Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2025-2026

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Mostrando entradas con la etiqueta Cosmos. Mostrar todas las entradas
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7/5/10

Todos estamos conectados

We are all conected (Todos estamos conectados) es un vídeo creado por The Symphony of Science, un proyecto musical dirigido por John Boswell que trata de mostrar conocimientos científicos y filosofía en formato musical, con imágenes del astrónomo Carl Sagan, el físico Richard Feynman, el astrofísico Neil de Grasse Tyson y el divulgador científico Bill Nye.

La unidad esencial entre todas las personas y entre estas con Todo es una de las asignaturas pendientes de la Humanidad y, seguramente, la clave para cambiar el nivel de consciencia. No en balde, cuando asumimos e interiorizamos que todos estamos interrelacionados, las falsas diferencias no nos afectan y nuestras acciones cambian.

Este vídeo nos recuerda que estamos hechos de la misma materia que las estrellas, que hay un Orden y un fin en la Creación y que no es la primera vez que estamos aquí.

Astronomía y espiritualidad en estado puro. Esta es la letra en español:

Todos estamos conectados

unos a otros, biológicamente

a la Tierra, químicamente

al resto del Universo, atómicamente

Pienso que la imaginación de la Naturaleza

es muchísimo mayor que la del hombre

ella nunca nos dejará relajarnos.

Vivimos en un universo medio

donde todas las cosas cambian

pero según patrones, reglas

o, como las llamamos… leyes de la Naturaleza.

Soy este tío, de pié en un planeta

realmente solo soy una mota de polvo

pensad en todo esto

pensad en el enorme vacío del espacio

billones y billones de estrellas

billones y billones de motas de polvo.

La belleza de lo vivo no está en los átomos que hay dentro

sino en la forma en que esos átomos se ordenan

el Cosmos está también en nuestro interior

estamos hechos de materia de estrella

Somos la forma en la que el Cosmos se conoce a sí mismo

a través de los mares del espacio,

las estrellas son otros soles

ya hemos hecho este camino antes

y queda mucho por aprender.

Todos estamos conectados

unos a otros, biológicamente

a la Tierra, químicamente

al resto del Universo, atómicamente.

Creo que es emocionante y estimulante

descubrir que vivimos en el Universo

que permite la evolución de máquinas moleculares

tan complejas y sutiles como nosotros

Sé que las moléculas de mi cuerpo

las encontramos en los fenómenos del Cosmos

esto me da ganas de coger a la gente en la calle

y decirles… ¿LO HAS OIDO?

Ahí esta ese tremendo lío

como la luz que rebota por toda la habitación

y una cosa lleva a la otra

Y todo eso está de verdad ahí

te paras y piensas en ello

acerca de la complejidad

y te reconforta

Y está todo de verdad ahí

la inconcebible Naturaleza

de la Naturaleza

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Sitio oficial: The Symphony of Science

25/3/10

Más información sobre nuestro Sol y su compañera estelar

En las últimas semanas se han publicado en el Blog diversas entradas referidas a la posibilidad de que el Sol tenga una compañera en forma de estrella enana marrón, así como a los extraños fenómenos cosmogónicos que están afectando al conjunto de nuestro sistema solar, en general, y al Sol, en particular (ver, por ejemplo, la entrada Cosas extrañas ocurren en el sistema solar, de 10 de marzo).

Pues bien, con fecha 12 de marzo pasado, la revista científica Science y el diario The Sun han coincidido en publicar sendas informaciones que abundan en estos contenidos Concretamente, las noticias se refieren al irregular y anómalo comportamiento que experimenta el Sol y a la existencia de la mencionada enana marrón, lo que supondría que nuestro sistema solar, como la mayoría de los que nos rodean, es de carácter binario.

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Una estrella invisible puede orbitar junto con nuestro Sol (The Sun)

Una estrella invisible podría circular el Sol y haber sido la causante de bombardeos mortales de cometas hacia la Tierra, dijeron ayer científicos. La enana marrón -hasta cinco veces el tamaño de Júpiter- podría ser la culpable de las extinciones en masa que se producen aquí cada 26 millones de años. La estrella - apodado Némesis por científicos de la NASA - sería invisible, ya que sólo emite luz infrarroja y es increíblemente lejana.

