Agenda de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

1/1/12

2012: ¡YA LLEGÓ! ¿Y AHORA QUÉ?

1. NUEVA CONCIENCIA

La Madre Tierra y la Humanidad viven un momento presente pleno de Bendiciones y protagonizado por la expansión de una Nueva Conciencia. Dos hechos contribuyen a ello decisivamente: el Despertar Consciencial del ser humano a través del descubrimiento e interiorización de que la realidad exterior se crea desde la realidad interior; y la entrada en un ciclo cosmogónico de Primavera Consciencial.

Durante milenios, los hombres y mujeres han intentado cambiar y mejorar el mundo exterior desde el exterior (instituciones, estructuras sociales, leyes,…). Sin embargo, ese mundo, en lo sustancial, no ha mutado. Y, en la actualidad, multitud de seres humanos deseamos un mundo distinto, sin las injusticias, miserias, violencias y dolores que se acumulan por doquier. Pero ahora empezamos a darnos cuenta de nuestra capacidad creadora; comenzamos a ser conscientes de que es desde nuestro interior desde donde generamos y moldeamos la realidad exterior, en general, y nuestra propia vida, en particular. Este descubrimiento representa nuestro Despertar Consciencial y abre las puertas a una verdadera Metamorfosis de la Humanidad propiciada por todas las personas que, desde su interior, deciden hacer realidad lo que llevan tanto tiempo soñando y, en lugar de enredarse en “luchar” contra lo viejo, se centran en “crear” un Mundo Nuevo y en plasmarlo con Amor en su vida cotidiana.

Pero, además, esto coincide en el aquí y ahora con un ciclo de carácter cosmogónico de Primavera Consciencial. Se trata de lo anunciado por antiguas culturas como la maya, con su famoso 2012. Al igual que hay ciclos de corta duración (día y noche, las cuatro estaciones anuales,…), en la Naturaleza y en el Cosmos hay otros cuyo discurrir se mide por miles de años. Y el momento presente puede ser descrito como el inicio de una especie de Primavera cosmogónica que, siendo energéticamente y vibracionalmente impulsada desde el Centro Galáctico, repercute en nuestro Sol, en la Tierra y, gracias a ella, en la Humanidad. La entrada en esta Primavera acontecerá en el periodo que va del solsticio de invierno de 2012 al equinoccio de primavera de 2013, si bien, como ocurre con la primavera anual, sus impactos se notarán antes de la fecha “oficial” –ya los estamos percibiendo- y, pasada ésta, aún habrá momentos en los que el invierno vuelva a dar la cara. No obstante, a partir de 2013 la dinámica de crecimiento consciencial será cada más evidente y la Primavera actuará cual “vitaminas energéticas” para todos los seres humanos.

La coincidencia entre el Despertar Consciencial de la Humanidad y la Primavera Consciencial cosmogónica no es casual, sino que forma parte del devenir tan Natural como Inteligente de esa colosal Naturaleza que es la Creación en su conjunto. La interacción entre ambos hechos multiplicará exponencialmente sus respectivos impactos hasta introducirnos en un Tiempo de Evolución que, en lo que los humanos llamamos largo plazo, desembocará en un auténtico Salto Dimensional: el surgimiento de una Nueva Tierra y una Nueva Humanidad que atesorarán en su Corazón una Nueva Conciencia fundada y sostenida en el Amor: Amor pleno de Armonía, Alegría y Aceptación; Amor que sabe que Todo es Uno y Todo es Perfecto.

2. UN AÑO PARA COMPARTIR: CÍRCULOS DE UNIDAD

2012 es la antesala del acoplamiento interactivo entre el Despertar Consciencial de la Humanidad y la Primavera Consciencial. Por ello mismo, es un año para compartir con las personas más cercanas, un periodo para no hacer demasiados desplazamientos, ni largos viajes, y dar Amor y Compañía a los amigos y familiares más próximos y queridos. Dedícales tiempo, mantén tu Corazón muy abierto hacia ellos, estate atento a sus emociones y sentimientos y permanece en disposición de acompañamiento, sin enjuiciar y aceptando plenamente sus procesos conscienciales y sus comportamientos.

En caso de que no sientan lo que tú y vivan ajenos a la singularidad del momento presente, no te incomodes, ni exasperes, ni frustres. Simplemente, en el día a día, actúa exactamente de acuerdo con lo que afirmas ser. La Consciencia, para que sea tal, es Coherencia: que tu conducta ante ellos sea fiel reflejo de lo que emana de tu intimidad sagrada. Así, con tu ejemplo vivo, serás la Luz que, antes o después, no lo dudes, buscarán ante los extraordinarios eventos y circunstancias que individualmente y colectivamente vamos, todos y entre todos, a generar y experienciar.

Si sienten lo que tú y saben de la importancia del ahora y de la Metamorfosis en marcha, disfrutad en común-unión de su belleza y significación y formad entre vosotros Círculos de Unidad: encuentros periódicos en lo que en silencio, meditación y recogimiento insufléis Armonía y Paz a la maravillosa Red Consciencial que se configura y extiende con vigor creciente en el seno del sistema solar, la Madre Tierra y la Humanidad.

En concreto, la Red Consciencial de la Humanidad la componen siete mil millones de nudos, uno exactamente por cada ser humano. Desde tu silencio, meditación y recogimiento interior puedes conectar con ella y transmitirle Energía, Equilibrio y Amor. Pero para fortalecerla aún más, forma esos Círculos de Unidad, que operan en la Red cual nudos configurados por la unión de las personas que conscientemente a ellos se suman y, por tanto, más grandes y poderosos que el nudo individual.

Haced de cada reunión del Círculo de Unidad una espléndida ocasión de dicha y alborozo. Primero, como expresión del gozo por el encuentro, saludaros, abrazaros, besaros, enlazad las manos y transmitiros con el contacto físico la energía que fluye en el interior de cada cual. A continuación, guardad un buen rato de silencio y conexión conjunta, consciente y amorosa con el Sol, la Tierra y vuestros congéneres. Tras ello, poned en común, con sinceridad y sin reservas, las experiencias, sensaciones, intuiciones e inspiraciones de vuestra vida cotidiana, que cada vez serán más abundantes y sorprendentes. Por último, desplegad la fraternidad y amistad que os vincula en ocio y diversión, consumiendo con moderación bebidas y alimentos sanos (procurad prescindir de la carne) y no poniendo límites a la risa y al júbilo: que la alegría desborde vuestros Corazones como colofón a cada celebración de un Círculo de Unidad.

Busca la manera, igualmente, para que, con la mayor frecuencia posible, el Círculo o Círculos de Unidad en los que participes se reúnan físicamente con otros Círculos al objeto de juntar y agregar fuerzas y voluntades en un contexto de Unificación Consciente.

3. UNIFICACIÓN CONSCIENTE

La Unificación Consciente es el discernimiento e interiorización de la Unicidad y Unidad de la Creación. Falta poco para que la Humanidad comprenda que la galaxia que llama Vía Láctea es su hogar y su familia; y que Hermanos suyos son la totalidad de modalidades de vida y existencia que en ella hay. Igualmente, la Vía Láctea se encuentra estrechamente emparentada con las otras 32 galaxias con las que conforma el Cúmulo Galáctico en cuyo seno viaja por el Universo, que está asociado a otros Universos dentro de un colosal Multiverso que es parte de uno de los numerosos Omniversos en los que la Creación se desenvuelve y desarrolla. Todo configura un Único Cuerpo, una Única Naturaleza, tan Viva como Divina, en la que todo es suma de partes y forma parte de una superior, aunque cada parte es, a su vez, el Todo.

Puedes visualizar la Unificación Consciente como una arteria infinita e invisible que une físicamente, a través del ADN, y espiritualmente, por medio del ADN y los Corazones, todas y cada una de las formas de vida existentes en la Creación: planetas, soles, estrellas, sistemas solares, galaxias y la globalidad de las entidades y tipos de vida que colman y abarrotan los Universos, Multiversos, Omniversos y Dimensiones. Y así como el cuerpo humano dispone de un sistema circulatorio por el que discurren los nutrientes sanguíneos y linfáticos y se recogen los deshechos metabólicos, la Creación cuenta con esa especie de arteria por la que corre con potencia infinita la Energía Divina, vibración pura portadora de Vida y Conciencia. Y al igual que en el caso humano la sangre es bombeada conforme al movimiento rítmico del corazón, la Energía Divina es impulsada mediante las pulsiones cíclicas de los profundos latidos de la Creación, fluyendo siempre desde cada suma a las partes que la conforman, tanto arriba como abajo.

