Agenda de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

Agenda completa de actividades presenciales y online de Emilio Carrillo para el Curso 2026-2027

6/12/13

Entrevista para la revista “OM Times”: El ser humano interdimensional, inmortal y divino


La revista OM Times se publica mensualmente en Estados Unidos tanto en lengua inglesa como española. En su número de diciembre dedica la portada a Emilio Carrillo y publica en su interior (páginas 12 a 25) una entrevista con él titulada El ser humano como interdimensional, inmortal y divino.
Se transcribe seguidamente su contenido íntegro, al que se puede acceder también a través de este enlace:
Y de este otro:

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¿Por qué se dice que tu especialidad es el ser humano?

Probablemente se deba a que los temas y asuntos que comparto, por más que cuenten con un perfil y una esencia hondamente espirituales, tienen implicaciones y consecuencias muy prácticas en la vida de la gente.
Así, por ejemplo, cuando hago hincapié en la importancia de que el ser humano tome consciencia de su “verdadero ser” y naturaleza divinal, me gusta recalcar que esto no es algo teórico o “teológico”, sino una experiencia eminentemente práctica que se materializa en la vida diaria: ejercicio de una Vida Sencilla; práctica del Aquí y Ahora; práctica del “soltar” y desalojo interior y vaciamiento; superación del sufrimiento; libertad y superación de miedos y autolimitaciones mentales; búsqueda de espacios de Silencio; conexión con la Quietud que atesoramos en nuestro interior para que nuestro Movimiento en el día a día sea resplandor de esa Quietud; etcétera. Así hasta permitir que el Amor que Somos se libere de las capas conscienciales que tapaban su Presencia e interferían su Frecuencia, posibilitando que ésta -la Frecuencia de Amor- impregne e impulse las actitudes, acciones y reacciones con las que, de instante en instante, afrontamos los hechos cotidianos.
Y paseando por mi blog (http://emiliocarrillobenito.blogspot.com.es/), es fácil comprobar que el ser humano es el eje fundamental de lo que comparto desde el Corazón.

¿Cuál fue la enseñanza mas profunda durante tu estado inconsciente a raíz de tu accidente el 29 de noviembre del 2010?

      Toda enfermedad exterior, física o psíquica, presenta causas interiores y es interiormente sanadora, pues tiene su porqué y para qué en clave de nuestro proceso consciencial y evolutivo.
En mi caso -una fractura de peroné, al caer bajando un monte, que originó un trombo que me provocó, a su vez, un infarto pulmonar-, lo tuve claro desde el principio. Por ello, lo viví como una Bendición y un regalo de la Vida para soltar lastres, desatar nudos e impulsar mi expansión consciencial.
Y eso que me situó al borde de la muerte física en la fecha que citas, llegando a vivenciar lo que se suele denominar “experiencia cercana a la muerte”. Describo con detalle lo que en ella vi, sentí y percibí en el epígrafe “El tránsito y las experiencias cercanas a la muerte” del Capítulo 7 de mi libro “Amor: Vida y Consciencia”, que puede descargarse gratuitamente en la web asociada a mi blog: 
http://elcieloenlatierra.wix.com/descargasyenlaces#!libros
Y al hilo de tu pregunta, la enseñanza más profunda de todo ello fue que la muerte no es el final de nada, sino un tránsito, un estado intermedio entre un ciclo vital que finaliza y otro que se inicia. Y la dimensión espiritual que abandona el cuerpo físico durante el mismo, no es un fantasma: es nuestro “verdadero ser”. Y en la medida en la que se avanza en el tránsito y nuestra dimensión álmica deja de aferrarse a la materialidad, cualquier sensación física va desapareciendo: dejan de existir barreras materiales y todo fluye en el Amor y la Luz que Somos y Es. Las percepciones conscienciales pasan, así, a desenvolverse en la esfera cuántica: se transforman en muy sutiles; se expansionan espectacularmente y son radicalmente distintas a las que teníamos cuando nuestra dimensión espiritual aún moraba en el cuerpo.

