Agenda de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

17/9/21

Emilio Carrillo en "Vidas Sencillas, Corazones Grandes"


https://www.youtube.com/watch?app=desktop&fbclid=IwAR0GrVwJlmgb6_kxnuNGrarmrZ4OdtFzQZo1d5ytWMl29z6lwxAD-b2C85w&v=gvYbMDO6His&feature=youtu.be

Vídeo (duración: 01:15:21) de la entrevista compartida para el canal de Isabella Magdala, el 8 de agosto de 2021, dentro de la serie Vidas Sencillas, Corazones Grandes.

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16/9/21

Despejar la mente

Cualquier persona que sintiese que su estómago -sin ingerir comida- está continuamente activo generando procesos digestivos, buscaría consejo o ayuda médica ante lo que podría ser una patología.

Si esto lo llevamos a la actividad de nuestro cerebro, podemos observar que hemos normalizado que esté continuamente en marcha, aunque no se precise de su función.

Suele ser habitual confundir el cerebro con la mente.

A nivel vital, el cerebro es tratado como el órgano capaz de conectar con la mente y descifrar su contenido. Esto nos lleva a definir la mente como una red de información universal disponible para todo aquel ser vivo capaz de sintonizar con ella.

Más allá de la capacidad o coeficiente intelectual, hay un factor clave que determina el nivel de información mental al que puede acceder nuestro cerebro y la forma en que la interpreta; este factor es el nivel de consciencia de la persona que habita el cuerpo y toma uso del cerebro.

Las personas que habitan conscientemente su cuerpo y son cuidadosas con el uso de su cerebro, dedican tiempo al cabo del día a realizar descansos conscientes, a llevar a cabo actividades contemplativas sin juicios ni interpretaciones, a valorar el tipo de información al que están expuestos y a evaluar el momento oportuno para acceder a la mente según el nivel de vibración en que se sienten, ya que dicho nivel, determina el grado de acceso y uso del material mental.

Por otro lado, las personas que no habitan su cuerpo con consciencia, que confunden la mente con su cerebro y que ingieren cantidad de información impuesta sin ningún tipo de filtro, suelen tener indigestiones mentales cronificadas por su creencia de que lo que logran concebir con su cerebro es lo que acumulan con sus experiencias.

Esta limitación de visión, baja tanto la vibración, que el acceso a la información mental se permite simplemente a nivel de la supervivencia con lo que conlleva dicha vibración: alerta, miedo, agresividad, obsesión, ansiedad…

Es cierto que hay personas con mucha consciencia que, debido a alguna alteración en un momento determinado de su día a día o de su vida, baja su vibración y su nivel mental también lo hace entrando a la supervivencia. A todos nos pasa en determinados momentos. Es aquí, cuando la capacidad de observación es clave para no quedarse anclado en dicha vibración y poder, con sencillas herramientas como la respiración o la capacidad de amar, elevar el nivel vibracional y con ello, el mental.

Si alguna vez te cuesta subir el nivel mental, hay unas acciones que puedes llevar a cabo en casa para que te ayuden a mejorar tu lucidez:

+La vibración de la mente despejada está representada en el color blanco, el orden, las formas curvas y esferas, así como también en las texturas pulidas.

Es por ello, que estar en una habitación blanca, despejada y con algún objeto de líneas curvas y de textura pulida, puede aumentar la vibración hasta el nivel en que la mente se percibe serena y libre de ruido.

+En el caso de que sea difícil lograr un ambiente así en casa, también puede ayudarte visualizar una imagen que represente las diferentes vibraciones. Por ejemplo, cerrar los ojos e imaginarte en una estancia blanca, ordenada, con el suelo pulido y con techos abovedados, tendría todos los factores de una vibración mental alta. Si sólo tuviese uno de los factores (una estancia blanca, por ejemplo) también serviría.

Tras preparar un escenario de este tipo, imaginarlo o tener una imagen que lo represente (puede servir una imagen de revista o digital), es muy recomendable tener, además, una representación cerca del elemento Tierra.

El elemento Tierra, representado en los objetos de arcilla, cerámica o porcelana, en los colores terrosos y en las formas cuadras y cúbicas, nos facilita tomar contacto con nuestro sentimiento.

El contacto con el sentimiento es clave en el equilibrio de buscar la claridad mental ya que, de no tenerlo presente, podríamos adquirir una mentalidad excesivamente "fría".

El contacto con el sentimiento nos permite seguir conectados y equilibrados con nuestra esencia.

+Si logras crear el ambiente blanco, tener presente algún objetivo cerámico será ideal para mantener el equilibrio.

+Si no logras crear el ambiente y recurres a visualizar una imagen blanca, tras visualizar la imagen blanca, trata de observar durante unos minutos la imagen de algún elemento terroso.

De esta manera lograrás, con una mentalidad despejada, conectar, aún con más profundidad, con lo que sientes.

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Autor: Andrés Tarazona (andres@andrestarazona.com)

https://andrestarazona.com/

Todos los jueves, desde el 7 de noviembre de 2019, Andrés comparte en este blog una serie de publicaciones centradas en

el Diseño Sentido: interiorismo y diseño consciente de viviendas, comercios y empresas que mejoran la calidad de vida.

Todas están a tu disposición de manera gratuita a traves del e-book Habitar, al que puedes acceder a través de este enlace:

https://bit.ly/Habitar-PDF

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15/9/21

Encuentro mensual online con Emilio Carrillo (16 y 23 de septiembre de 2021): “Aprende a aplicar a tu vida los grandes principios y leyes que rigen el universo y la existencia”


ENCUENTRO MENSUAL ONLINE CON EMILIO CARRILLO:

SEPTIEMBRE 2021


“APRENDE A APLICAR A TU VIDA LOS GRANDES PRINCIPIOS Y LEYES QUE RIGEN EL UNIVERSO Y LA EXISTENCIA" 

 

Jueves 16 de septiembre: Exposición

Jueves 23 de septiembre: Respuestas a preguntas

Ambos días: Inicio: 19:00 h. Cierre: 21:00 h. (hora de España)

Tras la sesión de Exposición, a todos los participantes se les enviará tanto el vídeo (con acceso privado) como el texto con los contenidos principales de la misma.


Resumen de contenidos:

A lo largo de la historia de la humanidad se ha ido configurando y mostrando una Sabiduría Ancestral o Primordial –Sabiduría Perenne la denominó Leibniz- de la que han bebido tanto los grandes sabios y sabias de todos los tiempos como las diversas tradiciones y escuelas filosóficas, científicas y espirituales. Y en el seno de tal Sabiduría se especifican y enseñan una serie de Leyes y Principios fundamentales y trascendentes que rigen la existencia y la vida, en general, y la humana y la de cada persona, en particular.