Eso sí, mientras que los movimientos de sístole y diástole del corazón acontecen cada pocos segundos, los latidos de la Creación se miden, desde la perspectiva humana, por decena de miles de años. Dentro del Universo, son los Centros de los Cúmulos Galácticos –todos se hayan interconectados entre sí- los que recogen esas pulsiones cíclicas de Energía Divina y la propulsan hacia los Centros de las galaxias que lo componen. Y los Centros Galácticos repiten, a su vez, el proceso y distribuyen la Energía Divina por los sistemas solares y astros de su respectiva galaxia. Así de natural y sencillo.

4. REGRESO AL FUTURO: LA ENERGÍA DIVINA ENVUELVE LA TIERRA

En este marco, hace aproximadamente 26.000 años, el Centro de la Vía Láctea hizo suya una de esas pulsiones cíclicas y, cual manantial cuántico, bombeó la Energía Divina por toda la galaxia a una velocidad similar a la de la luz, regando estrellas y sistemas solares. Dada la distancia existente entre el Centro Galáctico y el Sol, es precisamente ahora cuando tamaña oleada energética está a punto de arribar al sistema solar en el que la Madre Tierra vive. No por casualidad, lo hará cuando el Sol ha comenzado a pasar por delante de la Constelación de Acuario –lo que abre una era de cambios conscienciales, sociales y científicos- y en coincidencia con su entrada en el gran Cinturón de Luz de las Pléyades o Cinturón Fotónico y la finalización de un periplo cíclico de 26.262 años en torno al Centro de la Vía Láctea. En este formidable cuadro cosmogónico, que alinea al Sol con el Centro Galáctico, esa magna riada de Energía Divina llegará al sistema solar, la Tierra y la Humanidad a partir del solsticio de invierno de 2012, tal como anunciaron antiguas culturas que, por distintas vías, accedieron a este conocimiento.

Por tanto, lo que esas culturas hicieron fue un “regreso al futuro”. No formularon una profecía, ni vaticinaron el porvenir. Al contrario, miraron hacia el pasado y constataron lo acontecido hace 26.000 años, cuando el Centro Galáctico canalizó, hacia toda la Vía Láctea, la Energía Divina y de Amor proporcionada por un nuevo latido de la Creación. Eso sí, por la distancia física y la velocidad de propulsión, sus efectos en el Sol y la Tierra se harán notar a partir de lo que el calendario humano gregoriano marca como finales de 2012. Y el Sol, gran ser vivo generador de vida, responderá a tanta efusión de Amor con profundas vibraciones de gran pureza.

Los efectos físicos, sensibles y visibles, de todo ello serán los impactos en la magnetosfera terrestre de oleadas de ondas electromagnéticas y rayos gamma y de tormentas y vientos solares cada vez más pujantes y formidables. Y la ionosfera absorberá e interiorizará tanta Energía, canalizándola, a la par, hacia las especies –minerales, vegetales, animales,…- que pueblan el planeta. Como consecuencia de lo cual, los hombres y mujeres que estén consciencialmente abiertos y desde su Corazón así lo quieran, experimentarán en primera persona el Tiempo de Evolución y una Metamorfosis (cual oruga en mariposa) en la que jugará un papel protagonista la activación de códigos y componentes del ADN hasta ahora durmientes y latentes. De hecho, como la ciencia humana empieza a intuir, sus dos cuerdas o hebras contienen las cadenas universales y multidimensionales no sólo de la “genética física”, sino también de la “genética álmica”, que, además, son fusionadas en el ADN a través de la dimensión espiritual o “genética divinal” que en ambas subyace.

Nada hay que temer. La Tierra y las formas de vida que la habitan, entre ellas la Humanidad y cada persona, cuentan con poder y capacidad para minimizar los impactos geofísicos y materiales –aceleración del cambio climático, profusión volcánica,…- de esas oleadas energéticas y aprovechar sus efectos en la activación del ADN. En paralelo, se debilitará el campo magnético terrestre y se alterarán sus polaridades, lo que apoyará igualmente el despertar y avance consciencial y la configuración de un Nuevo Mundo. Y no estamos solos, pues nuestros Hermanos de la Vía Láctea nos acompañan y nos proporcionan su apoyo fraternal.

Los atributos y cualidades del Nuevo Mundo se harán evidentes de aquí al 2020, con una crisis cada vez más severa de lo que han sido los grandes pilares socioeconómicos del viejo mundo (política, finanzas, religiones, entramado científico-tecnológico,…). Y el proceso de salto de la Humanidad a la Cuarta Dimensión será paulatino, pues habrá seres humanos que lo experimenten de manera inmediata y otros que requieran más tiempo, pues cada uno lo vivirá en consonancia con su propio proceso consciencial y en libre albedrío. A partir de ahí, se iniciará el tránsito a la Quinta Dimensión, plasmándose fehacientemente una Nueva Humanidad en una Nueva Tierra. Así será porque así lo hemos decidido en la hermosa comunidad que conforman nuestras dimensiones álmicas. La clave se halla en el Cambio Interior de cada cual y en la Unidad entre todos (de ahí la importancia de la Red Consciencial antes mencionada y el papel de los Círculos de Unidad).

5. CAMBIO INTERIOR Y UNIDAD

El Cambio Interior es el sostén del Despertar Consciencial. Consiste en darse cuenta, por fin, de que el Nuevo Mundo no surgirá de la reforma o mejora del vigente, ¡deja de gastar energías en tan inútil empeño!, sino que emanará de nuestro interior, que es desde donde moldeamos la realidad exterior y nuestra propia vida. Y la Unidad hará de ese Nuevo Mundo una Realidad Compartida y posibilitará que la disolución del viejo mundo se produzca con Alegría y Armonía.

Pero Cambio Interior y Unidad no son palabras, sino hechos; no son teoría, sino una práctica fundamentada en que “la era del asceta pasó, el reinado del Amor ha llegado”. ¿Lo habías oído antes?. Pues ya corresponde que lo escuches en tu Corazón. Se trata de un reinado pletórico de Paz, Amor Incondicional y completa ausencia de miedos y autolimitaciones mentales:

+Paz: Se acabaron los dualismos, enredos y luchas exteriores; finalizaron los karmas y las culpas; concluyeron los trabajos, tareas y sacrificios; se terminaron las preocupaciones, inquietudes, programaciones y controles. El Reino anunciado ya está Aquí; el Cielo y la Tierra se fusionan en el Ahora. ¡Es el momento del Amor y de Disfrutar!. En el Aquí y Ahora, disfruta de tu Condición Divina y de tu Esencia de Amor. ¿Tan difícil te parece?. Confía en la Providencia en la consciencia de que Todo Es Perfecto.

+Amor Incondicional: Muchos han entendido tradicionalmente el Amor como querer el “bien” para los demás y hacer mejor (“bueno”) al otro. Pero estos deseos son, en el fondo, tremendamente egoístas, pues parten de la base de que yo soy quien decide que es el “bien” y lo “bueno”. Nada tiene que ver el Amor con esto, pues el Amor es respeto -a la libertad y evolución de los demás- y aceptación: aceptar al otro; aceptar todo y a todos. Sólo así no hay dualidad y lo otro o el otro se hace Uno con Uno mismo: Unificación Consciente. Y aceptar no es aguantarse con lo que no se está de acuerdo, sino desprenderse de las emociones egóicas y no estar en acuerdo o desacuerdo con nada ni con nadie.

+Ausencia de miedos y de autolimitaciones mentales: Tu poder es divino y debes dejar atrás los miedos y limitaciones que durante milenios, a lo largo de cuantiosas reencarnaciones, has creado desde la mente. Esos miedos y autolimitaciones, incluidos el miedo a la muerte y el miedo a la vida, son sólo ficciones mentales que te atan y atrapan mientras pienses que son reales. Cuando te des cuenta de su carácter ilusorio, se desvanecerán, ¡todos, sin excepción!, como por arte de magia. El Nuevo Mundo te va a deparar numerosos prodigios. Para experienciarlos como merecen, asume cuanto antes que el Nuevo Mundo no va a ser un reflejo del actual y sus paradigmas. Es, simplemente, otro Mundo, radical e incomparablemente diferente.

6. FUSIÓN CON TU SER MULTIDIMENSIONAL

Entre las autolimitaciones mentales que persisten en ti se halla la idea de que eres un ser unidimensional. No es verdad. Tu Ser, tu Yo Verdadero, es Multidimensional. Los Planos Superiores de Consciencia, que configuran Dimensiones que trascienden la esfera de la Tercera Dimensión, están conformados por “nosotros mismos” en estados más sutiles y unificados de existencia. Cada vez son y serán más los seres humanos que sientan y perciban en sus experiencias internas esta multidimensionalidad. En paralelo, la ciencia irá desvelándola y ratificándola de manera asombrosa.

