Agenda de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

9/6/20

Informe X. Deéelij



            Nota preliminar: en Informe VIII avisé que en Informe X trataría de la forma de reconectar definitivamente tu Particularidad a tu Singularidad. Aquí lo tienes, y espero que lo consigas entender y poner en acción.

Aceptación y rendición

Aclaración: El tema actual posee una parte de petición popular. Anteriormente, escribí sobre la aceptación, nunca sobre la rendición. Si hablo yo, no es creíble lo que pueda decir. Así que, por un lado, poco más hablaré de la aceptación, de lo que he escrito anteriormente, y no explicaré la rendición, pues es complicado de entender. Así que mejor tomo parte del texto del libro “El silencio habla” de Eckhart Tolle, lo copio y pego al inicio y que cada cual entienda lo que pueda, no son mis palabras, si no las de un considerado Maestro Espiritual. Por tanto, de discutirse el mensaje, que se discuta con el Maestro, no conmigo. Sólo aconsejo que se tomen los párrafos para meditarlos, para reflexionarlos. Si lo lees del tirón, quizá, no sirva de mucho, hay que sacarle jugo a estas palabras que llegan en resúmenes magníficos, el resto es cosa tuya. Tras los textos de Tolle, expondré algunas cosas propias.

* * *

Cuando puedas, echa una «mirada» a tu interior para ver si estás creando conflicto inconscientemente entre lo interno y lo externo, entre las circunstancias externas del momento —dónde estás, con quién y lo que estás haciendo— y tus pensamientos y sentimientos. ¿Puedes sentir lo doloroso que es oponerse internamente a lo que es?
Cuando reconoces este hecho, también te das cuenta de que ahora eres libre de renunciar a este conflicto fútil, al estado interno de guerra.

* * *

Si verbalizaras tu realidad del momento, ¿cuántas veces al día tendrías que decirte: «No quiero estar donde estoy»? ¿Cómo te sientes cuando no quieres estar donde estás: en el embotellamiento, puesto de trabajo, en la sala de espera del aeropuerto, con la gente que te acompaña? Sin duda es cierto que lo mejor que se puede hacer en ciertos lugares es salir de ellos, y a veces eso es lo más apropiado. No obstante, en muchos casos no tienes la opción de irte. En esas situaciones, el «no quiero estar aquí», además de inútil, es disfuncional. Te hace infeliz y hace infelices a los demás.
Ha sido dicho: dondequiera que llegues, allí estás. En otras palabras: estás aquí. Siempre. ¿Es tan duro de aceptar?

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¿Realmente necesitas etiquetar mentalmente cada percepción sensorial y cada experiencia? ¿Necesitas tener esa relación reactiva de gusto o de disgusto ante la vida, que te lleva a estar continuamente en conflicto con personas y situaciones? ¿O se trata únicamente de un hábito mental profundamente arraigado que puedes romper? Sin hacer nada en particular; simplemente, dejando que este momento sea como es.

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El «no» habitual y reactivo fortalece el ego. El «sí» lo debilita. Tu identidad en la forma, el ego, no puede sobrevivir a la rendición.

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«Tengo muchas cosas que hacer.» Sí, pero ¿cuál es la calidad de tu hacer? Conducir yendo al trabajo, hablar con los clientes, trabajar en el ordenador, hacer recados, atender las innumerables cosas que constituyen tu vida... ¿Hasta qué punto eres total en lo que haces? ¿Es tu acción una rendición o una resistencia? Esto es lo que determina el éxito que consigues en la vida, no la cantidad de esfuerzo que pongas.
El esfuerzo implica estrés, tensión, necesidad de alcanzar cierto punto en el futuro o de conseguir algún resultado.
¿Puedes llegar a detectar en tu interior la más leve sombra de no querer estar haciendo lo que estás haciendo? Eso es una negación de la vida, y por ello no puedes conseguir un resultado verdaderamente
exitoso.
Si has sido capaz de detectar esa negación en ti, ¿puedes también dejarlo y ser total en lo que haces?

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«Hacer una cosa cada vez»; así es como un maestro Zen definió la esencia del Zen.
Hacer una cosa cada vez significa ser total en lo que haces, prestarle toda tu atención. Eso es acción rendida, acción poderosa.

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Tu aceptación de lo que es te lleva a un nivel más profundo, donde tanto tu estado interno como tu sentido del yo no dependen ya de que la mente los juzgue «buenos» o «malos».
Cuando dices «sí» a la vida tal como es, cuando aceptas este momento como es, puedes sentir dentro de ti un espacio profundamente pacífico.
Superficialmente puedes seguir sintiéndote feliz cuando hace sol y menos feliz cuando llueve; puedes sentirte feliz si ganas un millón de euros e infeliz si pierdes todas tus posesiones. Sin embargo, la felicidad y la infelicidad ya no calan tan hondo. Son olas en la superficie de tu Ser. La paz de fondo que hay dentro de ti permanece inmutable en cualesquiera que sean las condiciones externas.
El «sí a lo que es» revela una dimensión de profundidad en ti que no depende ni de las condiciones externas ni de la condición interna de los pensamientos y emociones en constante fluctuación.

* * *

La rendición se vuelve mucho más fácil cuando te das cuenta de la naturaleza efímera de todas las experiencias, y de que el mundo no puede darte nada de valor duradero. Entonces sigues conociendo gente, sigues teniendo experiencias y participando en actividades, pero sin los deseos y miedos del ego. Es decir, ya no exiges que una situación, persona, lugar o suceso te satisfaga o te haga feliz. Dejas ser a su naturaleza pasajera e imperfecta.
Y el milagro es que, cuando dejas de exigirle lo imposible, cada situación, persona, lugar o suceso se vuelve no sólo satisfactorio, sino también más armonioso, más pacífico.

