28/9/16

¿Conquistarlas?


        Los antiguos pistoleros del oeste marcaban una muesca en el puño de su revolver por cada muerte que infringían. Los pilotos de combate en la II Guerra Mundial hacían algo parecido con los aviones derribados, pintando ciertos dibujos en el fuselaje del avión que pilotaban.
       
¿Esto de qué va, te preguntarás? Antes te hago una pregunta ¿Cuántas chicas ha conquistado? ¿Las apuntas en alguna lista? Sé de algunos que llevan un diario de las conquistas.

        En la antigüedad cuando se conquistaba algo, un castillo, un territorio…, lo que se pretendía era disfrutarlo en la propia custodia y mantenimiento, aunque sé que lo que se solía hacer era expoliar y esclavizar a los habitantes de tal lugar, pero se mantenía lo conquistado y se defendía de los agresores.
 
        A mi entender, y es corto posiblemente, entiendo que cuando algo se conquista es para poseerlo, disfrutarlo, gozarlo y cuanto menos cuidarlo. Así que si parto de esta base, cuando un chico ¡conquista? a una chica, he de suponer que es para cuidarla, mimarla, disfrutar con ella, no de ella… y sin poseerla. Esto, a mi corto entendimiento, es lo que significa eso de conquistar a una chica. Pero me “temo” que no es el uso que se le da al término. Al contrario, lo habitual es ir de “conquista” en “conquista”, si a eso se le puede llamar conquista, pero nunca se mantiene la conquista. Sólo se conquista y se abandona al tiempo.
       
Lamentablemente era un uso propio de una mentalidad antigua que está concluyendo con prontitud.
  
        Pero ¿y si cambiamos eso por conquistar con la verdad a alguien que nos conquista en verdad? Se trata de que nos conquistemos mutuamente, desde la verdad, sin fingir que me gustas o aparentando lo que sé que te gusta ver en un chico (a la inversa es igual, ¡eh!) para así conquistarte, poseerte y cuando me canse de ti, abandonarte.

        En la antigüedad se hacía de ese modo. Se mostraba aquello que se veía que podía gustar a la otra parte, luego se pasaba a cierta intimidad, y cuando la intimidad era total, las máscaras se caían al suelo evidenciando la mentira mostrada. A eso lo llamé el ritual de apareamiento en un modo antiguo disfuncional. Y no fallaba, siempre se cumplían los pasos, era matemático.

        ¿Cambiamos y nos transformamos en conquistadores del amor por el amor y en pos del amor? Me parece mejor idea que la manida antigua idea de conquista que tanto hacía padecer a las partes implicadas.

        Hablé un poco de todo esto en “las relaciones en conciencia” Pero podemos ampliar en el modo de la conquista antes de llegar a la creación del amor, de lo que hablé en “amor dimensional” De lo que se trata es de la exposición sencilla, si queremos llamarlo así: de la conquista o del conquistar a alguien. Evidentemente no se trata de conquistar a la otra persona, sino en ponerse de acuerdo en qué conquistar juntos las dos partes, una vez que cada cual se ha conquistado a sí mismo en su ser en amor. Y si establecemos este nuevo paradigma, todo se transforma y juntos podremos conquistar lo que queramos, para disfrutarlo, mantenerlo, cuidarlo, mimarlo, acariciarlo, potenciarlo y conseguir que esa conquista, en equipo, en unión, produzca más creaciones de amor.

        Así que podemos tirar las armas que se usaban para las conquistas e ir denud@s (no en bolas) al “combate” hermoso de conquistarse para conquistar, en plena implicación de ambos, lo más hermoso que podamos imaginar.

        Atrás quedaron los conquistador@s, es el tiempo de las conquistas, en unión, desde el amor, creando amor conciencial en la nueva dimensión. Espero que te apuntes pronto a este nuevo ¡método? de “conquistar”, no sea que ya estés conquistad@ por la mentalidad arcaica del sufrimiento.
  
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Autor: Deéelij
Fuente: De su libro Alas sin plumas (Ediciones Ende, 2016):
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