Entonces, para ti, la muerte no existe…

Como explico en el capítulo antes citado, la muerte es un imposible, una fantasma -sólo eso- de la imaginación humana. La Creación y el Cosmos son una colosal manifestación de Amor, que se plasma en Vida y Consciencia. También el ser humano, por lo que lo que auténticamente somos (vida) y sentimos que somos (consciencia, estado consciencial) trasciende rotunda e infinitamente lo que una vida física y la existencia durante unos pocos años significan. En este marco, lo que la Humanidad denomina muerte no es tal, sino el punto evolutivo y la fase de transición entre el fin de un ciclo vital (la vida física y la encarnación material que termina) y el inicio de otro ciclo vital (que puede dar lugar a una nueva reencarnación en una nueva vida física).
La evolución y los ciclos son consustanciales a la Creación. Nuestros ancestros se percataron de esto y lo condensaron en lo que “El Kybalión” denomina Principio de Ritmo. Y el Cosmos y la Naturaleza se renuevan y regeneran, fluyen y refluyen, mediante los cambios de ciclo. De este modo, tener miedo a la muerte es tenerlo a la vida, pues no hay vida sin muerte, ni muerte sin vida. Y comprender la muerte es entender la vida. La muerte corporal es un apagado; y el nacimiento físico, un encendido. Por cada apagado hay un encendido y, así, se recrea y expande nuestra existencia en el plano humano a través de una prolongada cadena de vidas o reencarnaciones.
La mayoría de las tradiciones y corrientes espirituales de la Humanidad, nos enseñan que nuestra encarnación en este plano material no se plasma en una única vida física, sino en una cadena de vidas a través de múltiples reencarnaciones. De hecho, la reencarnación es el sostén de la experiencia humana, que ni empieza ni concluye con la vida física actual. Tomar consciencia de esto alivia el estrés -por llamarlo de algún modo- con el que algunas personas viven su espiritualidad, máxime cuando va unido a las nociones de culpa y pecado: lo que transforma la espiritualidad en una trampa mortal que nos impide vivir y disfrutar de la Creación y de nuestro auténtico ser, haciéndonos “manipulables” y “religioso-dependientes”. Además, antes de cada reencarnación, es cada uno -nosotros mismos y sólo nosotros- quien elige “el yo y las circunstancias” que desea vivenciar y las experiencias que quiere desplegar en la nueva vida.
Conviene repetirlo: tener miedo a la muerte es tener miedo a la vida. Y para conocernos a nosotros mismos y vivir la vida hay que comprender y asumir la muerte. Por lo que discernir acerca de esta y otear lo que representa, no es un juego mental, ni otra de nuestras muchas obsesiones intelectuales relacionadas con el futuro. Al contrario: resulta imprescindible para vivir el Aquí y Ahora, que es la vida misma; y para perderle el miedo, que es el medio para saborear el Aquí y Ahora como se merece y sacarle a la vida todo su jugo.

Explicas que cualquier experiencia que nos toca vivir en esta vida es agradable. ¿Cómo es esto posible?

Más exactamente lo que comparto es que las experiencias que vivimos carecen de color. Me explico.
      Mucha gente sigue aún instalada en la visión de un Dios exterior, separado de ellos mismos. Esto les sumerge en el olvido de nuestro “verdadero ser” y “naturaleza esencial”, que son absolutamente divinales. Y tal olvido -la ignorancia de lo que genuinamente Somos- impide, a su vez, que sientan la Felicidad que es nuestro Estado Natural.
La consecuencia inmediata de lo anterior es la identificación con lo que no somos: el cuerpo físico, los sentidos corpóreo-mentales, los pensamientos, las emociones, la personalidad y el ego a todo ello asociado. Es decir: con lo que realmente es sólo el “instrumento” o “vehículo” que utilizamos para experienciar en el plano humano. De este modo, los seres humanos pierden la consciencia de que se trata exclusivamente de un “vehículo”, se aferran a él desde la absurda creencia de que él es lo que son y terminan atados a un falso “yo” y a una “naturaleza egocéntrica”. Y desde esta, se lanzan hacia fuera de ellos mismos en busca del “bien-estar”, pobre sucedáneo de la Felicidad (“Bien-Ser”) que es nuestro Estado Natural.
Por tanto, la búsqueda del bienestar en el exterior es la consecuencia lógica de la idea de un Dios exterior. Y en esa búsqueda se usa como herramienta la “experiencia dual”, basada en la no aceptación y en juzgar y etiquetar dicotómicamente (“positivo” y “negativo”, “bueno” y “malo”, “agradable” y “desagradable”,…) todo lo que ocurre en nuestra vida y a nuestro alrededor. Pero las experiencias carecen de “color”. Simplemente, son experiencias, todas con su porqué y para qué en el proceso consciencial y evolutivo de cada cual.
Y cada experiencia -la que sea- tiene su peculiar vibración. Las apariencias de las experiencias -lo que perciben de ellas nuestros sentidos corpóreos y mentales- no son reales. Lo real en las experiencias es su vibración, que se puede escuchar desde el Corazón, como si se tratara de una melodía musical, y resuena siempre con la vibración del estado consciencial que tengamos en ese momento preciso para impulsar nuestra evolución consciencial y espiritual. Y desde el Corazón -desde nuestro "verdadero ser"- podemos armonizar la vibración de cada experiencia -la que sea- para que resuene en Frecuencia de Amor.
Es también por esto que la idea de un Dios exterior y la búsqueda del bienestar en el exterior son origen y causa del sufrimiento humano. No en balde, el objetivo de la búsqueda del bienestar es la satisfacción de nuestros deseos. Pero cuando esto no se consigue, se siente dolor (“mal-estar”), lo que produce sufrimiento. Y cuando sí se logra (“bien-estar”), aparece inmediatamente el miedo a la pérdida de lo conseguido (bienes materiales, amor,…), lo que provoca sufrimiento. Además, se trata de una satisfacción momentánea y pasajera  que nos aferra todavía más en el olvido de lo que Somos y es preámbulo de más sufrimiento. Así, el sufrimiento es la consecuencia inexorable de la búsqueda del bienestar en el exterior, derivación, a su vez, de la idea de un Dios exterior.

