la tonta de Eva
que se creyó lo de la manzana, en el fondo es como explicarles a los niños que
los bebés vienen de París, traídos en el pico de una cigüeña. Pero el mito ha
calado tanto, que está en la base y los cimientos de las principales
religiones, especialmente las tres del Libro, porque tanto el judaísmo, como el
islam y el cristianismo, parten de la maldición de Eva.
En Oriente la cosa no es tan radical. Según el budismo, el bien y el mal son
aspectos diferentes, pero naturales, propios e inseparables de la vida; de
acuerdo con lo cual, no se puede catalogar a ningún individuo ni grupo de
individuos meramente como “buenos” o “malos”. Todo ser humano es capaz de
actuar con suprema nobleza, así como también, con maldad. De acuerdo con el
budismo, el bien y el mal no son cualidades absolutas, sino relativas. Un acto
puede ser malo o bueno según el impacto que cause, en uno como en otros, por lo
que no puede ser medido por reglas de conducta abstractas. Podría decirse que
un individuo obra mal cuando actúa con egoísmo, es incapaz de comprender las
conexiones que entrelazan a las personas, alberga la intención de lograr un beneficio
propio a expensas del perjuicio de otros, o considera que la vida es algo
desechable y no un fin preciado en sí. El bien, por el contrario, es lo que
genera y enriquece las conexiones humanas, lo que recupera y restaura las
relaciones de la sociedad humana.
Es aquello
de la teoría del error, que se comete cuando en un proceso de aprendizaje, el
individuo no consigue alcanzar los fines de la acción, pudiendo provocar con su
error daños a terceros. Esto es un error, hay culpa, pero no hay “dolo”, concepto
jurídico que se refiere al “engaño, fraude o simulación llevados a cabo
maliciosamente con la intención de dañar a alguien”. La acción
pasa de ser un error, para convertirse en culpa, en acción mala.
Así que el advenimiento del ser humano supone el hecho de, cuando
la inteligencia natural, inercial, es capaz de ser consciente de hacer el bien
o hacer el mal.
Así que la clave del ser humano es la consciencia, ser consciente,
darse cuenta de y caer en la cuenta de… “para qué estamos aquí”.
La pirámide de Maslow
Maslow describe en su famosa
pirámide la estructura básica de la motivación humana, lo que mueve al hombre a
vivir y desarrollar su vida en este mundo. Todo comienza con hacer exactamente
lo mismo que hacen los demás seres vivos, los animales, es decir, satisfacer
las necesidades biológicas en esa constante lucha contra el caos y la muerte.
Así que lo primero a cubrir es la necesidad de respirar, ya que no podemos
pasar más de (habitualmente) treinta segundos sin aspirar aire. Después beber,
pues no podemos pasar un solo día sin reponer agua y electrolitos. Después
comer, pues tras unos cuantos días, todo comenzará a complicarse.
Luego viene, de haber podido
sobrevivir, a la búsqueda de la seguridad, ya que, en relación con la
meteorología y los ciclos de día y noche, necesitamos buscarnos abrigo, tanto
de ropa como de albergue. Lo de la ropa nos viene de haber perdido el pelaje de
los animales. Y lo del albergue viene por protegernos de los meteoros, del frio
o del calor. Pero también, protegernos de las amenazas, ya que otros congéneres
competirán con nosotros por los mismos recursos para sobrevivir; incluso
nosotros podemos ser el recurso que ellos necesitan.
Y, por último, para cumplir
el mandato bíblico, viene el creced y multiplicaos, esto es, la necesidad de
procrear y, con ello, la atracción sexual y el instinto de protección de la
prole. Todo ello, muy salvaje, casi sin distinción entre nosotros y los
animales.
Pero más allá de la
satisfacción de estos tres niveles de necesidades básicas, Maslow coloca en el
cuarto nivel algo que, también desde los niveles animales supone una necesidad
a cubrir, el reconocimiento de los demás. Es también una constante en los
animales, especialmente en los mamíferos, donde el concepto “macho alpha” lo
tenemos muy asumidos y, en algunos casos llega a ser patológico, de modo que
esa tendencia natural a sentirnos valorados por los demás, es consustancial.
Nos agrada y hasta necesitamos ser válidos y vivir en pertenencia con el grupo
y, aunque sólo sea en un “primus inter pares”, ser reconocidos por
nuestros valores puede convertirse de un deseo natural a una auténtica
obsesión. Se podría decir que el reconocimiento está en la tenue línea que
separa la vida animal de la vida consciencial. Nótese que no hablo de vida
animal y vida inteligente, porque científicamente está demostrado que la
inteligencia es una cualidad de los seres vivos, en la medida en que es la
cualidad de saber defenderse de las amenazas y aprovechar las oportunidades
para sobrevivir. Hablo de vida animal y vida consciencial, en el sentido de
referirnos a seres conscientes que son capaces de tomar consciencia de ellos
mismos frente al mundo que les rodea, cosa que, de momento, parece exclusiva
del ser humano (aunque yo no estoy tan seguro). En la evolución tecnológica,
sabemos de la existencia de “inteligencia artificial”. El problema vendrá
cuando esa artificial inteligencia alcance el grado de “consciencia
artificial”; y parece que estamos en ello, persiguiendo ese momento que se ha
denominado “punto de singularidad”.
En la vida no consciente,
los errores con efectos negativos en terceros no tienen dolo, porque no hay
intencionalidad. En la vida consciente, porque lo es (consciente), sí existe
intencionalidad. Y es la intencionalidad la que transforma la voluntad en amor,
si se persigue el bien común o en odio, si prevalece el egoísmo.
Y llegamos a la cumbre de la
Pirámide, la autorrealización, o según Maslow,
“la necesidad que tiene la persona de convertirse
en lo que es capaz de ser”
Es la cumbre donde el ser
humano es capaz de intuir que hay algo más de lo que sucede en este mundo. Y
por ello “aspira”, que de ahí viene el término “espíritu”. Maslow, que era un
humanista, reconocía ese deseo innato de aspirar a algo más allá de las cosas,
a tener esa intuición de que la vida consciente no tiene demasiado sentido si
de lo que se trata es de hacer lo mismo que hacen el resto de los animales, es
decir, cubrir los cuatro niveles inferiores de la Pirámide. Porque para cubrir
esas cuatro necesidades, no hacen falta las alforjas que nos han sido dadas.