Némesis orbita nuestro sistema solar a una distancia en 25.000 veces mayor que la existente entre la Tierra y el Sol. Al girar, su fuerza gravitatoria arrastra los cuerpos de hielo de la nube de Oort -una vasta esfera de roca y polvo dos veces tan lejos como Némesis-. Estas "bolas de nieve", se lanzan hacia la Tierra como los cometas, causando una devastación similar a la del asteroide que acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años.

Varios investigadores de la NASA creen ahora que podrán encontrar Némesis con un nuevo calor de búsqueda de telescopio, que comenzó explorando el cielo en enero. The Wide-Field Infrared Explorer ya ha enviado una foto de un cometa posiblemente desplazado de la Nube de Oort.

La primera pista de los científicos de la existencia de Némesis fue la extraña órbita de un planeta enano llamado Sedna. Varios investigadores creen que su inusual, 12.000 años de órbita oval de tiempo podría ser explicado por un cuerpo celeste masivo.

Mike Brown, quien descubrió a Sedna en 2003, dijo: "Sedna es un objeto muy extraño, no debería estar allí. La única manera de conseguir una órbita excéntrica es tener un cuerpo gigante. Entonces, ¿qué es lo que hay ahí?".

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El comportamiento del Sol sorprende a los científicos (Science)

El físico solar David Hathaway, de la NASA, informa que la parte superior del Gran Cinturón Transportador del Sol ha estado girando a velocidades récord en los últimos cinco años. "Creo que esto podría explicar el inusual profundo mínimo solar que hemos estado observando", comenta Hathaway. La alta velocidad del cinturón transportador desafía los modelos que existen del ciclo solar y nos ha obligado a volver a la pizarra para buscar nuevas ideas”.

El Gran Cinturón Transportador es una corriente de fuego (plasma caliente) de circulación masiva que ocurre dentro del Sol. Posee dos ramificaciones (norte y sur) y a cada una de ellas le toma alrededor de 40 años completar un ciclo. Los investigadores piensan que la inversión del sentido del ciclo controla el ciclo de las manchas solares.

Hathaway ha estado monitorizando el cinturón transportador usando datos proporcionados por el Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO, en idioma inglés). El flujo superficial del cinturón erosiona la superficie del Sol, barriendo las acumulaciones o nudos de magnetismo solar y transportándolas hacia los polos. El SOHO es capaz de rastrear estos nudos (Hathaway los llama "elementos magnéticos") y, por lo tanto, de revelar la velocidad del flujo que se encuentra por debajo de ellos.

"Es parecido a medir la velocidad de un río en la Tierra por medio de la observación de las hojas y ramitas que flotan y siguen la corriente en su superficie", explica Hathaway.

El conjunto de datos del SOHO abarca hasta 1996, y cubre un ciclo solar completo. El año pasado, Lisa Rightmire, una estudiante de Hathaway, en la Universidad de Memphis, pasó el verano completo tomando mediciones de los elementos magnéticos. Cuando pudo crear una gráfica de la velocidad de dichos elementos comparada con el tiempo, se dio cuenta de cuán rápido se estaba moviendo el cinturón transportador.

Aclaración sobre el significado de la palabra "rápido": El Gran Cinturón Transportador es una de las estructuras más grandes de todo el sistema solar y, según los estándares humanos, se mueve con una gran lentitud. "Rápido", en este contexto, significa de 10 a 15 metros por segundo (aproximadamente de 32 a 48 kilómetros por hora).

"Las manchas solares están supuestamente enraizadas al fondo del cinturón", comenta Hathaway. "De modo que el movimiento de las manchas solares nos indica cuán rápido se está moviendo el cinturón allá abajo".

Él hizo justamente eso (confeccionó una gráfica que compara la velocidad con el momento en el que se produjeron las manchas solares desde 1996) y los resultados no tienen sentido. "Mientras que la parte superior del cinturón transportador se ha estado moviendo a velocidades muy elevadas, que marcan un récord, el fondo parece estar moviéndose a velocidades muy bajas, las cuales también establecen un récord. Otra contradicción".

