Agenda de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

29/4/21

La vibración de los recursos

En el interior de todas las viviendas, comercios y empresas, hay una zona que, cuando su energía vital fluye en armonía, los recursos con que la vida nos provee para vivirla con satisfacción, fluyen de forma natural.

Muchas personas, al escuchar o leer sobre este concepto, se centran únicamente en aumentar y potenciar un solo recurso: la economía.

Existen multitud de libros, cursos, talleres, mentorías y demás propuestas, que nos ofrecen continuamente la posibilidad de aprender métodos y formas de lograr que la abundancia, la prosperidad y la riqueza, lleguen de forma fácil a nuestra vida. La demanda y la venta continua de este tipo de ofertas nos ayuda a ver el foco principal sobre el que basa, la gran mayoría de personas, el concepto de abundancia y tranquilidad: el dinero.

Es indudable que en el estilo de sociedad que se ha ido generando hasta ahora, el dinero es un recurso necesario para adquirir bienes y servicios, incluso para adquirir conocimientos, pero cuando alineamos bien nuestra zona vital de los recursos con los ritmos naturales, el foco sobre el dinero es lo primero que se cuestiona.

La fluidez de la vida en los recursos, nos permite tomar consciencia de que para lograr movernos con calidad en este mundo, además del dinero, también disponemos de una gama muy extensa de recursos con los que lograrlo; la inteligencia, la paciencia, la sabiduría, el tiempo, la bondad, el sentido del humor, la capacidad de atención y sobre todo, la voluntad.

En el momento en que comenzamos a valorar nuestros recursos internos con la misma o más consciencia e interés con que lo hacemos con los materiales, nuestra vida y nuestros concepto de calidad de vida, se comienza a ordenar de forma natural.

Cuando esto ocurre, podemos lograr la lucidez suficiente como para observar con gratitud cómo la vida nos va proveyendo en cada momento y circunstancias, de aquellos recursos que realmente precisamos para vivir con dignidad y felicidad.

Si no conoces dónde se localiza el área vital de los recursos en tu vivienda, comercio o empresa, para armonizarla, puedes probar a realizar el siguiente ejercicio:

+Haz una lista de los recursos internos que sientes que posees.

+Haz otra lista con los recursos materiales que también posees.

+Con las listas hechas, trata de reflexionar sobre qué recursos internos pueden ayudarte a mejorar los materiales. Por ejemplo: puedes observar que una correcta administración del tiempo puede ayudarte a ser más eficiente. Que la eficiencia junto a la inteligencia pueden favorecer la calidad de tus ideas. Que la paciencia y la bondad pueden ayudarte a crear sinergias de gran valor. Que la capacidad de atención puede ayudarte a identificar las buenas oportunidades. Que el sentido del humor te puede ayudar a relativizar los retos, y, como indicaba anteriormente, la gestión adecuada de la voluntad, puede poner en valor y en equilibrio, todos los recursos que posees, no solo para tu único beneficio personal, sino también para el beneficio global. Es aquí cuando la vida te regala un sentido aún más valioso: la intuición.

================================================================================

Autor: Andrés Tarazona (andres@andrestarazona.com)

https://andrestarazona.com/

Todos los jueves, desde el 7 de noviembre de 2019, Andrés comparte en este blog una serie de publicaciones centradas en

el Diseño Sentidointeriorismo y diseño consciente de viviendas, comercios y empresas que mejoran la calidad de vida.

Todas están a tu disposición de manera gratuita a traves del e-book Habitar, al que puedes acceder a través de este enlace:

https://bit.ly/Habitar-PDF

================================================================================

28/4/21

¿Qué hacen con nuestros niños?

En una coyuntura como esta, la falta de trasparencia, deontología profesional y de justicia humanitaria, para temas relacionados con la ciencia y la salud, al dispensar esos medios una desigual oportunidad divulgativa a las versiones diferentes a la oficial, acrecienta la sensación del autoritarismo del gobierno.

Médicos que en España reciben doble presión en su conciencia y su dignidad al verse obligados a silenciar ante los medios lo que consideran denunciable, en Italia son invitados a exponer su versión diferente a la oficial en el parlamento.

La prevaricación en el ámbito de la política institucional, podría estar dándose, al hacer llegar dinero público a quienes difunden su versión de la verdad y no más, (hoy ya todos sin excepción), en el reparto de los 40 millones concedidos en 2.020 mas los 150 millones en publicidad, más el plus global de Google.

No hay duda de que lo que se da en el ámbito mediático forma parte de lo bien atado que necesitan tenerlo para sacar adelante su plan global. Prueba de ello, son los cambios por despido, relevos, etc. que se vienen dando en los medios de comunicación, siendo muy significativos el del director de la sección de opinión del New York Times, James Bennet y la renuncia de Bari Weiss en el mismo periódico, como también el de Andrew Sullivan del New York Magazine y David Shor por citar estudios científicos “desalineados” de la oficialidad.

En su tesón para que la versión crítica nunca esté a nivel de igualdad de publicación con una versión médica acomodada a verdad oficial, la atmósfera que están creando por el afán de homogeneizarla y excluir al disidente o escéptico, que no conspiranóico, hace que se ceben en quien piensa diferente.

Esto es lo que está enrareciendo la vida social y corporativa de profesionales del periodismo, la ciencia, el derecho, la salud, orden público, justicia y la docencia, desde la universidad hasta el jardín de infancia....y el parque.

En todo esto y más, lleva sobrepasándose el gobierno español, al poner la guinda el mes de septiembre, promulgando en el BOE, la Ley 3/2020 del 18 de septiembre, de medidas procesales y organizativas para hacer frente al Covid-19 en el ámbito de la Administración de Justicia. En el BOE del 19, añade una Ley de Medidas de Agilización Procesal; modificación a la Ley de la Jurisdicción Contenciosa, que en artículo 122 quater dice:” Autorización o ratificación judicial de las medidas que las autoridades sanitarias consideren urgentes y necesarias para la salud pública e impliquen limitación o restricción de derechos fundamentales”, dando pie a que intervenga el Ministerio Fiscal, en detrimento de la justicia ordinaria y jueces territoriales naturales.

Del añadido se deduce que corresponderá al Juzgado de lo Contencioso, autorizar a la autoridad sanitaria con arreglo a su legislación y siempre que consideren urgente y necesaria para la salud pública, no solo la entrada y registro del domicilio contraviniendo la inviolabilidad recogida en el artículo 18, sino que al ser tan genérica y ambigua, pudiera conllevar la limitación y restricción de derechos fundamentales en general sin especificar, lo que lleva a entender que pueden violar la integridad física de las personas, forzándolas legalmente a someterse a test y a medicarse contra su voluntad.

Se han alzado las primeras voces en el mundo del derecho, para anunciar que dar pábulo a esta ley ordinaria en contra de la Constitución y Derechos Fundamentales, es prevaricación, al modificar la LJCA – 29/1.988 y 3/2.002.

Como referente, el dinero público (270 millones) tirado a la basura en 2.010 al comprar miles de vacunas por falsa alarma de pandemia contra la gripe aviar y porcina, y de esa malversación de fondos públicos... nadie purgó por ello.

Pocas dudas de que hoy estamos a las puertas de lo propio con variante y agravante del autoritarismo de gobiernos, que valiéndose de la declaración de estado de alarma permanente por falsos test, equivalente a un estado de excepción y limitación de derechos, nos obligan a la fuerza a ser dependientes, preservar la salud incluso invadiendo domicilios y violando el hábitat íntimo de nuestro cuerpo hasta el ADN y en aproximación al alma...¿cómo llamar a esto?