Ningún animal vive (que sepamos) el drama psicológico y espiritual de no
encontrar respuesta al “qué hago yo aquí”. Porque esta pregunta es la que se
hace un ser vivo que sea consciente de sí mismo, como una entidad individual,
un “yo” frente a todo lo que me rodea.
Aprendiendo a ser
Es la aparición del “yo”
como entidad, lo que supone el problema, la toma de consciencia de “yo mismo”,
de verme aquí sin saber por qué, pero atareado desde cuando sale el Sol hasta
el ocaso en conseguir satisfacer los tres primeros niveles de la Pirámide, a
riesgo de la propia vida y de la de mi descendencia. Así que lo más probable es
que a falta de otras motivaciones, el “yo” se pase la vida tratando de comer,
de protegerse del frío y de las amenazas y, a ser posible, de engendrar prole,
por aquello del “gen egoísta”, esa curiosa reflexión que expuso Richard
Dawkins en su libro en 1976, por la que, aquí, el que manda es el gen, que es
el que sobrevive, usando a los individuos como simples eslabones para
perpetuarse generación tras generación. Es decir, un asunto de pura física, de
pura supervivencia.
Pero un ser consciente
enredado en asuntos meramente animales, le pasa lo que al diablo, que cuando no
tiene otra cosa que hacer, con el rabo mata moscas, es decir, todo el pedazo de
cerebro inteligente y consciente que tenemos, ocupado simplemente en
sobrevivir, es como utilizarlo solamente en un 5% de su capacidad, que eso dice
que es a lo que tenemos desarrollado nuestro cerebro.
Así que todas aquellas
personas que, lamentablemente, sólo aspiran a lo sumo a satisfacer sus
necesidades básicas, sexuales y de reconocimiento de los demás, a ese mirarse
al espejo y pensar “pero qué guapo y qué listo soy”, tratando que los
demás le reconozcan su guapura y su listeza y, con esas aspiraciones tratar
hasta de llegar a ser presidente, son personas raquíticas como tales personas,
como tales seres conscienciales, ampliamente infrautilizados y aburridos. Y
porque se infrautilizan y se aburren, con el rabo matan moscas, haciendo daño a
los demás mediante su egoísmo superlativo.
O dicho de otro modo,
aquellas personas que creen que no hay más cera que la que arden, que sólo
existe lo que existe en el mundo físico, lamentablemente son seres
consciencialmente raquíticos, sin más aspiración que satisfacer las mismas
necesidades que pueda tener un lobo macho alfa.
Si alguien quiere atribuir
al demonio este desaguisado de vida, que lo haga, pero en el fondo, la
narrativa expuesta basada en Maslow, puede explicar perfectamente la razón de
por qué estamos aquí, para aprender a ser.
Marta y María
Por si no os habéis dado cuenta, lo que acabo de describir
es la historia de Marta y de María, siendo Marta, la mente que toma consciencia
de sí misma desde el minuto uno de su existencia y se pregunta qué hace aquí,
mientras que María es el alma dormida que nace de modo embrionario y que lleva
la friolera de cien mil años (por poner una cifra redonda en relación con el
tiempo transcurrido desde que el Hombre apareció en La Tierra) evolucionando en
esa entidad individual y colectiva que denominamos Humanidad.
Parece, por tanto, que la respuesta a ese “qué hago yo
aquí”, puede que no sea otra que la de “aprender a ser” alma consciente de sí
misma, ese ser humano capaz de saltar del cuarto nivel de Maslow al quinto, de
autorrealización, basado en el Encuentro con el Creador. Es decir, que más allá
de mitologías y aspiraciones humanas, la punta de la Pirámide supone el
descubrimiento de la vida transcendente y con ello, el encuentro del Hombre con
la Divina Realidad.
Filosofía perenne
Más allá de todos los sistemas de pensamientos y de todas las
religiones, la idea global y universal sobre la que gravita el encuentro del
ser humano con la Divida Realidad, recibe el nombre de Filosofía perenne. Es el
máximo factor común de todas las culturas, las que hace posible su unificación,
más allá de las diferencias culturales y sociales.
Acuñada por el filósofo alemán Gottfried Leibniz (1646-1716), la Filosofía perenne es un término metafísico que reconoce una
Divina Realidad en el mundo de las cosas, vidas y mentes. En el campo de la
Psicología, esa divina Realidad se encuentra en el alma. Para la Ética, pone la
última finalidad del hombre en el conocimiento de la Base inmanente y
trascendente de todo ser.
Los rudimentos de la Filosofía perenne se encuentran en las tradiciones de todos los
pueblos y culturas del Mundo, tanto primitivos como plenamente desarrollados y
religiones superiores.
Se puede encontrar la primera versión de este Máximo Factor Común
hace veinticinco siglos, en los grandes pensadores de la Era Axial (ver capítulo 4 de esta serie, Una historia
de amor). La Filosofía perenne se ocupa de una realidad divina inherente al
múltiple mundo de las cosas. Y esta Realidad sólo puede ser aprehendida por los
puros de corazón y pobres de espíritu.
En la India hay dos tipos de textos, los “shruti” o textos directos, inspirados de primera mano
y los “smriti”, que se basan en los
shruti, y extraen de ellos la autoridad y el contenido.
Los shruti son los libros sagrados, que por incrustadas sus
lecturas en las liturgias, terminan creando respeto insensible a los que
asisten a los ritos. La Filosofía perenne trata de evitar estos libros, porque
mediatizan hacia una determinada religión.
Los smriti son textos escritos por santos, que tienen la virtud de
la vivencia personal, y son en ellos en los que Huxley basa la antología.
Los teólogos han tratado de crear una teología empírica, de la
experiencia, pero han fracasado, porque ha sido, a la postre, escrita no por
los protagonistas que han vivido esa experiencia, sino por teólogos de
profesión. La Filosofía perenne, vivida, puesta en
práctica, mediante la ascesis y la mística se convierte en sabiduría perenne,
patrimonio común de toda la Humanidad, que trasciende por derecho propio
cualquier ideología o religión.
La narrativa que he utilizado hasta este momento, desde
el principio de estos capítulos, puede que a algunos, sobre todos los que no
han pasado del cuarto nivel de Maslow, les suene a religión, pero en realidad,
aunque haya mencionado innumerables veces a Jesús de Nazareth, pero si acaso el
Camino de Santiago hasta Compostela puede tener un mascado símbolo cristiano o
católico, la aventura de Marta y de María es simplemente universal. Otra cosa
es que cada uno, dependiendo de la fe de sus padres o de la ausencia de fe, se
vea tentado a recorrerlo según sus propias creencias o intuiciones. Pero el
recorrido descrito, que es el inevitable recorrido que da sentido a la vida del
ser humano en este mundo, no puede ser otro que el aprendizaje del Ser que
somos.