* * *

Cuando aceptas este momento completamente, cuando ya no discutes con lo que es, el pensamiento compulsivo mengua y es remplazado por una quietud alerta. Eres plenamente consciente, y sin embargo la mente no pone ninguna etiqueta a este momento. Este estado de no-resistencia interna te abre a la conciencia incondicionada, que es infinitamente mayor que la mente humana. Entonces esta vasta inteligencia puede expresarse a través de ti y ayudarte, tanto desde dentro como desde fuera. Por eso cuando abandonas la resistencia interna, a menudo descubres que las circunstancias cambian para mejor.

* * *

¿Estoy diciendo: «Disfruta este momento. Sé feliz»? No. Permite que se exprese este momento tal como es. Eso es suficiente.

* * *

Rendirse es rendirse a este momento, no a una historia a través de la cual interpretas este momento y después tratas de resignarte a él.
Por ejemplo, puede que estés tullido y que ya no puedas caminar. Tu estado es lo que es.
Tal vez tu mente esté creando una historia que diga: «A esto se ha reducido mi vida. He acabado en una silla de ruedas. La vida me ha tratado con dureza, injustamente. No me merezco esto.»

¿Puedes aceptar que este momento es como es y no confundirlo con la historia que la mente ha creado a su alrededor?

* * *

La rendición llega cuando dejas de preguntar: «¿Por qué me está pasando esto a mí?»

* * *

Incluso en las situaciones aparentemente más inaceptables y dolorosas se esconde un bien mayor, y cada desastre lleva en su seno la semilla de la gracia.
A lo largo de la historia, siempre ha habido mujeres y hombres que, cuando tuvieron que hacer frente a grandes pérdidas, enfermedades, prisión o muerte inminente, aceptaron lo aparentemente inaceptable, y así hallaron «la paz que supera toda comprensión».
La aceptación de lo inaceptable es la mayor fuente de gracia en este mundo.

* * *

Hay situaciones en las que todas las respuestas y explicaciones fracasan. La vida deja de tener sentido. O alguien que está pasando un apuro viene a pedirte ayuda, y tú no sabes qué decir ni qué hacer.
Cuando aceptas plenamente que no sabes, renuncias a esforzarte por encontrar respuestas con la mente pensante y limitada, y es entonces cuando una inteligencia mayor puede operar a través de ti. En ese instante, hasta el pensamiento puede beneficiarse, porque la inteligencia mayor puede fluir a él e inspirarlo.
A veces, rendición significa renunciar a tratar de comprender y sentirse cómodo en el desconocimiento.

* * *

¿Conoces a ese tipo de persona cuya principal función en la vida parece ser la de ser desgraciada y hacer          desgraciados a los demás, la de extender la infelicidad? Perdónales, porque ellos también forman parte del despertar de la humanidad. Representan una intensificación de la pesadilla de la conciencia egótica, del estado de no-rendición. En su función no hay nada personal. Ellos no son eso.

* * *

Uno podría decir que rendirse es la transición interna de la resistencia a la aceptación, del «no» al «sí».
Cuando te rindes, tu sentido del yo pasa de estar identificado con una reacción o juicio mental a ser el espacio que rodea a la reacción o al juicio. Es pasar de identificarte con la forma -el pensamiento o emoción- a ser y reconocerte como aquello que no tiene forma, la conciencia espaciosa.

* * *

Lo que aceptes completamente te hará sentirte en paz, incluyendo la aceptación de que no puedes aceptar, de que te estás resistiendo.

* * *

Deja la Vida en paz. Déjala ser.
* * *

Y aquí concluyen las palabras que te traigo de Tolle. Pero añadamos lo que Isha Judd dice sobre la rendición; es fácil de entender. Ella está considerada una Maestra Espiritual, así que no dudes de sus palabras:
Isha Judd nos habla sobre la rendición
Isha rendición

                                   Amplitud, diferenciación, conclusión

            Y ahora, tras las hermosas enseñanzas de la maestría espiritual de Tolle e Isha Judd, añado algunas cosas de cosecha propia, pero como no soy ningún Maestro Espiritual, ni aspiro a ello en modo alguno, no me creas, sólo, si quieres, me lees y verás si te dicen algo mis palabras.

·         La aceptación elimina el sufrimiento, pero no da paso al disfrute necesariamente.
·         La rendición lleva implícita la aceptación, e implica no sólo la eliminación del sufrimiento, sino el paso a disfrutar al instante.

·         Lo contrario a la aceptación es el conformismo.
·         Lo contrario a la rendición es la resignación.

·         La aceptación permite la lucha por un cambio.
·         La rendición implica la no lucha por nada, ni en nada, ni para nada.

·         La aceptación es dejar ser lo que sea que es, haciendo lo que quieras.
·         La rendición es ser lo que es, siendo el Ser, sin nada que hacer.


Tras este pareado de pautas anteriormente establecidas, que no pienso demostrar, pues es cuestión de que uno lo perciba en uno al aplicar ambos conceptos, te pregunto ¿dónde estás, en el bando de los conformistas resignados, sufriendo y padeciendo, o en el bando de los que rindieron apagando los sistemas de creencias y se dedican a disfrutar? ¿Eres de los que viven la vida (aceptación) o Eres la Vida (rendición)? Porque quien ni acepta y mucho menos rinde, se dedica a sobrevivir en la vida como puede.