La Tierra de Tercera Dimensión (T3) está ya experimentando la Ascensión y fundiéndose vibratoriamente con la de Cuarta Dimensión (T4) -el proceso comenzó con la denominada Convergencia Armónica de 1987-, como después hará con la Tierra de Quinta Dimensión (T5). Este fascinante proceso es, precisamente, lo que algunas personas están visualizando en sus meditaciones como choque de la Tierra con otro planeta. Pero no hay choque alguno, sino un esplendoroso reencuentro de Amor de la Madre Tierra con su Ser Multidimensional. Exactamente lo mismo que tú, dentro de poco, podrás, si así lo deseas, vivenciar.

De hecho, la Ascensión representa la fusión de cada cual con su Ser Multidimensional. Y esta fusión, sea de la Tierra o de los seres humanos, supone el tránsito por un Puente de Einstein-Rosen o “agujero de gusano”. Sus implicaciones fundamentales son un apretón energético y una aceleración del tiempo, fenómenos ambos dirigidos a detectar y eliminar las cargas y ataduras materiales y mentales que en la vida de cada cual continúan generando tensión, desarmonía y desamor. Las manifestaciones exteriores estarán en función de cómo vivamos interiormente el proceso. Y la acumulación de hechos en apariencia desconcertantes no será sino el signo de la Metamorfosis que abre las puertas a un auténtico “Nacer de nuevo”.

Y puesto que la Madre Tierra se encuentra ya en Ascensión, procura estar más en contacto que nunca con la Naturaleza. Ámala, abrázala, huélela, mírala. Sentirás como está adquiriendo -cristales, agua, árboles, plantas,…- un brillo distinto, mucho más resplandeciente, recibiendo y expandiendo las Bendiciones de la aludida fusión multidimensional del planeta. Observa los árboles y las montañas y haz tuya para estos tiempos su serenidad, su paciencia, su respeto, su íntima unión con la Tierra y su conexión con el Cielo.

Mientras todo esto acontece, no ha lugar al desaliento, ni a las añoranzas. Tras una cadena de vidas en el plano humano de muchos miles de años, el viaje a la Quinta Dimensión, tras un breve paso por la Cuarta, está preparado. Es el fruto de tu Consciencia, es tu Creación. En el momento presente y su despliegue por 2012 y 2013, es crucial que te centres en el Ahora y mantengas la armonía interior y una frecuencia lo más pura posible de Amor. No es tiempo de añoranzas, sino de crear aquí y ahora una Nueva Realidad.

Esa añoranza la sienten hoy bastantes seres humanos: es la añoranza hacia su Ser Multidimensional, el deseo íntimo de reencontrarse con él y en él. Irá “in crescendo” conforme incremente la velocidad del Cambio y la multidimensionalidad se haga cada vez más patente y se note más próxima, lo que ocurrirá especialmente a partir de los 90 grandiosos días -desde el solsticio de invierno de 2012 al equinoccio de primavera de 2013- que señalan en el calendario el inicio “oficial” de lo que bien puede calificarse como la Primavera Consciencial. Es como cuando se tiene hambre y se huele comida cercana. Pero hay que ser paciente. Hay que ayudar, valga el ejemplo, a que el arroz termine de hacerse y, después, dejarlo reposar. Todo es como Es y es como debe ser. Sin prisas, sin pausas, fluyendo en la Providencia. Y estás aquí y ahora para contribuir a ello.

7. LA FELICIDAD ES TU ESTADO NATURAL

Y a partir de 2013 habrá cada vez más seres humanos que, permaneciendo en la Tierra y entre sus congéneres, no vivirán en Tercera Dimensión, sino en un Nuevo Mundo que será tan evidente para ellos como hasta ahora ha sido el viejo mundo. Habrán activado su Campo Crístico o Búdico, llenarán de Amor cuanto les rodea y gozarán de Ojos Nuevos: una Nueva Visión y una Nueva Conciencia. Su Metamorfosis será tanto interior (espiritual) como exterior (física) y les llevará a un punto sin retorno en el que acontece algo extraordinario que expande el Corazón y no cabe describir con palabras. No obstante, puede ser definido como el descubrimiento de que la Felicidad es nuestro Estado Natural.

Se trata más bien de un redescubrimiento, pues la Sabiduría innata que nuestro Ser Divino atesora conoce bien que la Felicidad es nuestro Estado Natural. Tú, por tanto, también lo sabes, aunque no lo recuerdas. Cuando lo hagas, verás lo que Eres en tu Esencia, en tu Quietud Divinal: Ser, Vida, Amor, Armonía, Libertad, Felicidad. Y comprenderás que el mundo exterior es un esplendoroso escenario donde la Quietud se hace Movimiento y se despliegan la Vida y la Experiencia de Ser, un portentoso espacio para llenarlo con lo que Eres: Amor y Felicidad.

Sin embargo, hasta ahora has creído que tu felicidad se halla en el mundo exterior (encuentros, relaciones, eventos, acontecimientos,…), es decir, que la felicidad es algo que “recibes” de él. Pues bien, ten muy presente esto: no es el mundo exterior el que te reportará la felicidad, sino exactamente al revés. ¡Eres tú el que desarrollas la Vida y la Experiencia de Ser en él para “darle” e inundarlo con la Felicidad que es tu Estado Natural!. ¿Te das cuenta del desconcierto en el que has andado metido?. Es como si un manantial infinito e inagotable de agua dulce y pura, que riega una tierra árida para llenarla de vida, terminará buscando en esa tierra seca el agua que en sí ya es.

En el discurrir continuo e infinito de la Creación fluye la dinámica “Dar-Recibir”. Nuestro Ser divinal la despliega en clave “Compartir-Cocrear-Coexistir” y conforme a la pauta “Ser-Dar-Recibir-Ser”: 1º Yo Soy. 2º Doy lo que Soy. 3º Recibo lo que Doy. 4º Lo que Recibo expande el Yo Soy. Y como el Yo Soy es Amor y Felicidad, Amor y Felicidad se dan, Amor y Felicidad se reciben y Amor y Felicidad se expanden por doquier y en el Yo Soy. Sin embargo, hemos sido prisioneros de una interpretación egóica y materialista de tal dinámica que la transforma en la cadena “Tener-Recibir-Retener-Dar”: 1º Tengo. 2º Recibo. 3ª Retengo. 4º Si acaso, cuando me sobra, Doy algo de lo que Retengo. Esta interpretación ignora que la Abundancia está en la esencia de la Creación, interfiere su proceso íntimo –el Tao, el Orden del Amor-, te bloquea a ti mismo y origina dolor, mucho dolor.

Te quejas a menudo de lo “mal” que va el mundo (lo seca que está la tierra, continuando con el símil anterior), pero ha sido precisamente tu deseo de estar contento (tu deseo de “recibir”, de encontrar en ella el agua -la felicidad- que ya eres) lo que genera tu dolor y el dolor del mundo. Cuando te percates de esto, no querrás ya “recibir” felicidad, sino que empezarás a “dar” la Felicidad que Eres y es tu Estado Natural. Cesarás de perseguir el estar feliz, estar alegre, estar libre, estar amando,… y la Metamorfosis se habrá completado. Serás entonces enteramente consciente de que tu Yo Verdadero luce Amor y Felicidad -inmutables, imperecederos- como los exponentes más bellos y radicales de la Divinidad. Y hasta contemplarás con claridad, volviendo al ejemplo, que la tierra seca no es tal, sino que todo en la Creación es Espíritu Divino y un colosal Vergel de Amor, por lo que al dar Felicidad será precisamente cuando la Vida toda te responderá devolviéndote exponencialmente Felicidad, Amor y Perfección.

A partir de ahí, tu Movimiento por la vida cotidiana, en cualquier Realidad y Dimensión, discurrirá siempre en el Aquí y Ahora y será el brillante resplandor de lo que Eres en tu íntima Quietud Divinal: no amando, sino siendo Amor; no estando alegre, sino siendo Alegría; no viviendo, sino siendo Vida; no estando iluminado, sino siendo Luz; no estando feliz, sino siendo Felicidad; no estando libre, sino siendo Libertad.