Salimos de una evolución de seres biológicos e
inteligentes, con inteligencia inercial, para convertirnos en seres biológicos
con inteligencia consciencial y es esa evolución de la consciencia el
aprendizaje del Ser que somos y que hemos de descubrir a lo largo de toda nuestra/s
vida/s.
Para
esto estamos aquí, para pasar de ser a Ser.
====================================================
Autor: José
Alfonso Delgado
Nota: La
publicación de las diferentes entregas de La Física de
la Espiritualidad
se
realiza en este blog, todos los lunes desde el 4 de enero de 2021.
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21/8/21
"Vida, muerte y otros temas conscienciales", por Emilio Carrillo
Vídeo (duración: 00:59:40) de la entrevista compartida por Emilio Carrillo para el canal de Juan Carlos García, el 29 de junio de 2021, titulada Vida, muerte y otros temas conscienciales:
https://www.facebook.com/mediumjuancarlos.garciagimeno/videos/199468125428986/?d=n
20/8/21
Covid y el Estado Guía
Simenon escribió en 1933 un relato titulado en su original francés
como Les gens d’en face, ambientada en la Rusia soviética de aquel
tiempo. El editor Roberto Calasso, cuando decidió editarla en Italia, recibió
una crítica de Goffredo Parise en la cual decía: “Escrito en torno a los
años treinta por un genio, esta breve obra maestra es la novela de la policía,
del control, de la anulación total del hombre bajo la más poderosa, importante
y fantasmagórica dictadura policial que el hombre moderno haya conocido”.
Los comunistas de todos los países encontraron en la tradición de
la antigua URSS la visión de un Estado Guía, una especie de luz o camino para
transitar. La tradición política que nos remonta a Gramsci decía que la
revolución llegaría por una lenta conquista de la hegemonía, la cual debería
obtenerse por consenso. Pero esa revolución no llegó de la manera en la que
Gramsci imaginó. Más bien, los estados liberales se convirtieron en Estados
Guía al estilo soviético, y la hegemonía, la revolución, fue la del consenso
regido por la falta de crítica o disidencia, por el control más absoluto y por
una fantasmagórica dictadura policial.
Los Estados Guía han llegado a un acuerdo hegemónico en el que la
disidencia o el discurso contrario al oficial, a la hegemonía reinante, es
anulado, censurado, estigmatizado. Lo hemos visto claramente con los disidentes
que han decidido libremente opinar de forma diferente, o simplemente, se han
negado a algo tan simple como decir no a la vacuna. No pueden
viajar, no tienen carnet covid, no pueden ir a restaurantes y pronto no pueden
opinar porque la hegemonía los estigmatiza por pensar diferente.
Los disidentes son cada vez más como Nia y Silas, los protagonistas
de la película distópica titulada “Almas Gemelas”, donde las emociones se consideran una
enfermedad, según “El Colectivo” (el Estado Guía), y donde el ser humano
está reducido a no experimentar la vida con todos sus matices, con todas sus
imperfecciones, con todo el amor que se pueda expresar aunque a veces sea de
forma torpe e inconexa.
Ya no se podrá, en un futuro, abrazar la imperfección, la
incoherencia, la trampa de ser humanos, porque habrá un Estado Guía que nos
dirá como debemos pensar, opinar, vivir, consumir, soñar… No podremos ser
libres y diferentes, que es lo que realmente nos hace únicos, sino que
deberemos vacunarnos contra cualquier opinión divergente, diferente, libre.
Amar, la gratitud, la pasión o simplemente sentir algo por alguien serán visto
pronto como algo obsoleto, caduco y vacío.
El Estado Guía pretende anular todo resquicio de pensamiento
crítico para vaciarnos de lo que somos. Por eso la disidencia hoy día es más
necesaria que nunca. Por eso los que aman, los que piensan, los que se enamoran
de la vida o simplemente del otro y dejan de ser un individuo homogéneo se
convierte en el héroe de nuestros días. Héroes anónimos que como decía Camus,
aprenden a decir “no”. Hombres y mujeres rebeldes que no desean seguir
la hegemonía, hombres y mujeres con opinión y criterio propio capaces de ser
libres.
Ojalá algún día volvamos a aquella antigua empatía en la que a
través del contacto físico, ahora que ni siquiera eso nos dejan, podamos
revelar que la cura de nuestras almas libres no ha borrado los sentimientos por
la existencia.
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Autor: Javier León (javier@dharana.org)
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19/8/21
Convivencia limitante
Cuando una vivienda se habita en compañía, los factores
indispensables que indican la salud de la convivencia son el equilibrio y
libertad a la hora de ocupar por igual el espacio disponible.
La libertad de colocar los libros, fotografías y pertenencias
relevantes de cada persona y el espacio físico y temporal para ser uno mismo y
evolucionar, es clave para determinar si la relación te debilita o te hace
fuerte.
Hay muchas personas que invaden el espacio y el tiempo del resto de
habitantes mostrando con ello una actitud que se recomienda revisar.
El abuso siempre se muestra primero de forma sutil y la incapacidad
de identificarlo en ese nivel, suele ser un reflejo de la falta de percepción
de ese mismo aspecto de la vida.
Si te identificas, aunque sea con sutileza, con alguna de estas
situaciones, no trates de justificarlo ni de normalizarlo.
El abuso suele ser gradual y ante el primer síntoma es mejor salir
de él.
Muchas mujeres y muchos hombres viven cohibidos en su vivienda y dentro
de su interior sin poder ser ellos mismos.
En su vivienda se refleja de esta forma:
+No sienten lugar para sus cosas más íntimas por falta de espacio y
por exceso de juicio.
+Se debilitan con sólo entrar en casa y, una vez en ella, les
cuesta identificar lo que es mejor para su vida y ceden la toma de decisiones.
+Siempre acaban en posiciones de debilidad, tanto a nivel físico
como a nivel mental y emocional.
Existen cada vez más herramientas para poner voz a lo que no se
encuentra motivo.
Confía en ti.
El Amor y la convivencia nunca deben ser difíciles, y si lo son,
sal o pide ayuda; siempre.
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Autor: Andrés Tarazona (andres@andrestarazona.com)
Todos los jueves, desde el 7 de noviembre de 2019, Andrés comparte en este blog una serie de publicaciones centradas en
el Diseño Sentido: interiorismo y diseño consciente de viviendas, comercios y
empresas que mejoran la calidad de vida.