En el Informe IX se habló del suicidio. En el Informe VIII del desapego a la vida, entre otros desapegos. Aquí lanzo la siguiente pregunta al aire: ¿rendiste la vida o quedan apegos a la misma? Si la rendiste, eres un valiente, pues depositaste toda tu confianza en la Fuente, en que la Misma te ofrecería todo lo necesario para esta encarnación en cada una de las experiencias a vivenciar. Y es que hay que ser muy valiente para llegar a rendirse, a abandonarse, a culminar en la confianza plena y absoluta a tu Ser, a la entrega total. Y es que la rendición posee a la valentía como bandera, mientras que la resignación se esclaviza a la cobardía sin nada que ondear. Y cuando ya te has desapegado de la vida y la has rendido, estás en la valentía de marchar de esta vida en cualquier momento, porque ni hay miedo a nada, ni apego a algo se posee; pero si es lo contario, estás en la resignación y con el miedo a perder la vida; entonces aparece la cobardía a perder la vida pues no hay confianza en la Fuente.
Llegados aquí, te lanzo una conclusión que te va a tocar las narices: El suicidio consciente es de valientes que ya han rendido todo, no hay apego a nada, y sí confianza absoluta en la Fuente. Mientras que el suicidio de los inconsciente es de cobardes que no rindieron la vida, sino que claudicaron en la resignación a su suerte, a lo doloroso; y aquí no hablo del que se quita la vida, sino del que sobrevive la vida resignadamente, cobardemente, por miedo a la muerte, dado que posee tremendo apego a la vida, a la vida de padecimiento y dolor a la que se somete y con la que se conforma.


            El adoctrinamiento de la no aceptación

Es tal el adoctrinamiento de esta vida, mediante el sin número de sistemas de creencias aprendidos y asimilados (de los que he hablado tanto antes), que el sumatorio de esos sistemas de creencias aprendidos y asimilados concluyen siempre en una NO ACEPTACIÓN de aquello que no sea igual a lo que manifiestan los sistemas de creencias aprendidos y asimilados. Por tanto, cuando algo nuevo te llega, si tus sistemas de creencias saltan de inmediato, lo que salta es la NO ACEPTACIÓN inmediata. Y cuando la NO ACEPTACIÓN salta, lo que se evidencia es la negación de lo nuevo que ha llegado. Evidentemente, entramos en el negacionismo, en la oposición, en la resistencia a algo distinto o nuevo. O si lo quieres, en eso que se ha dado en llamar las cinco fases ante el duelo, ante una noticia de enfermedad terminal, ante una visión brutal de algo (un shock), o a lo que sucede cuando salta la disonancia cognitiva, que no es otra cosa que el shock ante algo que es contrario a lo que se cree firmemente.
Las cinco fases son:
1.       Negación.
2.      Rabia, ira, enojo.
3.      Negociación.
4.      Depresión.
5.      Aceptación.

Y fíjate, que el quinto paso es aceptación, pero pasamos por los otros cuatro, de forma desagradable en vez de ir directamente a la aceptación del hecho nuevo, de lo que haya sucedido. Así que animo a saltarse los cuatro pasos, y aplicar aceptación de golpe, aunque si aprendes a rendir, mejor que mejor.
 Pongamos un ejemplo, aunque sea algo bruto, pero ponte en el pellejo. De pronto llega tu mejor amigo, el mejor de todos, el que jamás te podrían traicionar, y te dice que tu pareja te es infiel: ¿cómo te quedas? De entrada, lo vas a negar con un “Eso no puede ser” “es imposible”. Así que aparece de golpe el paso 1: la negación, la no aceptación, el NEGACIONISMO (resistencias a algo nuevo o distinto). Pero si además te lo demuestra con pruebas irrefutables, te va a pasar igual, solo que, al rato de negar lo innegable, pasas (paso 2) a la rabia, al odio a tu pareja… un poco más tarde (paso 3), empiezas a negociar, con eso de “a ver si no es una broma, si las fotos que te enseñan no están trucadas…” pero cuando ves que es real, esto te lleva a la depresión (paso 4), de la que no sales hasta que aceptas la nueva situación, el hecho (paso 5 y definitivo que todo lo soluciona). Pero desde la negación hasta la aceptación te has consumido en una serie de chutes de energía negativa… y además has sido el alimento de los Amos de 4D.
Lo mismo te pasa cuando te presentan, o te llega algo que te parece imposible, absurdo, increíble… pues pasa que lo niegas de entrada, sin pensarlo un solo segundo. Por cierto ¿cuántas veces has negado mis palabras en todos mis escritos o las de Tolle en el actual? Seguro que en todos mis escritos me has negado, al menos tres, veces, jajaja.