Concretamente, este Encuentro Mensual se detendrá en los contenidos de la Tabla Esmeralda, especialmente sus postulados II y VIII; de cada uno de los siete Principios Herméticos, recopilados en El Kybalión; de la Triada Sapiente, conformada por las Leyes de Causa Primera, Tao y Unidad de la Existencia; y del Conócete a ti mismo, con todas sus implicaciones, acuñado por las Academias pitagórica y platónica.

Conjunto de grandes saberes que se analizarán desde la perspectiva de sus consecuencias y efectos prácticos tanto en nuestra vida cotidiana como en el avance por el Sendero Espiritual que conduce al despertar de la consciencia personal y colectiva. 


Para obtener el enlace de acceso al Encuentro, en sus dos sesiones, solicitarlo por email al siguiente correo electrónico:

rincondekiko@gmail.com


Aportación: 5 euros para sufragar el alquiler de la plataforma online y otros gastos de gestión y organización de las dos sesiones del Encuentro. 

Esta cantidad se podrá abonar:

+Mediante transferencia bancaria a la "Asociación El Rincón de Kiko", a esta cuenta de Caixa Bank: ES96 2100 7123 01 0200066766

+Por Paypal (acepta tarjetas): paypal.me/elrincondekiko

Ante cualquier duda o para mayor información, escribir al correo electrónico indicado.

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14/9/21

Memorias de un descarnado (29-29) Por Deéelij

  

14. Mayday, Mayday

     “La aventura podrá ser loca, pero el aventurero para llevarla a cabo, ha de ser cuerdo”.                                                          Gilbert K. Chesterton. Escritor inglés. (1874-1936)

    “Cuanto antes nos percatemos de que nuestro destino está en nosotros mismos, y no en las estrellas, tanto mejor para nosotros”. Axel Munthe. Escritor sueco. (1857-1949)

 

Décimo novena jornada. 08:10 horas. Complejo aeronáutico de Nairda

     Las nuevas marcaciones estaban descritas. La decisión tomada era asumida. El libro cerrado. Jano terminó de vestir el uniforme azul sustituyendo las insignias de alumno por la de Piloto entregada por Pitt durante la íntima ceremonia nocturna.

    El escaso personal que, a esas horas, ya tardías, terminaba el desayuno, al divisar el distintivo brillante que lucía sobre su pecho derecho, le transmitía efusivas y sinceras felicitaciones. Él correspondió con sumo agrado a todas las manifestaciones.

     Ingirió, degustando exquisitamente, cada porción de los alimentos que se sirvió. Lo hizo en silencio, meditando, pensando, recordando cada una de las jornadas pasadas en Nairda. La posibilidad de quedarse como instructor fue una opción costosa de descartar, pero quería paladear una de las afirmaciones que escribió en el capítulo de las conclusiones: “Si no has experimentado el Amor, no has experimentado nada, no sabes lo que Es”.

     Retozó, con cada sorbo del segundo café que se sirvió, los extraordinarios momentos disfrutados. Mantuvo su esencia durante algunos minutos. Sabía a lo que iba a enfrentarse; no estaba inquieto ni nervioso, y mucho menos sentía miedo alguno. Ahora, henchido de Amor, sabría cómo afrontar cualquier acontecimiento resolviéndolo.

    Dejó la bandeja en el sitio acostumbrado y enfiló sus pasos hacia su nuevo destino.

    Encontró a Pitt en la entrada del hangar que contenía su oficina. Daba la impresión de estar esperándole.

     -   Buenos días Piloto.

     -   Buenos días General.

     -  ¿Estás listo?

     -   Afirmativo.

     -   Pues, cuando quieras.

     -   ¿Qué debo hacer exactamente para el nuevo “cómo Ser”?

     -   Ir al mismo lugar por el que entraste. Desde allí, el destino que hayas marcado dará su comienzo; sólo déjate llevar. Y no lo olvides: confía en ti, tú eres tu propio hacedor, el ingeniero de tu vida.

     -    ¿Qué hago con el libro?

     -    Lo sabes de sobra, él no puede ir contigo. Dámelo, no es necesario que lo dejes según las normas sobre mi mesa para que lo revise. Lo archivaré según el procedimiento estándar.

     -    Pitt, hay una cosa que he mencionado en las conclusiones y que me hubiera gustado transmitir a Pal, ¿lo harás tú por mí?

     -     Dalo por hecho ¿Qué es?

     -    Dile, respondiendo a la carta que me dejó en la enfermería, que pienso que después de todo este recorrido, puedo manifestar con claridad y rotundidad que “una oportunidad de Amar es una oportunidad de ser Amado”. También me gustaría que le dieras este sobre, y… – no pudo decir nada más, le emoción le embargaba.

     Un abrazo selló la despedida. El Piloto marchó andando con paso firme y decidido, con soltura y tranquilidad, hasta el trigal que le recibió, sin dudar, sin mirar atrás en ningún instante. Pitt aún no sabía de su decisión, la cual miraría luego, al llegar a su despacho; no tenía mucho trabajo que abordar. Por lo demás, los planes de entrenamiento seguían sus procesos normales.

     -     ¿Le volveremos a ver? – indagó mentalmente al notar la presencia de Pal tras de sí.

     -     ¿Tu qué crees? – respondió ella verbalmente.

     El tono vibrante de la voz denotaba algo que provocó que Pitt se volviera para mirarla estrujando el ceño.

     -     Por cierto, Jano ha dejado un mensaje para ti…

     -     No te molestes, lo he escuchado.

     -     … y este sobre.  

     Permanecieron juntos de pie, observando como la figura del piloto desapareció ocultado por el trigo que le rodeaba, hasta que un destelló azul brillante y breve proclamó la partida efectiva del mismo.  

 

     -     ¿Qué tienes pensado hacer ahora? – reclamó Pitt escrutando el clamor de sus ojos miel.

     -    El comedor está a punto de cerrar y todavía no he desayunado – respondió sin dejar de mirar al trigal.

     -      ¿Qué tal los nuevos?

     -   Avanzan a buen ritmo. Por cierto, les he cambiado el plan de instrucción; las modificaciones las acabo de dejar sobre tu mesa. Los he puesto en buenas manos. Espero que no te moleste.

     -      Si así lo has decidido, estará bien.

     -     Una pregunta Pitt – prorrumpió enfrentándole –. ¿Por qué decidiste este destino y no otro?

     -    Creo, Pal, que no hace falta que conteste. Tú misma decidiste de idéntico modo que yo. ¿No?

     -     No Pitt. Sabes de sobra que cada uno lo hace por un motivo concreto; cada uno somos distintos, aunque semejantes e iguales por la procedencia que nos sustenta. ¿Por qué lo hiciste tú?, si no te importa que insista.