Todas están a tu disposición de manera gratuita a traves
del e-book Habitar, al que puedes acceder a través de este enlace:
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17/8/21
Memorias de un descarnado (26-29) Por Deéelij
12. Sólo existe el presente.
“Nunca creeré que Dios juega a los
dados con el mundo”. Albert Einstein. Científico alemán
nacionalizado estadounidense. (1879-1955)
“Si quieres cambiar el mundo,
cámbiate a ti mismo”. Mahatma Gandhi. Político, abogado y pensador indio
(1869-1948)
La cena transcurrió exhibiendo de nuevo la enunciación de los pormenores
e inquietudes percibidas por Jano. Sus acompañantes dejaron que espetara todo
tipo de analogías, datos, fechas y circunstancias vivenciadas, acompañándolas
con los gestos adecuados a cada una de sus manifestaciones.
A las nueve y cuarto Nunsi recogía las bandejas, dejando la crema que
debería untarse en las zonas afectadas, dando las buenas noches y
despidiéndose; su turno había concluido.
- Bien, Jano, ¿qué piensas
hacer con respecto al destructor? ¿Crees que podrás aniquilarlo?
La pregunta le cayó como un jarro de agua fría. Pensaba que su labor
consistía en encontrarlo; en ningún momento entendió que tendría que hacer algo
al respecto. Imaginó que la respuesta le sería entregada.
- No tengo la menor idea
Pitt. No había caído en la cuenta – respondía marcando una pausa –; pero estoy
seguro de que indicarás el cómo. ¿O no?
- Eso es algo – manifestaba
riendo – que, de nuevo, sólo te compete a ti.
Tendrás que seguir con la lectura; aún quedan dos capítulos por abordar:
Las marcaciones y las conclusiones.
Desde ahí ponderarás el aporte definitivo para la resolución de cualquier duda
que surja – decía levantándose –. Pero por hoy, creo que ya es hora de dormir y
descansar; has estado todo el día en un análisis profundo. Deja que el sueño
termine de reparar tus dolencias y que el amanecer apunte un nuevo resurgir.
Pal, tenemos que dejar a este muchacho, debe estar cansado; además hay trabajo
que cotejar.
Un apretón de manos transmitiendo fuerza y confianza junto a una palmada
sorda y entrañable en su hombro conjuntó la despedida y cierre de la velada.
Pal, cómplicemente, entregó igual dádiva que a su llegada divulgando un sonrojo
al que Pitt aludió con una entrecortada y clandestina tos, evidenciando mayor
sofoco al efecto y cierto bochorno a la causante.
¿Conciliar el sueño ante las puertas del final predicho? Una barahúnda
sonora recorría sus entrañas. El fragor por desnudar el resto de las páginas se
imponía a la sugerencia solicitada.
Jano acomodó su cuerpo sobre el lecho después de embadurnase con la
crema reparadora. Apenas sentía molestias o dolor en su musculatura. Las
fuerzas físicas estaban retornando, las anímicas solicitaban respuestas y las
mentales querían sosiego; eran tres magnitudes que luchaban en sentidos
divergentes, pero que, no obstante, sabía que calmaría tras un esfuerzo
equilibrador y consensuado. Leería hasta el final el manual, luego la paz,
suponía, regresaría colocando a cada cual, en su lugar, dejando la balanza
libre de cargas, dispuesta.
El tercer capítulo, las
marcaciones, mostraba con evidencia palpable e inusitada cómo se habían
dispuesto los términos previos necesarios y adecuados a cada una de las
extraordinarias vidas experimentadas. Contrastó cada una de las pautas marcadas
con el declinar de los acontecimientos. Perfiló cómo en realidad la causa de
los efectos vivenciados estaba reflejada contundentemente en los grandes
trazos. Las circunstancias menores dispuestas a modo de cauces orientaban, a
forma de guía, la trayectoria. En definitiva, percibió, con sobresalto y
emoción, que era él quien dibujó cada uno de los personajes antes de encarnarse
en ellos, dejando que el resto de las pinceladas, hasta rellenar el lienzo,
estuviese en sus manos durante la interpretación de su propia obra de teatro.
Tales eventos avivaron, por si fuera poco, la angustia de la llama que
mantenía en el debate por solventar la base de su esencia y la consiguiente
sustancia, si es que la había. El insomnio, fulminante, enarboló su estandarte.
Las alarmas mentales gimotearon reclamando un proceder inmediato. ¿Si él ha sido el diseñador de sí mismo,
quién es en realidad él? ¿Si él es la causa de sí, debería haber una anterior?
¿Hasta dónde alcanzaba su poder? Fueron éstas cuestiones puntualmente
reseñadas en forma de demanda interpuestas contra el saber que el Jefe de
Instrucción no sustanció anteriormente. Pitt debería responder a cada una de
ellas con exquisita concreción y puntualidad a la mayor brevedad posible.
Estimó oportuno realizar un nuevo obsequio a su curiosidad releyendo de
nuevo todo el capítulo; quizá pudiera obtener vertientes ocultas a la rápida
lectura anterior. Su presagio fue correcto, anticipando más dudas al
interrogatorio al que sometería a Pitt.
¡Las once!, marcaba el reloj de cabecera cuando remató el final del libro.
El cuarto capítulo exponía el desenlace de las conclusiones extraídas al final de cada vivencia. Fue curioso
cotejar cómo, a pesar de parecerse algunas de las historias los resultados eran
muy distintos, percibiendo que, en cada vida quiso experimentar lo mismo desde
ópticas divergentes. Al fin y al cabo, siempre decidió torear con el monstruo
descubierto: con el destructor. ¿Por qué? era la clave a resolver. ¿Acaso no le
bastó con una vez? ¿Por qué once ocasiones? Bajo diferentes apariencias en épocas
y ambientes dispares, en la mayoría de los lances, salvo las tres últimas que
reflejaban similitudes muy marcadas, quiso lo mismo. Le parecía inaudito a la
vez que aburrido. Todo ello volvía a sembrar una alternativa absurda:
¿Empecinamiento? ¿No cabían otras alternativas? Sin duda la respuesta debía de
poseer un entroncamiento común que no acertaba a desenmascarar. Sus neuronas
machacadas tras trece horas de examen requerían, junto a sus células, un reposo
inmediato. La agonía del agotamiento aportaba la fuerza imperiosa a sus
párpados para cerrar la función por ese día.