La segunda guinda de septiembre, la campaña de vacunación masiva contra la gripe estacional 2020-2021 con publicidad y extensión hasta niños de 6 años, cuando la estadística desmiente su eficacia y ahorro sanitario, dándose el caso que el virus influenza coexiste con el resto de coronavirus, causante todos ellos por igual de cuadros respiratorios generales muy similares, aunque por la razón que fuere, diagnosticados y trasvasados todos a un mismo grupo vírico.

La estadística real, no de enfermos, sino de “casos”, extraída del binomio: test PCR positivo/asintomáticos, es el único parámetro que utilizan para mantener el estado de alarma y justificar las medidas de excepcionalidad, asumidas por la mayoría debido al estado de pánico a la que la someten. Esto mismo nos vino a decir el exconsejero de Salud del Gobierno de Navarra Fernando Domínguez: “La falta de información veraz y clara está provocando una nueva ola de pánico en la población. Las autoridades y los medios cuando presentan cifras hablan de casos; estas cifras son las que llegan a la población y le hacen pensar que estamos como en marzo, pero en absoluto es así. Cuando queremos comparar la situación actual con la de marzo, quizás sería más correcto comparar el número de ingresos de entonces con el de ahora”.

La salud es vida. Así entendieron nuestros gobiernos, cuando Sanidad era un servicio público voluntario, más cuando reconocieron derecho constitucional.

Hoy con el Covid-19 legislan absurdamente hasta fiscalizar la prevención y obligatoriedad de tratamiento, desde el embudo de la ciencia química para la economía farmacéutica. Nada de educar en la autogestión de la salud desde la escuela y aprender a preservarla desde la farmacopea natural y una nutrición bien balanceada; ello nos permitiría tener un sistema inmunológico activo y de suficiente capacidad para neutralizar y resolver cualquier patogenosis vírica. Desprecian esta riqueza social en aras de una rentabilidad económica. De ahí, la eterna pelea de la medicina basada en la evidencia contra la de salvar vidas.

La mayor razón para reafirmarnos en nuestro escepticismo es, que han logrado reducir toda la vida social, económica y clínica, a un único tema, monopolizado por los medios en versión única. También, al ver que han programado como única solución médica, vacunar masivamente a la población, con contrapartida doble, por la enorme factura de la industria farmacéutica a la sanidad pública, y por las ínfimas garantías para la preservación de nuestra salud, siempre que, además no sea lo contrario.... y ya se han inmunizado en responsabilidades.  

Vivimos para crecer y evolucionar. Evolucionar es mejorar a base de cambios. desde sufrir a disfrutar, caer a levantarnos, enfermar a sanarnos....todo así.

Impedirnos crecer, nos infantiliza y ello va contranatura en nuestra evolución genética. Siendo portadores sanos del Covid-19 mantener activas y en plenitud nuestras funciones biológicas, nos da autosuficiencia en salud, siendo el mayor indicador de riqueza en una comunidad. Imponernos sus vías exclusivas para preservar nuestra salud desde todo soluciones externas, nos impide ejercitar y potenciar nuestro sistema inmunitario y macrobiota intestinal; siendo ambas, respectivamente...alma y cerebro de nuestra salud psicofísica y espiritual.

Siendo que cada día mueren en el mundo 40.000 niños por falta de atención médica, hace 30 años en Nueva York, 60 jefes de estado de los principales países de la Tierra, firmaban el Plan de Acción de la Cumbre Mundial a favor de la Infancia bajo el siguiente enunciado: “No hay causa que merezca más alta prioridad que la protección y el desarrollo del niño, de quien dependen la supervivencia, la estabilidad y el progreso de todas las naciones y, de hecho, de la civilización humana”.

Si esas cifras han empeorado, ¿a qué viene ese ingente gasto económico y empeño en vacunar a personas sanas del primer mundo con recursos propios para proteger su salud?, ¿por qué la mascarilla obligatoria a niños y personas sanas?, ¿por qué en partes médicos de afectados por la mascarilla constan solo las consecuencias pero tienen órdenes “de arriba” de no reflejar las causas? No tienen respuestas, tampoco salen las preguntas... gracias a los medios.

Si olvidar el alarmante incremento del nivel de metales pesados (aluminio, mercurio, cadmio etc.) con causas en vacunas, aguas fluoradas y fumigaciones aéreas, el problema fisiológico más grave que hoy sufren nuestros niños, es la acidificación progresiva de la sangre debido al déficit de oxigeno inhalado al respirar, provocado por el uso continuado de mascarilla. Personas con elevado ritmo respiratorio debido a su actividad física, dándose casos de hipoxemia, infecciones y hongos en laringe, etc, que han requerido ingresos hospitalarios.

El problema más grave que sufrimos los adultos, es que seguimos adormilados en nuestra zona...hoy de miedo y en los últimos 40 años de confort. Más grave aún, cuando lleguemos a un umbral de sufrimiento e impotencia insoportables, que nos haga cambiar y reaccionar ante nosotros mismos, ya que no se trata de ir contra nadie sino a favor de buscar la verdad de la vida y ser desde uno mismo, a partir de lo cual todos esos “nadies”, “cosas”, “casos”, “goles”, “votos” y demás señuelos evasivos por los cuales les mantenemos....nos sobrarían.

============================

Autor: Iulen Lizaso (iulenlizaso@gmail.com)

============================

27/4/21

Dignas colas

Hay virus que tiran el pan bien encajado bajo el brazo. Las crisis y las guerras se encargan de llevarnos, al anunciarse otro día carenciado, a esas formaciones decorosas. Para completar nuestra aventura en la Tierra, nosotros/as también tendremos que vivir ese agujero en el estómago. Aunque sólo sea para hacer nacer un corazón solidario, habremos de sentir esa hambre desnuda, sin chicle de fresa, ni anestesia de limón.

Para completar nuestra experiencia vital sobre esta bendita escuela de consciencia que representa nuestro planeta, una mañana vestiremos gafas negras o nos taparemos con una ancha capucha. Clavaremos en el asfalto nuestra mirada pudorosa. Llamaremos con tímidos nudillos a una de esas ventanillas generosas.

En alguna vida, no necesariamente en ésta, nosotros/as también nos pondremos a esa cola que apellidan del hambre. Una fría y temprana mañana rodará, especialmente ruidoso, nuestro carrito y no iremos al supermercado, no pasaremos por ninguna caja registradora. Sobrarán los códigos de unas barras siempre dispuestas a separarnos.

El agujero del hambre nos unifica. El supremo respeto que les otorguemos a quienes ahora les “toca” hacer la cola, es el que a nosotros mismos nos debemos. Nadie busque votos para su carrera política contra esas colas dadivosas.

==============================

Autor: Koldo Aldai (koldo@portaldorado.com)

============================== 

El manejo de la energía vital en el día a día


=========================

Autor: Sergio Marina y Marian Nomen

Fuente: https://sergiomarina.com/

=========================

Memorias de un descarnado: 13 de 29. Por Deéelij

      Requería un gran esfuerzo ser sincero consigo mismo; reconocer el problema destapado. Sabía que nada de lo que se le mostró desde la llegada a éste, ya, entrañable, mundo le había perjudicado. Es más, todo contribuyó, de sobremanera, en un evolucionar maravilloso donde encontró placer, satisfacción, alegría y grandes dosis de felicidad. Pero reconocer el tema del resentimiento le podía e imponía.

