18/7/16

El ego (sin educar) distorsiona el talento


¿Cómo se puede emprender o trabajar, ya sea para uno mismo o para otros, poner en práctica la creatividad (en mi caso) con todo este entorno capitalista? Porque, aunque te mantengas en el centro del huracán, la sociedad ahora mismo es ésta y en mayor o menor medida estamos condicionados por ella. ¿O es que al vivir de forma esencial, la propia vida que va al margen de la supervivencia implantada por las “élites”, hace que puedas desenvolver tus dones?, digamos que ¿atraes lo que necesitas y no has de luchar por conseguirlo o manipular o esclavizarte?

A raíz de hacerme esta pregunta, han salido respuestas interesantes.

1. En primer lugar, con el dinero podemos cubrir algunas necesidades básicas y cotidianas (vivienda, comida, gastos mensuales de cualquier tipo, etcétera) pero hay que diferenciar que lo que realmente tiene valor, el dinero no lo puede comprar. No es que el derecho a una vivienda o comodidades no tenga valor, o no sea importante, sino que las cosas que no se pueden comprar, no se pueden comprar o pagar o alquilar precisamente porque no se puede calcular una cifra para cubrirlas, están fuera del alcance del dinero, su valor es tan elevado que, por lo menos hasta ahora, se escapan de un valor monetario.

2. Tanto si anhelas dinero porque tienes muchas necesidades materiales como si no te crees digno de recibir dinero porque te has peleado con él, en ambos casos, origina sufrimiento, porque has creado un vínculo de sacrificio para conseguirlo. Si tienes muchas necesidades (reales o ficticias) que cubrir, o si bien crees que tienes pocas necesidades y sobrevives con escasez por la creencia de falsa modestia (merezco poco), en ambos casos, al final el que dirige es el ego. Y el ego te lleva a depender, necesitar, buscar, sacrificarte, sobrevivir y sufrir.

3. La clave está en echar un vistazo y ser consciente de cómo has creado tu vida en base a las creencias limitantes del ego y ver, por tanto, la diferencia entre supervivencia y vida.

La supervivencia viene de la mano de la experiencia egóica y la vida de la experiencia esencial. Para ello, se necesita mirar a las propias creencias, qué dicen cómo has crecido y cómo has sobrevivido en base a eso que te has creído de ti mismo. Es una toma de responsabilidad con un mismo el darse cuenta de lo que dice nuestro ego.

Y cuando se escucha al ego, da respuestas interesantes: Me he enfadado muchas veces porque la gente no valora mi creatividad, los diseños… Les he echado la culpa por no saber valorarlo, por no apoyarlo. Me he enfadado o decepcionado porque no fluía, como si constantemente me encontrara barreras y frenos. Me he visto muy perdida y desorientada sin saber cómo continuar, sin saber cómo se es “exitoso”.

Ahora veo que esas barreras que me he encontrado afuera, todos esos frenos, son mis propias limitaciones internas por verme identificada con el ego.

La vida profesional desde el ego, es carencia. Es creerte una serie de ideas que, al venir de la mano del ego, te separan de tu “yo esencial”. Creencias como que no te mereces brillar ni tener éxito; prejuicios de que eso no es posible sin sufrimiento, sin esfuerzo y sacrificio; que no es posible en tu entorno, o en esta sociedad, o tú no eres nadie para ser exitosa.

Sí, así es el ego: o te dice que eres el rey del mambo o te dice que no mereces…

¿Qué es ser exitosa para mí? Es poner de forma práctica y materializar todo el potencial creativo con el que vine “de fábrica”; permitirme expresarlo, compartirlo, por el puro gozo de estar haciendo lo que me nace; y saber recibir los frutos, porque en muchas ocasiones, los frutos ya maduros no se recogen por la creencia de: “agárrate a lo que puedas para sobrevivir”, en lugar de “confía en tu estrella (tu luz), ponla en práctica y sácala”.

Así que tanta culpa enfocada hacia el exterior por los fracasos o estancamientos y es uno mismo, bajo las gafas del ego, el que no se permite fluir, expresar y ser exitoso. En el momento en que dejas de culpar afuera y buscar responsables y aceptas tu responsabilidad, estás realizando una toma de poder de ti mismo y tu realidad.