Podrá suceder que las manchas solares no se encuentren enraizadas al fondo del cinturón transportador, después de todo? "Esa es una posibilidad", agrega el científico. "Las manchas solares podrían encontrarse en movimiento debido a las ondas generadas por la dinámica interna del Sol o por algún otro fenómeno que no se encuentre vinculado con el cinturón transportador".

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10/3/10

Cosas extrañas ocurren en el sistema solar

En los últimos días se han insertado en el Blog dos entradas dedicadas al tránsito de nuestro sistema solar por la Vía Láctea (ver Viaje al Centro Galáctico y expansión de la consciencia y El sistema solar atraviesa ahora una Nube Interestelar, del 8 y 9 de marzo, respectivamente). Pues bien, el sitio web The Millenium Group (http://www.tmgnow.com) ofrece diversos artículos en los que científicos rusos, especialmente el Dr. Aleskey Dmitriev, ponen de manifiesto que están ocurriendo muchas cosas extrañas tanto en el espacio interior como en el exterior; y que la vida misma están mutando en formas totalmente sin precedentes. Se resumen a continuación los principales aportaciones que se ofrecen.

(os pido disculpas por la calidad de la traducción, aunque se entiende perfectamente)

El Sol

La actividad durante el último ciclo solar fue mayor que nunca antes y lo que acontece en él ha de ser calificado como absolutamente increíble. En fotos recientes, se observan múltiples manchas, algunas mayores que ninguna antes registrada en la historia de la astrofísica, que rodean al Astro Rey y que son indicios de la emisión de una enorme cantidad de energía. Además, sabemos que el campo magnético del Sol ha cambiado en los últimos cien años. Según los estudios del Dr. Mike Lockwood, de la Rutherford Appleton National Laboratories (California.), tal campo magnético se ha fortalecido en más de 230 por ciento y nadie conoce lo que esto significa en realidad.

El sistema solar

La información suministrada por la Academia Nacional Rusa de Ciencias conduce a la conclusión de que el sistema solar se ha desplazado hacia un área del espacio que tiene mucho mayor nivel de energía, reportando cambios y registros en el espacio que nunca habían sido vistos antes. Y en la heliósfera, especie de huevo magnético que rodea el sistema solar, se detecta una energía plasmática excitada brillante. La heliósfera tenía 10 unidades astronómicas de profundidad (una unidad astronómica es la distancia media ente la Tierra y el Sol), pero ahora tiene 100, lo que representa un aumento de mil por cien. Los científicos rusos dicen que este cambio en el Sol esta transformando el funcionamiento de los planetas y el tipo de vida que pudieran tener. Reportan, pero no explican, que la misma espiral de ADN esta alterándose. Sienten que la continuada expansión de la heliósfera eventualmente nos llevará hacia un nuevo nivel de energía, que probablemente habrá una súbita expansión de la básica armonía de la longitud de ondas que el Sol emite conforme radia energía de sí; y que este aumento en la emisión de energía cambiará la naturaleza básica de todo lo que importa en el Sistema Solar.

El plasma brillante en la orilla dirigente de nuestro Sistema Solar, recientemente ha aumentado mil por ciento. Esa energía altamente cargada a su vez está excitando el plasma y causando que se forme más de él, así que ustedes ven más luminosidad, más brillantez. Esta energía está entonces fluyendo hacia el Sol, que a su vez emite la energía y la esparce a lo largo de su plano ecuatorial, que se llama la Eclíptica. Todo esto está sucediendo al mismo tiempo y todo está trabajando hasta una creciente, en donde irá a haber un cambio súbito.

Cambios en la Luna y los planetas del sistema solar

+Luna: Cuando Estados Unidos alunizó en 1969, no encontraron atmósfera en la Luna. Desde entonces, nuestro satélite ha creado una atmósfera que no estaba ahí antes, hecha de un compuesto al que el Dr. Dmitriev se refiere como “natrium”. Esta nueva atmósfera esta ahora a seis mil kilómetros de profundidad.

+Marte: La atmósfera de Marte está volviéndose mucho más densa. La sonda Observador de Marte perdió uno de sus espejos, en 1997, lo que ocasionó que se estrellara. Esto sucedió porque la atmósfera era casi el doble de densa de lo que la NASA había calculado. básicamente, el viento sobre ese pequeño espejo era tan fuerte que lo voló de un soplido.