     ¿Sería ese el escollo tan boceado? Saltó penetrando con estruendo en el interior de la cabaña. Su actitud no sorprendía en modo alguno a la radiante y, cada vez más sugerente, figura que le esperaba sentada en una silla junto a la mesa. Eso le gustó. Ella podía contener las emociones derramando tranquilidad, silenciando el grito, apaciguando el temperamento excitado.

     -     Dime una cosa Pal: ¿Es esto del resentimiento mi escollo? – manifestó calculando que al fin podría soltarlo de una vez.

     -    Si lo fuese, lo sabrías. Si lo fuese no podrías volar o dejarías de hacerlo al instante. Cuando tropieces con él, lo reconocerás inmediatamente – contestaba pausadamente, con temple, procurando que cada una de sus frases quedase gravada al igual que la tinta indeleble.

     Jano tomó asiento. Dar la vuelta ante tan desilusionada respuesta no era una opción; sí, en cambio, afrontar con rigor y valor lo que siguiera. Quería, cuanto antes, volver al aire, y sabía que no podía hacerlo si antes no aplicaba correctamente la quinta norma. Se dejaría conducir. Le dolería, pero mayor dolor albergaba la imposibilidad de quedarse en tierra observando cómo los demás sí volaban.

     -     De acuerdo Pal. Dispara: ¿Qué tengo que hacer?

     -   Antes de seguir, he de saber si realmente entiendes lo que es tener resentimiento; de nada valdría continuar sobre una base aceitosa.

     -   Entiendo por resentimiento… – respondía de súbito, mascullando sin ganas, con el estómago retorcido – el sentimiento que se posee y experimenta al verse agraviado, insultado, menospreciado... El odio hacia las personas que te han herido, molestado, vejado o maltratado… El malestar que tienes contra personas que no te aceptan como eres… El temor a que la vida siga haciendo de las suyas, propinando patadas y coces donde más duele… Resentimiento es también la gana de venganza…– concluyó dolorido.

          Con ello, estaba reconociendo todo el lastre almacenado durante muchos años. Darlo a conocer, a su instructora, suponía un esfuerzo titánico. Estaba, como nunca lo había hecho, desnudando toda su alma. Y lo hacia ante una mujer; eso, le irritaba y molestaba. Esto era su mayor pesar: reconocer que ella era superior a él. De hecho, cuestión que Pal adivinó desde que le conoció, que uno de sus mayores y actuales pesares consistía en sentirse “humillado” al ser instruido por una mujer. Era algo que todavía no había digerido al cien por cien.

     -   Lo has definido bien, muy bien. No obstante, ahora has de proceder a resolver. Todo ese resentimiento hay que evacuarlo, como se hace al drenar los depósitos de combustible con el agua. Y entiende bien esto: la única… repito, la única forma es perdonando.

     Al ver cómo volvía a ocultar su cara tras sus manos, realizó una pausa. Quería contemplar todas sus facciones antes de continuar.

     -    ¿Cómo quieres que perdones a quienes tanto mal me han provocado? Es injusto lo que pides. Muy injusto – clamaba sollozando. Triste.

     -     ¿Quieres poder, insisto y me reitero, poder para volver a volar?

     -    Es lo que más deseo – contestó Jano a cara descubierta, con los ojos rojos, a punto de lagrimar – Tú eres piloto, y bien lo sabes; ese es el deseo más ferviente que tenemos.

     -    Entonces no queda otro remedio. Has de perdonar todo aquello que te hayan hecho. Cualquier circunstancia por la que sientas pesar y odio. Es la manera de comenzar a liberarte del lastre. Para ello tienes aquí estos folios – indicaba desplazándolos hasta su altura –. Escribe relatando cada acontecimiento donde albergaste cualquiera de las siguientes sensaciones: pesar, enojo, tristeza, odio y rencor; y aquellas heridas procedentes del rechazo, el abandono, la traición, la injusticia y la difamación. Has de hacerlo de la siguiente forma: enuncia brevemente, a modo de título, el suceso; luego, describe qué es lo que realmente ocurrió con detalle, pero sucintamente; no es necesario entrar a describir con todo lujo de adjetivos y pormenores. Centra la acción: las causas originarias y los efectos desparramados. Por último, has de mencionar que perdonas y olvidas con absoluta sinceridad a quienes te infringieron tales circunstancias.

     -    ¿Cómo? ¿Olvidar? ¡Eso sí que no! Eso no se puede hacer. Se puede perdonar, te lo admito, pero olvidar es imposible; eso jamás – expuso con rabia.

     -     Ese “jamás” encierra aún más odio que todo el resentimiento que le acontece. Escucha Jano. ¡Mírame! – Tuvo que mencionar con fuerza reclamando su atención perdida en alguna vendetta de su pasado –. Si quieres, como te he dicho antes, poder volver a volar sólo tienes una opción: perdonar, es la única alternativa; el único camino a la liberación. Y para perdonar, es necesario tener en cuenta dos cuestiones principales: primera, que no es posible perdonar sin olvidar, porque si no se olvida, se vuelve a condensar con el tiempo el mismo caldo de cultivo; el agua aparece de nuevo en tus depósitos; si no olvidas, seguirás siendo el efecto de los demás; si no olvidas haciendo borrón y cuenta nueva, no perdonarás, tan sólo limpiarás sin eliminar, sin purificar. Podrás recordarlo, pero el olvido es no volver a tener los hechos en consideración, nunca más. Segundo: perdonar es comprender que quien nos ofende, o molesta, o critica, o nos hace lo que sea, no tiene el mismo grado de entendimiento y conciencia que nosotros, porque si lo tuviera no lo haría, dado que, lo que haces a otros de alguna manera te lo haces a ti, al Ser Todos Uno. ¿Acaso te vas a ofender porque una hormiga cruce delante de ti? – Reclamaba sin esperar asentimiento –. De igual modo, has de aplicar. ¿Captado?

     Un semblante roto y estupefacto contestó sin palabras. Parecía un dibujo desmembrado por el conocimiento y la lógica. Los argumentos expuestos destrozaban cualquier otro inconveniente que pudiera surgir para contrarrestar. Éste pensamiento, casi vengativo, fue captado por la mente de Pal.

     -   Quiero que entiendas que no has de luchar contra mí. No soy el objetivo. El resentimiento está en ti. Todo ese odio y malestar que experimentas, a la única persona a la que le hace daño es a ti. Tu dolor, tu pesar, tu odio, tu venganza, sólo te incumben a ti, sólo enturbian a tu Ser, no a mí ni a otros. Entiéndelo. Libérate de él para que podamos irnos a volar juntos. A mí tampoco me gusta estar en tierra mucho tiempo.

     -  ¿Qué es lo que pretendes que haga con exactitud? – cuestionó Jano con tono pendenciero.

     Ella captó lo poco que faltaba para que perdiera el control. Eso sería contraproducente. Tendría que calmarlo.