     -    En definitiva, querida Pal, sea lo que sea que decidamos, en el trasfondo de la cuestión está, como esencia sustentadora, el grado de implicación que cada Ser desea experimentar de forma Libre y Voluntaria en sus decisiones – respondió Pitt locuazmente, aunque su experiencia le indicaba que algo más existía en el sustrato de la pregunta –.  Pero… dime una cosa Pal ¿A qué viene esa cuestión? ¿Tienes alguna duda por resolver? Me sorprendería que fuese así.

     -          Tan sólo quería evidenciar un contraste de conocimientos.

     -      De acuerdo Pal. Anda, ve a desayunar antes de que cierren. Creo que necesitas un buen desayuno; siempre es bueno llevar el estómago lleno antes de todo vuelo. ¿Nos vemos luego?

     -      ¿Tú qué crees? Hasta luego. En un “Instante Perfecto” estaré de vuelta – respondió encaminándose hacia el comedor.

     -      Un momento Pal. ¿No me vas a dar el beso de buenos días de siempre?

     Ella se echó en sus brazos estrujándose con fuerza. Pitt le acogió regalando todo su Amor. Sabía bien lo que por sus pensamientos podría estar pasando pese a que Pal no quisiera comunicárselo mentalmente. Varias lágrimas quedaron embebidas en el mono de vuelo del General sin que él hiciera comentario alguno al respecto. Segundos después, Pal se despegó del abrazo, enjugó sus ojos y regaló los acostumbrados besos de buenos días. Encararon sus miradas que solas clamaban lo inexpresable con palabras. Ella respiró con profundidad y dio media vuelta marcialmente marchando con rapidez.

       Cada uno tomó su propia deriva. La jornada se prometía sugestiva.

 

      Camino al comedor abrió el sobre y leyó el contenido:

      Querida Pal:

     Mucho tengo que agradecer, en especial a ti, y por muchas palabras que diga no encuentro otras mejores que éstas en un poema que he compuesto y que lleva por título “En la pista de despegue”:

 

Díjome un amigo una vez,

que la cobardía es de hombres,

y el Amor, para los valientes.

Para los que coraje poseen.

Y dijo más:

que quién huye es pobre,

y quien cuida y adora,

rico se vuelve.

Que morir de amor, se puede,

y que por Amor, morir, es posible.

Pero que siempre que Ames,

todo te colmará,

y cuanto más desprecies,

fatigas atraerás.

 

Yo, ahora me planteo ¿qué quiero Ser?

Y también te digo:

¡Amor!

¿Adónde queremos llegar?,

¿Qué queremos culminar,

 o marchitar?

Yo claro lo tengo,

contigo quiero volar.

¿Me acompañarás?

No pretendo un seguimiento,

no propongo un estar,

invito a juntos lanzar,

llegar a donde el sol nace,

adonde las estrellas se esconden.

Nadar en nosotros,

salpicar nuestros Seres,

entrelazar nuestras esencias

¿Partimos,

o te vas?

Yo, diáfano lo percibo.

Tú, aún has de dilucidar.

Atenta,

el avión va a despegar.

 

P.D.: Me llevo la jarra. Espero que al pasar al otro lado no se quede atrás. Si es así, búscala; sabrás dónde encontrarla. Gracias, siempre, por todo; por Ser tú.

       Pitt, sentado en su sillón, comenzó a leer el libro de Jano, ahora limpio de manchas de grasa y sin rastro de olor a keroseno. No le sorprendió la decisión, pues era algo que ya había sucedido con otros alumnos, pero sí lo hizo lo que leyó a mitad de la lectura, justo al mismo tiempo que descubría otro manual de vuelo dejado en lo alto de su regia mesa. Lo miró sin querer ver su contenido; no era necesario. Cogió el cronograma que Pal dejó con los cambios realizados y lo supervisó comprobando que estaban expuestos a la Perfección. Luego cruzó los pies sobre la mesa colocando sus manos enlazadas tras la nuca, y cerró los ojos esperando que todo sucediera de acuerdo a la Libertad Infinita y Perfecta de cada Ser.

     Desde el vertedero del comedor, donde estaban alojados los contenedores, le llegaba una comunicación mental que esperaba y a la que ya no habría que responder. Luego, se produjo un destelló azul brillante y breve.

 

     Momento presente. 11:34 horas. Base Aeronaval de Bulk

     -       Torre de Bulk, aquí F-1000 en vuelo de pruebas. Solicito permiso de aterrizaje.

     -     ¿Dónde estaba F-1000? Estuvo treinta minutos desaparecido de la pantalla y sin contestar nuestras llamadas.

     -   No he ido a ninguna parte ni he recibido comunicación alguna – respondía sarcástico –. Estoy a veinte millas de la uno seis izquierda. Solicito permiso para aterrizar.

     -    Permiso en espera F-1000; debe introducir código de autenticación en el transpondedor.

     El piloto obedeció. Imaginó, con sarcasmo, que el radar de aproximación de la Base Naval le habría perdido en sus pantallas, o quizá el transmisor de su aparato dejó de funcionar por algunos instantes. Fuera lo que fuese, había pasado. Lo importante era lo que hacía ahora.

   -     El código es correcto. Es él, señor. Reconozco su voz – confirmaba el Jefe de control aéreo al Almirante de la Base –. ¿Puedo autorizar la maniobra, señor?

     -     Afirmativo, pero cuando tome tierra, diríjalo al barracón de alarma. Ordene también que una patrulla de Policía Militar esté preparada para escoltar al F-1000, si es que en realidad lo es. Tenemos que asegurarnos que es verdad.

        El F-1000 y su piloto obedecían militarmente cada una de las órdenes recibidas tras la toma de tierra. Apagó el motor de cuádruple inyección que había funcionado perfectamente. Todos los registros y parámetros a los que fue sometido magnificaron resultados excelentes. Estaba muy satisfecho de su trabajo y de las capacidades operativas que ofertaba el conjunto formado por avión y motor.

       Un mecánico le ayudó a desprenderse de los anclajes y salir del habitáculo hasta la escalerilla que fue acercada, permitiendo un cómodo descenso desde los tres metros de altura a la que se encontraba la cabina. Al pie se encontraba el Jefe de la Base para recibirle.

     -       Me alegra verle de nuevo. Creíamos haberle perdido.

     -       ¿Por qué dice eso señor?

     -     Ya se lo ha mencionado el control aéreo: desapareció durante treinta minutos, después de que diese la señal de Mayday dos veces…

     -   ¿Yo, señor? En ningún momento hice eso. No ha habido ningún incidente que necesitase dar señales de alarma; por el contrario, los sistemas operativos del F-1000 han funcionado sin detrimento alguno. Incluso el radar de situación ofrecía en todo instante la situación exacta de Bulk. No entiendo cómo ha podido suceder eso en la pantalla del control aéreo.