Una Libertad que el Movimiento resplandor de la Quietud te permitirá disfrutar a través de la espectacular interacción existente entre dos hechos sublimes: todo es Verdad y nada es Real. Subraya ambos en tu interior. Aparentan disonancia, pero resuenan en infinita armonía en el seno del Ser Uno (Ser y No-Ser, Todo y Vacío): todo es Verdad, que no es la Verdad Absoluta, sino la perfecta suma y confluencia de todas las verdades, las de cada ser y cada visión; y realmente no hay nada que sea Real, pues todas las realidades son resplandor vibratorio de lo Insondable, de lo que no admite Nombre y es Fuente de la Creación, y son super-cuánticas y super-simétricas, mutan constante e interactivamente, ostentan perfiles holográficos y matriciales y son diferentes en función de cada observador y de la evolución del estado consciencial de éste.

Tan prolongada ha sido la cadena de vidas físicas buscando la felicidad y la libertad en el mundo exterior que has olvidado lo que son y representan. Pero tampoco te “preocupes” por ello. La Metamorfosis y la fusión con tu Ser Multidimensional te abrirán de nuevo, de par en par, las puertas de la Felicidad y la Libertad, constatando que todo lo que llevas largo tiempo buscando fuera lo tienes ya plenamente, desde siempre y por siempre, en ti mismo.

8. MANTENERTE EN LA FRECUENCIA DEL AMOR

Lo único importante en los momentos actuales es mantenerte en la sintonía y la frecuencia del Amor. Ni más, ni menos. Esto significa permanecer la mayor parte posible de cada día en paz, alegría e íntima armonía; llenar de Amor todo lo que te rodea; evitar los dualismos, divisiones y confrontaciones y constatar la belleza de la Creación y la Perfección de cuanto Es; disfrutar de las energías que llegan a la Madre Tierra y de las que emanan de ella y de ti mismo; y comprobar y experienciar el significado, la potencia y la hermosura de los tiempos actuales.

Todo lo demás es ruido y confusión del ego: vanidad, sólo vanidad. Dispones de toda la Sabiduría, innata en tu ser interior y divino. Se irá desplegando ante tus ojos físicos y abriéndose a tu mente de la mano de la Providencia divina y al compás de tu propia evolución. Todo está cumplido y el Cambio va a acontecer. De hecho, ya está aconteciendo.

Sus impactos exteriores (sus efectos físicos y materiales en tu vida y en el planeta) no están escritos ni predeterminados, pues dependerán precisamente de como se desenvuelva el proceso interior.Asistimos al parto de una Nueva Tierra y una Nueva Humanidad. Y en un parto siempre hay contracciones. Pero, como en todo parto ocurre, la intensidad de éstas será mayor o menor en función de cómo nosotros, cada uno y entre todos, vivamos la experiencia. De ahí la importancia de que te mantengas en la mayor armonía que puedas y con la llama de Amor viva, bien puesta en el más profundo centro del alma.

Para ello, haz una vida sencilla y lo más libre de cargas posible; minora el ritmo y la agenda con los que afrontas cada jornada; coloca espacios de silencio (oración, meditación,…) en tu cotidianeidad; calibra con sentido común cuales son tus verdaderas necesidades y cúbrelas con austeridad; evita el batiburrillo de las opiniones y discusiones y no enjuicies a los demás ni a ti mismo; comprende y asume que el Cambio es una ventana que se abre desde el interior y que no se trata de luchar contra nada ni nadie, tampoco contra el viejo mundo y sus secuelas, sino de Crear desde lo más hondo y sagrado de tu ser una Nueva Realidad y un Mundo Nuevo; busca la compañía de los amigos y seres queridos con los que eres más feliz; apoya y ayuda en la medida de tus posibilidades a quien lo necesite; y ten absoluta confianza de que todo lo que suceda en tu vida y en la de los demás y en el devenir del planeta y de la Humanidad, todo sin excepción, se orienta y se inscribe en un proceso de Cambio personal y colectivo realmente maravilloso.

Alégrate, vive y comparte en paz, equilibrio y gozo, en libertad y sin miedos, no te inquietes por nada y procura ser receptor y emisor de la esencia crística y divinal que en todo se halla y en tu intimidad bulle. Ilumina con ella tu interior y cuanto está a tu alrededor, proyectando bondad, ternura, belleza y Amor, mucho Amor.

El Ahora está impregnado de Dicha; el Aquí, lleno de Bendiciones. Abre a ellas tu Corazón, borra del mismo cualquier atisbo de ira, temor, culpa, resentimiento, resignación o rencor y disfruta... ¡disfruta de un viaje en el que como equipaje sólo necesitas Amor!

Dame tu mano, que juntos vamos a Saltar hacia el mundo que tanto hemos soñado y, por fin, hemos decidido Crear.

¡Bienvenido al 2012, bienvenido al encuentro con tu Ser Multidimensional, bienvenido al Redescubrimiento de la Felicidad!.

Con Amor.

Yo que soy tú, como tú eres yo.

26/1/11

Tu Nueva Vida creará en la Realidad la Nueva Humanidad en la Nueva Tierra

La Agenda de Actividades del Círculo Sierpes prevé en su programación para 2011 la celebración, el viernes 29 de abril, de un encuentro titulado A veinte meses del solsticio de invierno de 2012. Mas “el hombre propone y Dios dispone”. Y la Providencia ha querido que, en el proceso y el proyecto que conducen a la ya famosa fecha 21/12/12, hayan acontecido hechos ante los que conviene adelantar tanto decisiones personales como la divulgación de algunas de las intuiciones e inspiraciones que en tal encuentro compartiremos.

Son, ciertamente, algo extensas y no ha sido usual que este Blog, en sus 580 días de existencia y 1633 entradas publicadas, recoja textos largos. Se hace una excepción porque el asunto lo merece. Y porque esta entrada será la última que se inserte en el Blog, salvo que la Providencia, en algún momento, estime otra cosa. No se trata, por tanto, amig@s, de una despedida que pueda calificar de definitiva, pues no me corresponde “a mí” determinarlo. Y tampoco es despedida como tal, pues mantendremos la conexión por los medios más sutiles y trascendentes que la Nueva Tierra pone ya enteramente a nuestra disposición.

El Corazón, con-razón, tiene razones que la mente, de-mente, no entiende. Y las palabras de poco valen a la hora de exponer lo que del Corazón emana. No obstante, seguro que, cuando leáis e interioricéis lo que sigue, comprenderéis los latidos que desde el Corazón me impulsan a ello. Es fácil de resumir: he tomado ya la decisión y he optado por el Camino B con todas sus consecuencias. No es un camino “horizontal”, sino “vertical”, por lo que en él sólo se puede “fluir” (ver entrada Ser, Fluir, Vivir publicada el pasado 13 de enero), sin espacio ni lugar para “saberes”, ni para “haceres”, ni para ningún tipo de “espiritualidad intelectual”, ni siquiera un modesto Blog. Y es un camino de poda, de limpieza y vaciamiento de todo lo que no sea “Ser”(que es, igualmente, "No-Ser"); un camino que desemboca radicalmente en "Vivir", en una Nueva Vida plena y llena de Consciencia y Corazón y con capacidad de crear para plasmar en la Realidad la Nueva Humanidad.

En esa Nueva Vida sólo hay sitio para el Amor y sólo Amor se puede en ella sentir, dar, compartir, recibir: un Amor que no es de Tercera Dimensión, sino Amor en la Unidad por la que Yo soy Tú, Tú eres Yo y ambos, realmente Uno, Somos Dios: Ser Uno.

Tú decides el juego para todos. Yo estoy a punto. Ahora te toca a ti. El juego está en tus manos. Ahora o nunca. Que la Paz sea contigo y que el Amor te envuelva y envuelvas todo con Amor.

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Como Alberti en su Nocturno, “siento heridas de muerte las palabras”. Y sé que a lo que a estas líneas ocupa se le puede aplicar lo que, en ese mismo canto, nos dejó escrito el poeta gaditano: “las palabras entonces no sirven, son palabras”. Con todo, al objeto de compartir, uso las palabras cual deficiente sucedáneo de lo que del interior fluye.

Preámbulo

Todo es sencillo y armonioso.

También tú.

Todo es suma de partes

y forma parte de una suma superior,

aunque cada parte es a su vez el Todo.

También tú.

Toda la Creación es Creadora.

También Tú.

Todo es Perfecto.

También tú,

que eres Todo

en la Unidad del Ser Uno.

La Nueva Tierra es ya una realidad

1. El 21 de diciembre de 2012 está cargado de significados para la Humanidad: señala la clausura de un ciclo cósmico, la apertura de otro y, especialmente, una radiante oportunidad para el género humano y para la dimensión espiritual encarnada en cada hombre y mujer. Pero antes de alcanzar esa fecha, para que cuando sea presente ostente realmente la transcendencia que se prevé, han de producirse concadenadamente –de manera sucesiva y ordenada- una serie de eventos. Entre ellos, uno fundamental que tiene como protagonistas al Sol y la Tierra.