     -     ¡Mírame Jano! Cuando pasé por este momento, puedo asegurarte que fue como pasar una y otra vez por el infierno que vivencié. ¿Sabes lo que supone perdonar a quien abusó de mi cuando era una niña? ¿Puedes imaginarte el esfuerzo que hice parar sacar de mi interior todo el odio y las ansias de venganzas sembradas contra aquella persona? ¿Puedes entender que ese hombre, mi progenitor, quien tenía que protegerme, sólo era un pobre infeliz lleno de amargura y odio, un cobarde, un egocéntrico, un miedoso y timorato, un ser maltratado, que no entendía el sentido de la vida si no era procediendo de la misma forma en que actuaron contra él? Cuando pude entender todo eso, perdonar y olvidar, se tornó en algo de fácil puesta en práctica. Dejé de compadecerme, de sentirme mal conmigo misma, de sentir asco por mi cuerpo, de sentirme la culpable. Me liberé, empecé a volar y a ser feliz. ¿Has tenido que pasar por algo tan mezquino como esto, como para no ser capaz de perdonar olvidando y comprendiendo? Libérate del producto de lo que te hicieron. De seguir así, eres el efecto de esas acciones y no la causa de las propias. ¿Lo captas ahora?

     Y tanto que estaba captado. Le acababan de dar una lección magistral. No podía decir nada. Compungido y petrificado delante del montón de folios en blanco estaba decidido a hacerlo; aunque preferiría quedarse a solas, cuestión solicitada con su pensamiento, sabedor de ser leído por su interlocutora.

     -     Bien Jano. Llevaré el DC-3 a Nairda. Estaré de regreso para el almuerzo proclamó regalando una caria a sus manos y un beso sonoro en la mejilla –. Nos vemos.

     Fuera, la ignición de los motores de pistones se manifestó como el crepitar rugiente de un fuego fulgurante. Sintió el recorrer suave sobre la pista que él tan magníficamente construyó sólo con el poder de su pensamiento durante la segunda noche que pasó en Ís. El orgullo agradable de su creación invadía confortando su doliente espíritu. Al menos pudo contribuir al desarrollo de algo bueno. Ahora, debería continuar con el aprendizaje. Las ganas de volver a despegar con el 104 para ser feliz volando, pilotando, impulsaron un frenético garabateo.

     El reloj de cuco anunció las doce. Llevaba unas dos horas escribiendo, relatando cada acontecimiento por el que había sentido pesar, odio, venganza... Cierta ligereza se experimentaba en su esencia. Un esbozo de aliento en sus labios, declaraban el recorrido por un sendero que quería prorrumpir en una sonrisa. ¡Aquello funcionaba! Con cada nuevo pormenor soltado, notaba más limpieza interior; paz y sosiego. Desconocía cuantos folios había usado, pero presentía que los que quedaban no serían suficientes. Continuó animado.

     El cuco advirtió el paso de otros sesenta minutos repletos de tinta esparcida con exabruptos y pestilencias que habían corroído su pasado.

     Quedaban exiguos instantes para que el reloj avisara con su cántico. Ya no sabía qué espetar sobre el último papel que quedaba sobre la mesa sin manchar. Esperó hasta que el pájaro abriendo sus puertas indicara lo que para él suponía el final del ejercicio. Había realizado un repaso de introspección muy sincero. No quedaba nada dentro que perdonar, olvidar y comprender. Terminó de drenar sus depósitos. Un sentir pleno y feliz invadía la habitación. Lo decidió. Sí, podría hacerlo. Saltó de la silla lanzado por el bienestar que le contenía. El Starfigther esperaba.

     El motor inició la combustión. Todos los indicadores del cuadro de mando reflejaban normalidad. Supuso que era su propio reflejo interno, al menos eso fue lo que Pal mencionó. Cerró la cúpula. Introdujo gases conduciendo el reactor hasta el comienzo de la uno cuatro. Apuntó el morro al centro de la línea. Una última visualización reiteró el perfecto funcionamiento de todo el aparato: El interruptor del paracaídas de frenado abierto. Prudencia, ante todo. Podía fallar. Este avión no podría dejarse caer en el vacío tras el final de la pista. Con sus cortas alas y sin una buena velocidad, un picado en tan poco espacio no aumentaría la sustentación que se requería. O despegaba a la primera o en el punto de no retorno tendría que abortar. La confianza llenaba su ánimo. La seguridad en sus posibilidades crecía por instantes.

     La palanca de gases se hundió hasta alcanzar el final de su recorrido quedando aprisionada con fuerza. Esperó unos segundos. Quería provocar el efecto cohete al tener los frenos bloqueados. Todo el 104 quejaba el empuje sin movimiento de avance. El morro ligeramente bajado por el chorro de impulsión que el posquemador producía. Contó hasta quince: – ¡frenos fuera! – se dijo en voz alta. La proa se elevó ligeramente ante el patadón de los gases bramando en su salida por la popa. La carrera empezaba. El anemómetro mostraba el incremento sustancioso de velocidad. De igual forma, los metros usados iban quedando, desgraciadamente, atrás. Tendría que haber diseñado una plataforma de despegue más larga; ello hubiera contribuido a un incremento de seguridad. Los cien nudos quedaron clavados en sus ojos. Tendría que subir más la velocidad.

     -     ¡Dame diez nudos más, ya! – gritó al avión.

     De pronto aparecieron reflejados. Lo consiguió, pero demasiado tarde: el punto de no retorno acababa de ser sobrepasado. No podría despegar, y si lo hacía, sería a duras penas. Sin dilación ni dudar, retiró gases, frenó y soltó el paracaídas. Si la pista hubiese seguido siendo de arena estaría derrapando como un todo terreno. Gracias al asfalto las gomas bloqueadas por la fuerza aplicada apenas giraban; iban deslizándose en un desgaste peligroso. Un reventón sería la debacle indeseada. Evacuó presión en los frenos. La pista se acababa. El paracaídas ya no era útil a esa velocidad sería peligroso llevarlo colgado en la cola al dar la vuelta sobre sus pasos hasta el estacionamiento: Salió disparado por la fuerza que aún mantenía el motor escupiéndolo hasta estamparse en la barandilla del porche de su caseta. Por fin, y a escasos cincuenta metros del precipicio, aquietó el potro salvaje que pretendía domar.

     Lo inimaginable pasó por su frontal. No podía, no quería creerlo. Un DC-3 raudo en un giro desafiante dirigiendo su evolución al inicio de la uno cuatro anunciaba la evidentemente llegada de Pal. Había sido descubierto en su fracaso. No podría ocultar su error. Giró el 104 con suavidad: todo un vació allá abajo le esperaba si equivocaba la maniobra. Lo sorprendente fue comprobar que el DC-3 iba camino de tomar tierra. Estaban enfrentados, él al final de la pista, ella a punto de posarse. Aquello constituía, bajo su sensato juicio, una temeridad. Aterrizar sobre una pista que permanecía ocupada era todo un asalto a las normas más elementales de seguridad y prudencia en vuelo, pese a que el bimotor pudiera hacerlo en escasos doscientos metros.

     Ella fue la primera en abandonar su avión. Esperó con las manos en jarras hasta que su contrincante puso un pie en tierra. Previamente él la provocó soltado un “¡¿Estás loca?!”, mientras descendía a escasos metros de su posición. Pal sin inmutarse, simulando enojo, ante la crítica y el recibido enjuiciamiento inapropiado, impulsó un ataque con calculadas palabras. Incluso el momento de su aparición fue premeditado. Este pilotillo debería concluir la lección antes del anochecer, se propuso. No quería que pasara, como hizo ella, tres largas jornadas descargando todo el pesar contenido, y la tremenda rabia que enmudeció su Ser durante vidas repletas de tristeza y melancolía.

     -     ¿He oído bien? ¿Me has llamado loca? Eso es una ofensa y un insulto; en definitiva una falta de respeto. Espero una disculpa – indicó escabrosa.