Este mundo, sus Amos, junto a otros adláteres, te educaron y adoctrinaron en la NO ACEPTACIÓN, que es lo mismo que el NEGACIONISMO. Así que ante cualquier hecho que no sea a lo que te acostumbraron, de entrada, lo vas a negar, y de entrada lo vas a pasar mal. ¿Ves cómo aún te siguen manipulando? Y tras observar esto ¿lo vas a negar o lo vas a aceptar? De mí no depende, que conste, yo ya me rendí y rendí la vida; y es que la rendición es un paso muy superior al de la aceptación. Así que hace que ni me acuerdo que no entro en eso del NEGACIONISMO, en todo caso me digo: “puede ser posible, ¿no?” Y lo examino, razono, y saco mis conclusiones; pero de entrada se acepta y luego se examina, no se niega de golpe.
Si te rindes a lo que llegue, a lo que pase, si no luchas contra eso, (1) de entra ya lo aceptas, (2) no hay negacionismo, (3) creas una posibilidad de que eso pueda ser distinto a como lo dicen tus sistemas de creencias, (4), es simultáneo al anterior, pero al menos apartas los sistemas de creencias sino los destrozas de golpe, y (5) puedes disfrutar de lo que llegue, pese a como llegue.
Concluyendo, o aceptas y dejas de sufrir, o mejor aún, rindes la vida y disfrutas de la misma.
Y dejo una perlita al aire dispara: el Ego siempre se cree que es algo, pero cuando has rendido lo que sea que es, ya no eres nada y lo Eres Todo al instante; y cuando lo Eres Todo al instante, el Ego ha muerto y has reconectado definitivamente tu Particularidad a tu singularidad.

 Gandhi, sin duda pasó situaciones duras en su vida, no sé si las aceptó o rindió, pero sí sé que pasó su vida con mucha dignidad ante esas circunstancias dejando por escrito su proceder al respecto de las mismas:

PRIMERO TE IGNORAN.                       Y añado: se oponen a ti.
LUEGO SE RÍEN DE TI.                          Y añado: te ridiculizan y humillan.
DESPUÉS LUCHAN CONTRA TI.         Y añado: reprochan, acusan y exigen.
Y FINALMENTE LES VENCES.             Y añado: te aceptan.
                        …………………………………………………………………

Y concluyo esta exposición sobre la aceptación y la rendición, con la manifestación de lo que denomino el credo mundial con el que se conforman y resignan la mayor parte de esta humanidad:       

Creo sólo en el dinero, dador Todopoderoso.
Creador del caos y de la miseria.
De todo lo visible y lo invisible (doy crédito).
Creo en el señor de todas las cosas: en el Euro y en el Dólar.
Hijo único de los Creadores del mal.
Nacido del padre de la codicia hace siglos:
Jefe de los jefes, Carcelero de los esclavos.
Jefazo verdadero de vileza verdadera.
Engendrado, no imaginado.
Que posee la misma naturaleza del poder.
Por lo que todo fue hecho.
Que por nosotros, los Humanos Consumidores,
y por nuestra salvación, salió del banco;
y por obra del Jefe de la Reserva Federal
se encarnó en papel, moneda y timbre.
Y por nuestra causa fue mancillado
en tiempos de gobernantes destartalados;
está padeciendo crisis y hemos de pagarlo,
y resucitará algún día, según los estafadores,
y querrá subir al estrado,
y sentarse a la derecha del sin pecado;
y de nuevo vendrá con gloria para timar a vivos,
                                         y si es, posible, a los muertos.
Y su reino no tendrá fin.
Creo en el Banquero, y en el botín a llevarme.
Jefe y dador de deuda,
que procede del político y la codicia,
que con todos juntos, siendo la misma cosa,
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló y habla por medio de los de la prensa.
Creo en la redención de la deuda,
que es una, grande y magnífica putada.
Confieso que hay un solo credo
para el perdón de los que no sabemos hacer dinero.
Espero la resurrección de los prestamistas
y la vida del mundo actual sin fin continuado.
Así sea.
            …………………………………………………………………………………

Bien hemos llegado a la penúltima entrega de esta saga llamada Informes que nunca pensé escribir, o sino repasa el primero y cómo surgieron los demás. El caso es que no sé qué más escribir después del Informe XI, tras el mismo se inicia la publicación en 29 partes de “Memorias de un descarnado”.  Si más adelante siento que he de escribir algo más, pues lo haré y listo. Pero por el momento esto es todo.

Anotación: a los que dicen que en mis palabras notan rabia, ira, odio… y no sé cuántas más emociones negativas han llegado a descubrir en mis palabras, lo que sí puedo decirles es que las he disfrutado, y que lo que tú sientes es lo que tu sientes, no lo que pretendo transmitir. Quizá es que te falta un toque de humor, de sentido divertido de la vida, o quizá es que quieres que hable al estilo del santurrón, o al de la new age, o al estilo que se ha denominado el buenismo, pero estos usos no son los míos. Lo mío es distinto: es ir a martillazos, darle a la sorna, a la ironía, al envite, a la jocosidad, al rebrinco, a la chanza, al empujón, a la embestida, al sarcasmo, a la burla, a la mofa, al escarnio, al remojón… en definitiva, divertirme escribiendo, y si no lo pillas, pues nada, me rendí a ello desde el primer día que escribí a sabiendas que se podía interpretar de mil modos distintos mis palabras. Ah, si un día me ves enfadado, enojado, cabreado o algo por el estilo, mejor que des la vuelta, que corras tan rápido como puedas y no mires atrás, pues como te pille… ni te imaginas.

Almitas, hasta la siguiente, yo escribiendo y vosotros leyendo, o dándole al audio libro. Pero recordar que no tenéis que creerme en modo alguno, que puedo estar equivocado. Eso sí, creer lo que os dicen vuestros líderes de cualquier orden, ellos siempre velan por vuestro bienestar continuamente y lo habéis podido comprobar con la gestión mundial del virus soltado para matar a todo ser humano posible y destruir la economía, cuestión está última que agradezco enormemente, por fin se han cargado lo que más esclavizaba al ser humano: la economía.