2. A ambos astros les correspondía actuar sin esperar a que el calendario humano se aproximara más a ese solsticio de invierno subrayado en rojo por antiguas culturas. Debían anticiparse a tal momento para que, cuando llegue, cuente para los seres humanos con la repercusión vaticinada. Tenían que adelantarse y lo han hecho: el Sol y la Tierra están ya viviendo el Cambio. Los dos, los tan simbólicos como reales “padre” y “madre” de la Humanidad, experimentan ya, en el ahora, el salto a otra Dimensión en la que la energía del Amor fluye y resuena en un contexto vibracional más afinado con relación a la Fuente de la que todo Emana y en la que Todo Es: una nueva Dimensión menos densa, más sutil y a la que el Rayo de la Creación baña sin tantas interferencias que distorsionan su Luz (Esencia Divina genuina y pura) en la Tercera Dimensión.

3. El Sol, la Tierra y el conjunto del sistema solar que los alberga forman parte de una suma superior: un grupo o cluster de sistemas solares que conviven, interaccionan y viajan juntos en el seno galáctico de la Vía Láctea. Plenamente integrados en esta suma, el Sol y la Tierra no son sólo la estrella y el planeta a los que, en su cortedad de miras, los limita y etiqueta la ciencia humana, sino auténticos seres vivos; seres pletóricos y conscientes que surcan su propio camino consciencial dentro de la indicada suma superior. Y la evolución vibracional y consciencial de ésta les ha abierto la Puerta Interdimensional por la que se accede a otra Dimensión. Ante ello, la Tierra y el Sol, que por sus propios procesos conscienciales se encontraban en condiciones energéticas de cruzarla, han decidido hacerlo y lo están haciendo ya, configurando un Nuevo Sol y una Nueva Tierra.

La Nueva Tierra abre la posibilidad de una Nueva Humanidad

4. Igualmente, el Sol y la Tierra son suma de partes. Y, al atravesar la citada Puerta Interdimensional, abren la posibilidad a cada una de ellas de efectuar idéntico salto dimensional. En el caso de la Tierra, una de sus partes es la Humanidad. Y el tránsito de la Tierra a otra Dimensión abre la posibilidad a la Humanidad de experimentar también el Cambio.

5. Hay que insistir y remarcar que “abre la posibilidad”. El Cambio no es una imposición, sino una opción: en la Creación no existen las imposiciones y sí un permanente y maravilloso haz de alternativas y posibilidades. En lo que aquí ocupa, la hermosa posibilidad de que la Humanidad viva en el momento presente el salto hacia otra Dimensión. Si esto aconteciera, nacería la Nueva Humanidad anunciada en los libros sagrados de tantos pueblos y escuelas espirituales.

6. Por tanto, la Nueva Tierra abre la posibilidad de una Nueva Humanidad. Y sitúa a la Humanidad actual ante una elección, ante una disyuntiva que no puede eludir, ante dos posibles caminos entre los que forzosamente tienen que decidir. Por un lado, el Camino A: continuar como hasta ahora, mantenerse como Humanidad de Tercera Dimensión, no acompañar a la Madre Tierra en su evolución. Y, por otro, el Camino B: tomar la senda del Cambio, saltar dimensionalmente, transformarse en Nueva Humanidad en el marco de la Nueva Tierra.

La Nueva Humanidad requiere una “masa crítica”

7. ¿Cómo se producirá esa elección, la determinación por uno u otro de esos dos caminos, la opción entre seguir por A o cambiar a B?. Pues, en consonancia con la misma dinámica de la suma y sus partes, la decisión será adoptada –lo está siendo ya y el proceso se irá acelerando hasta el 21 de diciembre de 2012- por las partes que forman la Humanidad. Esto es, por todos y cada uno de los siete mil millones de seres humanos que habitan el planeta y constituyen el género humano. Ahora bien, tampoco en este punto hay imposiciones. Cada persona es libre de optar o no por el Cambio. Lo que sí se requiere es una “masa crítica” que se decante por él; una “masa crítica” forjada por hombres y mujeres que íntima y consciencialmente escojan el Camino B.

8. Si esa masa crítica no se logra, la Nueva Humanidad habrá sido una posibilidad teórica, sólo eso, pues no llegará realmente a plasmarse, con lo que el Camino B, por decisión de la Humanidad en su conjunto, quedará vedado para todos y cada uno de los seres humanos, sin excepción ni vías “individuales”.

9. Si esa masa crítica sí se alcanza, la Nueva Humanidad sí será una posibilidad real y el Camino B quedará abierto de manera efectiva para todas aquellas personas que se inclinen por él.

10. ¿Cuántos hombres y mujeres se requieren para completar tal masa crítica?. Antiguas tradiciones hacen mención a números concretos –por ejemplo, los 144.000 "sellados" del Libro de la Revelación o Apocalipsis-, pero es una apreciación simbólica. La cuestión no es de cuantía de gente, sino de cantidad y calidad de energía vibracional y consciencial que entre la globalidad de los seres humanos sean capaces de generar.

11. Es sencillo de entender: la Nueva Tierra vibra consciencialmente en una nueva frecuencia y con una nueva intensidad acorde con la nueva Dimensión a la que transita; y es con esa nueva frecuencia y gradación con la que la vibración consciencial de la Humanidad ha de lograr Resonancia. En esto consiste, precisamente, la labor de la reiterada masa crítica: aportar la energía precisa para que la Consciencia de la Humanidad alcance Resonancia y sea armónica con la Consciencia de la Nueva Tierra. Si esto se consigue, el Camino B, el de la Nueva Humanidad, quedará realmente abierto y expedito para aquellos seres humanos que deseen surcarlo y saltar a otra Dimensión.

Sin miedos, activa tu Corazón, pues todo depende de ti

12. Antes de continuar en el despliegue de estos contenidos, aparta de tu mente las numerosas especulaciones intelectuales que circulan acerca del 2012, frecuentemente dirigidas, interesada y tendenciosamente, a inculcar un miedo tan infundado como absurdo. Lo cierto es que los fenómenos físicos y materiales que ocurran en torno a esa fecha y a partir de la misma no pueden ser descritos anticipadamente con exactitud porque serán la manifestación de hechos vibracionales, conscienciales y espirituales que están aun en proceso de gestación. Y desde luego, en cualquier caso, lo que sea lo será en el seno de la Providencia divina, en el contexto de Amor y Energía Crística que llena la Creación y en la Luz que, desde la Unidad, el Amor y el Respeto, expanden hacia la Humanidad otras modalidades de existencia con ella Hermanadas en el marco de la suma superior en la que el género humano, la Tierra y el Sol se integran.

13. No te dejes atar, pues, por el miedo ni por las elucubraciones mentales. Y en la libertad de tu ser, activa tu Corazón y concentra tu atención para captar e interiorizar como se merece la única conclusión importante –francamente crucial- que deriva de la batería de puntos hasta aquí enunciados: ¡todo depende de ti!. “¿De mí?”, te preguntarás quizá con incredulidad, quizá con ansiedad. Pues sí: de ti.

14. Para empezar, porque eres tú quien has de elegir tu senda consciencial y espiritual. Sólo a ti te compete optar entre continuar por el Camino A –la Humanidad de Tercera Dimensión- o tomar el Camino B –la Nueva Humanidad-. En absoluta libertad, es tu exclusiva decisión.

15. Y, en paralelo, porque, si elijes el Camino B, de ti depende hacerlo con mayor o menor “potencia”, contribuyendo así más o menos a la conformación de la repetida masa crítica: en tu mano está aportar más o menos energía consciencial a esa energía total que hay que aglutinar para que la Humanidad, su Consciencia global y unitaria, vibre en Resonancia con la Consciencia de la Nueva Tierra y salte dimensionalmente.

Moviliza tu Voluntad y capacidad creadora para hacer Realidad la Nueva Humanidad

16. Si has llegado hasta aquí en la lectura de este texto, seguro que tu intención es decantarte por el Camino B y la Nueva Humanidad. Seguro, igualmente, que quieres aportar lo más posible a su viabilidad efectiva. Y seguro que, entonces, te preguntarás: ¿qué debo hacer?. Pues, ante todo, olvídate de “intenciones”, “quereres” y “deberes” y ocúpate de tu Voluntad, que es la intención plasmada en acción y materializada en hechos.