     -     ¿Cómo? ¿Qué te pida perdón? Estás loca, pero loca de verdad…

     -     ¡Otro vez insultando! – Cortó con rudeza – ¿Me vas a pedir perdón?

     -   Esto es el colmo. Estás a punto de provocar una colisión entre dos aparatos y soy yo el que tiene que pedir perdón.

     -     Eres tú el que ha insultado. Me has llamado loca.

     -    No, no. Pregunté si estabas loca, y eso no es precisamente un insulto. Es una interrogante.

     -    Si quieres negar lo evidente, hazlo, pero ha sido un insulto y espero una disculpa –  concluyó encaradamente; sopesándole.

     El desafío manifiesto con las poses gesticulares que adoptaron hizo enmudecer la enfervorizada gresca. Sus miradas se disparaban. Ella aguantaba su risa: estaba conduciéndolo por el jardín en el que su impetuosidad, vehemencia y el resentimiento aún latente, le habían metido. Jano con los ojos algo desorbitados rozaba la erupción del rencor, pero lo percibió al instante: recapacitó. Dio marcha atrás a medio gas y cedió, sin conceder.

     -     Lo siento locuela – pronunció apesadumbrado – ¿Me perdonas?

     Pal, con la gracia y soltura de un felino, saltó y se enganchó a sus hombros con las manos y a la cintura con los pies, soltando un beso espléndido en la mejilla izquierda, acto que aprovechó él para asirla por sus posaderas.

     -    Pues claro que perdono. Eso es una de las cosas más maravillosas que puedes otorgar. Perdonar es magnífico. Se encuentra paz y libertad en la acción. Pero no es necesario que te aproveches sobándome – sugerencia que acató con rapidez abriendo sus brazos, poniéndolos en alto –: Sé agarrarme solita, pilotillo.

     Apretó más sus piernas, descolgando el resto del cuerpo hasta que sus manos atenazadas se apoyaron en la nuca de Jano. Desde allí le miró sonriente.

     -    Siempre te perdonaré. ¿Sabes por qué? – Negó él con la cabeza –. Muy sencillo Cadete, porque no dejo que tus causas y/o efectos o, los de los demás me afecten. Procuro ser la causa de mis circunstancias, de mí Ser. Procuro Ser mi propio efecto estando en mí Ser. Porque fundamentalmente eliminé todo el resentimiento, cosa que tú aún no has hecho. sentenció.

    -      ¿Cómo qué no? Me he pasado toda la mañana haciéndolo.

    Pal le estampó otro sonoro beso a la vez que se soltaba dejándolo libre de su posesión.

    -   Efectivamente, es cierto. Pero sólo has liberado una parte del resentimiento. Aún queda más… dijo encaminándose a la cabaña.

    -       ¿Más… qué más?       

    Pal se volvió caminando de espaldas, levantando su brazo derecho e indicando con el índice que le siguiera.

    -      Vamos dentro, te lo explicaré.

    Le invitó a sentarse mientras ella sacaba algo del congelador y lo introducía en el microondas. Entre los dos prepararon la mesa relatando el frustrado despegue y el espectáculo observado desde el aire. Rieron forjando un ambiente relajado, entrañable, amistoso, cálido y familiar, algo que él no recordaba disfrutar desde hacía demasiado tiempo. 

     Tras la comida, siguió el café humeante, negro y fuerte que tanto gustaba al alumno. Pal, instructora, pero mujer en toda regla, sabía que, tras el almuerzo, con el estómago satisfecho, podría obtener los mejores resultados. Sus expectativas eran altas. Llego el momento una vez que recogieron los utensilios usados colocándolos en el lavavajillas. Sólo el mantel, a cuadros azules y blancos, delataba el reposar del almuerzo.

     -     Bien, Jano, ataquemos. Vamos a por otros restos del resentimiento que quedan incrustados. Digamos que esta mañana has liberado una gran parte, yo diría que la mayor pero no la más importante; la que peor resultado aporta a priori. Has perdonado todo aquello que fue hecho contra ti, las ofensas, los juicios, las criticas… lo has olvidado y comprendido. Ahora hay que hacerlo desde el punto de vista contrario.  ¿Adivinas cuál es?

     -     Con el lote de comida que me he regalado dijo él –, no estoy para cavilar demasiado. Mi riego sanguíneo está inmerso en la digestión, y mis neuronas andan algo caóticas, sin mucho oxígeno; así que no me hagas forzar el intelecto. Dímelo tú, estoy seguro que estás deseando hacerlo. Ya voy conociéndote – espetó resuelto y bromista.

     Se equivocaba otra vez, confirmó la esencia interna de Pal. Él siempre se creyó un experto en mujeres, y evidentemente, así le iba su vida sentimental. Aún no había aprendido que a una mujer nunca se le termina de conocer si no se accede a su Ser; pero eso no formaba parte de la enseñanza del día.

     -    Te concedo el beneplácito. Pero no pienses que es por algo que tú creas intuir, pilotillo. Ahora debes recorrer y examinar todas aquellas acciones que tú provocaste con ofensas, calumnias, maltrato, vejaciones, juicios y condenas realizadas a otros; todas las que recuerdes.

     -      ¿Cómo? ¿Qué? ¿Pero por quién me has tomado? – Atacó vehemente.

     -   ¿Ves, Jano, acciones parecidas y similares a ésta que acabas de tener…? – respondió ella contundentemente, sin dar lugar a réplica. No se lo iba a consentir. Quería concluir, según su propósito, hoy, y quedaba poco tiempo. Por cierto, – continuó diciendo – no te he tomado por nada más que un Ser que está descubriendo las reglas del juego, las normas del vuelo, las premisas para Ser feliz. No te critico ni te juzgo, pero tú mismo has de reconocer que no has sido precisamente un angelito. ¿O no es verdad? – concluyó levantándose.

Posdata:

En el artículo del día 1 de diciembre (Rojo octubre, peligroso noviembre y brillante diciembre. III Parte) comuniqué que personalmente había recibido por psicografía una serie de técnicas y procesos para aplicar en psicoterapia, que solucionaba el 80% de los problemas psicológicos del ser humano. La explicación resumida de esta psicoterapia es que elimina el ego, te reconecta con tu alma (conecta la Particularidad con la Singularidad) y tienes control emocional, siendo feliz en tu vida actual; al mismo tiempo dije que lo había transferido a dos Almitas maravillosas (psicólogas) que os los podía ofrecer mediante terapia, obvio que, con remuneración, pues es su trabajo, y que además ellas lo harán, pues mis tiempos están contados, para seguir en esa labor. No se trata de dar una formación, sino de recibir terapia para quien lo necesite. Durante un tiempo os habéis puesto en contacto conmigo para luego realizar el contacto con ellas (Rosario y Yesenia), pero ahora ya podéis hacerlo de forma directa mediante su correo profesional:  terapia.psico2@gmail.com También podéis visitar su Web: http://www.psico2-internacional.es

 

Para las actualizaciones de Todo Deéelij y preguntas sencillas: deeelij@gmail.com

===============================================

26/4/21

Retiro-Taller de Emilio Carrillo en la Casa de Acogida de Pepe Bravo (fin de semana del 14 de mayo de 2021): “¿Qué es lo que de verdad está pasando? ¿Hacia dónde vamos? ¿A dónde voy?"