Según Tu experiencia, ¿cuál es la diferencia entre vivir y sobrevivir?

La Humanidad, en este momento de su proceso evolutivo, está abandonando la idea de un Dios exterior y se extiende la percepción de la divinidad que todos atesoramos. Lo que está haciendo que cada vez más personas -conectadas con el Amor que Somos y todo Es- se concentren en “vivir” y en la plasmación de los dones y talentos que todos tenemos.
No obstante, mucha gente aún confunde la vida con la supervivencia y se dedica no a “vivir”, sino a “sobrevivir”, que son cosas bien distintas. De hecho, las preocupaciones y ocupaciones cotidianas de la buena parte de la gente se centran todavía en “sobrevivir” y a esto le llaman “vivir”.
“Sobrevivir” se basa en el utilitarismo, el valor de cambio, el esfuerzo y la huida del momento presente. Me explico. Por un lado, para “sobrevivir” se necesitan ineludiblemente cosas y personas, que pasan a tener un carácter “utilitario” e instrumental para la deseada supervivencia. Las personas, las cosas, la Naturaleza, el planeta, etcétera se conciben sólo al servicio de la propia supervivencia. Así, hasta el amor se convierte en una mera emoción derivada de esa necesidad instrumental del otro. Por otro, todo aquello que se incluye en “sobrevivir” conlleva una contrapartida o precio -suele ser valorable en términos pecuniarios, en euros- y requiere esfuerzo y trabajo. Por último, “sobrevivir” se caracteriza por moverse entre el pasado y el futuro, desatendiendo e ignorando el presente.
En cambio, para “vivir” no se necesita nada ni a nadie. Sobra con la Vida y con tomar consciencia de nuestro “verdadero ser”, constatando su naturaleza divinal y su pertenencia a la Unidad y Unicidad del Todo. Así se goza de la Vida sin deseos ni rechazos, situado en el momento presente y comprobando que la Felicidad es nuestro Estado Natural. Por lo mismo, “vivir” pertenece a la esfera del Aquí y Ahora, es totalmente ajeno a lo pecuniario y desconoce el esfuerzo: sus componentes y manifestaciones carecen de contrapartida o precio y fluyen en la vida, en la de cada uno, sin trabajo y con naturalidad.
Son muchos los hombres y mujeres que sufren una fuerte amnesia con respecto a lo que “vivir” es y significa. No es casual, sino consecuencia del aferramiento a la “consciencia egocéntrica”. No hay que ofuscarse por ello. Se trata de una fase natural en la evolución consciencial de los seres humanos. Y dará paso, lo empieza a hacer ya, a otra fase -tal como el invierno es una estación preciosa y precisa para que estalle la primavera- asociada a una “Conciencia de Unidad”. De ella brotarán paradigmas y pautas de vida muy distintos a los hoy vigentes. Entre ellos, será muy importante la honda comprensión del papel de los dones y talentos.

¿Cómo surge tu más reciente libro, titulado “Dios”?

En este enlace su pueden consultar los datos concretos de su referencia editorial: http://www.editorialdharana.com/catalogo/dios?sello=nous El texto recoge seis entrevistas concadenadas que me realizó Nagual, Chamán de los Anukuighanos, tras el periodo de Silencio que viví entre diciembre de 2012 y mayo de 2013. Cuando sentí de Corazón su conclusión, fluyó espontáneamente entre nosotros la conveniencia de que mantuviera una serie de conversaciones en las que volcara todo aquello que había “visto” y experienciado durante los casi cinco meses de recogimiento e introspección.
      En un principio, lo único que tenía claro era que el eje de las entrevistas debía ser un tema del que, así, sin más, se suele hablar poco: Dios (o como cada cual quiera denominarlo). ¿Por qué? Pues porque percibo que el momento evolutivo de la Humanidad impulsa naturalmente a que entremos de lleno en el meollo de la cuestión con prioridad sobre otros asuntos conscienciales y espirituales que, aun siendo relevantes, no hacen sino girar alrededor del núcleo principal. Y este núcleo es Dios: lo que es, supone y representa; y sus implicaciones para el ser humano y su vida práctica.
      A partir de ahí, el diálogo se fue desenvolviendo desde una visión de Dios nada ortodoxa y ajena a “credos” y religiones. Y desde una espiritualidad “nueva”, aunque en parte es la que siempre ha latido en los místicos y místicas de todas las corrientes espirituales, que, por chocar con la percepción del Dios externo y lejano impuesta por las jerarquías eclesiásticas, fueron frecuentemente hostigados por estas. La diferencia es que, aquí y ahora, dentro del proceso evolutivo de la Humanidad, esa espiritualidad ya no cabe en el seno de ningún “credo” –cosa que sí intentaron la mayoría de los místicos- y ha dejado de ser un fenómeno minoritario para emanar cada vez en más gente, que ya no nos identificamos con ninguna religión y vivimos la espiritualidad con independencia de estructuras y dogmas y en entera Libertad.
      Con estas bases, en el libro se indaga y profundiza tanto en Dios -con todo lo que conlleva- y su Naturaleza -que es la nuestra- como en sus implicaciones para el ser humano y su vida cotidiana, examinado asuntos como el sufrimiento humano y cómo evitarlo o la “innecesariedad de hacer” y el ejercicio de nuestros dones y talentos. Y enlazando lo divino con las aportaciones científicas más vanguardistas, por medio de la Física de la Deidad. Lo que permite constatar la divinidad de nuestro “verdadero ser”, las dos dimensiones que conviven en la Unicidad de Dios -la “subyacente” o plano de lo Inmanifestado y la “superficial” o ámbito de lo Manifestado- y las repercusiones en nuestro día a día de la interacción entre ambas.