     -    Se sorprenderá cuando pueda escuchar su voz en la grabación, coincide con sus registros predeterminados. Además, por si fuese poco, inmediatamente después de su Mayday, una columna de fuego apareció a una milla y media de la Base. Pensamos que era usted que se había estrellado. Lo increíble – seguía diciendo el Almirante ya montados en el vehículo que arrancaba transportándoles a no sabía dónde –, es que durante ese tiempo un equipo de rescate ha llegado hasta el lugar del impacto. ¿Se imagina que han encontrado?

     -   En absoluto señor, aunque en mi aproximación he podido ver tal columna de humo en la demarcación que usted indica, a estribor de la uno seis izquierda y fuera de los límites de la Base.

     -    Pues resulta que son los restos de un modelo muy antiguo, un famoso interceptador: el Starfighter, creemos que del modelo F-104C; pero los análisis que se han practicado in situ aún no aportan total claridad al respecto. Aunque lo curioso es que, el motor que está entero, no corresponde a ninguno de los que portaban esos aviones en su época; es demasiado avanzado. Además, no lleva identificación, ni insignias, ni numeración, más bien parece responder a un prototipo. En fin, un misterio que espero se resuelva pronto, al mismo tiempo que he ordenado se mantenga en el más absoluto secreto. No podemos permitirnos que eso pueda enturbiar el vuelo del F-1000. Es mejor mantener cautelas al respecto y no establecer parámetros entre ambos vuelos. Todo el equipo de ingenieros que han participado en la elaboración de este caza están esperando, con ansias, que les conteste a sus preguntas; por tanto, no debe mencionar en absoluto nada relativo a lo de ese aparato ni a su desaparición durante treinta minutos de la pantalla. Es una orden. ¿Queda claro?

     -   Afirmativo, señor.

     -   Por otro lado. ¿Cómo han ido las pruebas?

     -   Sin novedad señor. Todo ha ido como la seda. El aparato es increíble: Ha superado todos los registros sin el más mínimo error o mal funcionamiento. Creo que tenemos una máquina perfecta para volar; aunque hay una novedad, señor, pero es personal.         

     -    Ha hecho un buen trabajo. Enhorabuena. Pero ahora le queda el acoso de los ingenieros. Tenga paciencia con ellos, ya sabe… son civiles que no están acostumbrados a la disciplina militar. Procure no ser tajante, relájese y responda a cuantas preguntas le hagan, por muy tontas que parezcan. Son órdenes, y no son mías; el Alto Mando quiere que la compenetración con el equipo civil sea inmejorable. ¿Entendido?

     -      Señor, sí señor.

     -   Ahora dígame qué puñetera novedad es esa, aunque sea personal. Conociéndole ya estoy temiendo alguna sorpresa.

     -     Señor, no se pre-ocupe, todo a su momento. Ahora hagamos los que tenemos que hacer.

     El Almirante no indagó más. Sabía que no le sacaría nada por dos motivos: era un asunto personal; además, cuando su piloto de prueba preferido decía algo, era mejor aceptarlo.

     A los cinco minutos entraban en la sala de conferencias donde esperaban los técnicos. El piloto se sentó a la derecha del Almirante, en un pequeño y elevado estrado. El grupo compuesto por más de treinta especialistas en todos los campos de la ingeniería aeronáutica le bombardearon con todo tipo de cuestiones sobre el caza bombardero durante cerca de tres horas.

   Al término, ya de pie, y en medio del salón, fue presentado a algunos de los jefes de los distintos departamentos técnicos que no conocía. Cada uno de ellos le felicitó por su excelente trabajo y por la confianza que transmitía con todos los datos aportados, pero querían, ante el inusitado anuncio de abandonar la Armada, que siguiera con ellos hasta la conclusión del proyecto: su valiosa dedicación como probador era indiscutible. No obstante, él declinó amablemente todas las ofertas que apresuradamente se estaban ofreciendo de formas compulsivas. Su decisión era firme y rotunda. Incluso el mismo Almirante se atragantó al escuchar tal proclama al inicio del evento, antes de que empezaran las preguntas.

    Cuando parecía concluir el acontecimiento y su estómago reclamaba pronta ingestión, el Almirante acudió a su lado, de nuevo. Quería presentarle a la persona que había dirigido la evolución del F-1000.

     -     Ella es la Ingeniero Jefe del proyecto  – decía señalando a una mujer de edad similar a la suya, algo más baja, de ojos miel y con el pelo rubio recogido en una graciosa coleta –.  Ella es la señorita Pamela Phoebe. Él es el Capitán García.

     -      Encantado, señora – decía ofreciendo su mano.

     -    El gusto en mío Capitán – aseveraba correspondiendo al gesto con delicadeza.

     -     Tendrán que disculparme; he de atender unos asuntos que reclamaban mi presencia – excusó el Almirante retirándose, esperando como último recurso, que la Ingeniero Jefe consiguiera el objetivo de hacer cambiar de pensamiento al piloto.

     -  Permítame una cuestión – anunciaba ella queriendo llevar la conversación hacia los derroteros que perseguía –. ¿Puedo?

     -     Adelante ¿Qué puedo perder? Ya veré si puedo contestar – pronunció con holgura.

     -     Seré directa, sin rodeos. ¿Hay alguna cosa que podamos hacer para que cambie de opinión y siga siendo nuestro piloto de pruebas?

     -    Yo también seré directo, señora, sin rodeos: no, nada en absoluto – espetaba con una sonrisa que manifestaba verdad absoluta en su negación afirmativa.

     Ella quedó impactada ante tal rotundidad, pero no cejó en su empeño. Atacó de nuevo, con otras armas.

    -   Ha tomado una decisión muy drástica. ¿Y cómo piensa ganarse la vida una vez se marche?

    -    Bueno… No me retiraría si no lo hubiese previsto. Me dedicaré a la literatura.

    -   Umm... ¿Sabe que es muy difícil introducirse en el mundo literario si no se tiene un nombre, o una buena obra que ofrecer al público?

     -       Difícil sí, señora; no lo pongo en duda, pero todo es posible.

      Esa otra respuesta le dejaba sin muchos más argumentos. Había una contundencia evidente en su determinación. Algo le decía que no podría hacerle cambiar de opinión, pero volvió a la carga.

     -    Disculpe que insista – decía volviendo al acoso –. Sé por propia experiencia, yo también soy piloto, que cuando se prueba el gusanillo del vuelo no se puede abandonar. ¿Acaso no va a echar de menos la excitación de poder volar como usted lo hace?