====================================================================

Las bifurcaciones de Dios (Proyecto “La Física de la Espiritualidad”: 17)

Érase una vez

Érase una vez, Alfredo, un hombre normal y corriente. Murió, como mueren todas las personas, y se vio delante De Dios, de Jesús en ese sublime acto de rendición de cuentas que creemos es el juicio final. Y Jesús le hizo la suprema pregunta que a todos nos pondrá en el filo de la navaja entre “dentro o fuera”. El hombre en cuestión era muy tímido, y le imponía mucho el momento de verse ante Su Majestad y ante ese decisivo trance de presentar las cuentas de la vida. ¿Alfredo, qué has hecho en la vida?

Ante la pregunta, el pobre hombre no sabía qué contestar, porque tenía una pobre imagen de sí mismo y, no era como esos grandes hombres que, realizan grandes obras en favor de la humanidad, y son recordados como grandes benefactores o, como Los Santos De la Iglesia, elevados a los altares por haber dado su vida a los demás, muerto en el martirio, haber hecho milagros o haberse entregado a los pobres y demás actos dignos del agrado de Dios. Él, en cambio, había sido una simple persona de buen corazón que trató siempre de hacer el bien en las pequeñas cosas de cada día, pero sin sacar los pies del plato. Jamás hizo nada que mereciera la pena ser mencionado.

Yo, Señor, humildemente me presento con las manos vacías, le susurró el hombre. No sé qué te puedo decir, pues no he hecho otra cosa que trabajar para sacar a mi familia adelante, tener mi casa con lo necesario, no he querido hacer mal a nadie, pero tampoco soy consciente de haber hecho nada que merezca la pena, le confesó el compungido señor, temiendo que su vida había sido un desperdicio, que no había explotado sus talentos, que los había enterrado en tierra y tal los había recibido, tal así se los daba.

Jesús le miró emocionado, le sonrió y le dijo, mira, hijo mío, acompáñame a esta sala, donde te voy a mostrar como ha sido tu vida, de verdad. Ambos, mientras María les miraba preparando la comida, entraron en una estancia de la humilde cada de Nazaret, y Jesús encendió algo parecido a una pantalla y comenzó nuestro buen amigo a ver infinidad de escenas de su vida.

¿Te acuerdas, cuando eras pequeño, de aquella tarde que ayudaste a Luis, tú compañero de colegio, a repasar el examen de fin de curso? Gracias a esa tarde, él aprobó el curso y pudo mantener la beca. Terminó sus estudios y logró finalmente ser un buen técnico electricista. De no haber sido por ello, no podría haber mantenido la beca, habría dejado de estudiar, tendría que haber abandonado la casa de sus padres y se habría perdido en una vida arrastrada.

¿Te acuerdas, cuando tenías quince años, que te diste cuenta de que un anciano iba a cruzar esa calle y si no hubiera sido por ti, le habría atropellado ese coche que apareció de repente? Pues ese anciano iba a acudir a un notario, para firmar los papeles de su testamento, gracias a lo que la lucha que tenían los hijos por esa finca se resolvió y no hubo mayor problema cuando el anciano murió un mes después.

¿Te acuerdas el favor que le hiciste a tu buen amigo Andrés al mirarle la presión de los neumáticos del coche? Viste que estaban bajos y los inflaste. Eso evitó un accidente que habría sido mortal.

¿Te acuerdas, antes de morir, esa mirada de perdón que le acabas de echar a tu hijo, al que no veías desde que os enfadasteis por aquel incidente hace siete años y, por el que tú tanto has sufrido? Gracias a esa mirada, tú hijo ha recapacitado y os ha pedido perdón a ambos y su madre, tú querida Ana, tú esposa, va a poder dormir tranquila.

¿Te acuerdas? ¿Te acuerdas? ¿Te acuerdas? Doscientos te acuerdas pasaron por la película de su vida y, Alfredo, que recordó perfectamente todas y cada una de las escenas que Jesús le puso ante sus ojos, no paraba de sorprenderse y, llorando, ver cómo su vida no había sido tan inútil y simplona como él siempre había pensado, porque sólo se había limitado a vivir el día a día, y le apenaba mucho no haber participado en esas grandes obras, esos grandes proyectos de vida que caracterizan a los grandes hombres y mujeres, por los que son recordados como santos o benefactores de la humanidad. Si de algo se le podía acusar a Alfredo, era de no haber visto más allá de sus narices y de no haber sabido ser consciente de la trascendencia de sus actos, de haberlos considerado actos indiferentes, sin consecuencias, que daba lo mismo hacer que no hacer, porque eran fruto de la rutina de todos los días y, eso no es noticia, ni nadie reparará en ellos.

¿Te das cuenta de lo que ha sido tu vida? Le preguntó Jesús al terminar la reproducción de la película de su vida. ¿Te das cuenta, hijo mío, de que tú vida ha participado plenamente del Plan de mi Padre para vosotros? ¿Te das cuenta de que tú has sido Luz del mundo y sal de la tierra?

Alfredo, entre sorprendido y no dando crédito a lo que acababa de ver, se dio cuenta de que gracias a su vida y a todos sus actos de buena voluntad, había colaborado, sin saberlo, en hacer realidad las bifurcaciones De Dios, aquellos momentos críticos de la historia de los hombres en los que la vida se puede bifurcar en dos caminos, acaso diametralmente opuestos, donde los hombres actuamos de guardagujas, para que el tren de la vida de las personas con las que nos cruzamos en la vida, tome una dirección u otra.

Es eso de dos vidas en un instante. Tomar un autobús o no tomarlo, estar en el momento adecuado en el lugar adecuado, o no. Si nos damos cuenta, nuestra propia vida es el resultado de aparentes casualidades que para que se produzcan, muchas personas y circunstancias han tenido que converger para que las cosas sucedan tal y como han sucedido, porque de no haber sido así, yo no habría conocido a mi esposa, ni estaría trabajando en lo que ha sido mi medio de vida, ni habría salido ileso de aquel accidente, ni, ni, ni…

La cuestión es ver la vida como un inmenso plan De Dios, en el que todos colaboramos como guardagujas del tren de la vida, aunque sea de un modo infinitesimal, pero no por ello intrascendente. Es decir, cada acto de nuestra vida es y puede ser un acontecimiento fundamental y de consecuencias trascendentales en el devenir de la vida. Y sólo Dios es conocedor de esa trama vital y puesto que nos ha concedido la libertad de elegir, esa trama es algo que se va haciendo realidad con cada uno de nuestros actos, actos de los que no somos conscientes de su trascendencia porque vivimos pensando en la trascendencia que esos actos tienen para nosotros, para nuestros planes.

El horizonte temporal de nuestros planes y su trascendencia para nosotros responde al deseo de satisfacción inmediata, a corto plazo. Somos seres, habitualmente instalados en la inmediatez, incapaces de saber esperar, de ver madurar lentamente las ideas y los desarrollos. Dios piensa y responde al largo plazo, hace que sucedan cosas ahora en base a las consecuencias que tendrán en el futuro profundo, y eso, los humanos no logramos entenderlo, porque basamos la felicidad en que el mundo y Dios nos haga felices ahora, que nuestros planes salgan bien aquí y ahora.  Quizás porque vivimos el presente y tanto nuestro entendimiento, nuestra memoria y voluntad, viven en el “carpe diem” del corto plazo, en el más vale el pájaro en mano.

Comprender, entender, ser conscientes de este planteamiento es fundamental para saber escuchar a Jesús.