¿¿¿…???: deeelij@gmail.com

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8/6/20

Empezar a meditar


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Fuente: https://sergiomarina.com/

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El ser humano (2/2) (Visión sistémica del mundo: 21)


Subsistemas de apoyo al individuo

La segunda peculiaridad importante del ser humano es su capacidad de armarse de subsistemas de apoyo, o dicho de forma más coloquial, su capacidad para fabricar herramientas que potencian sus capacidades particulares.
Hablamos de la capacidad del ser humano de fabricar habitáculos, almacenes de recursos y máquinas para multiplicar su poder muscular. Es decir, subsistemas de cubierta, de almacenamiento y subsistemas motores. Estos tres subsistemas artificiales han sido capaces de permitir la supervivencia del hombre frente a fieras de mucha mayor capacidad de ataque que él de defensa, con sus propias manos y capacidad muscular. Han permitido construir refugios contra inclemencias del tiempo gélido propios de las antiguas edades de hielo y, han permitido “acumular” recursos más allá de las necesidades inminentes para sobrevivir.
En la evolución del ser humano como cazador y recolector hasta el sedentarismo del hombre agricultor, se asentó la posibilidad de dejar de vivir para el simple e inmediato presente y poder proyectar y planificar el futuro, prever y diseñar estrategias a largo plazo, construir artificios pesados, tales como casas, graneros, corrales y estructuras defensivas como murallas y torres de vigilancia.
Por otra parte, ese paso provocó una lógica selección natural con los que aún eran cazadores. Primero por disponer mucha más capacidad de alimentación (una Ha alimenta a mil veces más personas que a un grupo de cazadores). Segundo su población puede crecer mucho más, dado que una madre sólo puede transportar un niño y no lo puede hacer con rapidez. El excedente de alimentos se puede almacenar y alimentar a parte de la población no dedicada a producir alimentos, como por ejemplo un ejército y por supuesto, los políticos y burócratas. Es decir, se pudo pasar del grupo a la organización.
Fijaos que esto es radicalmente importante, de cómo el ser humano ha podido evolucionar de la formación de “grupos”, que desde la perspectiva sistémica no es más que un conjunto de no más de veinte individuos, a las comunidades humanas, estructuradas en “organizaciones”, que van desde lo que es una ciudad, pasando por un entorno tipo valle o comarca hasta llegar a un reino pequeño. De esto trataremos en las próximas dos entregas.
Y por último están los artificios que denominamos máquinas, que elevan la capacidad muscular de un sujeto por diez, cien o mil veces. Entendamos artificios, también la domesticación de animales de carga, como los bueyes o caballos, que han sido hasta hace bien poco, hasta la aparición de la máquina de vapor, la mejor capacidad tractora que ha utilizado el ser humano para sus tareas diarias y sus desplazamientos. En todo este punto, recomiendo la lectura del conocido libro de Gared Diamond “Armas, gérmenes y acero”, que describe con excelente detalle todo este proceso de evolución tecnológica del ser humano y de cómo, las armas, la vulnerabilidad del hombre ante agentes patógenos y la capacidad fabril, han sido los tres determinantes de la Historia.
Por tanto y, para lo que nos ocupa, al estudiar el factor humano en los sistemas biológicos de este Planeta, hemos de comprender hasta qué punto el hombre posee características fundamentales que hacen que el estudio de los arquetipos de comportamiento sistémico de las sociedades humanas, se están alejando cada vez más de los márgenes de viabilidad que desde la aparición de la vida han regido ésta sobre la Tierra.
Es decir, y resumiendo; enlazando con el contenido del libro “Consciencia y sociedad distópica”, todas las patologías sistémicas que en él se ponen en evidencia en sus diferentes capítulos, tienen como base causal, el comportamiento de una especie biológica que, primero, utiliza la “intencionalidad”, tratar de conseguir algo que va más allá de lo suficiente y necesario para poder vivir y, segundo, tiene la capacidad de diseñar y construir sistemas artificiales que amplifican y potencian sus capacidades tanto como para, en la actualidad, poder devastar regiones enteras del Planeta, por el lado oscuro o hacer florecer la civilización, el arte y la cultura en su lado luminoso.