17. Expuesto sin rodeos: no concibas la Nueva Humanidad como algo que está ahí, fuera de ti; no la imagines como un objeto de tu deseo, algo ajeno a ti que te gustaría alcanzar o conseguir; no la contemples como algo a lo que aspiras y ansias pertenecer. De ningún modo. El Cambio no es externo a ti, no te viene dado: eres tú quien debes fraguarlo. La ignorancia enseña que el proceso de cambio es desde “fuera” (exterior) hacia “dentro” (interior). Es falso. La metamorfosis (la “metanoia” mal traducida en los Evangelios como “conversión”) es interior y se despliega hacia el exterior, conformando la Realidad que te rodea. La Nueva Humanidad no se encuentra en el exterior, sino en tu interior. Y eres tú quien ha de plasmarla y materializarla en la Realidad a través de tu metamorfosis –un odre nuevo para un vino nuevo- y movilizando tu Voluntad.

18. ¿Te extraña?. Veamos: ¿cuántas veces has leído que la física cuántica demuestra que la realidad exterior se forja desde el interior?; ¿cuántas las ocasiones en las que has oído eso de “creer es crear”, que “lo que crees es lo que creas”, que los seres humanos son creadores de la realidad y co-creadores del Universo?; Pues de esto va el asunto. El salto a otra Dimensión y la conformación de la Nueva Humanidad reclama que pongas en acción tu capacidad creadora: ¡has de creer íntimamente en la Nueva Humanidad y crearla, hacerla Realidad¡. Por supuesto, no con la mente, ni con los pensamientos, sino con el Corazón y la Voluntad. Y como ésta no es cuestión de intención, sino de acción, tu Voluntad y tu capacidad creadora se movilizan a través de una Nueva Vida: tu Nueva Vida.

Todo es Perfecto

19. Todo es Perfecto:

+1º La evolución consciencial de la suma superior en la que el Sol y la Tierra se integran ha abierto una Puerta Interdimensional que permite a ambos acceder a una nueva Dimensión.

+2º Ante ello, la Tierra y el Sol, que por sus propios procesos conscienciales se encontraban en condiciones energéticas de cruzar esa Puerta, han decidido hacerlo y lo están haciendo ya, saltando a otra Dimensión.

+3º Surge así una Nueva Tierra que ofrece a la Humanidad esa misma posibilidad de salto dimensional y la sitúa ante dos posibles caminos –A o B: Humanidad de Tercera Dimensión o Nueva Humanidad- entre los que tiene que optar.

+4º Para que la posibilidad de esa Nueva Humanidad sea real y pueda ser aprovechada por el género humano, se requiere una “masa crítica” forjada por hombres y mujeres que consciencialmente elijan el Camino B y lo abran de modo efectivo a todas aquellas personas que se inclinen por él, aportando la energía precisa para que la Consciencia de la Humanidad alcance Resonancia y sea armónica con la Consciencia de la Nueva Tierra.

+5º Todo ello te coloca a ti en primer plano, pues lo que sea depende de ti: tú eres quien ha de elegir entre un camino u otro; y, si optas por el B, en tu mano está hacerlo contribuyendo más o menos a la conformación de esa masa crítica y aportando más o menos energía consciencial a esa energía total que hay que aglutinar para que la Humanidad vibre en Resonancia con la Nueva Tierra y salte dimensionalmente.

+6º Sin miedos y en libertad, tu contribución y aportación a la Nueva Humanidad nada tienen que ver con las intenciones, los quereres o los deberes, ni con la mente o los pensamientos, sino con el Corazón, la Voluntad y tu capacidad creadora: has de creer íntimamente en la Nueva Humanidad y crearla a través de una Nueva Vida: tu Nueva Vida, no la de otro u otros, sino la tuya, la que has de vivir para que la Nueva Humanidad sea Realidad.

Nueva Vida: la tuya

20. Probablemente, presientes el Cambio y lo notas bullir en tu interior. Es hora de descorcharlo de manera “personal”, íntima, a través de una Nueva Vida que nada ni nadie puede hacer por ti. Y esta expresión, Nueva Vida, no admite equívocos. Consiste en transformar tu día a día, desde que te levantas por la mañana hasta que te acuestas por la noche y también mientras duermes y sueñas. Y de transformarlo para que, en cada instante de tu vida, ésta vibre en consonancia con la frecuencia de la nueva Dimensión: la frecuencia en la que ya vibra la Nueva Tierra y en la que tú has de vibrar para hacer Realidad la Nueva Humanidad.

21. Lo más curioso es que para dar paso a esta transformación no tienes que añadir nada a tu vida. Al contrario: se trata de quitarle cargas y aditivos, liberarla de lastres y aditamentos, despojarla de faenas y obligaciones, desprenderla de reglas, normas, costumbres y “valores” impuestos, aligerarla de bienes y anhelos materiales, vaciarla de tesis, antítesis e hipótesis,… ¡podarla de tanta hojarasca inútil que evita que brote la flor de lo que auténticamente Eres!. Esto desconcierta a tu mente, que opera en la ficción de que cualquier cambio conlleva un “trabajo” y va ligado a incorporar nuevas cosas. Y en ese convenci-miento, te empuja con ahínco para que conduzcas tus inquietudes de Cambio y metamorfosis interior a una vía muerta, a un callejón sin salida: la del “supermercado espiritual” -¡oh, qué teoría más interesante, qué maravillosa práctica, qué maestro, qué taller o charla tan concluyente, ¿cuándo es la próxima?, qué libro, qué video, que pps,…- que te mantienen enganchado a una “espiritualidad intelectual”. Pero la Nueva Vida surge de un Cambio desde el Corazón, no desde la mente, y pasa inexorablemente porque tu vida se convierta en más simple y menos compleja, más natural y menos artificiosa, más fluida y menos plúmbea.

22. Para entenderlo mejor, recuerda lo que al comienzo de estos párrafos se señaló acerca de la nueva Dimensión a la que transita la Tierra: es menos densa y más sutil; la energía del Amor fluye y resuena en ella en un contexto vibracional más afinado con relación a la Fuente de la que todo Emana y en la que Todo Es; y está bañada por el Rayo de la Creación sin tantas interferencias como distorsionan su Luz en la Tercera Dimensión. Es por esto que tu Nueva Vida no requiere que sumes nada a la actual, sino que minores el peso que soporta; que elimines las capas con las que, cual cebolla, te has revestido y te impiden ser quien Eres; que elimines, en definitiva, tantas interferencias que dificultan tu sintonía con el Rayo de la Creación, con la Fuente de la que procedes y en la que Eres, con la Energía Crística y con la Fuerza del Amor.

Vida Sencilla

23. Por tanto, la Nueva Vida no radica en “saber”: no precisa de conocimientos, ni teorías, ni creencias, ni la larga ristra de ideas y conceptos, dimes y diretes que apasionan a tu mente y, casi sin darte cuenta, te aprisionan entre sus barrotes. Y tampoco en “hacer”: no necesita tareas, ni deberes, ni sacrificios, ni prácticas de un tipo u otro. La Nueva Vida ni precisa “saberes”, ni necesita “quehaceres” porque es, esencialmente, una Vida Sencilla.

24. Los textos sagrados de todas las culturas y corrientes espirituales se refieren a ello. Por ejemplo, en el ámbito cristiano, el Evangelio de Mateo (11, 25-30) ensalza la Vida Sencilla con esta memorable afirmación de Jesús: “Te doy gracias, Padre, porque has escondido estas cosas a sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla”. Bella y líricamente, Fray Luis de León sublimó este agradecimiento al Padre con sus célebres versos sobre la “vida descansada”, “la del que huye del mundanal ruido”. Una Sencillez que nada tiene que ver, como a menudo se malinterpreta, con ningún tipo de tosco catetismo o bucólico aldeanismo, sino que reclama que despiertes a tu Niño Interior (Inocencia, confianza en la Providencia, vivir el ahora, ausencia de miedos y pre-ocupaciones, alegría,…); una Sencillez que contiene en su esencia la profunda exigencia de una Nueva Vida que supere el mundanal ruido, esto es, las interferencias, capas y distorsiones que entorpecen, cuando no impiden, tu conexión con la Nueva Tierra, el Rayo de la Creación y contigo mismo.

25. Eres el alfarero de tu vida y tienes entre tus manos todo el barro que necesitas para moldearla de la forma que entiendas oportuno y bajo tu total responsabilidad: con cada movimiento de tus manos y dedos, sea consciente o inconciente, estás forjando tu vida al 100 por 100 y en cada momento. Sin embargo, insistes obsesivamente en quejarte de la vida como si fuera ajena a ti mismo -culpando a los demás, a las circunstancias,…- y, en pedir “más barro” –más saberes, más conocimientos, más bienes, más medios, más maestros, más remedios, más años,…-. Y en esa ansiedad obsesiva olvidas que, mientras te quejas y demandas “barro”, tus manos y dedos continúan moldeando tu vida al 100 por 100 y de instante en instante. Pues bien, es hora de que adquieras Consciencia de tu poder y, desde el Corazón, uses tu Voluntad para fraguar una Nueva Vida y, a través de ella, forjar la Nueva Humanidad.