El poder del ahora

El poder del ahora es el título del conocido libro de Eckhart Tole, que se centra en darnos cuenta de que con lo único que contamos los humanos es con el presente o, como diría (creo recordar) John Lenon, “el pasado ya no existe, el futuro aún no es, sólo existe el ahora”. Y es verdad, vivimos en el presente, pero también es verdad que tenemos memoria de lo pasado y capacidad prospectiva para prever o imaginar el futuro. Pero nuestra memoria es especial hábil para recordar los malos momentos, los desengaños, las mentiras y el dolor, sobre todo ese “forgiven, but not forgotten” (perdono pero no olvido). Pero todos sabemos que perdonar sin olvidar es bastante difícil. Y por otro lado, tenemos imperiosa necesidad de proyectar el futuro, según nuestros planes.

Y sin embargo, de siempre el “bástale a cada día su afán” ha sido una sabia actitud en todas las grandes culturas, que en el extremo desemboca en ese “no hagas nada para que nada quede sin hacer” del Tao te King.

Con esto entramos en algo que es capital en la Espiritualidad, el abandono a la Providencia. Ese, aún teniendo planes, aceptar que la Providencia pueda desbaratarlos.

Dicen que los políticos son auténticos expertos en hacer las cosas con segundas intenciones, en mover las fichas del ajedrez político con una antelación de varios movimientos propios y del adversario. Y también nosotros vivimos entre la rémora del recuerdo y la planificación enfocada al coste de oportunidad, tanto cortoplacista como a largo plazo.

En el recuerdo, hemos de ser conscientes de que el perdón es, tal y como refiere José Tolentino Mendoça, en su Teología de la lentitud, “una decisión unilateral de esperanza”, tal y como hemos referido en la entrega anterior sobre la confianza. Una decisión que nos libera de pesadas piedras que nos metemos en el macuto y que, al llegar a la Cruz de Ferro, en el Alto de Foncebadón (Camino de Santiago), deberíamos arrojar del macito y liberarnos de ese peso inútil del rencor en el presente. Y en el futuro, si bien es lógico una determinada previsión, estar siempre atentos a las bifurcaciones de Dios.

Las bifurcaciones de Dios

Cuando somos niños, no comprendemos en ocasiones el por qué del comportamiento de nuestros padres. No alcanzamos a ver las repercusiones a largo plazo de decisiones que a corto plazo van a fastidiar nuestros propios planes. Recuerdo cómo nuestro hijo de un año y medio se desesperaba porque yo no le asistí a socorrerle cuando inexplicablemente sus piernas y sus brazos se habían enredado mientras jugaba, entre los palos de su silla y me pedía auxilio. Yo no se lo presté y él lloraba, hasta que consiguió él solito deshacerse de la silla, cosa que por supuesto, yo sabía que podía conseguir él solito.  Su expresión de victoria fue clamorosa, seguido de un subidón de autoestima genial. Vaya este tierno ejemplo para aquello de “quien bien te quiera, te hará llorar”, porque el maestro sabe que sólo el discípulo adquirirá experiencia, vivenciando, haciendo, luchando, pues sólo desde la experiencia logramos comprender el por qué de las cosas. Es lo que diferencia al experto del principiante y por eso aquellos son tan valorados por estos (se supone), aunque ahora vivimos en un mundo plagados de principiantes sobradamente autoestimados, sobre todo en la esfera política.

La vida nos enseña, a fuerza de enfrentarnos a muy diversos problemas, que es compleja, que una de sus más inquietantes propiedades es su “complejidad dinámica”, esa peculiaridad que hace que los acontecimientos no suceden según nuestro corto entender, sino que las decisiones a corto plazo son echadas por tierra con sucesos que sólo a largo plazo demuestran su complejo devenir. La vida nos enseña que el suceder de los acontecimientos se fragua mediante continuas decisiones, “bifurcaciones”, que sólo con una perspectiva a largo plazo devienen en las correctas. Son los típicos movimientos de ajedrez de los maestros, que sólo se entienden tras cinco o siete movimientos más allá.

Pues en el extremo, la vida humana, en su totalidad sólo es comprensible desde la Divinidad, de modo que los miles o incluso millones de pequeñas bifurcaciones que configuran la vida de cada cual, sólo se comprenden echando la vista atrás y asombrándonos de cómo centenares de acontecimientos absolutamente intrascendentes, fueron los resortes, los cambios de aguja del tren de nuestra vida que se conjugaron para llevarnos a cada uno de nosotros al “aquí y ahora” que somos.

El principio antrópico

El principio antrópico es un concepto cosmológico de Brandom Carter, que dice que el Universo es como es gracias a que nosotros existimos o, dicho de otra forma, si nosotros existimos y estamos aquí y ahora, es porque el Universo es como es y ha evolucionado desde el Big Bang exactamente como lo ha hecho.

Yo soy yo aquí y ahora, porque mi vida se ha desarrollado exactamente de la forma como lo ha hecho; cualquier otro movimiento en mis acontecimientos me habría llevado a un universo personal paralelo. Es más, los hechos más trascendentales que determinan caminos absolutamente diferentes en las personas son en esencia totalmente aleatorios. Por ejemplo, por qué me enamoré de la chica que es ahora la madre de mis hijos. Ese encuentro fortuito, esa casualidad es el origen, nada menos de mis tres hijos.

Es decir, esto nos conduce a dos actitudes ante la vida, a reconocer que somos el producto de la ciega casualidad o que esas bifurcaciones han estado providencialmente gestionadas por la divina Providencia. Esto en lo relativo a nuestro pasado.

Pero en lo relativo a nuestro futuro, vemos que cada día, a cada momento, sometidos como estamos a un permanente dilema “coste de oportunidad”, hemos de elegir entre dos o a veces tres opciones de vida ¿qué carrera elijo? o, de opciones inocentes como ¿qué me pongo hoy? Tanto opciones de gran calado como la primera, como totalmente intrascendente como la segunda, pueden marcar un antes y un después en nuestra vida.

Es aquí donde el ser humano se enfrenta a la opción de 1.- tomar las riendas de su propia vida, en ese convencido “yo soy el dueño de mí mismo y de mi propia vida”, en una reivindicativa actitud de defensa de nuestra libertad y libre albedrío, o 2.- el abandono a la Divina Providencia.

Respecto a la opción 1, optar por nuestro libre albedrío, resulta un curioso ejercicio de humildad pensar sobre cuántos actos y decisiones tomamos a lo largo del día que realmente lo hagamos desde una total libertad, esa que la expresamos con esa exclamación de “porque me sale de los…”. Porque muchas veces las apetencias ocultan una adicción que nos esclavizan. Pero en cualquier caso, muy pocos son los momentos en los que estamos libres de ataduras y compromisos, tanto físicos (de nuestro cuerpo, como comer o beber o eliminar emunciones) como sociales o laborales.

Respecto de la opción 2, ello no supone tener que obedecer a los mandatos de un viejo de barba blanca que desde las alturas nos indica lo que hacer. No es aquello que decía el doctor House, el de la serie de TV, “el que habla con Dios es un creyente, pero el que oye a Dios es un psicópata”. La opción 2 es simplemente amar, buscar la verdad del error, confiar, escuchar al otro en sus necesidades, en una palabra, anteponer el bien común al nuestro propio y hacer las cosas de modo tal que no sólo yo salga beneficiado. La voz de Dios no es otra cosa que la voz de nuestra conciencia, la que ante una bifurcación nos ayuda a ver más allá de los efectos inmediatos y más allá de nuestro propio beneficio.