Gestión de la incertidumbre

Posiblemente, una de las definiciones más sorprendentes sobre la inteligencia, es aquella que afirma que “la inteligencia es la capacidad de gestión de la incertidumbre”.
Y es que, probablemente, los dos subsistemas de información, tal y como lo hemos descrito en anteriores entregas, son el subsistema asociador y el subsistema decisor. Aunque ambos existen también en los animales inferiores, sin embargo, mientras en ellos, su programación hacia objetivo final, está basada en decisiones automatizadas con el fin de garantizar la supervivencia, de modo que asocian los datos de entrada (su percepción sensorial) y los de memoria, para emitir órdenes de ataque, defensa o protección de las crías (en el caso de aves y mamíferos), en el ser humano, y  esto es extremadamente importante desde el punto de vista del pensamiento sistémico, todo el proceso de análisis, asociación, memorización y toma de decisiones, no es automático, sino manual.
Es decir…
El ser humano aborda conscientemente el proceso de gestión y decisión de sus actos.
Y como la realidad que ha de manejar, con sus amenazas y oportunidades y, a sabiendas de sus propias fortalezas, capacidades y debilidades, es cada vez más compleja, incierta e impredecible, el proceso de gestión de esa incertidumbre, requiere todo un proceso de análisis de situación y síntesis, lo suficientemente elaborada como para abordar la decisión, con una calculada probabilidad de éxito.
Cierto es que los animales, tanto los depredadores como las presas abordan en sus extremas situaciones de ataque y defensa haciendo un cálculo de probabilidades sencillo y a veces aciertan y se salvan o capturan y a veces fracasan perdiendo la presa o siendo capturados; pero son situaciones que en principio se basan en “cálculos” de sus propias capacidades. En el caso del hombre la cosa adquiere una complejidad pasmosa.
Pero, además, hay un atributo humano, específico del homo sapiens, la toma de consciencia, darse cuenta, ser consciente de las decisiones que ha de tomar.
Así que se unen dos capacidades extraordinarias, la primera, la alta capacidad de elaboración de datos, que hacen transformarlos en conocimiento, estopor una parte, pero por otra, la elevación a nivel consciente, de la toma de decisiones.
En esa toma de consciencia interviene decididamente el “objetivo final” hacia el cual va dirigida la decisión, que puede estar “dentro o fuera” de márgenes que garantizan el estado estable, tanto del individuo como del grupo o del ecosistema en el que desarrolla su vida.
Si los efectos de la decisión se encuentran “dentro de los márgenes de seguridad” sistémica (llamémoslo así), salvo imprevistos ajenos a la voluntad del decisor, el ser humano se estará comportando de modo integrado con el entorno y estará salvaguardando tanto su integridad como la estabilidad del entorno (ahora diríamos, la protección del medio ambiente).
Si los efectos de la decisión se encuentran “fuera de los márgenes de seguridad” sistémica, también salvo imprevistos ajenos a la voluntad del decisor, el ser humano se estará comportando de un modo adverso consigo mismo y con el entorno, poniendo en riesgo tanto su propia integridad, como la estabilidad del entorno, que también ahora diríamos, provocando efectos adversos sobre el medio ambiente.
Que se provoquen efectos dentro o fuera de márgenes, depende de la toma de consciencia que el ser humano haya adquirido de sí mismo y de su entorno, porque vivir dentro de los márgenes, no supone precisamente la esclavitud de un corsé, sino la sabiduría de sentirse “uno con” el entorno, donde estará garantizada tanto la vida de uno mismo como con él. Y vivir fuera de márgenes, supone simplemente, estar permanentemente agrediendo al entorno y jugar a la ruleta rusa con uno mismo. Porque al vivir “outlayer” (fuera de márgenes), al final uno mismo también está en peligro.
Por tanto, al abordar el comportamiento sistémico del ser humano, hemos de tener presente varias cosas.
La primera, que no responde al comportamiento natural de la Naturaleza, debido a la variable permanente denominada “intencionalidad”, un objetivo final que supera o no alcanza los márgenes de estabilidad.
La segunda que este comportamiento no natural, genera funciones “no lineales” de comportamiento caótico como el del mercado bursátil, que habitualmente se catalogan en base a lo que se denominan “arquetipos de comportamiento sistémico”, que veremos en posteriores entregas.
Y tercero, está la casi siempre respuesta errónea del ser humano a lo que se denomina “complejidad dinámica”, o comportamiento diferente de los grandes y complejos sistemas sociales en el corto, medio y largo plazo, lo que exige de la inteligencia de los analistas y decisores, una tremenda capacidad para poder gestionar la incertidumbre.
Todo esto lo iremos tratando en las próximas entregas, que serán fundamentales para comprender por qué el hombre ha tenido que luchar denodadamente durante toda su historia contra su propia creación, la “Sociedad distópica”.
Y por último y no menos importante, tenemos que abordar un elemento que completa la general distorsión que la inteligencia humana hace de la realidad que le rodea, un mundo virtual llamado “dinero”.
Sí, señoras y señores. El dinero es la gran creación del Homo sapiens, fuente de riqueza, desarrollo y esplendor, pero también la fuente de la pobreza, la involución y todo tipo de conflictos imaginables, entre ellos, la guerra.
Como diría uno de los protagonistas de una película que vi hace tiempo, de cuyo nombre no logro acordarme. Poli senior que le dice al poli junior, “si ves que en un delito no encuentras la lógica de los hechos, síguele la senda al dinero, en el que siempre, y digo siempre, encontrarás el origen de todo”.
Comprenderéis que el dinero, es decir, la Economía neoclásica, requiere le dediquemos un capítulo especial, tras hablar primero del grupo humano y después de las organizaciones humanas, para encajar el dinero como aspirante a “imagen fiel” de las organizaciones y comunidades de seres humanos.

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Autor: José Alfonso Delgado (Doctor en Medicina especializado en Gestión Sanitaria y
en Teoría de Sistemas) (joseadelgado54@gmail.com)
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La publicación de las diferentes entregas de Visión sistémica del mundo se realiza en
este blog, en el contexto del Proyecto Consciencia y Sociedad Distópica, todos los lunes
desde el 20 de enero de 2020.
Se puede tener información detallada sobre los objetivos y contenidos de tal Proyecto
por medio de su web: http://sociedaddistopica.com/
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7/6/20

Nessun dorma… Dilegua, oh notte… All´alba, vinceró


¡Qué nadie duerma!...
Desaparece, oh noche… 
Al alba, venceré.


Esta breve aria, del acto final de la ópera Turandot, de G. Puccini, fue la predilecta de Luciano
Pavarotti y ostenta un significado profundo en este "tiempo del fin".
Disfrútala desde el Corazón y con la alegría íntima por la cercanía de lo que tu Alma, durante
tantas encarnaciones, ha anhelado y ayudado a crear. ¡Es el momento!