+Júpiter, Urano y Neptuno: También sus atmósferas están cambiando de acuerdo con los datos aportados por científicos rusos. El campo magnético de Júpiter está a más del doble y la carga energética del planeta ha subido tanto que es visible un tubo de radiación ionizadora que se forma entre la superficie de Júpiter y su luna Io. De hecho, se ve el tubo de energía luminosa en las fotografías que se han tomado recientemente.

+Venus, Urano y Neptuno: Están mostrando marcados aumentos en su brillantez total. El campo magnético de Urano está cambiando, sin explicación; y el de Neptuno está aumentando. Los tres planetas están más brillantes y sus cualidades atmosféricas, dicen los rusos, están cambiando pero no explican qué es lo que lo provoca.

Cambios en los polos

Lo que en verdad es sorprendente, ya que hay determinadas predicciones sobre cambios de polos en la Tierra, es que los rusos reportan que Urano y Neptuno parece que recientemente tuvieron precisamente un cambio de polo. Cuando el Voyager II pasó volando Urano y Neptuno, los polos magnéticos del aparente norte y sur, estaban notablemente desviados de donde el polo rotacional según los registros previos. En un caso tenía 50 grados de desviación; y, en el otro, la diferencia estaba alrededor de 40 grados.

Cambios en la Tierra

La atmósfera de la Tierra en los niveles altos está formada de gas HO que no estaba ahí antes. Simplemente, no existía en la cantidad que ahora tiene. Los rusos dicen que no está relacionado con el calentamiento global y no se relaciona con CFC o emisiones de fluorocarbón. Solamente está apareciendo.

Los rusos reportan dos hechos más: en la Tierra, la actividad volcánica total aumentó 500 por ciento desde 1875 a 1975, mientras que la actividad de temblores ha aumentado 400 por ciento desde 1973. El Dr. Dmitriev dice que, al comparar los años 1963 a 1993, el número total de desastres (huracanes, tifones y deslaves de lodo, oleajes, etc.) ha aumentado un 410 por ciento.

El campo magnético de la Tierra ha ido disminuyendo. De hecho, este descenso se inicio hace dos mil años, pero el porcentaje de descenso es mucho más rápido desde hace 500 años. Ahora, en los últimos 20 años, el campo magnético se ha tornado errático. Los mapas aeronáuticos del mundo, que son usados para permitir que los aviones aterricen usando sistemas de piloto automático, han tenido que revisarse a nivel mundial a fin de que funcionen esos sistemas

A finales del año pasado, la capa de hielo del Ártico, que estaba exactamente en el punto del Polo Norte, se derritió completamente por primera vez en la historia conocida. Green Peace reportó que en relación con el patrón que guarda el hielo invernal, la capa se había derretido previamente 300 millas hacia el polo y que más tarde durante el último año tanto los barcos militares como civiles pudieron de hecho pasar directamente sobre el Polo Norte: era agua. Hasta donde sabemos, nunca ha existido un tiempo cuando el hielo tuviera menos de diez pies de espesor. En contraste, el Polo Sur tiene una capa de hielo que llega a cerca de tres millas de espesor y sin embargo, enormes pedazos de hielo continúan rompiéndose y derritiéndose (La Antártica se derrite)

¿Qué está sucediendo?

En su reporte, los científicos rusos dicen que estas mismas clases de fenómenos estaban ocurriendo cuando los dinosaurios se extinguieron, un tiempo que marcó un cambio gigantesco en los patrones del clima en la Tierra y quizá también un cambio de polos.

Muy poca gente esta consciente del trabajo que se está haciendo en la Academia Nacional Rusa de Ciencias en Siberia, específicamente en Novosibirsk, donde están haciendo esta investigación.
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9/3/10

El sistema solar atraviesa una Nube Interestelar

Con relación a la entrada publicada ayer en el Blog con el título de Viaje al Centro Galáctico y expansión de la consciencia, varios seguidores del Blog me han remitido emails señalándome que han tenido información acerca de que nuestro sistema solar (Ors u Oort), en su ruta por la Vía Láctea, está atravesando una nube interestelar que, según la física, no debería existir.

