Agenda de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

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5/3/10

La consciencia aplicada al consumo: el poder del consumidor consciente

La expansión de la consciencia va unida inexorablemente, entre otras cosas, a la sensatez en la definición y cobertura de nuestras necesidades. Ello ostenta una cuádruple dimensión: evaluar seria, honesta y rigurosamente aquello que realmente precisamos; evitar que nos arrastre el consumismo rampante; conocer cómo ha sido elaborado aquello que finalmente consumimos -sus impactos en el medio ambiente, en el respeto a los derechos humanos y laborales de los que lo elaboran,...-; y favorecer la solidaridad en el intercambio de bienes y servicios a través del denominado comercio justo.

Con este telón de fondo, la Coordinadora Estatal de Comercio Justo ha elaborado un video en que se ofrecen seis sencillos pasos para entender el comercio justo, explicando de forma muy clara en qué consiste y cómo podemos ser consumidores más responsables. Estos son los pasos en cuestión:

1. Tú, el consumidor: Antes de comprar podemos y debemos preguntarnos de dónde vienen los productos y cómo se fabrican.

2. Todo tiene un precio: Detrás de muchos de los productos que compramos a precio ridículo hay una historia de injusticia, porque para que sea barato alguien no ha ganado lo suficiente para vivir. Nos citan, como ejemplo, que por coser balones en Pakistán los trabajadores ganan 0.40 euros/día; y que en 6 años este sueldo no ha aumentado, aunque el precio del balón ha subido un 40%. A costa de esta desigualdad, otras personas en la cadena comercial se han enriquecido.

3. Un mal proceso de producción: Lo que se manifiesta tanto en los efectos ecológicos y las personas que lo elaboran como en la injusta distribución de la cadena de valor añadido. Con relación a lo primero, hay que saber, por ejemplo, que alrededor del 23% de los insecticidas que se usan en el mundo se emplean en el cultivo del algodón. En cuanto a lo segundo, valga como botón de muestra que en el reparto de una simple tableta de chocolate de comercio convencional el 70% queda en manos de la industria chocolatera, el 0,25% en intermediarios y sólo el 5% en manos de quien lo produce. Y esto no sólo sucede en países pobres, sino también aquí mismo, verbigracia en España, con productos como el tomate.

4. Comercio justo: cuándo, dónde y para qué: El comercio justo no es una ayuda, sino una actividad alternativa al comercio tradicional que permite a los productores un acceso directo a los mercados en condiciones más igualitarias, mejorando su nivel de vida y colaborando a la erradicación de la pobreza. Para ejemplificar esta teoría, el video toma de muestra dos granos de café: uno, de Nicaragua, que permite condiciones de vida más dignas a la familia que lo cultiva (los niños pueden ir a la escuela) y a la comunidad, además del mayor respeto por el medio ambiente; el otro, que sencillamente reproduce nuestro insostenible e injusto modelo económico sin importarle las consecuencias.

5. Comprando lo justo: En las tiendas y cooperativas de comercio justo o en los establecimientos que tienen estos productos podemos comprobar si llevan los sellos correspondientes o el nombre de las importadoras. Con eso nos podemos fiar de su autenticidad.

6. Y ahora, tú decides: No creamos que nuestra capacidad de decisión no influye en el mundo. Es mucho el poder del consumidor consciente. Cuestionar si necesitamos un producto o no, y preguntarnos cómo ha sido elaborado es la clave para que algún día no exista el comercio justo porque el mundo entero lo sea.

Tú decisión a la hora de comprar es importante porque consumir productos de comercio justo es una forma de contribuir a cambiar el mundo. Consume menos y mejor y fomenta el comercio justo comenzando con ciertos productos típicos (café, chocolate, azúcar, artesanía para regalos,...), que son productos no perecederos, que apenas afectan a nuestro presupuesto y a los que podemos hacerles un hueco renunciando a algún otro comestible superfluo (de esos suelen estar los carritos llenos), pero que marcan la diferencia para quien los cultiva.

Saborear la consciencia está al alcance de tu mano y de tu bolsillo.

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10/9/09

Bolívar: Cervezas de comercio justo


Los que me conocéis personalmente sabéis de mi afición a la cerveza, especialmente la elaborada conforme a la metodología tradicional de las abadías centroeuropeas, que dan lugar a una cerveza de cuerpo, con un grado de alcohol superior a la media y de potente aroma y sabor.
Pues bien, tal afición me ha proporcionado una agradable sorpresa: el descubrimiento de unas magníficas cervezas de comercio justo lanzadas este verano por Intermón Oxfam.
Llevan el nombre de Bolívar, se presentan en envases de 33 cl. en versión rubia y morena (7,5% alcohol; 2 euros PVP) y en su elaboración se utilizan precisamente los métodos tradicionales antes referidos, sobre todo los propios de la cultura cervecera belga, mi predilecta.
Sus ingredientes son agua, malta de cebada, azúcar de caña, quinoa, arroz, levadura y lúpulo. Y el 51% de ellos se inscriben en el ámbito del comercio justo, concretamente el azucar de caña, la quinoa y el arroz:
+El azúcar proviene de la cooperativa Coopecañera, que trabaja con pequeños grupos productores de Costa Rica, beneficiando a unas 8.000 personas. Con sus iniciativas ha conseguido abaratar costes y cierta independencia en el proceso de comercialización.
+La quínoa es elaborada por la cooperativa Anapqui, de Bolivia. Emplazada en el altiplano, la organización agrupa a alrededor de mil pequeños productores tradicionales y ha luchado por hacerse en el mercado con parte del valor de la producción que los intermediarios arrebatan al campesinado.
+El arroz es producido por el grupo productor GreeNet, formado en 1993 en Tailandia. La cooperativa ha logrado crear molinos comunitarios para los pequeños agricultores que trabajan con ellos, de manera que el propio campesinado organiza la compra de arroz, su envase y transporte. Además, ha fomentado la creación de cajas de ahorro y tiendas comunitarias.
La próxima Bolívar que me tome será a vuestra salud.