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Los Siete Cuerpos del Alma y su inmortalidad (Enseñanzas Teosóficas: 173)


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Autora: Caridad Oliva

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Las Enseñanzas Teosóficas se publican en este blog cada domingo, desde el

19 de febrero de 2017

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6/6/20

Retiro-Taller de Emilio Carrillo en la Hospedería del Silencio (dos opciones: fin de semana del 26 de junio o del 17 de julio de 2020): “Sobre el momento crucial que vive la humanidad y vives tú”



FIN DE SEMANA DEL 26 DE JUNIO DE 2020

o
FIN DE SEMANA DEL 17 DE JULIO DE 2020
Hospedería del Silencio

Robledillo de la Vera (Cáceres)

Retiro-Taller con Emilio Carrillo

Tras el Solsticio de Verano y ya sin limitaciones normativas para movernos entre provincias y Comunidades Autónomas, os convocamos a esta Fiesta de Regocijo y Re-encuentro para dejar atrás todos los miedos y disfrutar en común de la naturaleza, el sol, el agua y la Vida, compartiendo conocimiento y sabiduría sobre el momento crucial que vive la humanidad y vives tú.

Elige la opción de fechas que más te convenga en función de tu agenda: fin de semana del 26 de junio o fin de semana del 17 de julio. Y dentro de cada opción, te ofrecemos dos alternativas en cuanto a duración de la estancia:
+Alternativa 1 (Dos noches): Entrada en la tarde del viernes (el Retiro-Taller se inicia a las 18:00 horas) y salida el domingo a las 16:00 horas, tras la comida.
+Alternativa 2 (Tres noches): Entrada en la tarde del viernes (el Retiro-Taller se inicia a las 18:00 horas) y salida el lunes a las 10:00 horas, tras el desayuno.

Sinopsis temática: 
Recapitulación y reflexión consciente sobre los acontecimientos actuales y sus consecuencias personales y sociales:
+La crisis del coronavirus: ¿qué sabemos realmente sobre su origen y difusión?
+¿Cuáles serán sus efectos (sociales, económicos, políticos…) a corto, medio y largo plazo.
+¿Qué oportunidades que abre para cada uno de nosotros y el conjunto de los seres humanos.
+Los presentes sucesos como antesala de una nueva humanidad.
+¿Qué hacer para impulsar su llegada y plasmación?
+Ser semillas de la nueva humanidad: prácticas de vida consciente 

+Ludmila Moldovan: ld@ecocentro.es / 915 535 502 / 690 334 737

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5/6/20

"Esta casa es una ruina: ¿qué hacemos?", por Emilio Carrillo


https://www.youtube.com/watch?v=50lvSdEDDUc&t=1s

Vídeo (duración: 00:44:37) de la charla-coloquio compartida por Emilio Carrillo en Mindalia TV, el 19 de mayo de 2020, titulada Esta casa es una ruina: ¿qué hacemos? Se explica en ella porque la humanidad actual se parece a una casa en ruina y las diferentes alternativas que, ante ello, se nos presentan a cada uno de nosotros.

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Reinventarnos


Un artículo es difícil de escribir cuando media una angustia. Unas letras son delicadas de alumbrar cuando media el dolor del mundo. En este caso media el sufrimiento de las familias que ven amenazados sus futuros con el cierre de Nissan Barcelona. El coche siempre nuevo y brillante es una cuestión controvertida. Constituye un pilar de la actual economía por lo que su debate se torna decisivo. Marcha felizmente la pandemia, pero aún no hemos abrazado la firme decisión de reinventarnos. “Futuro real” rezan las pancartas de los trabajadores movilizados, ¿pero dónde se halla en verdad ese “futuro real”? ¿Quiénes lo vislumbran con más madurez, compromiso y responsabilidad? Cada vez somos más los que no podemos sostener esa pancarta lastrada de ficción, quienes deseamos cuestionar el actual modelo individualista y desarrollista y vislumbrar un futuro realmente posible y sostenible para todos/as y las siguientes generaciones. 

Ningún dolor nos puede ser ajeno. Primero la humanidad y su sufrimiento, después la reflexión; primero la solidaridad humana con esas familias, después las consideraciones de otro orden. Esa solidaridad con el dolor de nuestros congéneres no significa sin embargo hacerse uno con los postulados y movilizaciones, con las protestas airadas, con el negro humo que asciende de las barricadas, sobre todo con la condición inmaculada del automóvil.

“¡Futuro para Nissan¡”, pero también un futuro para todos/as, pues debemos pensar si tanto CO2 no está hipotecando el futuro de otros. Es preciso reflexionar sobre lo que consideramos a priori como incuestionable: los modernos y veloces coches son buenos para nuestra sociedad y las grandes industrias automovilísticas comportan indudable progreso. ¿Seremos capaces de dejar espacio en nuestra mente a otro tipo de trabajo menos alienante, a otro tipo de desplazamiento menos contaminante? Sí, no es fácil reinventarse, dejar las viejas inercias, pero algún día habrá que empezar a vencer los temores e intentarlo. De primeras convendrá resignificar la palabra “desarrollo”. Éste ha de ser sostenible para la Tierra, nuestra Madre, pero también sostenible para nuestras almas que demandan algo más que una tarea meramente mecanizada. 

“¡Futuro para Nissan¡”, pero antes de hacerle un hueco a Nissan en nuestro futuro, pensemos qué futuro anhelamos. Antes de quemar los neumáticos y arrojar su humo al cielo, podemos pedir al Cielo que nos ilumine sobre el mañana que deseamos construir. De tanto trabajo automatizado en las cadenas industriales podemos llegar a pensar que no merecemos otra tarea más personal y creativa. De tanto asfaltar el mundo y echar a rodar veloces coches por sus carreteras, podemos llegar a creer que no había otra forma de desplazarnos. 