Con el orden permitido ante el sueño que le reclamaba con estrepitosa
compasión relajarse y dormir, pudo apoyar sobre la mesilla de noche los
utensilios dispuestos sobre las sábanas. Apagó la luz amortiguando su alma,
dejando a un lado su existencia en el abandono confiado del silencio y la
oscuridad, tras un resurgir asegurado en su Ser interno.
Décimo séptima jornada. 08:10 horas. Complejo Aeronáutico de Nairda
Nunsi aparecía puntualmente con el desayuno. Despertó al alumno que
yacía plácidamente estirado en toda su extensión boca abajo, y le dio los
buenos días. El vapor que desprendía las esencias cálidas del café sofocó el
desconcierto momentáneo de la reanimación. Se incorporó desperezándose
lentamente, con vaguedad. No medió palabra alguna ni murmullo audible salvo el
de bostezos alargados, hasta ingerir la infusión y las dos tostadas que su
entrañable enfermera, amablemente, había untado de abundante mantequilla y mermelada
de naranjas amargas. Fue, entonces, cuando su maquinaria mental entro en acción
despeinando sus pensamientos. Requisó con energía el bloc de notas. No lo había
soñado: allí estaba garabateada débilmente la materia pendiente de resolución.
- Nunsi, ¿podrías avisar a Pitt? He de
hablar cuanto antes con él ¿Me harás el favor?
- ¡¡Buenos días!! Hace un día
espléndido para volar según el parte meteorológico radiado hace una hora.
Lelia, tu doctora, seguramente vendrá a media mañana, y probablemente te dé el
alta hoy mismo. Por lo demás, todo en calma y en perfecto estado. ¿El desayuno
ha estado bien o quiere el señor un poco más?
- Buenos días Nunsi. Lo
siento – dijo al percibir que ni siquiera le había saludado –, he sido algo
grosero. ¿Me disculpas?
- Estoy segura de que Pitt
estará encantado de saber de tu buen estado.
- Nunsi lo siento, de veras –
compareció compungido –. No me he dado cuenta…
- Ya veo que aún no te has
despejado – cercenó su excusa esgrimiendo una mueca de sarcasmo en sus labios
–. Ni siquiera eres capaz de captar una broma ¿A saber en qué estarás pensando?
Por cierto, Pal ha dejado este sobre de colores para ti en mi casillero.
De la palidez del desentumecimiento pasó fulgurante al rojo vivaz,
descaradamente manifiesto en toda su cara.
- Uff – resopló Nunsi
tocando su frente –. ¿No será que tienes fiebre repentina?
- ¡Vale, Nunsi, vale! Déjate ya
de monsergas gratuitas y llama a Pitt ¿Quieres? – reclamó al ver descubierta
sin denuedo su manifestación ante la misiva recibida.
Nunsi se retiró con la risa propia de una quinceañera; no podía ni
quería evitarlo: la situación lo merecía.
Suelto y vivaz abandonó la cama. Pletórico de energías y ánimos,
comprobó satisfactoriamente el buen estado físico de su cuerpo. Se sirvió más
café dando buena cuenta del resto del desayuno que en abundancia se servía en
Nairda. Ordenó la habitación; luego descorrió las cortinas, subió las persianas
abriendo de par en par las ventanas y dejando a un sol radiante empotrarse al
instante por cualquiera de los resquicios permitidos. Seguidamente acudió a
repasar sus notas, las que clasificó por orden de preferencia. Hoy deberían
quedar resueltas todas las incógnitas. Se sentía seguro, satisfecho, contento,
feliz y… entusiasmado con la inesperada misiva.
Pasada media hora la silueta alargada y reclamada hizo acto de
presencia.
- Buenos días Jano. ¿Listo
para despegar?
- Buenos días Pitt. Sí –
pronunció resuelta y decididamente –, si me ayudas a realizar las
comprobaciones pre-vuelo y rellenar los depósitos de combustible.
- Deberías imaginar que sólo
permaneceré como espectador. Esas cuestiones sólo atañen al piloto; es, bien lo
sabe, su mayor responsabilidad antes de cualquier partida.
- ¿Pretendes decir que no
vas a contestar a ninguna de mis preguntas antes de poder volar?
- Una cosa es responder, y
otra bien distinta es diseñar el vuelo.
Quedó por un momento intrigado. La disyuntiva parecía ofrecer un perfil
que no tenía acotado, pero no quiso indagar en las fórmulas de Pitt. Procuraría
incidirle con su cuestionario. Lo necesitaba.
- Bien Pitt. He leído en toda
su extensión el manual de vuelo. Sé qué es el destructor, pero no alcanzo la
manera de diluirlo. Además…
Continuó durante algo más de tres minutos con detalles, exponiendo cada
una de las cuestiones que no alcanzaba a entender. Al término, cedió la palabra
buscando las lógicas y respuestas a su disertación; tenía la esperanza de
encontrar la resolución inmediata y sin demora.
- Está muy bien expuesta cada
una de las conclusiones – interpuso Pitt como si del inicio de un discurso
político se tratase –. Debo confesar que has elaborado un guión acertado,
concluyente y definitivo. Por tanto, sólo he de avanzar que has de hacer algo
que muchos han realizado; aunque por lo que observo, a ti, ni se te ha
ocurrido: volver a leer el manual por el inicio…
- ¿Cómo? ¿Empezar de nuevo?
¡Pitt! – gritó levantándose exaltado –.
¿Otra vez? ¡Esto es increíble! Lo que menos me podía imaginar.
Giró por la habitación frotando la rasurada cabeza con sus manos
repentinamente sudorosas. Cierta turbación se apoderó de la mente que,
locamente en disfunción, no podía dar crédito a lo que oía. Sólo pensar en
pasarse otro día entero releyendo para encontrar las respuestas a sus preguntas
le hizo desesperarse.
Pitt observó impertérrito, cogiendo el manual.
- Decía, y espero que esta vez
me escuches sin interrumpir – inquirió mirándole, reclamando su atención –, que
has de volver a leer el manual “por” el inicio; no “desde” el inicio, pues
justo en el instante en que se concluye la lectura de los cuatro capítulos, el
prólogo se desvela; algo similar a lo que pasó con las páginas que estaban en
blanco y que se tornaron evidentes al concluir con las normas de vuelo.
Entonces, todo nubarrón será disuelto, cualquier oscuridad desvelada, el
entendimiento restablecido, y la mente clarificada.
Jano, como un ciclón, retiró el manual que en alza ofrecía su
instructor, lanzándose al descubrimiento del hallazgo proclamado.