En el capítulo del libro “Dios” dedicado a la Física de la Deidad expones que la experiencia humana es un holograma. Nos puedes explicar qué es un holograma y en qué consiste la Matriz Holográfica…

      El término “holograma” deriva de “holos” y “grama”, que en griego significan, respectivamente, “todo” o “completo” y “mensaje” o “cosa escrita”. Por tanto, etimológicamente, un holograma es tanto un medio de transmisión de información (“cosa escrita”) como la información misma (el contenido del “mensaje”). Eso sí, la información se caracteriza por ser total y completa, de forma que los hologramas pueden fraccionarse y cada una de las partes resultantes contiene información suficiente para reproducir la imagen completa.
En la fotografía convencional se almacena un registro punto por punto de la intensidad y color de la luz. Si cortamos la fotografía con una tijera, la zona descartada se pierde para siempre y ya no la podemos recuperar del resto de la imagen. En un holograma, en cambio, lo que se graba no es sólo la intensidad, sino el patrón de interferencia de la luz incidente en cada punto de la imagen con respecto a un láser de referencia. Ese patrón es almacenado en la placa holográfica. Si alguien decide cortar un holograma en trozos, cada uno de ellos seguirá reproduciendo la escena completa, sólo que a menor calidad. Esto hace factible que en la Creación rija el principio de que todo es suma de partes y forma parte de una suma superior, aunque cada parte es a su vez el Todo.
El Cosmos, en su globalidad, y cada uno de sus componentes, también la experiencia humana, son realmente hologramas. Y no es que lo diga yo, que es lo de menos, sino que se corresponde con la nueva visión que nos está ofreciendo la ciencia contemporánea. Como se analiza con detalle en ese capítulo del libro “Dios”, la “realidad” -el mundo y el Cosmos en el que el ser humano despliega su experiencia vital y consciencial- es un magno escenario holográfico. Así, el Universo actualmente conocido y reconocido por la Humanidad se integra en un Omniverso que es, en su totalidad y plenitud, un inconmensurable Mega-Holograma, una colosal Matriz Holográfica conformada por infinidad de hologramas multidimensionales de muy diferente envergadura. Unos deviene de otros en escalas y niveles fractales y todos se hallan interconectados e interrelacionados entre sí, a modo de gigantesca red estructurada en una gran diversidad de Dimensiones.
      Y cada modalidad de vida existente en el Cosmos -siendo todas de entidad igualmente holográfica- otorga al Cosmos y la Creación y a sus componentes el aspecto, forma, identidad y características derivadas de las percepciones conscienciales asociadas al tipo de holograma (frecuencia vibracional) que se trate, con las “ventanas” conscienciales que tenga asociadas.. La Creación es un Holograma sin forma ni fisonomía de vibración en desenvolvimiento. Y el aspecto y las formas con los que cada modalidad de vida la “ven” están en función de las ventanas conscienciales propias de cada una de ellas.
      El ser humano no es una excepción. Al identificarse con su componente material y mental -que realmente es otro holograma-, contempla el Gran Holograma de la Creación desde las ventanas conscienciales de su cuerpo físico; esto es: los sentidos corpóreo-mentales. Pero, al “mirar” por estas “ventanas”, no visualiza algo objetivo, sino un Gran Holograma que toma la forma y los perfiles coherentes y congruentes con las características de las propias “ventanas” y el estado consciencial que se proyecta a través de las mismas. Con lo que nos adentramos en la percepción de la vida como sueño.
Lo que el ser humano entiende actualmente como realidad –lo que cada vez más gente denomina “Matrix”- es sólo un modo concreto de construirla, una forma específica de hacerla o tratarla. Y para salir de ella, para abandonar la Matrix, basta con romper ese método. No hay una única realidad posible. Cada realidad tiene sus formas y, con ellas, la manera de elaborarlas, es decir, el método.
Las personas piensan que una realidad distinta es algo puramente teórico que se caracterizaría por tener formas diferentes. Sin embargo, una realidad distinta no es algo teórico, sino “real”. Y se caracteriza, mucho más que por formas diferentes, por contar con un método diferente de construir las formas. Una realidad distinta es aquella en la que se organiza la realidad de otro modo. Y el ser humano posee dentro de sí la capacidad para organizar y crear realidades.