     -     Voy a dejar la Armada y el trabajo que desarrollo en la misma, pero nunca he mencionado que quiera dejar de volar – concluía tajante, sin ofrecer tregua.

     Se le estaba escapando y no quería perderlo de vista. Tendría que ser contundente para conseguir su propósito.

     -     Una última curiosidad – decía –: observo que tiene mucha seguridad en sí mismo, en su decisión, pero no veo otra alternativa en su exposición, sino el hecho de que debe guardar un buen as en la manga. Pienso, por tanto, que lo que quiere escribir será muy suculento… debe ser algo extraordinario o novedoso, de lo contrario no se arriesgaría a abandonar una carrera y un porvenir tan prometedor. ¿Me equivoco?

     -        Todo es posible, señora – aseveró complacido.

     -       Y se puede saber, si no es entrometerme donde no debo ¿De qué va a tratar su primer libro?

     -        Eso es algo que podrá descubrir cuando lo lea, señora.

     -    Venga Capitán, deme un adelanto – clamaba ya sin recursos para convencerlo, exponiendo la mejor de sus sonrisas, por si sirviera de algo; jugando.

     -        No sea impaciente, señora; tendrá que comprar mi libro para saberlo.

     -        Lo haré si me lo dedica. ¿De acuerdo?

     -        Delo por hecho, señora.

      Ella se había quedado sin armas para convencer al piloto y sólo se le ocurrió una última estratagema.

     -      Imagino, Capitán – continuaba inquieta, procurando captar toda la atención posible de su interlocutor –, que García estará precedido de un nombre

     -     Jerónimo, señora: Jerónimo García, señora. Pero puede llamarme Jano, como hacen todos.

     -     ¿Jano? ¿Es acaso el diminutivo de Jerónimo o es el nombre de guerra al que todo piloto militar obedece?

     -      Es como me llamó mi hermano pequeño cuando empezó a hablar. Desde entonces nadie me ha llamado por el original.

     -     Curioso. Así se denomina a uno de los dioses de la antigua mitología: Jano es el Dios de las Puertas. ¿Lo sabía?

     -      Sí, y es agradable el parentesco. Me gusta. Pero también es el nombre de uno de los satélites de Saturno.

     -    Ya tenemos algo en común – anunciaba ella queriendo llegar a un acercamiento más pleno –; mi apellido es también el nombre de otro de los satélites de ése planeta, aunque normalmente se le llama Febe. Así que ambos somos satélites de un mismo, digamos, proyecto – cuestión esgrimida que a Jano le encantó –. Ah, y puede llamarme Pal.

    -      ¿Pal, por casualidad, es un diminutivo de Pamela? Señora, perdón, Pal.

    -     Es como me llamó mi hermana pequeña cuando empezó a hablar. Desde entonces nadie me ha llamado por el original.

    -     ¡Vaya! Parece que ambos tenemos más en común de lo que parece. Bien, señora, perdón Pal, ¿alguna pregunta más?

     -      ¿Apetece un café, Piloto? –  reclamaba, invitándole, procurando que ese no fuera el fin de la conversación; ofreciéndole, al mismo tiempo, una taza de color naranja donde se leía una frase en relieve de tono malva: “Sé que Eres el Mejor”

     -       ¿De dónde las has sacado? Tuve una como ésta pero la perdí.

     -   Una chica como yo tiene muchos recursos. Esto, ¿acaso te anima a replantearte la decisión?

     -      Hablemos tomando ese café después de almorzar, si te apetece…

     -      ¿Esto es una cita? – preguntó simulando una grata sorpresa.

     -      Sencillamente sé volar sin alas – respondió con picardía.

     -    Entonces, autorizado a despegar, Pilotillo –  definía Pal con una hermosa sonrisa, clavando, como tenía por costumbre, la última palabra.

 

Sumario

     Me gustan los finales felices como al que más, pero esto no es el final; exclusivamente constituye el principio, un punto de partida auténtico desde el que solidificar las bases a una existencia feliz. ¿O el lector no piensa, cree o imagina lo mismo?

     Pero permíteme tutearte en la confianza que da que hayas llegado leyendo hasta aquí, tan lejos; al igual que hacen los protagonistas al final de este cuento novelado.

      Si Jano y sus cómplices, junto a mi particular investigación, han ayudado a despertarte del letargo que te habías auto impuesto voluntariamente, mi alegría será muy grande. Conque sólo uno de mis lectores haya captado la esencia de sí mismo, habrá merecido el esfuerzo, la lucha y el empeño puestos en mi propósito.

    Ahora sabes que no existe la casualidad, por lo que espero que reconozcas que tú eres parte de la causa de que este libro se haya escrito y haya llegado a tus manos, ofreciendo luces a tu entendimiento y grandes dosis de felicidad a tu vida y, como consecuencia, a tu existencia.

     Aunque pueda parecer increíble o imposible, tú fuiste quien dispuso lo que experimentas; tú fuiste la causa de los efectos que vivencias, y de igual modo concertaste el alumbramiento en un determinado momento en tu trayectoria por esta aventura de la vida. También, escogiste hacerlo a través de este libro entre otros medios.

     Despierta y aplica las normas de vuelo: podrás ascender hasta donde te propongas. Ya sabes que haciéndolo simultáneamente, es cómo funcionan. Decide también qué Quieres Ser ahora y luego. Todos han de aceptarlo, yo el primero.

     Si en algún instante las cosas no funcionan de acuerdo a los pensamientos que quieres se forjen, examínate. Hazlo con sinceridad, busca dónde está el error. Mantén el pensamiento fijo en tu propósito, no desesperes y se paciente. Procura creer en ti; sobre todo confía en ti. Cree y crea lo que quieres en el presente. En cuanto lo hagas podrás verlo a la perfección; empezará a magnificarse. No olvides que has de ser tú la Causa. Se causativo, no dejes que te minen los demás con sus monsergas. Persevera. Mantente. Perdura. En esa medida no serás el efecto de los demás; es la manera de no darle pábulo a la casualidad o a la suerte. Tú únicamente determinas qué es lo que quieres trabajándolo en el momento presente. Ya sabes que lo que ahora “consideras”, (no “consideres”, hazlo siempre en presente, no en futuro), se va a ir manifestando en el continuo presente que vamos vivenciando. Tú eres tu propio creador. Postúlate. En tu pensamiento sólo puedes entrar tú. Serás siempre el fruto de tu propio pensamiento, no lo olvides. Y saca todo el odio, rencor y pesar que albergas. Ese es, fundamentalmente, el gran lastre que no permite el avance hacia donde se quiere marchar. Hazlo siguiendo el método expuesto. Luego, haz que el Amor inunde en todo instante tu pensamiento, de esta manera sólo podrás atraer a tu vida lo mismo que emanas. Éstas son las claves. Son sencillas. No es complicado. Pero sí es vital ser paciente y perseverante; sin olvidar que te mereces lo mejor.