Hay que señalar al respecto que, efectivamente, Ors transita en la actualidad por lo que los astrónomos llaman Nube Interestelar Local o "Local Fluff" ("Pelusa Local"). Su envergadura es significativa, pues mide unos 30 años luz de ancho, y está conformada fundamentalmente por una mezcla de átomos de hidrógeno y helio, a una temperatura de 6.000° C. Además, se encuentra completamente rodeada por un material procedente del estallido de un cúmulo de supernovas ocurrido hace diez millones de años, lo que generó una colosal burbuja de gas con una temperatura de un millones de grados. De hecho, este material a alta presión debería aplastar o dispersar a la “Pelusa”. Y que esto no suceda, es algo que intriga a los astrofísicos.

En este orden, la revista Nature, en su edición del pasado 24 de diciembre, publicó un artículo de Merav Opher (investigador de heliofísica de la Universidad George Mason) y su grupo de colaboradores titulado Un fuerte campo magnético interestelar, muy inclinado, cerca del sistema solar, en el que muestra como las dos sodas espaciales Voyager puestas en órbita por la NASA han aportado datos que pueden ayudar a resolver este misterio. Ambas han seguido un trayecto hacia las afueras del sistema solar por más de 30 años. Ahora se encuentran más allá de la órbita de Plutón y están a punto de ingresar en el espacio interestelar.

"La temperatura y la densidad que observamos en la nube local no proporciona suficiente presión como para resistir la acción de aplastamiento del gas caliente que la rodea", señala Opher. Entonces, ¿cómo sobrevive la Pelusa?. Las naves gemelas Voyager pueden haber hallado la respuesta: "Usando datos de Voyager, hemos descubierto un fuerte campo magnético justo en las afueras del sistema solar. Este campo magnético mantiene en su lugar a la nube interestelar y resuelve el viejo problema de cómo es que puede existir esto. Los datos proporcionados por Voyager muestran que la Pelusa se encuentra mucho más magnetizada de lo que sospechábamos. Este campo magnético puede brindar la presión adicional que se requiere para resistir a la destrucción".

La Pelusa se mantiene justo afuera de la frontera del sistema solar gracias al campo magnético del Sol, el cual es inflado por el viento solar y de este modo forma una burbuja magnética de más de 10 mil millones de kilómetros de ancho. Conocida como la "heliosfera", esta burbuja actúa como un escudo que ayuda a proteger al sistema solar interno de los rayos cósmicos galácticos y de las nubes interestelares. Las dos naves Voyager se localizan en la capa externa de la heliosfera, llamada "heliofunda", donde el viento solar es ralentizado por la presión del gas interestelar.

El hecho de que la Pelusa esté fuertemente magnetizada significa que otras nubes en nuestro vecindario galáctico podrían estarlo también. Finalmente, el sistema solar se encontrará con algunas de ellas y sus fuertes campos magnéticos podrían comprimir la heliosfera aún más de lo que está ahora. La compresión adicional podría permitir que más rayos cósmicos lleguen al interior del sistema solar, lo cual posiblemente afectaría a la Tierra y a su clima. Por otro lado, los astronautas no tendrían que viajar tan lejos, porque el espacio interestelar estaría más cerca que nunca. Estos eventos jugarían un papel importante en escalas temporales de decenas a cientos de miles de años, que es lo que toma al sistema solar moverse de una a otra nube.

"Podrían venir épocas muy interesantes”, concluye Opher. ¡Y tanto!.
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8/3/10

Viaje al Centro Galáctico y expansión de la consciencia

El sábado pasado se publicó en el Blog el texto base de mi intervención en el encuentro organizado por la Asociación Cultural Vía Libre, celebrado el viernes 5 de marzo, en torno al tema 2012, profecías y expansión de la consciencia. En él se hizo mención a la ruta que nuestro sistema solar sigue con relación al Centro Galáctico y sus implicaciones energéticas y conscienciales en la Tierra y la Humanidad. Un asunto que ha despertado gran interés entre much@s seguidor@s del Blog, que me han solicitado mayor información al respecto. Las siguientes notas se dirigen a ello.