¿La vida es sueño?

La visión de la vida como sueño hunde sus raíces en la noche de los tiempos y se halla presente en numerosas culturas, desde la espiritualidad hindú a la tradición judeo-cristiana o musulmana, pasando por la mística persa, el budismo o la filosofía griega. Verbigracia, en el hinduismo, el dios Visnú yace acostado en la inabarcabilidad del Vaikunta -mundo espiritual de lo Inmanifestado o dimensión subyacente de Dios- y su sueño genera todo lo Manifestado, la dimensión superficial de Dios. En la esfera del sufismo, Ibn Arabí lo describió metafóricamente señalando que “el Universo es la sombra de Alá”. Y en la Grecia clásica, destaca Platón y su célebre “Alegoría de la Caverna”, con la que -al comienzo del Libro VII de “La República”- profundiza en la convicción de que el ser humano vive en un mundo de sueños, preso en una cueva de la que sólo puede liberarse desistiendo de la materia y alcanzando la luz. No obstante, pocas obras de la literatura universal han sabido aproximarse de manera tan certera a que la vida es sueño como la que lleva esto como título: “La Vida es sueño”, de Pedro Calderón de la Barca. Su protagonista –Segismundo- vive, al principio, en una cárcel, en donde permanece en la más completa oscuridad por el desconocimiento de sí mismo. Y sólo cuando es capaz de conocerse a sí mismo, consigue la luz.
La ciencia está aportando hoy datos e información fundamentales para entender el significado profundo de este convencimiento de que la vida es sueño. Muy especialmente, la Teoría de Cuerdas y la Teoría del Principio Holográfico, ambas en la vanguardia de la física contemporánea. La primera, explica cómo la única característica cierta de la materia es su inmaterialidad; y de la energía, su insustancialidad. El “Principio Holográfico”, por su parte, arranca de las teorías de la gravedad cuántica propuestas por Gerard 't Hooft (Premio Nóbel de Física en 1999) y Leonard Susskind (en el año 2003 presentó la idea de la Teoría de Cuerdas, siendo el primero en hacerlo) y gira en torno a un postulado central: la entropía de una región del espacio o de una masa ordinaria es directamente proporcional no a su volumen, sino a su área superficial. Por esto, la masa no ocupa un volumen -tal como hasta ahora pensábamos y nuestros sentidos corpóreo-mentales parecen mostrar-, sino un área. Y esto desemboca en una conclusión sorprendente y rompedora de nuestros esquemas mentales: el volumen es, en sí mismo, ilusorio; y el Universo es, realmente, un holograma.
En suma, la “realidad” es un magno escenario holográfico donde: la masa es sólo una “propiedad” que un bosón (vibración del vacío) otorga a las partículas elementales; el volumen es, en sí mismo, una ilusión; y la materia y la energía no son sino pura “apariencia”, pues su esencia es vibracional y, en última instancia, vacuidad. A todo ello y a sus colosales y múltiples consecuencias prácticas en la vida cotidiana -la ciencia aún las desconoce, pues todavía está intentando asimilar e interiorizar lo ya descubierto- se referían corrientes espirituales ancestrales al describir la realidad como ilusión (maya) y la vida como sueño.
Ahora bien, el sueño puede ser experienciado “despierto” –es decir: consciente de que de un sueño se trata- o “dormido” –sin esa consciencia y sumido en la ensoñación-. Y lo que diferencia a un estado del otro es la toma de consciencia sobre nuestro “verdadero ser” y “naturaleza esencial”, que son absoluta y radicalmente divinales. De ahí la trascendencia que ostenta el abandono de la idea de un Dios exterior llegados a un momento concreto de nuestro proceso consciencial y evolutivo.

Emilio, ¿dónde deben dirigirse nuestros lectores que quieren saber más de ti?

      Lo más sencillo y cómodo es a través de mi blog “El Cielo en la Tierra”: http://emiliocarrillobenito.blogspot.com.es/ En él se difunden los vídeos y audios de las charlas y talleres que comparto, las entrevistas que me hacen, los artículos y textos que escribo y la agenda actualizada de las intervenciones públicas que desarrollo.
      Y aconsejo también visitar la web “El Cielo en la Tierra: descargas y enlaces”: http://elcieloenlatierra.wix.com/descargasyenlaces En ella se recogen, recopilan y archivan para su descarga gratuita tanto libros y documentos que he publicado como los vídeos y audios de todas las actividades en las que participo.


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4/12/13

Vídeo de la charla "La Economía de los Dones y la Abundancia"




Se ofrece sobre estas líneas el vídeo (duración: 01:09:58) de la intervención de Emilio Carrillo en el I Congreso Internacional de Economía Consciente, celebrado en Madrid los pasados días 16 y 17 de noviembre, que tuvo como título La Economía de los Dones y la Abundancia. Tras un poema recitado por Rosa del Alba, las palabras de Emilio comienzan en el minuto 8 del vídeo.