Devoró la primera y única página que contenía un prólogo exiguo, pero
contumaz y resolutivo:
ü Mi
nombre álmico es Jano.
Pertenezco a la totalidad del Ser Único y Supremo, Infinito y Perfecto.
El Único que Es y Existe por, en Sí mismo y desde Sí mismo.
El Origen sin origen. La Causa sin causa.
El que Es desde siempre, sin que siempre pueda ser medido.
ü Poseo
las mismas esencias del que procedo sin dejar de Ser menos.
ü Detento
las mismas cualidades y el mismo propósito.
ü Soy
exactamente igual siempre, aun siendo una ínfima parte, sin que por ello deje
de ser menos de lo que Es en su totalidad incuantificable.
ü Desde
donde Soy, procedo a experimentar lo contrario a lo que Soy.
ü Ejecuto
desde la Perfección la imperfección sin cabida en la Perfección, conociéndola y vivenciándola en la dimensión
que quiero.
ü Procedo,
con la Libertad Absoluta, Infinita y Perfecta de la que formo parte, a la
experimentación de lo imperfecto y finito con el único objeto de transformarla en Perfección Infinita desde la
imperfección finita.
ü Por
Propia Voluntad, Infinita y Perfecta, creo las pautas que determinan la
participación de mi Ser en el no Ser, quedando reflejadas en el actual para, al
término del acto, remembrar Quien en Realidad Soy, pues al inicio de esta
construcción de Mi Mismo y de la Totalidad de la que Soy parte, elijo olvidar
Quien Soy para expresar, postulando, lo contrario de lo que Soy.
ü Soy
Amor Puro, Infinito y Perfecto, decidido a crear lo contrario de lo que Soy,
venciéndolo para crear lo que Soy, sin dejar de serlo.
ü Soy
Amor Puro, Infinito y Perfecto experimentando lo contrario: Miedo,
transformándolo en Amor Puro, Infinito y Perfecto.
ü Soy,
en definitiva, Todo lo que Es y Todo lo que existe, soy Amor Puro, Perfecto e
Infinito.
Fueron segundos los empleados en tal acción. Segundos de una lucidez
forjada por la luz de miles de soles que tornaron los aspavientos en una calma
dulce, plácida y serena. Se sentó resoplando, suspirando, relajando cada
porción de su total Ser. Miró a Pitt, fijando sus pupilas en las contrarias,
comunicando de esa forma, profunda, el total entendimiento. Daba a conocer que
había alcanzado la perfección de la que siempre dudó, y a la cual temió desde
el miedo. Su alma estaba en paz. Su espíritu elevado. Su esencia colmada. Su
sustancia manifiesta.
Entonces, empezó un interrogatorio sin recurrir al uso de sus
conllevadas notas, al que sí se le respondería sin objeción. En realidad, sólo
necesitaba contrastar lo que ya era evidente.
- Pitt – pronunció
sosegadamente –, ¿Realmente mi nombre auténtico es Jano?
- Así es – respondía lacónica
y sucintamente.
- ¿Y es cierta la deducción que extraigo al decir que soy parte del Ser
Supremo, con las mismas cualidades y el mismo poder aun siendo una porción
infinitesimal de Él, sin dejar de ser el total al mismo instante?
- Observo que lo has captado a
la perfección.
- Por tanto, Pitt, ¿estoy aquí y he experimentado tales
vivencias por decisión propia, sin ser obligado o coartado a vivir las vidas ya
conocidas?
- Así es. Cada uno de nosotros es parte del Todo, sin dejar de ser menos que
Todo, decidiendo con Libertad absoluta lo que se quiera Ser en la experimentación, pues en la Perfección no
existen las obligaciones ni la coacción. ¿Ves? Todo es muy fácil de entender.
¿Qué más quieres contrastar?
- ¿Entiendo entonces que, al decidir libremente experimentar la
imperfección que no es posible ser conocida en la perfección, la creamos, para
desde lo imperfecto y finito, convertirlo en Perfecto e Infinito?
- Perfecto. Vas bien.
Continúa.
- Por tanto, se puede entender que esa es una forma de
crear una totalidad mayor sin dejar de ser menos, al crear lo que no se es, y
convertirlo en lo que en realidad Es.
- Bien, sigue – invitó ante el
estímulo y ánimo cobrado en la conversación.
- Entonces, lo único que hacemos es crear lo contrario
de lo que Somos. Somos Amor y Perfección, pero creamos miedo e imperfección,
olvidándonos de Quienes Somos en realidad para, al experimentar el miedo y la
imperfección, convertirla en Amor y Perfección.
- En efecto. Observo que lo has entendido a
la “perfección” – dijo entrecomillando con sus dedos la última palabra.
-
En definitiva, es algo osado. Siendo
un… perdón, siendo el Ser Supremo y
Perfecto, crea justo lo contrario vivenciándolo, experimentándolo, para
convertirlo de nuevo en su auténtica realidad. Es como dejar de Ser, para
volver a Ser, es como morir para resucitar. ¿No?
- Lo has definido con
exactitud. Continúa, veamos hasta dónde eres capaz de llegar.
Jano recapacitó. Parecía entender la totalidad de su verdadera
procedencia. Entendía su origen Infinito y Perfecto. Incluso captó que las
vidas leídas eran sólo la experimentación de quien no era para provocar lo que
era… aquí había una laguna, algo que no cuadraba.
- Pitt. Hay una cosa que no
percibo. Resulta que vivo el miedo para
cambiarlo a Amor. Hago desde la imperfección lo Perfecto, pero eso, en
realidad, no es lo que puedo palpar de las conclusiones que el manual contiene
tras cada vivencia. ¿Dónde está el cambio de no ser a Ser? ¿Dónde se percibe
que lo imperfecto se trasforma en Perfecto, pues en cada vivencia la
imperfección esta manifiesta? ¿Dónde está ese cambio que se asegura?
- Veras Jano, ahora sí que voy
a ampliarte algunos detalles. Voy a
explicar con palabras finitas lo Infinito. Procura atención a cada vocablo
para que puedas captar la esencia de lo que no llegas a cuadrar – dijo
adelantando su cuerpo –. ¿Entiendes el significado de las palabras pasado,
presente y futuro? – Él asintió con un gesto –.
¿Podrías definirlo?
- Es fácil Pitt. El pasado es
lo que conocemos, el presente lo que vivimos, y el futuro lo que ha de llegar.
¿Está bien así?
