Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2024-2025

Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2024-2025

13/1/16

La crítica y el desgaste


        Hay una ley que es muy sencilla de comprender: la crítica y el desgaste energético son directamente proporcionales. Cuanto más critiques, te quejes o enjuicies, mayor es el desgaste energético que se produce en ti y repercute en todo tu ser. Por tanto, cuanto menos critiques, menos desgaste energético tienes. O mejor aún, sin crítica no hay desgaste.

        Pregunto: ¿ha merecido la pena ponerse a criticarse, quejarse de lo “mal” que están las cosas, o establecer juicios razonadamente basados o no sobre determinadas acciones que hiciste o no? Yo tengo clara la respuesta, pero la has de detener tú. Porque una cosa es reclamar algo que te pertenece, acorde a formas y usos no dramáticos y sin hostilidad, sino razonando con argumentos y pruebas, y otra es el famoso derecho, bien tonto por cierto, al pataleo y al berrinche.
 
        Imagínate por un momento en una de esas circunstancias donde has tenido un gran berreo acompasado de todo tipo de muestras gestuales, a la vez que se ha sazonado con gritos y chillidos. ¿Qué ganaste? Piénsalo. Si eres siner@ reconocerás que no ganaste nada. Al contrario, perdiste muchísimo. Luego te encontrabas mal contigo mism@. Llegaba el llanto y el arrepentimiento de haber perdido los estribos…. Y llegaba el tremendo desgaste puro y duro, tuvieras o no razón en aquella acción, que conste.

        Pero si cambias, si dejas de tener esos comportamientos absurdos propios de un ego que se siente atacado y que ha de defenderse como sea, incluso dañando a quien sea, pero que no se da cuenta que a quien más daña es así mism@… Si cambias, cambian muchas cosas en ti. Y lo más importante es que no hay desgaste, de entrada, pero al no haber desgaste lo que se produce es una alta ganancia energética, un subidón por el control obtenido en tu acción en dominio, sin pérdida alguna.

        Esto que menciono es el secreto de la puesta en acción del verbo aceptar. Porque cuando se acepta de verdad algo, sea lo que sea, se le deja ser tal y como es. Y al hacer eso no hay crítica, ni quejas, ni enjuiciamientos. Que aceptes algo no quiere decir que tenga que gustarte, no. Sólo que aceptes que algo es como es, pese a que no guste. Pero si aceptas, controlas, te controlas y no pierdes, sino que ganas.

Y pese a que puedas observar, aún, que algo es imperfecto, acéptalo, déjalo estar, y sigue a lo tuyo, a la perfección de tu nivel energético creciente en el Amor. Que lo demás sobra mucho y es mejor vaciarlo. Porque imagino (y hago un símil no una crítica con el siguiente ejemplo) no creo que se te ocurra salir del retrete con el cubo lleno de las sobras para ventilarlo ¿no? Pues deja el saco de las quejas, las críticas y los enjuiciamientos allí, que aquí y ahora toca disfrutar de la aceptación de lo que ya es perfecto pero que quizá, sólo quizá, no lo percibes todavía.

========================================
Autor: Deéelij
========================================

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.