Este es el enlace del vídeo en You Tube:

Y este el disponible gracias a Mindalia Televisión:


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3/12/13

Calma el Karma



        ¿Por qué, calma el Karma? Porque es muy sencillo deducir cuál es el Karma de cada un@. Así que con calma voy a explicar esto para que cada cual se lo aplique lo mejor que sepa, pueda o entienda.

        No obstante, antes de explicar lo que es el Karma es necesario saber que tú ERES un Alma que está encarnad@ en un cuerpo humano que te sirve como vehículo para explorar, conocer y experimentar ciertas enseñanzas que has decidido aprender y asimilar hasta la perfección absoluta. Y si este párrafo te parece que es un absurdo, lo que viene luego… ni te imaginas lo increíble que te puede parecer.

        También es ineludible saber que las Almas, en el proceso de ir encarnado una y otra vez, van desarrollando y/o adquiriendo determinados niveles a los que vamos a llamarle, para entendernos, Grados. Grados que un Alma va consiguiendo en base a que cumplan y alcance sus respectivos Karmas en sus sucesivas encarnaciones, cada Grado se divide a su vez en tres partes: bajo, medio y alto. Es decir, en el Grado 1 se puede decir que un Alma está en Grado 1 bajo (Grado Elemental bajo), o Grado 1 medio (Grado Elemental medio) o  Grado 1 alto (Grado Elemental alto). Y así sucesivamente con los demás Grados. Por tanto, esto nos lleva a saber qué son los distintos Grados Álmicos, que son diez y podemos escenificarlos como siguen:

  • Grado 1º: Lo denominamos Grado Elemental. A estas Almas las llamamos, con  cariño, Almas de  Guardería. Mientras se está en la superación de este Grado, el Alma está en un proceso de toma de contacto en las muy diversas formas en la que se puede encarnar hasta aprender a ser tal forma sin desarrollar nada concreto al inicio. Este Grado es una especie de toma de contacto, algo áspero al comienzo; pero el Alma se termina acostumbrando al medio o medios donde encarna. Las Almas encarna en espacios (Mundos, por ejemplo) que “conocemos o consideramos” que están o son de hasta 3ª Dimensión (3D). Hay que decir que la Tierra era, hasta hace poco, un espacio de 3ª Dimensión con experiencias para aprende de extremada dificultad y dureza. Actualmente, la Tierra está soltado la 3D y conviviendo con la 4D, aunque hay Almas que ya viven en 5D en la misma. Pero lo que no hay que confundir en modo alguno es el Grado evolutivo Álmico con la distintas Dimensiones donde un Alma puede encarnar. 

  • Grado 2º: Lo denominamos Grado Intermedio Bajo. A estas Almas las llamamos, con  cariño, Almas de Post-Guardería. Las Almas aprenden a ir conociéndose mejor, mediante sus encarnaciones, en sus posibles desarrollos específicos que poseen como Almas, digamos cualidades, actitudes, especialidades. Conocen lo que es el potencial de sus concretos dones individuales que pueden ir manifestando en los distintos mundos físicos donde encarnen, pero aún no saben controlarlos, manejarlos y ejecutarlos perfectamente.  Estas Almas pueden encarnar en espacios de 4D si no quieren seguir experimentando una 3D dura como lo es la de la Tierra, por ejemplo. O pueden hacerlo en una 3D donde las experiencias no son tan extremas como las que ofrece encarna en la Tierra de 3D, ya yendo a 4D.

  • Grado 3º: Lo denominamos Grado Intermedio Medio. Sus capacidades, tras las muchas encarnaciones, comienzan a perfilarse, aunque necesitan, todavía, de las enseñanzas de sus Guías para seguir en el desarrollo de sus característica Álmicas. Es cuando un Alma, en el espacio donde las Almas moran (o existen sin cuerpo) puede realizar labores como Ayudante de Vigilantes (Grado 3º medio) y Vigilantes (Grado 3º alto), de otras Almas de los Grados 1º y 2º; aunque siempre serán delegaciones de las Almas que están en Grados superiores al 3º. Aquí, el Alma, no sólo se ejercita por sí, sino que asiste con los conocimientos que va adquiriendo a otras Almas. Las Almas de este Grado, que han encarnado en 3D en la Tierra, suelen seguir sus encarnaciones en el mismo espacio aunque alternan encarnaciones con espacios de 3D muchísimo menos intensos que los de la Tierra.

