
Con relación a los conflictos locales, basta recordar la invasión de Irak:
+Objetivo: hacerse con los ingentes recursos petrolíferos del país.
+Instrumento operativo: el miedo, en forma, en este caso, de la amenaza que para todo el planeta representaban las armas de destrucción masiva acumuladas por Saddam Hussein (hoy sabemos que jamás existieron).
+Resultado: todo un éxito, pues las compañías petroleras norteamericanas controlan la totalidad del crudo iraquí (1.200.000 muertos ocasionados por la invasión son efectos colaterales, que no contabilizan en sus balances y cuentas de resultados).
En cuanto a las “enfermedades globales”, las celebérrimas gripes aviar y porcina son magníficos ejemplos para cotejar su manual de creación y uso:
+Objetivo: constatar que se está en condiciones de desatar pavor a nivel planetario exagerando espectacularmente los efectos de una enfermedad contagiosa.
+Condición restrictiva: los costes económicos del experimento, que se presumen muy altos, deben ser asumidos por los presupuestos públicos y los bolsillos de los ciudadanos hasta lograr que, en lugar de costes, se obtengan beneficios.
¿Imposible?. No te pierdas la siguiente entrada del blog: “Enfermedades globales: manual de uso”.
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