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Nuestro sistema solar, Oort u Ors, no se halla estático en la Vía Láctea, sino que viaja por ella, moviéndose elípticamente con relación al Centro Galáctico. Y este viaje cósmico no lo hace en solitario, sino en compañía de un pequeño grupo de sistemas solares, desde Alfa Centauri a Sirio, con los que conforma un “paquete” o “cluster” sistémico, cual viajeros dentro de un automóvil o un tren. Todos juntos y en sintonía orbitan con respecto al Centro Galáctico siguiendo idéntica ruta.

Lo más importante no son las repercusiones físicas o astrofísicas de tal hecho, sino sus impactos energéticos y espirituales, pues todas las formas de vida que bullen en ese “cluster”, la infinidad de modalidades de existencia que conviven en los sistemas, astros, soles, planetas y satélites que lo configuran, guardan una íntima relación, una estrechísima interacción de carácter consciencial.

Los seres humanos han comenzado a entender que hay una interrelación entre cada miembro de una especie animal cualquiera y la totalidad de sus componentes. La teoría de los llamados campos mórficos y morfogenéticos lo ilustra muy bien. Igualmente, existe una interacción constante y permanente entre cada persona y los demás seres humanos que configuran la Humanidad (la dimensión espiritual de esta interacción da lugar al denominado Campo Búdico o Crístico). Es más, del mismo modo, también hay una estrecha interconexión entre la Humanidad y la Madre Tierra. Y tal interrelación se extiende desde la Tierra a la globalidad de Oort y al referido cluster de sistemas solares. Todo está espectacularmente interconectado, como una gigantesca red de influencias e interdependencias mutuas.

El citado cluster de sistemas solares y todos los astros y modalidades de vida que lo pueblan formamos una inmensa y holística red consciencial. Como tal, viajamos de la mano por la Vía Láctea. Y lo que sea de los unos, repercute en los otros, pues en el Universo rigen dos reglas cosmogónicas bien conocidas por los seres de mayor avance espiritual: todo es suma de partes y forma parte de una suma superior, aunque cada parte es a su vez el Todo; y los saltos evolutivos conscienciales, de una dimensión de existencia a otra, no son individuales, sino grupales, requiriéndose que en el grupo o suma en cuestión se configure una masa crítica mínima de consciencia para que el salto sea factible. En nuestro caso, el grupo no es la Humanidad, ni Gaia, ni siquiera Oort, sino el colosal hervidero de vida que constituye el cluster de sistemas solares del que venimos hablando.

Con este telón de fondo, la Humanidad y el planeta entero se hallan en el presente ante una bella y colosal oportunidad, un hito francamente histórico, que tiene que ver con el tránsito del cluster de sistemas solares por la Vía Láctea y con la aplicación analógica del célebre principio hermético de cómo es arriba es abajo, y viceversa.

Se puede tomar el ejemplo del cuerpo humano y proyectar su funcionamiento a escala galáctica. Y, así como la sangre en su circulación atraviesa los pulmones, que la oxigenan y la limpian, ese paquete de sistemas solares pasa, periódicamente, muy cerca del Centro Galáctico, rozándolo, y recibe de éste una colosal fuerza energética regeneradora de espectro electromagnético y vibracional. A su vez, los soles que se integran en el cluster distribuyen esta fuerza entre los planetas que giran en sus respectivos sistemas. Y, por fin, cada planeta impregna con la misma energía vibracional y frecuencial a los seres que lo habitan.

En el caso de la Tierra y los seres que la pueblan, el planeta acumula principalmente esa fuerza en la ionosfera. Y los humanos la reciben por medio de la glándula pineal, que es una auténtica antena de radiofrecuencia, lo que, en función del grado consciencial y mayor o menor estado consciente de cada cual, activa componentes durmientes de nuestro ADN, concretamente de ese 97% del mismo que algunos genetistas tildan de “chatarra” y que, en verdad, es un ADN sutil e inefable, depositario de capacidades y facultades impensables para la Humanidad actual.

Por tanto, cada paso del cluster de sistemas solares por el Centro Galáctico representa una espléndida ocasión de salto consciencial para el conjunto de mundos y modalidades de existencia que lo pueblan. Y, en estos momentos, el cluster de sistemas se está acercando a enorme velocidad al Centro Galáctico. Es algo que ocurre cada 13.000 años. Ahora vuelve a repetirse.