     El miedo constituye el único enemigo que podrás encontrar, pero de igual modo sabes cómo dominarlo. Ya no hay motivos para sentir miedo de la vida, ni de nada. Ya sabes Quién Eres. ¿Qué puedes perder si Todo lo Eres?

     Esta es la aventura de la existencia. Experiméntala como quieras, sabiendo que recibirás en la medida en que des desde lo que Eres; que sólo puedes dar lo que tienes y Eres. Llénate de Amor, Confía en TI. Entrégalo con respeto a ti y a los demás. Las recompensas serán impredecibles; si no al tiempo. Piensa en Amor, y Serás Amor. Por el resto no te pre-ocupes. Estás autorizado a despegar y volar sin alas, o, mejor dicho, con las alas del Amor ¿A qué esperas?

Posdata:

En el artículo del día 1 de diciembre (Rojo octubre, peligroso noviembre y brillante diciembre. III Parte) comuniqué que personalmente había recibido por psicografía una serie de técnicas y procesos para aplicar en psicoterapia, que solucionaba el 80% de los problemas psicológicos del ser humano. La explicación resumida de esta psicoterapia es que elimina el ego, te reconecta con tu alma (conecta la Particularidad con la Singularidad) y tienes control emocional, siendo feliz en tu vida actual; al mismo tiempo dije que lo había transferido a dos Almitas maravillosas (psicólogas) que os los podía ofrecer mediante terapia, obvio que, con remuneración, pues es su trabajo, y que además ellas lo harán, pues mis tiempos están contados, para seguir en esa labor. No se trata de dar una formación, sino de recibir terapia para quien lo necesite. Durante un tiempo os habéis puesto en contacto conmigo para luego realizar el contacto con ellas (Rosario y Yesenia), pero ahora ya podéis hacerlo de forma directa mediante su correo profesional:  terapia.psico2@gmail.com También podéis visitar su Web: http://www.psico2-internacional.es

 

Para las actualizaciones de Todo Deéelij y preguntas sencillas: deeelij@gmail.com

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13/9/21

Las manifestaciones de Dios (Proyecto “La Física de la Espiritualidad”: 37)



Encomienda a Dios tus tareas y tendrán éxito tus planes. (Prov 16, 3)

O bien: Si pones a Dios en todo lo que haces, le encontrarás en todo lo que acontece.

O bien: Por todo en manos de Dios y verás la mano de Dios en todo.

Son estas, tres formas de expresar una realidad que sólo pueden evidenciar aquellos que viven la Presencia de la Divina Realidad, aquellos que sólo ven la Divina Realidad, que todo lo que ven es Él. Evidentemente, ver a Dios en todo, poner a Dios en todo lo que uno hace y aceptar que todo lo que sucede es la manifestación de Él, es una actitud que está más allá de las cosas de este mundo. Es una actitud que requiere el final de todos los juicios y la negación de los propios deseos. Es en suma, la expresión más evidente de la santidad si, esta frase pasa de ser un noble deseo y una experiencia real.

La cosa pinta bien si lo que sucede es acorde con nuestros deseos, si pronuncias esta frase cuando te levantas por la mañana y ves cómo todo te es propicio y tus planes tienen éxito, como afirma el proverbio. Es fácil elevar un himno de alabanza.

Pero si enciendes de mañana la radio y escuchando los informativos te desayunas con una nueva cagada del Gobierno o, con algún hecho luctuoso o, tragedia natural o, un nuevo caso de violencia de género, ver a Dios en los sucesos descritos no es algo que sea fácil de aceptar.

Este es el problema, que es fácil ver a Dios en las mañanitas del Rey David, donde los pajaritos cantan con el frescor del nuevo día, las nubes se levantan y el Sol nos sonríe en un nuevo amanecer. Pero verle en las escenas de un nuevo bombardeo de una ciudad siria, resulta ser, cuando menos, heavy.

Pues la Filosofía perenne es lo que afirma al referirse a la caridad, a la mortificación, la verdad y el conocimiento de uno mismo en los acontecimientos.

Existen dos conceptos básicos que han de leerse al revés para entenderlos, uno es el Amor y el otro la Verdad. Ni uno ni otro son atributos de Dios, es decir es erróneo decir “Dios es Amor” y “Dios es la Verdad”, sino como afirma Mahatma Gandhi en su libro “Amor incondicional”, “El Amor es Dios” y “La Verdad es Dios”. Es decir, Dios no es alguien que tiene virtudes, sino que las virtudes son Dios. De modo que Dios no es Algo o Alguien, sino que “es el que es” o “lo que es”. Es el Ser, el Todo, el Sentido y el Destino. Es el Tao de Lao Tse, algo indefinible, sin atributos, inefable; tanto como para que Meister Eckhart afirme que “cualquier idea que tengamos de Dios es por principio errónea”, porque Dios no cabe en las ideas humanas, las sobrepasa tanto como el océano al hoyo en la arena de la playa que quiso hacer San Agustín para comprenderlo.

Así que Dios no es comprensible. Por eso la auténtica Espiritualidad es iconoclasta pues las imágenes tienden a la idolatría de las estatuas. Lo finito ha de quedarse a cierta distancia de lo infinito, que es lo que Yahvé trató de explicarle a Moisés, cuando este trató de ver su gloria. Sólo puedes ver mi espalda mientras pase…  

Cuando pase mi gloria, te meteré en una hendidura de la roca y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. Después, cuando retire la mano, podrás ver mi espalda, pero mi rostro no lo verás». Ex 33, 22-23

El por eso que Dios no se muestra, sino que se manifiesta, de forma que sea asimilable por el ser humano, por Marta, por la mente, mientras que María, el alma, sí es capaz de verle cara a cara, porque el alma sí es Dios, la misma esencia de Dios.

La caridad

La Caridad es la primera y más explícita manifestación sublime del Amor. Y decir Amor es decir Dios. Es desinteresada, no es un sentimiento, sino un acto consciente de la voluntad. Es humilde en total anonadamiento. Es el atributo más perfecto de la presencia de la Divina realidad en la vida de los hombres. Cuando el hombre derrama la caridad hacia los demás, es Dios mismo quien la está derramando, porque cuando amamos somos nosotros la manifestación de Dios a los demás.

Sin embargo la desviación de la Caridad es el erróneo amor a las añadiduras, los efectos colaterales del amor que son los destellos de felicidad que producen algunos estados de bienestar alcanzados por medios materiales. Aquello de que el dinero no da la felicidad pero sí todo lo demás, las añadiduras. Por eso el joven rico no superó la oferta de Jesús, porque amaba más sus añadiduras que cualquier otra cosa.