Los trabajadores “exigen un futuro real”, pero hay mucha ficción en la supuesta prosperidad que nos proporcionan esos flamantes coches dispuestos a comerse las más anchas autopistas. Antes que diseñar un futuro para la gran industria automovilística, tenemos que diseñar un futuro para la humanidad. ¿Necesitamos en verdad cambiar de coche cada poco tiempo? 

Ofrecido el corazón, deseamos ofrecer también reflexión. Nuestras íntimas aspiraciones pueden ir más lejos que fichar todos los días en una gran factoría y encerrar en ella buena parte de nuestra vida sin que ese trabajo reporte algo para nuestro crecimiento. Nuestro presente se caracteriza por el vencimiento de las inercias. Es el tiempo de rehacernos, de cuestionarnos desde el principio. Es el momento de considerar por ejemplo que para movernos no podemos tirar tanto veneno a la atmósfera. Es la hora de reinventarnos para vivir una vida más plena, más feliz, en definitiva más viva, para hacer de nuestros días algo más útil y creativo, algo que lleve nuestro personal sello al mundo. 

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Autor: Koldo Aldai (koldo@portaldorado.com)
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4/6/20

El guardián de la Nueva Humanidad: El útero


La Nueva Humanidad a la que todos estamos llamados está en continuo crecimiento, almas que irán despertando y abriendo sus miradas y corazones y nuevas almas que, segundo a segundo, se van a ir incorporando a esta humanidad.

La humanidad presente, tú, yo y todos, nos encontramos en un momento consciencial fruto de nuestras vidas, experiencias, emociones y discernimiento que nos ha permitido el desapego con las sociedades que nos han precedido y avanzar en consciencia.

El útero materno no solo ha permitido el desarrollo físico de esta humanidad, es en él donde se ha iniciado la personalidad de quien eres hoy y tus primeros sentimientos, podríamos decir que el útero es el árbol de la vida de donde han brotado y brotarán las semillas nuevas de esta humanidad.

 En nuestras relaciones sexuales creativas tiene una función esencial: armonizar y despertar nuestro deseo de vivir, sentirnos vivos y sentir el placer por la vida misma. En su función creadora de vida y el mundo de las emociones, nos prepara para nuestro desarrollo individual de supervivencia y para las relaciones con los demás, somos en gran parte lo que hemos vivido en él.

Si nos remontamos a las primeras civilizaciones, miles y miles de años atrás, ha habido sociedades que honraban el seno materno para su continuidad, otras lo han utilizado para su bienestar y las más recientes lo han llevado a una utilidad vejatoria de sexualidad y reproducción humana. Tenemos países y culturas que han controlado y controlan la natalidad, otros que siguen mutilando a mujeres y su feminidad, otros lo utilizan como órganos reproductores de mano de obra barata y otros muchos que viven ciegos y no saben ni el uso que se le da.

El útero es el gran guardián de esta Nueva Humanidad, en él están las memorias de nuestros ancestros y nuestra sabiduría natural, sabiduría que está en peligro de extinción si no somos capaces de reaccionar y cambiar nuestros hábitos sexuales en primer lugar, y cuidar a nuestros descendientes desde su fecundación hasta su presencia en  este planeta Tierra. Sexualidad, embarazo y partos, tres grandes temas en los que no voy a profundizar, pero sí a llamar tu atención.

Son muchos los textos que nos hablan de la manipulación femenina y su porqué y para qué nacemos desde el miedo, la ansiedad, el estrés, el dolor y sufrimiento o desde las alternativas artificiales que nos alejen de él, pero no vivimos ese momento presente, ese aquí y ahora desde el gozo y la dicha que nos permita sentir el Amor que somos. En este aspecto estamos muy lejos de lo que se espera de la Nueva Humanidad, desde estas premisas es difícil construir algo sólido, algo humano, una sociedad de bienestar. Nacemos ya con miedo y con la necesidad de ser aceptados, con las emociones alineadas ante el sufrimiento propio y el ajeno, resignados e insensibles, el perfecto sumiso para esta sociedad de Poder en todas sus escalas, eso sí, luego llegan las enfermedades para hacernos reaccionar y poco a poco volver a recuperar nuestra sabiduría natural, ¿te suena?

Somos llamados al cambio, abre tu mirada al uso de la sexualidad, abre tu mirada al valor real del embarazo y por último, permítete aceptar que la Divinidad Creadora no se olvidó de esta humanidad en el momento del nacimiento, que nacer no es dolor, no es sufrir, que la vida es dicha y gozo para experimentar el Amor, incluido el parto, que todo está en ti y en mí y que juntos estamos en el camino de recordarlo.
En la Nueva Humanidad naceremos Libres y con el deseo del bienestar general basado en la ayuda mutua, sin necesidad de imponer ni competir, habremos recuperado nuestra sensibilidad emocional y entonces tendrá sentido el compartir.

Ya no es necesario el dolor en el parto. Es el momento de apartar esta creencia impuesta para retrasar nuestro despertar, pongamos consciencia en la recuperación del útero y démosle el verdadero valor a la fertilidad.

Una sexualidad y embarazo consciente, permitirá a la Nueva Humanidad Nacer desde el Amor que es.

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Por: Petra Jiménez Gómez (Autora de libro Parto desde el Amor): petryjg@hotmail.com
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