Creencias limitantes

+Cómo voy a brillar profesionalmente y ser exitos@ siendo que en mi familia o en la sociedad, según nos educan, el método es la supervivencia y sacrificio. Eso sería no continuar con el “legado” de soy fuerte si lucho, o sería también que ellos pudieran sentirse pequeños si me dejo Ser.

+Cómo voy a ser exitos@ de algo que se considera un hobby o trabajo sin valor (como se ve socialmente los trabajos creativos donde o no eres nadie, eres un muerto de hambre o eres la cumbre de la cima cuando has conseguido éxito y reconocimiento o fama). Esta profesión es muy dual: o no eres nadie, o eres lo más de lo más. Y el éxito no es fama. 

+En el caso de los artistas o creativos, que es el ámbito que más conozco, suele salir también el freno de que la parte empresarial, no es un punto fuerte, sino un esfuerzo y eso crea barreras.

+La falta de responsabilidad, al buscar reconocimiento afuera y lo externo es reflejo de lo interno, buscar responsables a los demás de los éxitos o fracasos.

+Además de que lo que busques lo busques afuera y te evadas de tu responsabilidad, lo que encuentras afuera, bajo los parámetros del ego, que es dualidad, lo ves dividido: bueno y malo, por tanto siempre va a haber una parte que vas a rechazar por considerarla mala o negativa. 

Todo ello desemboca en sufrimiento y malestar.

+Si no pones en práctica tus talentos, hay una parte de tí que está frustrada, como si faltara realización y maduración propia.

+Si pones en práctica tus talentos pero desde el ego, es una búsqueda constante de dependencia externa, una lucha por conseguir algo, unida a la dualidad de lo bueno y lo malo y el juicio del ego.

+Al ego se aferran todas las creencias y limitaciones sociales, familiares que uno se adhiere y acaba haciéndoselas suyas, son barreras que tapan lo esencial.

Todo esto lleva a la pregunta: ¿Cuáles son mis talentos o dones esenciales? ¿Qué es lo que he traído “de fábrica” para expresar y madurar aquí? ¿Cuál es ese potencial innato que he de poner en práctica?

Y la respuesta sale: Cada uno lleva unos dones innatos de fábrica, dispuestos a ser expresados, compartidos, sin ser unos superiores a otros, que las jerarquías de los dones es cosa del ego, no de la Esencia. Y estos dones están no para esconderlos o rechazarlos, sino para que salgan y puedan fluir.

¿Y cómo poder expresar los dones sin caer en las artimañas del sistema? No lo sé, supongo que siendo íntegros con lo que uno necesita expresar; y confiando en que por decir no a caminos rápidos envueltos de ego, que antes o después niegan tu Esencia, no pasa nada; y confiar en que esa semilla crecerá a su ritmo, con su espacio y siendo fiel a sí misma.

Hace un tiempo vi el documental de Amy Winehouse, lo comentamos con unas amigas, y compartíamos la misma visión: como lo más preciado que era su don musical, por los motivos que ella tuviese, ya fuera por desconocimiento, por motivos personales de ella, etcétera… lo entregó o se puso a disposición del “sistema” y unido en este caso a sus problemas personales, poco a poco fue apagándose esa naturalidad y fluidez con la que compartía su música en un principio, su entusiasmo se fue apagando, y era como si acabara odiando la música que era su pasión, por sentirse encadenada a ella. (Es un documental muy interesante, lo recomiendo.) Es un claro ejemplo de un enorme don puesto en práctica sin tener identificación con su Esencia y hacer que el propio don, se convierta en “tu enemigo”.

Al final todo se resumen en tomar consciencia de lo que Somos más allá del ego, de las creencias sobre nosotros mismos y asumir la responsabilidad de ser la grandeza que todos SOMOS. 

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Autor: Ana Charles Abadía
Fuente:
https://detrakamanoli.wordpress.com/2016/05/24/el-ego-sin-educar-distorsiona-el-talento/
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