Pero el Amor, la Caridad, son términos adulterados que se aplican a expresiones erróneas y hasta despectivas, como confundir la caridad con la beneficencia hacia los menesterosos. La palabra “caridad”, tanto en inglés como en español se ha convertido en la acción de aportar limosna. Y se sabe que esta acción caritativa se basa en el derecho imperfecto, que no obliga legalmente a hacer obras de caridad o misericordia. Así caridad se ha terminado asociándola a la acción de atender las necesidades de los pobres de solemnidad. Así que el concepto “amor” tiene que llenar todos los huecos del espectro, desde lo más carnal como es realizar el acto sexual (con afectividad o sin él, da lo mismo, al coito se le llama “hacer el amor”), hasta la entrega total hasta dar la vida por los demás, o la actitud contemplativa de los místicos. Y entre medias están todas las iniciativas orientadas a sacar provecho para uno mismo en términos de satisfacción (de satis: bastante y factio: acción) es decir de considerar suficiente para nuestros deseos o aspiraciones. Pero la cuestión es de nuevo lo mismo ¿qué y cuánto es suficiente? Porque, en el extremo, nuestro mayor pecado no es tanto el daño a los demás (que también), sino no haber amado lo suficiente. La lectura de 1 Corintios 13, resuelve perfectamente la cuestión de qué es el Amor, que es lo mismo que decir qué es Dios.

Mortificación, desprendimiento y vida recta

Para la Filosofía perenne, la primera marca del Amor es el desinterés con el que actúa, es decir, el Amor no es interesado, no busca la compensación, no espera nada a cambio. El amor no busca ninguna causa. Se ama porque sí. Es el propio fruto y goce. No hay razones para amar, porque lo fundamental es que no hay razones para no amar.

El amor no puede sufrir decepción, porque todo, incluso el desamor le ayuda a llevar a cabo su obra. Eckhart dice que no podemos amar a Dios según nos vayan las cosas, de igual modo que no podemos amar a los demás en función del amor que recibamos de ellos. Si un hombre permanece en este estado del espíritu, todo el tiempo que está despierto, se realiza entonces el discurso de Buda sobre el amor incondicional “aún en este mundo se halló la santidad”.

San Juan de la Cruz dice que ninguna cosa que puede gozar la voluntad es Dios. Para unirse a Él hay que vaciarse, despegar cualquier afecto, apetito de deseo, gusto de todo lo temporal o espiritual. La unión con Dios no es el apetito del deseo sino por amor. El deleite, la suavidad y el gusto en que pueda caer la voluntad no es Dios, no es amor. Es imposible que la voluntad pueda llegar a la suavidad y deleite de la divina unión, sino es mediante la desnudez y el desapego a todo deseo y gusto particular, tanto de esta vida como del espíritu.

El ser humano vive con su interior poblado de múltiples “yoes”, cada uno chillando y queriendo prevalecer sobre los demás. La eterna plenitud obliga al desvanecimiento del “yo”, morir uno mismo para sí mismo, de modo que la mortificación es el camino de la Sabiduría a través de la humildad cotidiana, el desapego de todo lo que uno se cree que es y tiene.

La mortificación es un canto a la simplicidad y a la quietud del espíritu. Y el lado oscuro de la mortificación es el puritanismo, que centra todo su esfuerzo en un estoicismo vano que se engríe en su propia capacidad de penitencia.

La auténtica mortificación es la base de la vida recta, expresada en el constante amor a los demás y a la naturaleza. Y la antítesis de la vida recta, la negación del amor se fundamenta en la soberbia. Y la soberbia es la energía que alienta el deseo de poder.

La Verdad

Axioma de Eckhart: “cualquier cosa que digamos y pensemos sobre iDios es en sí misma falsa”, por lo que hemos dicho; Dios, como el océano, no cabe en el cubo de arena de la mente. Eckhart afirma como teólogo, que hay algunos asertos sobre Dios (sólo algunos), que pueden ser ciertos, pero como místico, sabe que cualquier fábrica humana sobre Dios es una aproximación tan burda, que “stricto sensu” no puede ser verdad. Por eso, Santo Tomás, cuando recibió la iluminación infusa, comprendió cómo todo lo escrito sobre Dios en su magna obra sólo era una vanidosa pretensión de atrapar el Océano De dios con las manos.

“La Verdad es realmente aquella que cada uno descubre en el interior de sí mismo”,  como afirman los sutras mahayánicos, porque está escrita en rollos de papel en blanco, según el filósofo chino de la dinastía Ming Wu Ch’eng-en.

Para la Filosofía perenne, según el místico sufí Al Ghazali, hay tres formas lde verdad. La verdad como hecho, la verdad como aprehensión directa de la realidad y la verdad como aplicación explicada de lo Real. Siempre que oigamos el término “la verdad” hay que reconocer sobre cuáles de las tres formas se afirma, porque el objeto de la Filosofía perenne es la naturaleza de la realidad eterna, pero el lenguaje en que debe formularse está concebido para explicar la realidad visible y temporal. Esto lo explica muy bien Alan Watts en su libro “El camino del Zen” cuando refiere que las experiencias espirituales sólo se pueden explicar, al menos en lenguaje occidental, como experiencias físicas, tal y como hemos hecho al explicar la historia de Marta y de María, con una parábola, la del Camino de Santiago y la oceánica navegación. Por eso en las formulaciones de la Filosofía perenne ha de haber siempre inevitables paradojas; y por eso Jesús hablaba del Reino de Dios en parábolas. Porque no hay otra forma de siquiera intuirlo.

La verdad como “hecho” no puede tal cual describirse. El Zen y el Tao utilizan símiles grandilocuentes, casi descomunales. Así usa el dislate para representar el Reino de los Cielos. El resultado es una reducción al absurdo, un súbito salir de la razón hacia el intelecto intuitivo. Porque a lo sumo Dios se manifiesta en la mente como una intuición. Y aunque sea extraño para el occidental, es efectivo hasta el punto de producir finalmente la “metanoia”, la transformación espiritual.

Las extravagancias, los cuentos o parábolas se usan para que el oyente no tome en serio las palabras, sino que supongan un escalón para imaginar, intuir algo más allá de la escena que describen. Es por eso por lo que tomar al-pie-de-la-letra las enseñanzas no conduce a la verdad nunca. Las palabras son a la vez indispensables, pero fatales. El fanático ultraortodoxo llega a ser tan estúpido que ante la máxima de Jesús “si tu mano te escandaliza, córtatela”, es capaz de hacerlo, pero de verdad.