Dado que cada paso del cluster de sistemas solares por el Centro Galáctico representa una espléndida ocasión de salto consciencial para el conjunto de mundos y modalidades de existencia que lo habitan y como quiera que existe una interacción entre todas, su mejor rentabilización energética acontece cuando la totalidad del cluster ha alcanzado una determinada masa crítica consciencial. Por esto, numerosos seres de muchas modalidades de existencia que pueblan el cluster se han movilizado para que la Tierra y Oort aprovechen esta oportunidad. Ha sido un trabajo concienzudo y meticuloso, de carácter energético, que ya está concluido. Sólo queda esperar los resultados, que dependerán, en última instancia de lo que hagan los propios habitantes de Gaia, en general, y la Humanidad, en particular.

Tanto la Humanidad como el planeta que la acoge se acercan a una especie de hito histórico, a una gran oportunidad de cambio. No es ya futuro, sino presente. Son tiempos extraordinarios, cargados de posibilidades para comprender y descubrir las verdades eternas que cada uno guarda en su interior y actuar en consonancia con ellas. Y el Universo es el cómplice de los seres humanos para que despierten las consciencias y para que los corazones se abran hacia una transformación evolutiva superior.

Para conseguirlo, la traba mas notable no es la ignorancia, sino el miedo y el falaz sentimiento de culpa. El Poder de Decisión y el Maestro están en cada ser humano. No hay que tener miedo a equivocarte. El miedo frena, inhibe y te ata a lo ya conocido, aunque no te guste. El miedo y el sentimiento de culpa cierran los ojos a un presente espléndido, donde tú y todos… juntos, seremos los hacedores del Milagro.

Las personas, cada una, han de reinventarte. Es necesario y pueden hacerlo. Es un momento único para conseguirlo. Debemos ascender sobre la opaca densidad que ha cubierto al planeta. Aceptar la Luz que está llegando, vívirla, dejar que inunde y que conecte con la chispa divina que todo ser humano atesora. Gaia ascenderá, y nosotros con ella, elevando su nivel de vibración de la tercera a la cuarta y, muy rápidamente, a la quinta dimensión. Cada ser humano es un receptor adecuado para sintonizar con su nueva frecuencia. Abre tu corazón hacia esta nueva realidad y, simplemente, sé lo que eres. Es el momento de Ser.