- No está mal, pero podemos
ampliarlo; de esta manera entenderás esa laguna que posees. Podemos concluir
que el pasado es lo que no es, el
presente lo que Es y el futuro lo que puede ser. ¿Captado?
- Sí, continúa por favor.
Esto se pone interesante.
- Pero al definirlo de esa forma solo expresamos lo que el pasado,
presente y futuro son en la imperfección; en definitiva, es una manera de
magnificar o medir algo. ¿Visto? – una inclinación de la cabeza fue la
respuesta –. Sabemos ya que, el Ser
Supremo es Perfecto e Infinito, y por tanto imposible de cuantificar o
calibrar; en lo Perfecto e Infinito no existe ni el pasado, ni el presente, ni
el futuro; Todo Es, en realidad, al mismo tiempo, sin que la palabra tiempo
posea magnitud, es decir, todo es al instante. ¿Comprendido?
- Entiendo que se Es y se Está continuamente.
- Bien, pero amplio para
poder entendernos. “Allí, o ahí, en la
Perfección”, en lo que podíamos definir como el no tiempo, todo es al instante
y perfecto. Es decir, y para que lo puedas visualizar pongo un ejemplo
gráfico. Imagina que estás viendo una película o leyendo un libro; es evidente
que hay un inicio, un desarrollo y un final en ambos ejemplos ¿No?
- Sí
- Eso sería lo que se
experimenta en el tiempo: Un inicio, un desarrollo y un final. Mientras ello se
percibe, tú y cualquiera puede estar en un intervalo de esos momentos ¿De
acuerdo?
- Sí, continúa – decía
fervientemente.
- Pero en el no tiempo, en la Perfección, esa película o ese libro se
visualiza o se lee al instante; es decir, se crea lo que no se es,
transformándolo en lo que se Es al instante. Allí, o ahí, sin que se exprese
ningún lugar concreto, en el no tiempo, todo se sabe y se conoce al instante.
Lo que aquí es por momentos y períodos, allí, o mejor expresado, Ahí, es
inmediato. ¿Entendido?
- Es como si al empezar a leer
se conociera el desarrollo y el final sin intervalos. Es como el escritor que
conoce qué es lo que quiere escribir desde el inicio hasta el final: esto sería
el no tiempo, el Ser Supremo; mientras que el lector está en el tiempo, al ir
leyendo el libro ¿No?
- Efectivamente. Por tanto, todo, para que lo entiendas, es
al instante. O dicho de otra forma (de forma imperfecta e ilimitada): en el no
tiempo sólo existe el presente. Traspolándolo a la Perfección, el Ser Es o Está
al instante ¿Sí, o sí?
- ¡Ya lo entiendo, Pitt, lo
capto! Eso quiere decir que, pese a que
ahora no perciba que estoy transformando lo imperfecto en perfecto, en realidad
sí lo estoy haciendo, sólo que al estar en lo imperfecto no veo o no percibo el
final de la historia. Pero si estuviera en lo Perfecto e Infinito, vería el
resultado final al mismo instante que vería el inicio y el desarrollo. Es
decir: creo lo imperfecto al instante que lo transformo en Perfecto, desde lo
Infinito, pero para experimentarlo, digamos que desciendo a lo imperfecto y lo vivo,
aunque el resultado final lo sé al instante que creo el inicio, sin que ello
tenga principio ni fin... Por eso olvido Quien en realidad Soy para experimentar
lo que no soy. En resumen: hago Perfecto lo imperfecto. O, dicho de otra forma:
vivo la imperfección a la Perfección. Es también como el actor que interpreta
un papel, sea el que sea, de bueno o malo, de protagonista o de secundario; sea
lo que sea que representa por muy imperfecto que sea, lo hace Perfecto.
¿Estoy en lo correcto?
- Excelente. Efectivamente.
¿Más dudas?
Jano resopló estirando sus extremidades, dejando caer todo su cuerpo
contra el respaldo que le acogía confortablemente. Había captado la esencia de
su Ser. Entendió Quién Era y Es al mismo momento, y qué estaba siendo y
haciendo en aquel instante. Una cuestión más llegaba provocando resolución.
- Pitt. Entonces, el destructor es el miedo, como deduje ¿No?
- Sí. ¿Por qué?
- Entiendo que en todas mis
vidas siempre he querido enfrentarme a lo que no soy, al miedo para cambiarlo,
aunque no observe el cambio. ¿Es correcto?
- Sí, pero con matices. Has ido siempre enfrentándote a lo que no
eres por voluntad propia: al miedo; cambiándolo, sin percibirlo como bien
expresas, pero siempre lo has hecho desde distintas ópticas. Tú, concretamente,
lo has hecho desde la vertiente de la falta de confianza, desde el
desconocimiento, desde la búsqueda sin encuentro... Otros lo han hecho desde
miles de versiones distintas. Pero en realidad, tú decidiste hacerlo desde la
más dura y difícil: desde el miedo a la desconfianza absoluta, sin la
posibilidad de remisión o encuentro o transformación. Decidiste no saber, no
encontrar, no ver, buscando sin encontrar, en un debate continuado sin
posibilidad de encuentro, en la total imposibilidad. Escogiste en definitiva no
ser, sin posibilidad de Ser. Escogiste el miedo sin opción de encontrar el
Amor, sin ocasión de transformarlo. ¿Entiendes?
- Sí ¿Fue osado?
-
¿Osado?, ¡incluso temerario! Te negaste cualquier posibilidad de
encuentro. Es la mayor de las osadías. Por eso cada una de tus vivencias no extraía
conclusiones palpables. Pero también decidiste enfrentarte al destructor hasta
acabarlo, y ahora estás en esa condición. Ahora, en el presente, en este
instante, puedes destruir al destructor. Puedes, en definitiva, transformar el
miedo en Amor. Desde el presente, que es todo lo que existe, puedes construir
el futuro. Desde el miedo, que es lo que te alberga, puedes desplazarlo hasta
alcanzar el Amor ¿Estás preparado?
Jano no respondió. Estaba muy sorprendido con la audacia en la que se
embarcó como para responder al reto sin dilación.
- Espera Pitt. Antes quiero
aclarar algunos conceptos. Veamos. ¿Quiere
esto decir que poseo el poder Infinito en lo finito; que poseo la Perfección en
la imperfección?
- Sí, si así lo decides. Pero
en tu caso escogiste lo contrario.
- Entonces, al estar en lo imperfecto, ¿sólo existe el presente para
transformar el futuro?