Discernimiento

Creo que con lo expuesto hasta ahora, llegamos al eterno filosófico y teológico del “discernimiento” o capacidad de discernir, de diferenciar, de elegir entre el bien y el mal. El discernimiento o proceso de reflexión para optar por la opción “correcta”, puede abordarse desde tres enfoques, el primero es el filosófico, o criterio de una persona de buena voluntad, de natural moral y ético, pero sin incluir a Dios en la ecuación; el segundo es teológico o aquel basado en la “palabra de Dios” y el tercero es el integral, basado en la propia conciencia.

El discernimiento filosófico elimina a Dios de la ecuación y establece una forma arbitraria de conducta, unos principios de pensamiento, una ética, una ideología, una filosofía por la que interpretar la vida y el mundo, para distinguir lo bueno de lo malo. De esta forma, el discernimiento filosófico lo establece el objetivo final que persigue el sistema de pensamiento. Creo que en este tipo de discernimiento se basan las tendencias políticas, correctamente aderezadas con el engaño y la mentira, donde el fin puede (o no) justificar los medios. Y a ideologías opuestas, como las izquierdas y las derechas, los criterios de bondad y maldad pueden ser casi antagónicos. Lo vemos todos los días en las trifurcas políticas en los medios informativos y en el Congreso.

El discernimiento teológico introduce a Dios en la ecuación basado en principios religiosos plasmados en “el Libro Sagrado”, bien sea la Biblia, el Corán, el Bagavad Ghita o el Tao te King. Es decir, desde una perspectiva religiosa Dios se manifiesta a través de la palabra reflejada en los textos sagrados, para cada religión tiene el suyo y, no precisamente similar al de los demás libros de las otras religiones. Si la política ha provocado interminables luchas y guerras, la religión, por básicamente lo mismo, también ha provocado y provoca interminables luchas y guerras entre los seguidores de las distintas “ideologías divinas”.

Por último está el discernimiento integral, basado en la consciencia personal, que diría el propio Mark Plank. La consciencia es tanto filosófica como teológica. Y además es científica, y por lo tanto, es Universal, rompe los muros religiosos y políticos y filosóficos. Es básicamente espiritual, y acepta “lo que de sagrado hay en todos los libros”, tanto sagrado, como filosófico y científico.

El discernimiento integral es en esencia metafísico, va más allá de las cosas. El discernimiento integral, creo que alcanza su esplendor en la Escolástica de Santo Tomás de Aquino, que floreció entre los siglos XI y XVI, donde se trató de unificar la filosofía griega de Aristóteles con el cristianismo y con el conocimiento científico de entonces, de donde surge el concepto de Universidad – Universal y catolicismo (de katoV: sobre y oloV: todo), sobre todo, es decir, también “universal”.  Con el tiempo el catolicismo fue escorándose hacia el “eclesiasticismo: adherencia o atención excesiva a los detalles de la práctica de la Iglesia”. Esta definición es traducción del Inglés, porque como tal la palabra no la he encontrado en español. Aunque el teólogo y filósofo Juan Martín Velasco, recientemente fallecido es como define actualmente a la Iglesia católica, una institución excesivamente eclesiastizada, lo que le ha hecho perder su esencia universal.

En resumen, si al discernimiento integral, en esencia “católico”, es decir universal, eliminamos el eclesiasticismo, obtenemos el discernimiento espiritual que es, finalmente, el auténtico discernimiento en el que su base radica en “saber escuchar a Dios” (sin efectos especiales ni voces estentóreas), simplemente saber identificar qué nos quiere decir Dios en cada momento, en cada bifurcación de nuestra vida.

Y hemos de ser conscientes de que Dios sabe hablarnos al corazón en cualquier idioma de la Tierra, no sólo en latín.

====================================================

Autor: José Alfonso Delgado

Nota: La publicación de las diferentes entregas de La Física de la Espiritualidad

se realiza en este blog, todos los lunes desde el 4 de enero de 2021.

====================================================

25/4/21

La realización espiritual mediante la auto-indagación del YO (Enseñanzas Teosóficas: 219)


================================================

Autor: Josep Tarragó

================================================

Las Enseñanzas Teosóficas se han venido publicando en este blog cada 

domingo, desde el 19 de febrero de 2017 hasta el día de hoy, 25 de abril

de 2021, que concluyen las entregas.

================================================

23/4/21

"Reinvención Profesional, Propósito y Claves para vivir la actual sociedad distópica", por Emilio Carrillo


https://www.youtube.com/watch?v=UDcIlGoXqIY

Vídeo (duración: 00:40:58) de la entrevista compartida por Emilio Carrillo para Creada, el 10 de abril de 2021, sobre Reinvención Profesional, Propósito y Claves para vivir la actual sociedad distópica.

=================================================

Taller gratuito de larga duración: "La Radio Mágica del Maestro Bach"

Querid@s amig@s, buenos y mágicos días a tod@s desde este bendito lugar llamado Glastonbury, para nosotros y nuestro corazón… Ávalon…

Somos Agustín y Amparo, de Ávalon te Abre sus Puertas, y  hoy queremos invitarte a un taller gratuito de larga duración que comenzaremos el día 6 de mayo llamado: La Radio Mágica del Maestro Bach.

En él haremos un recorrido por su vida, filosofía y modo de entender la vida, además de repasar todos y cada uno de los remedios que nos dejó, entendiendo que es momento de poner sobre la mesa esa ayuda extra para poder equilibrar nuestras emociones, ayudándonos a nivel físico, siendo algunas de ellas: el miedo, la ira, la incomprensión, la soledad o la excesiva preocupación por los demás, esa que a veces, no nos deja respirar…

Imaginaos que, a través de las Ondas Energéticas del Tiempo, a través de una “Radio Mágica”, el maestro nos traerá las enseñanzas simples y al alcance de todos, que nos dejó para que fuésemos nuestros propios terapeutas y dónde podamos poner por fin Paz a todas esas emociones que sobre todo debido al tiempo que vivimos, parece tan difícil de alcanzar…

Estos encuentros tendrán una hora de duración cada uno de ellos, durante la primera media hablaremos de uno de los remedios del Maestro. En el tiempo restante, podréis realizar preguntas a través del chat que serán contestadas en línea, sobre el “remedio” del día.

Serán dos encuentros al mes, a las 18:00 hora inglesa, siendo los jueves que indicamos a continuación los primeros:

Mayo: 6 y 20

Junio: 3 y 17

Julio: 8 y 22

Agosto: 5 y 19

Se realizarán mediante la plataforma Zoom. Yy para acceder al enlace del encuentro, deberás rellenar este cuestionario:

"La Radio Mágica del Maestro Bach" - Formularios de Google  

En caso de que no puedas acceder a él mediante el enlace compartido, por favor solicítalo al siguiente mail:

escuelamagicadeavalon@gmail.com

Las cámaras de Zoom, excepto la del o de los conferenciantes, estarán cerradas, por lo que habrá total y absoluta intimidad en los encuentros, que una vez finalizados serán colgados en YouTube.

IMPORTANTE: No se necesitan conocimientos básicos ya que comenzaremos desde el inicio para que comprendáis todo el proceso en su plenitud

Esperamos que disfrutéis tanto de ello, cómo nosotros en ponerlo en marcha… ¡Sed tod@s Bienvenid@s!

Recibid un abracito Mágico lleno de luz y bendiciones, con amor, A&A

BFRP Bach Foundation Registered Practitioner

Glastonbury, 07 abril 2020

===========================================