26. ¿Tan complicado te parece?. La Nueva Vida conlleva lo que está enteramente a tu alcance: que reformes tus prioridades cotidianas, que reorganices tu agenda diaria para llenarla de sencillez, que vivas el presente,… . Tú mejor que nadie sabes cómo, pues ¡es tu vida!. ¿Quieres, no obstante, algunos botones de muestra, algunas pistas?. Pues no: ¡no necesitas más “barro”!; desengánchate de una vez de la “espiritualidad intelectual”. Tú eres quien has de sentir el Cambio en tu Corazón -Corazón Consciente pleno y lleno de Energía Crística- y ser coherente con ese sentir -que es Ser, Unidad y Amor- por medio de tu Nueva Vida.

La Nueva Humanidad está en tus manos

27. El Camino A es “horizontal”: se avanza en él con saberes y quehaceres. El Camino B es “vertical”: en él no se avanza, ¡se fluye!. No puedes tomar el Camino B bajo las pautas y normas del A; entre B y A no existe compatibilidad alguna, ni posible punto de encuentro; y desde B no hay “actuación” posible en A, salvo envolver a los que por él transitan en el Amor y la Unidad desde la Consciencia de que son Tú mismo viviendo otras experiencias conscienciales.

28. Conviene repetirlo: en el Camino B no se avanza, se fluye. El Camino B requiere ¡fluir!:

+Fluir “verticalmente” entre la Nueva Tierra y el Rayo de la Creación para que éste te bañe sin las interferencias que distorsionan su Luz (Esencia Divina genuina y pura) en la Tercera Dimensión.

+Fluir dispuesto a aceptar los profundos cambios interiores y espirituales que ello conlleva y sus no menos intensas manifestaciones exteriores (cambios físicos, biológicos, mentales, materiales,…).

+Fluir con todas sus consecuencias y sin mirar hacia atrás (ver entrada Ser, Fluir, Vivir publicada en el Blog el pasado 13 de enero).

29. Date cuenta de que el Camino B es el del "retorno al Hogar": un camino de acercamiento a la Fuente (Padre/Madre) de la que todo Emana y en la que Todo Es. Y recuerda lo que, inmerso ya en el proceso de vuelta a su hogar, hizo Ulises: se amarró con fuerza al palo (plano “vertical”) para evitar que los cantos de sirena (“mundanal ruido”) procedentes de su entorno (plano “horizontal”) lo apartaran del camino de regreso.

30. La Nueva Tierra está llamando a tu puerta. Clama para que tomes el sendero de una vida cuya Sabiduría radica en la Sencillez necesaria para Fluir y Resonar con la Fuente, con el Padre/Madre. Lo denominan salto dimensional. Y lo es. Pero se trata sobre todo de una Nueva Vida, la tuya, que plasma y crea en la Realidad la Nueva Humanidad.

31. Por tanto, la Nueva Humanidad en la Nueva Tierra, esto es, El Cielo en la Tierra, luce en su colofón el mismo broche que Win Wenders colocó cual cierre a su colosal película El Cielo sobre Berlín: “Tú decides el juego para todos. Yo estoy a punto. Ahora te toca a ti. El juego está en tus manos. Ahora o nunca”.

En la Unidad, con Amor.

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ANEXO: DECRETO DE UNA NUEVA VIDA PARA UNA NUEVA HUMANIDAD EN UNA NUEVA TIERRA

1. Vivo yo, pero no soy yo: es Cristo quien vive en mí.

2. Por el Poder del Padre, por la Fuerza de su Amor, y por el Poder del Hijo, por su Energía Crística: Decreto una Nueva Vida para una Nueva Humanidad.

3. Paz, Armonía, Pureza, Fluir desde el Corazón y en la Unidad, Libertad, Humildad, Alegría, Verdad, Divinidad, Resonancia con la Fuente y con el Rayo de la Creación.

4. Que el Amor me envuelva; que mi Yo Crístico envuelva todo con su Amor.

5. Que el Espíritu divino se derrame sobre todo ser y toda materia.

6. Por el Poder del Padre, por la Fuerza de su Amor, y por el Poder del Hijo, por su Energía Crística: Decreto una Nueva Humanidad en una Nueva Tierra.

7. Paz, Armonía, Pureza, Fluir desde el Corazón y en la Unidad, Libertad, Humildad, Alegría, Verdad, Divinidad, Resonancia con la Fuente y con el Rayo de la Creación.

8. Que el Amor envuelva a la Humanidad; que los seres humanos envuelvan todo con Amor.

9. Que el Espíritu divino se derrame sobre todas las personas.

10. Todo es Perfecto. Está cumplido, hágase la Luz.

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+Corazón (la mente de nada sirve para lo que es realmente importante);

+Amor en la cotidianeidad (sin límites, ni fronteras, ni excepciones, incluyendo el Amor a un mismo que es la llave para poner en valor nuestra condición intrínseca de Co-Creadores e Hijos de Dios);

+Unidad (sin separaciones, dualismos, ataduras, apegos y aversiones de ningún tipo);

+Humildad (superando tanto la noción de una identidad personal como la idea de ser o no-ser);

+Armonía (con la Creación, la Vida, el Cosmos, la Madre Tierra, la Naturaleza, la Humanidad y nosotros mismos);

+Resonancia (con la Fuente y el Rayo de la Creación)

+Pureza (sobremanera en la Voluntad, que es la intención plasmada en acción) para vivir el Aquí y Ahora;

+Libertad (sin miedos ni esfuerzos y sabiendo que toda la fuerza y la energía del Amor están a nuestro entero servicio);

+Fluir en la Providencia (la noche no ha terminado, pero el nuevo día ya está amaneciendo e incluye, en su esencia y belleza, la propia noche que ya expira);

+Atención a todo y a todos, que son nosotros mismos (eliminando, entre otras cosas, el estrés, la negatividad de las noticias y la aceleración de nuestra agenda diaria).

+Convencimiento absoluto de que todo tiene su por qué en la dimensión más íntima y divina y que Todo es Perfecto.

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La Vibración Primigenia del Vacío

es la Esencia de cuanto Es, de la Existencia.

La Vibración Primigenia del No-Ser

es la Esencia del Ser.


La Esencia es la Vibración Pura del Vacío: No-Ser.

De la Esencia emanada deriva la Existencia: Ser.


La Vibración del Vacío es la Esencia de cuanto Es.

El Todo es Vacío;

el Ser, No-Ser.


Regreso a Casa, Retorno al Hogar...


Pero antes...

Despojarse de la última capa: Ser.

“Ver” que quitarse capas es también una capa

y traspasar la Última Frontera: Ser.


El Hogar nos recibe entonces con el esplendor del Vacío.

En la puerta, su nombre: No-Ser.


Soy,... No-Soy:

Unificado en el Vacío.

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Para la mente humana es incomprensible, pero no para el Corazón:

+El Vacío es el Alfa y Omega, el Principio y Fin, la Nada y el Todo, lo único Increado y lo único verdaderamente Real. El Vacío es el Ser Uno y es No-Ser. Son sus atributos la Inocencia, la Transparencia, la Unidad Absoluta y una Omnipotencia y Libertad de dimensiones descomunales que derivan no de poder o saber mucho, sino de no requerir ni precisar absolutamente nada.

+El Vacío vibra. Lo hace de manera natural, espontánea y con Infinita Pureza y Armonía, dando lugar a una Vibración Pura y Primigenia que es manifestación de su Inocencia, Unidad y Omnipotencia (la síntesis de esta triada es lo que el ser humano denomina Amor). Y esta Vibración plena de Amor, de la que el Vacío es Fuente, configura el Ser: la energía crística (Espíritu, Cristo mismo) con la que arranca y se expande la Creación y es Esencia de cuanto Es.

+El Ser, por serlo, es Consciencia. Y la Consciencia, por serlo, se plasma en Experiencia: la Experiencia de Ser (Yo Soy).

+Y la Experiencia de Ser (Yo Soy) se despliega en múltiples Experiencias, a modo de Reverberación (Verbo, Vibración Finita) de la energía crística.