Me ocurrió una vez en Nueva York, que haciendo en sábado, el “tour contrastes” por la ciudad para turistas, llegamos al barrio ultraortodoxo judío en Brooklyn, Williamsburg, donde se pueden ver una comunidad judía absolutamente radical. El guía nos contaba cómo una vez una familia, que llegaba a su casa en sábado, les pidió a un turista del tour que se había bajado del autobús, le hiciera el favor de abrir la puerta de su casa, porque en sábado ellos no podían usar la llave para abrir puertas ni encender las luces de la casa, por aquello del Sabbat.

O también, y al hilo del Sabbat, hace muchos años, un simpático radioyente le escribió a una telepredicadora que atacaba la homosexualidad, porque así lo indica Levítico 18, 22: “No te acostarás con varón como con mujer; es abominación”. El radioyente le explicaba que tenía un vecino que insistía en trabajar en el sábado. “El Éxodo 35, 2, claramente establece que ha de recibir la pena de muerte. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría apañar usted este tema de alguna manera?”. Y también; “el Levítico, 25, 44, establece que puedo poseer esclavos, tanto varones como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas. (Literalmente: Los siervos y las siervas que tengas, serán de las naciones que os rodean; de ellos podréis adquirir siervos y siervas). Y le pregunta a la telepredicadora: Un amigo mío asegura que esto es aplicable a los mejicanos, pero no a los canadienses. ¿Me podría aclarar este punto? ¿Por qué no puedo poseer canadienses?

Y algo que no tiene ni pizca de gracia es lo que sucedió al coger las palabras con pinzas. La palabra en cuestión es “filioque” (y el hijo). La discrepancia sobre su significado provocó, según cuentan las crónicas, el Cisma de Oriente. En la teología cristiana la cláusula filioque, o controversia filioque, hace referencia a la disputa entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa por la inclusión en el Credo de este término latino, filioque que significa: «y del Hijo». La Iglesia de Oriente difiere de la Occidental en lo que expone el Credo Niceno acerca del Espíritu Santo. En la forma Oriental se dice: el Espíritu Santo «procede del Padre». En la forma Occidental se añaden las palabras: «y del Hijo» (escrito en latín: filioque). La Iglesia Occidental confiesa una doble procesión del Espíritu Santo: «del Padre y del Hijo». La Iglesia Oriental considera que esto es una herejía. Y ¡ala! El cristianismo se divide en dos por cómo se interpreta una palabra (en el fondo la razón fue política por el predominio de Bizancio sobre Roma).

Es por todo esto que el fanatismo de la ortodoxia fundamentalista atraviesa la línea roja de la estupidez, convirtiendo la literalidad en algo digno de un comic, convirtiendo así lo sagrado en algo carente de relevancia, sólo aplicable a gente con pocas luces.

Por último, es necesario decir que las luchas dialécticas son la adulteración más abominable de la Verdad en manos de palabras ambiguas y confusas como “filioque”. El discurso político es el paradigma de la adulteración de la Verdad. La Verdad muere en boca de un político, hasta se dice que el político perfecto debe ser alguien sin escrúpulos, sin empatía y en esencia un perfecto mentiroso compulsivo, pero con tal arte que “es capaz de vendernos la Giralda y, al menos, cobrar el primer plazo”, es decir, capaz de saber simular la verdad sin despeinarse y con una sonrisa profidén en los labios. A veces, saber qué no es la verdad, es el camino para intuir qué puede ser.

Podemos concluir, pues, con San Juan de la Cruz que, todo lo que la imaginación puede imaginar y el entendimiento recibir y entender en esta vida no es ni puede ser el medio próximo para la unión con Dios.  Al final, aunque parezca cursi, la mejor aproximación de la palabra a la verdad es aquella que se expresa en poesía. Es lo que en el extremo hicieron nuestros místicos.

La moralidad intelectual es una condición previa de la espiritualidad. Al poeta y al esteta se le otorgan aproximaciones a la realidad análogas a la de los místicos. El poeta tiene la cualidad de combinar las palabras de modo que algo de la cualidad de las gracias que ha recibido, pueda hacer sentir al lector entre las líneas de cada verso leído. Pero limitarse a la belleza de la combinación de las palabras, sin ir más allá, es idolatría. Es como quedarse sólo en la belleza del ritmo y la armonía en la música, sin reparar en la esencia de la melodía.

“Atended a la voz de los pinos y cedros, cuando ningún viento se agita” (Ryo Nen) –monje Zen-

“¿Qué hijo pide pruebas a su madre de que encontrará consuelo con su leche?” (Rumi)

“Las grandes verdades no hallan asidero en el corazón de las masas” (Chuang Tse)

Sólo aquellos que manifiestan poseer, aún en pequeña proporción, los frutos del Espíritu, pueden persuadir a otros de que la vida del Espíritu, merece ser vivida.

Por ello, Marta piensa y se expresa en prosa, pero María piensa y se expresa en poesía, porque el Espíritu supera infinitamente a las palabras, y la Verdad a cualquier forma de expresión humana.

Así, la Verdad es tan esquiva como percibimos igualmente esquivo a Dios

“A dónde te escondiste Amado, que me dejaste con gemido…”

Es como un fuego fatuo, porque decir Verdad es decir Amor, que parece que le alcanzas y echa a correr. Así que aquí, en este mundo, nos hemos de conformar con la poesía para expresar la Verdad.

Viviremos en un castillo
hecho con amores
sostenido por dulzura
protegido con confianza
construido con felicidad
viviremos en nuestro castillo
para no salir jamás

Este breve poema de, no sé quién es, (lo he tomado de Internet), es una forma de expresar el amor de los amados, pero también es cómo expresa Teresa de Jesús el Encuentro con Dios en el Castillo interior.

Como “la Verdad es Dios”, no nos obsesionemos con atraparla, dejemos que ella nos atrape a nosotros, sólo así podremos conocer.

Al igual que es estúpido ver el panorama de noche con nuestros ojos, hemos de esperar al amanecer para que sea el Sol el que nos ilumine y permita, contemplemos el bello escenario natural que la noche oculta.

La Noche es la máxima expresión de la incapacidad humana para ir más allá de comprender los asuntos de la casa, las tareas de Marta. Mientras esto no se comprenda y se acepte, estaremos siempre enredados en tratar de alcanzar la verdad de las cosas y la Verdad de Dios y, de nuevo la severa advertencia de Nietzsche:

“El convencimiento absoluto es más peligroso para la verdad que la propia mentira”.

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Autor: José Alfonso Delgado

Nota: La publicación de las diferentes entregas de La Física de la Espiritualidad

se realiza en este blog, todos los lunes desde el 4 de enero de 2021.

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