Lee lo único que tiene a mano en la pequeña biblioteca de sus padres: el Vita Christi, del cartujo Ludolfo de Sajania; y la Legenda aurea, del obispo Jacobo de Vorágine. Y empiezan abrírsele horizontes que no había soñado; y a bullir en su interior sentimientos que no conocía.
Se inicia, así, una nueva vida para el capitán Ignacio. Y entre aquellas paredes comienza a pergeñarse lo que después sería la Compañía de Jesús. Y la escritura de un libro que hoy es referencia del trabajo interior y místico del ser humano: Ejercicios espirituales.
La Iglesia Católica dedica hoy el santoral del día a San Ignacio de Loyola. Más allá de credos e iglesias, es una buena ocasión para repasar sus Ejercicios (texto autógrafo disponible en edición electrónica: http://www.jesuitas.org.co/Documentos/ee.html)
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