- Según pienses en el presente, así será tu futuro. Serás el resultado de
tu pensamiento. Sólo has de decidir cómo quieres pensarlo para tenerlo plasmado
en el futuro. Lo que decides ser en el presente se construye en el futuro; sólo
has de cambiar tu pensamiento. En tu pensamiento sólo entras tú; ahí eres el
dueño indiscutible de ti mismo, y desde ahí es desde donde puedes transformar.
¿Sí, o sí?
- Entonces, ¿qué es lo que
tengo que hacer para derrotar definitivamente al destructor? ¿Pensar en Amor?
- ¡Claro! Si tu pensamiento es Amor, sólo crearás Amor. Según pienses,
así obtienes. Piensa en miedo y crearás sólo miedo. Cuanto más pienses en algo
más creas de lo mismo…
- Ya, ya lo entiendo – interrumpió jubilosamente –. Sólo he de cambiar las pautas y todo cambiará de igual manera. Si
quiero que algo cambie, en realidad sólo he de cambiar el pensamiento; sólo he
de cambiar eso y el resto será al igual.
- Exacto.
- Ahora capto en realidad la esencia de las seis normas de vuelo al
aplicarlas al mismo tiempo, en tiempo presente. Escucha Pitt: Dado que el motor de todo es el
pensamiento, si éste es exclusivamente Amor, lo que crearé será Amor, siendo
todo posible al entender que es lo que me merezco, o que cuando en realidad lo
crea y cree, lo veré; por tanto, siempre seré la causa real de mis efectos,
siendo mis efectos el Amor, cuando elimine el resentimiento que es lo único que
puede frenar, que no eliminar al Amor. Si pienso en Amor, el miedo simplemente
no existe, deja de tener consistencia, pues ya no Es. ¿Si, o sí Pitt?
- No hay duda. Lo has entendido
a la perfección – concluyó con una potente carcajada.
- Entonces, cuando
interacciono con otras personas, seres o personajes en mis vidas, ¿Les debo
algo? ¿Existe la posibilidad de que tenga alguna deuda con ellos?
- Tú, al igual que todos, ya lo hemos mencionado, decidimos ser lo que no
somos desde distintos planos, interrelacionándonos, sin obligaciones o débitos
posibles. Sólo procuramos cambiar lo finito a Infinito, al ir sembrando Amor.
Si quieres definirlo como que el único propósito que tenemos todos, es el de pensar y ser Amor en la imperfección,
es una interpretación válida; pero sin débitos. Simplemente interpretamos el
papel que escogimos libremente, con la posibilidad de ir recordando, o no, Quienes
Somos, y de esa forma ir cambiando, o no, el guión elegido para transformar el
miedo en Amor, lo finito en Infinito, lo imperfecto en Perfecto, de una forma
más rápida si se quiere decir así, y plasmándolo de forma más evidente; siempre
con la seguridad de que el final es Perfecto, aunque no se vea o perciba. Pero
ahora que lo has entendido, ya sabes lo que puedes o no hacer y decidir Siendo
o no Siendo. ¿Qué vas a hacer desde tu Ser?
- ¿Cómo? ¿Es que tengo que
hacer algo?
- Sólo lo que tú quieras. Ya
sabes que eres totalmente libre para hacer lo que quieras.
- ¿Pero no tenía que destruir
al destructor?
- Sí, si es lo que quieres
hacer.
- Sí, quiero hacerlo. ¿Me
dirás la forma?
- Ya lo sabes – dijo abriendo
sus brazos en toda su extensión – Piensa
en Amor y eliminarás el miedo. El destructor desaparecerá. Sólo has de confiar
en ti, en tu poder. Antes elegiste, como hemos deducido, lo contrario, el peor
de los miedos: desconfiar de ti, de tu poder; desconfiar de todo; estar sumido
en la ignorancia con respecto a tu auténtica esencia. Ahora que lo sabes,
puedes hacer lo que quieras, sólo depende de ti, de tu voluntad, de tu
libertad, de tu decisión. ¿Lo harás?
- Por supuesto. Pitt, que no
te quepa la menor vacilación. El dilema está resuelto. Ahora dame tiempo,
quiero pensar cómo hacerlo ¿De acuerdo?
- Dispones de todo el tiempo
que quieras; si algo tenemos es tiempo, todo él es nuestro. Avísame cuando lo
tengas decidido.
Jano iba a responderle. Sabía lo que quería hacer para destruir al
monstruo, pero Nunsi, acompañada de la doctora Lelia, anunció la nueva visita,
quien procedió con meticulosidad al examen del convaleciente. Le hizo realizar
varios movimientos, saltos y extensiones. Las pruebas evidenciaban la plena
recuperación. Estaba satisfecho con la evolución, por ello le dio el alta con
la única condición de que no volara en veinticuatro horas ningún tipo de
reactores. Sí podía hacerlo en compañía de otro piloto en aviones ligeros.
Luego, libertad sin restricciones al respecto.
- Perfecto, Jano – decía Pitt
–. Creo que tu recuperación en todos los órdenes está colmada ¿No piensas tú lo
mismo? Ahora ya sabes Quién Eres y lo que puedes Ser, Hacer y Tener ¿Nos vemos
en el comedor para almorzar?
- Por supuesto – contestó
dirimiendo en la mente el proceder a ejecutar inmediatamente.
Posdata:
En el artículo del día 1
de diciembre (Rojo octubre, peligroso noviembre y brillante diciembre.
III Parte) comuniqué que personalmente había recibido por psicografía una
serie de técnicas y procesos para aplicar en psicoterapia, que solucionaba el
80% de los problemas psicológicos del ser humano. La explicación resumida de
esta psicoterapia es que elimina el ego, te reconecta con tu alma (conecta la
Particularidad con la Singularidad) y tienes control emocional, siendo feliz en
tu vida actual; al mismo tiempo dije que lo había transferido a dos Almitas
maravillosas (psicólogas) que os los podía ofrecer mediante terapia, obvio que,
con remuneración, pues es su trabajo, y que además ellas lo harán, pues mis
tiempos están contados, para seguir en esa labor. No se trata de dar una
formación, sino de recibir terapia para quien lo necesite. Durante un tiempo os
habéis puesto en contacto conmigo para luego realizar el contacto con ellas
(Rosario y Yesenia), pero ahora ya podéis hacerlo de forma directa mediante su
correo profesional: terapia.psico2@gmail.com También podéis visitar su Web: http://www.psico2-internacional.es
Para las
actualizaciones de Todo Deéelij y preguntas sencillas: deeelij@gmail.com
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