  • Grado 4º: Lo denominamos Grado Intermedio Alto. A estas Almas las llamamos, Profesor-Guía y Tutor-Guía.  En este grado las Almas ya han perfeccionado considerablemente sus talentos como para servir de Profesor-Guía (Grado 4º bajo) y Tutor-Guía (Grado 4º medio), respectivamente. Están en un proceso de mostrar a otras Almas cómo desarrollar sus concretas habilidades. Su labor es más de enseñanza que de guiado, aunque las de grado alto suelen actuar como Guía Secundario (Mentor@s). Entonces, sí que guían a un grupo concreto de Almas en sus dones concretos, no en toda la amplitud que un Alma necesita y que es algo dado y mostrado desde su Guía Principal o con el sustento de otros Guías Secundarios de Grado 4º alto e incluso de otros Grados superiores. Esto quiere decir que las Almas de Grado 4º alto no son el Guía Principal de un Alma o del grupo de Almas que guía, sino que actúan como Secundario de Almas o de un grupo de Almas. Aunque hay Almas de Grado 4º alto que se han desarrollado con tal perfección que pueden empezar a ejercer como Guías Principales. Estas almas están más que capacitadas para encarnar en espacios de 4D, si así lo quieren, aunque luego continúen sus procesos evolutivos en una 3D de extrema dureza. Pueden realizar dobles encarnaciones en espacios de 3D, o de 3D y 4D, simultáneamente, pero no más de tres encarnaciones al mismo instante, por cuestiones que no es necesario ampliar aquí. A las Almas de Grado 1º,2º y 3º se les permite dos encarnaciones simultáneas, aunque no se les recomienda debido a su Grado evolutivo Álmico.

  • Grado 5º: Lo denominamos Grado Avanzado Bajo. A estas Almas las llamamos, Guía-Profesor y Guía Tutor. Estas Almas sí dirigen Almas y grupos de Almas de forma directa, aunque suelen ser grupos pequeños. Estas Almas son quienes eligen a las Almas que quieren guiar, y están supervisadas y guiadas por Almas de Grado 6º e incluso de 7º. Son Guía Profesor (Grado 5º bajo), Guía Tutor (Grado 5º medio), y en el Grado 5º alto ya se están preparando para ser Guías Principales (Grado 6º). Son Almas que pueden encarnar en las mismas condiciones que las de Grado 4º. Sus especialidades y/o dones están tremendamente perfeccionados. Hasta este Grado un Alma encarnan sí o sí, pues aún le queda Karma que desarrollar. Aunque a nadie se le fuerza a encarnar si no quiere, pero una vez llegado a este Grado sí quieren continuar con las encarnaciones para concluir tal Grado.

  • Grad0 6º: Lo denominamos Grado Avanzado Medio. A estas Almas las llamamos, Guías. Estas Almas ya se han desarrollado en sus cualidades y especialidades. Además han superado todas las lecciones que se podían aprender en las encarnaciones en espacios de 3D e incluso de 4D y conocen las de 5D. No suelen encarnar, pues no tienen necesidad de hacerlo para aprender algo concreto. No obstante, lo suelen hacer con un para qué concretísimo. Son Guías Principales de grupo más o menos numerosos. Cuando encarnan, poseen la facilidad de remembrar (recordar) sus anteriores encarnaciones (por sí mism@s) así como tener acceso muy rápido a cualquiera de sus múltiples experiencias (de sus vidas pasadas – Registros Akásicos-) y la posibilidad inmediata de aplicar sus dones Álmicos desarrollados en el mundo físico como si se le considerase algo innato sin necesidad de que otra Alma encarnada le enseñe nada o mucho; es decir, con muy poco recuerda mucho. Además, entienden, con gran perfección, el conjunto global de lo que es el “plan” Divino para las Almas. El entendimiento y experimentación de la multidimensionalidad mientras están encarnadas es algo sencillo para estas Almas.

  • Grado 7º: Lo denominamos Grado Avanzado Alto. A estas Almas las llamamos, Maestría-Guía (o Maestros-Guías). Ser Maestro-Guía para las Almas de este Grado supone que son los Guías de los Guías, de los de 6º Grado. Dirigen Guías, no grupos de Almas. Estas Almas al igual que las anteriores en Grado, no tienen la más mínima necesidad de encarnar, dado que la nueva vivencia desde un vehículo físico no supone ningún tipo de aprendizaje ni conocimiento nuevo. Si lo hacen es por algo muy, muy, pero que muy específico. En sus encarnaciones, que ya se han mencionado, que son contadas, poseen el conocimiento de la Integración de la Totalidad en el Todo, en la Fuente (lo que muchos llaman Dios). Pueden experimentar la multidimensionalidad en su encarnación y están en contacto muy directo y seguido con sus Maestros, de quienes reciben toda la información que se les solicita.  Los espacios de 3D a 5D donde encarnan no les revierte en un conocimiento nuevo o una experimentación que ya no posean.