+El Verbo (desenvolvimiento de la Experiencia en Experiencias) adopta infinitud de frecuencias vibracionales según la cualidad de la experiencia que se trate y conforma, así, todos los hechos y acontecimientos “exteriores”, todas las modalidades de vida y todos los mundos, los Universos, los Multiveros y el Omniverso en su globalidad e intrínseca unidad. Un marco en el que las Experiencias adquieren apariencia de Diferencias, aunque éstas constituyen realmente una única Experiencia, la Experiencia de Ser (Yo Soy), y en todo radica y subyace íntimamente la energía crística, Cristo mismo, Ser.

Tu y yo somos Experiencias del Ser y, por tanto, la Experiencia misma y Cristo mismo. Somos Uno sin división ni fragmentación posible. Y desde nuestra Esencia Crística, Vibración Pura y Primigenia del No-Ser, retumba en nosotros la Inmensa Presencia del Vacío, la Soledad que Llena y hace Abundante absolutamente Todo.

Pasó para nosotros la necesidad de saber, querer, poder, hacer. ¿Para qué preocuparnos de las aparentes Diferencias derivadas de la Experiencias cuando todo es Experiencia de Ser y tu y yo somos inexcusablemente esa Experiencia y Cristo mismo?.

No necesitamos saber más de nada. Tampoco acerca de la cadena de vidas que conforma nuestra encarnación en este plano. Tal cadena de vida es una ficción, pues son Experiencias de la única Experiencia de Ser (Yo Soy) que late con potencia en nuestro interior. Sé que todas las Experiencias (todas las vidas y cadenas de vida de todos los seres en este mundo y en cualquier otro) Soy Yo.

Y no precisamos de más libros, cursos o talleres porque nos sobran las palabras cuando nos desbordamos en Amor cual manifestación y expresión de la Inocencia, Unidad y Omnipotencia de una Vacío que ya sabemos nuestro Hogar y como tal disfrutamos.

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I


No tienes ninguna misión, ningún objetivo.

No hay ninguna tarea pendiente, ningún trabajo, ningún sacrificio.

Quítate la venda que ciega tus ojos,

la tapadera que esconde tu Luz.


La persona física con que la que te identificas te dice que sí,

pero ella misma es sólo una ficción,

una experiencia pasajera en el seno de la Experiencia Eterna e Infinita.

La dimensión espiritual con la que te identificas insiste en lo mismo,

pero no es real porque tal dimensión es también efímera,

otra experiencia dentro de la Única Experiencia.


¿Anhelas la metamorfosis interior?: ¡nada requiere!;

¿la alquimia profunda?: ¡nada exige!,

¿la transformación trascendente?: ¡nada precisa!.

Ni saberes, ni quehaceres;

ni metas, ni deseos.


Se trata de vibración, de Ser,

no de hacer o conocer.

Vive tu vida en el ahora

y en armonía con la Vibración Pura y Primigenia de la Fuente.


II


La Fuente es Vacío, Todo y Nada,

lo Absoluto y Transparente,

la Omnipotencia de la No-Necesidad, del No-Deseo, del No-Ser.

Carece de nombre, puesto que No-Es, pero puedes llamarlo Padre/Madre.


La Fuente vibra de manera natural y espontánea,

fuera del espacio y del tiempo.

Y esta vibración, la Vibración del Vacío,

es Una, Sencilla e Inocente.

Es Energía Pura de Amor y Paz,

es Ser Emanado del No-Ser:

¡es el Hijo del Vacío!.

Puedes denominarlo Cristo, o Buda, o como prefieras.

Consciencia y Experiencia son sus atributos innatos.


Y esta Vibración Pura y Primigenia

se expande en un momento presente continuo

y reverbera en los confines insondables e indefinibles del Vacío.

Esta reverberación es el Eco del Hijo y puedes llamarla Verbo.


Su manifestación exterior es vibración finita en infinidad de frecuencias

que se entrelazan e interaccionan formando el Omniverso

con todos sus Multiversos, Dimensiones,

modalidades de existencia y formas de vida.


Su Realidad interior es Experiencia de Ser,

la Única Experiencia,

que se desenvuelve en experiencias

que aparentan diferencias.


III


Por ello, tú no eres una experiencia, sea física o espiritual,

sino la Experiencia;

no hay en ti diferencia ni fragmentación,

sino Ser.


Percibe su vibración simple e intangible

de Amor, Paz y Pureza,

de Alegría, Humildad y Libertad.

Siéntela en tu Corazón,

expándela desde tu Ser a cuanto Es

y acompaña compasivamente a la experiencia

que se pierda en la aparente diferencia.


Vive el ahora en armonía con la Vibración Pura y Primigenia de la Fuente.

Vives tú, pero no eres tú: es Cristo quien vive en ti.

Se trata de Vibración, de Ser,

no de hacer o saber.

Mirada horizontal, nariz vertical.

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A LA TIERRA


Durante cuanto tiempo, querida Tierra,

te has contemplado como mi hija

y, como tal, me has amado.

Durante cuanto tiempo, querida Tierra,

te he contemplado como mi madre

y, como tal, te he amado.


Ahora, querida Tierra, has despertando en Consciencia

y ya sabes que no eres mi hija

y conoces al Padre.

Y tu despertar ha sido el mío,

que ya sé que no eres mi madre,

pues sólo hay un Padre/Madre.


Ahora, querida Tierra, sabemos que somos Hermanos,

Hijos del Padre,

y conocemos su nombre: No-Ser.

Y unidos caminamos hacia su Casa,

de Retorno al Hogar: Vacío


La Unidad, el Amor y la confianza infinita en la Providencia

marcan el ritmo de nuestros pasos

y los hacen fluir a través de las Dimensiones de la Creación.

En ellas se desenvuelven las experiencias, que aparentan diferencias,

en las que se despliega una Única Experiencia:

la Experiencia de Ser, el Hijo del Vacío, Nosotros Mismos.


Posdata:


Y en este momento presente, querida Tierra,

¿cómo obramos hacia la experiencia humana?

La Humanidad, tu hijo adoptivo y mi estación de tránsito,

se está desperezando, pero aún no se encuentra Despierta.

¿Aguardamos a que lo haga para que nos acompañe en el camino

aún a riesgo de que en la espera otros Hermanos,

ávidos de Energía y voluntariamente alejados del Amor,

absorban la nuestra?.

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RESPUESTA DE LA TIERRA

La Naturaleza

Mi esencia planetaria se muestra en la Naturaleza. Todas las sabidurías están depositadas en ella. La Naturaleza rodea con sus amorosos brazos a la Humanidad y ésta misma en ella se integra plenamente.

Cierto que los seres humanos son mis hijos adoptivos, surgidos de una manipulación genética externa sobre una especie homínida que era mi auténtica hija. Pero desde que ocurriera este hecho, he acogido a la Humanidad con amor en mi seno materno. Y gracias al agua y a los alimentos, así como a los techos y ropas que provee la Naturaleza, la Humanidad ha logrado sobrevivir.

El lenguaje de la Naturaleza

Los ancestros de la actual Humanidad lograban la supervivencia sobre mi faz a través de una sabiduría profunda y arcaica que les enseñaba a armonizar y mantener buena relación con la Naturaleza y para ello, por medio de ofrendas y plegarias, siempre expresaban su agradecimiento y amor a la Naturaleza. Lo más importante era mantener constantes diálogos y comunicación con la Naturaleza.

Sin embargo, la Naturaleza no habla en el mismo lenguaje que los seres humanos. Ella sí puede oírlos y comprender sus palabras. En cambio, desafortunadamente.

Las personas han perdido el poder de comprender el lenguaje de la Naturaleza, de la Tierra, mi lenguaje. Aquellos ancestros sí que procuraban y sabían capturar todas las señales transmitidas por la Naturaleza manteniendo afinadas las percepciones humanas.

El agua

El origen de la Vida en mi regazo y, por tanto, el origen de la Naturaleza, es el “agua”. La Humanidad tiene en ella un elemento crucial para entender mi lenguaje, el lenguaje de la Tierra. Lo saben bien las pocas personas que son capaces de percibir los sentimientos de la Naturaleza.

Normalmente, el agua es muy hermosa y una gran sanadora. Pero, en ocasiones, parece despojarse de todos los sentimientos para castigar a la Humanidad, sin misericordia, como si fuera un verdugo. ¿Qué se advierte a las personas con ello?. Se las insta con urgencia a recuperar la capacidad para dialogar con la Naturaleza.

Tiempo de espera

Esperar, esperaremos. Pero el tiempo de espera no es ilimitado. Hay un momento para despertarse. Pero si el despertador toca y, tras escucharlo, no nos levantamos, lo más probable es que volvamos a dormirnos. Y yo, esta vez, no voy a dormirme y ya me estoy poniendo en pie.

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