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9/9/09

De la Tierra al Universo: la conexión cósmica del ser humano


En la tarde de ayer tuve ocasión de disfrutar la muestra fotográfica “De la Tierra al Universo: la belleza de la evolución del Cosmos” que, hasta el próximo 27 de septiembre, se expone en la Casa de la Ciencia de Sevilla (Pabellón de Perú. Avda. de María Luisa, s/n):
http://www.casadelaciencia.
blogspot.com/
Aconsejo vivamente que la visitéis, tanto los que residáis en la capital andaluza como a los que, por cualquier motivo, paséis por ella.
A partir de una colección de imágenes de la Unión Astronómica Internacional, la Red de Espacios de Divulgación Científica y Técnica de Andalucía ha confeccionado 44 paneles que ofrecen una visión nueva y más cercana de la Astronomía (en 2009 se celebra su Año Internacional, lo que ha impulsado la organización de la exposición) y del Cosmos. Paseando entre tan espléndidas fotografías se puede entender mejor lo que tantas tradiciones espirituales enseñan: la conexión cósmica del ser humano.
En la Creación, todo es suma de partes y forma parte de una suma superior, aunque cada parte es, a su vez, el Todo. Tal es la grandeza de la Divina Unidad, que se expresa tanto en términos físicos y materiales como energéticos y vibracionales. Lo anterior es perfectamente aplicable a cada uno de nosotros.
Como ser humano soy suma de partes, ya que estoy conformado por multitud de órganos y células que en mi unidad vital se vivifican. Y formo parte de una suma superior: la humanidad; y, aún más, el planeta Tierra, ser vivo en el que vivo y me vivifica. Igualmente, la Tierra se encuentra dentro del sistema solar de Ors, del que como ser humano formo parte y en el que vivo. Y su Sol, astro central, es un ser vivo que me vivifica.
Ors pertenece y se halla en un brazo menor (denominado brazo de Orión, por su proximidad a esta constelación) de una galaxia, la Vía Láctea (200.000 millones de estrellas), de la que como ser humano formo parte. Su Centro es un ser vivo que me vivifica, aún estando a 27.000 años luz (es conocido, junto a su entorno inmediato, como «bulbo galáctico», que contiene estrellas binarias de rayos X, radiación de alta energía procedente de la interacción de monumentales nubes moleculares con supernovas y un agujero negro gigante llamado Sagitario A).Y la Vía Láctea se integra en un Grupo Intergaláctico o Cúmulo de Galaxias, una treintena aproximadamente (algunas cercanas en valores relativos -como la Nube de Magallanes, a 200.000 años luz- y otras más lejanas -la llamada El Triángulo está a 2,7 millones de años luz-; unas enormes -la mayor es Andrómeda- y otras más pequeñas -como su vecina M33-), del que formo parte y en el que vivo y cuyo Centro Intergaláctico es un ser vivo que me vivifica. Este Cúmulo Galáctico es uno de entre los muchos que acogen a los miles de millones de galaxias que conforman el Universo. Y éste se integra, por fin, en el colosal y multidimensional Omniverso, del que formo parte y en el que vivo, en el que conviven diversos Universos en distintas dimensiones.
En este espectacular marco se desarrolla la vida en una innumerable cantidad de modalidades de existencia, encuadrables en muy distintos planos dimensionales y de frecuencia y rango vibratorio. Y todos estos planos están íntimame relacionados entre sí.
De hecho, los seres humanos estamos conectados con el planeta en el que vivimos, la Tierra, y con nuestra estrella, el Sol, configurando un sistema que opera a modo de repetidor. Primero, cada uno de nosotros mantiene una relación energética y vibracional con la Tierra y, a través de ésta, con el Sol. Y segundo, ambos interactúan energéticamente y operan vibratoriamente configurado un sistema repetidor que nos incluye a nosotros.
En concreto, hay un patrón circular de resonancia e interacción energética y vibracional entre cada persona y la Tierra y, por medio de ésta, con el Sol. Es más, nuestro planeta, además de interactuar con sus pobladores y con el Sol, lo hace con su satélite, la Luna, y con los restantes astros integrados en Ors. Y éste, y cada uno de nosotros dentro de él, interacciona en el contexto de la Vía Láctea, cuyo Centro influye energética y vibratoriamente en todos sus componentes de manera análoga a como el Sol incide en nuestro sistema solar, en la Tierra y en cada ser humano.
Es algo tan natural y espontáneo que ni nos percatamos de ello. Pero tan real como el hecho de que nuestro organismo, intelecto y energía corporal y vital notan la diferencia entre el día y la noche o entre el invierno y la primavera.
Por tanto, cada ser humano está conectado al Cosmos. Emitimos energía que influye vibracionalmente en la Tierra, que la repite hacia el Sol y, desde éste, al Centro Galáctico, desde dónde sale hacia los cuerpos celestiales -como las supernovas- situados más allá de la Vía Láctea. Recíprocamente, los cuerpos celestiales transmiten energía al Centro Galáctico; éste, a toda la galaxia, incluido el Sol, que lo hace, a su vez, a la totalidad de Ors y, por tanto, a la Tierra; y ésta, finalmente, la propaga a todo lo que la conforma, incluida cada persona. Es crucial tener esto en muy en cuenta cuando tanto se habla del célebre 2012.
Por tanto, el Cosmos entero está interconectado, lo que, lejos de empequeñecernos, nos engrandece, pues, siendo parte, somos el Todo. Esto ha de aumentar espectacularmente nuestra consciencia y sentido de responsabilidad: un pensamiento o acto sin Amor transmite y repite energéticamente el dolor que lleva asociado por todo el Cosmos; un pensamiento con Amor, expande éste hacia los confines del Universo. Cuando adquirimos consciencia de esta pertenencia a la Unidad cósmica y de nuestra íntima conexión con el Omniverso, nos convertimos en participantes activos de tan colosal interconexión energética y vibracional.
¡Lo que puede dar de sí una exposición!.