  • Grado 8º: Lo denominamos Grado de Perfeccionamiento Bajo. A estas Almas la denominamos Almas en Maestría (O, Maestros). Y su labor es Guiar a las Almas de Grado 7º, fundamentalmente, pues realizan otras labores añadidas. Encarnar para estas Almas es algo tremendamente excepcional, y sólo obedecería para ser un punto de referencia vital en un momento dado dentro de lo que es la evolución de una especie, de un ser concreto (humano o no), en el avance muy específico de tal especie en un espacio determinado. Eso sí, poseen o realizan  encarnaciones parciales de su Alma en lo que conocemos como Mundos. ¿Encarnados en el Tierra actualmente? Dos. Uno se ha ido hace muy poquito, tuvo una vida muy humilde si precariedades, vivió en Sudamérica. El otro está terminando su labor y se irá en breve; reside en algún lugar de Asia.

  • Grado 9º: Lo denominamos Grado de Perfeccionamiento Medio. A estas Almas las llamamos, Maestría en Maestría (O, Maestro de Maestros). Obviamente se encargan de Guiar a los de Grado 8º. Encarnar es algo que no se plantean, pues están más en lo que supone el contacto con la Fuente de Todo y en el proceso de ir acompasándose para incorporarse de nuevo a su Origen sin Final ni Principio.

  • Grado 10º: Lo denominamos Grado de Perfeccionamiento Alto. A estas Almas las llamamos, Maestría Absoluta (O, Sabi@s). Estas Almas dirigen (con la ayuda de las del Grado anterior) en su globalidad, el “espacio” donde las almas existen sin cuerpo, y enseñan a los de Grado 9º a ir acoplándose al Grado 10º hasta que estas almas Sabias reingresan en el TODO, y de esta forma les realicen, las de Grado 9º, el relevo en esta “jerarquía” de la evolución de las Almas.

Visto hasta aquí, ahora sí podemos explicar lo que es el Karma, o mejor dicho, los distintos tipos de Karmas que existen, y desde esta diferenciación se comprende lo que es el Karma, aunque luego llegaremos a entender cómo cumplir absolutamente con el Karma individual de cada Alma.  Hay tres tipos de Karma:

  • Karma de Aprendizaje.
  • Karma de Apoyo (soporte).
  • Karma de Ayuda (enseñanza).

       El Karma de Aprendizaje es el Karma que posee el 98% de las Almas encarnadas actualmente en la Tierra. Este Karma trata de aprender dos lecciones básicas que tienen muchas ramificaciones, pero de esto hablo más adelante.
        El Karma de Apoyo es aquel que adquiere un Alma para servir a las demás Almas encarnadas. Se trata de animar, alentar, empujar, tirar de un Alma encarnada con los medios disponibles y en las circunstancias necesarias y/o concretas, incluso sostenerla en muchas facetas si es lo acordado.
        El Karma de Ayuda es también de servicio a las demás Almas encarnadas, y trata, en exclusividad (cuando no va unida al de Apoyo), de mostrar, decir, proclamar, enseñar, enlazar, facilitar, ilustrar, explicar, divulgar… a las Almas que le escuchen o las que lleguen a su vida, con el objetivo de que puedan solventar, con la ayuda facilitada, sus Karmas de Aprendizaje individuales.

                El Karma de aprendizaje, sí o sí, lo poseen todas las Almas encarnadas cuya evolución Álmica no haya llegado a Grado 6º. Las Almas de Grado 6º y 7º, cuando encarnan, no lo hacen con Karma de Aprendizaje, sino de Apoyo y Ayuda o sólo de Ayuda u Apoyo. No obstante, hay Almas de Grado inferiores al 6º que pueden realizar, exclusivamente, Karmas de Apoyo momentáneos, como, sea el ejemplo, el de un profesor que un momento determinado apoya a un alumno en una decisión crucial en su vida, pero que luego no vuelve a intervenir en la vida de esa Alma.

        Un Karma de Apoyo, que se extiende a lo largo del tiempo en la vida encarnada, con respecto a otras Almas encarnadas, puede ser la de un Alma de Grado 6º o superior que está en la vida de otras Almas encarnadas para facilitarles el apoyo necesario en el Karma de Aprendizaje propio; sea el ejemplo de un Alma que muere joven para que quienes se quedan en vida (Progenitores, hermanos, parientes, amig@s...) aprendan a superar que han perdido a un ser querido a una edad corta. También el Karma de Apoyo, en el tiempo, puede ser no continuado, sino por un período más o menos extenso, pero que tiene final. Puede ser, también, el de apoyo y/o soporte a muchas Almas en determinados momentos de la vida de esas Almas encarnadas, pero sin llevar acompañado un Karma de Aprendizaje ni de Ayuda.

        En cambio, el Karma de Ayuda es muy específico: se dedica a ayudar de la forma más directa posible a ciertas Almas o a muchas de una forma no tan directa. O dicho de otra manera: puede ser de forma directa a pocas Almas e indirecta a muchas Almas. Y eso es algo que se realiza mediante lo que conocemos como Pacto de o entre Almas antes de encarnar, e incluso posteriores a la encarnación, aunque son inusuales estos últimos.  Los Pactos de Almas también se realizan entre las Almas con Karma de Aprendizaje, no es exclusivo de las que llevan Karma de Apoyo  y/o Ayuda.

        Hay que tener en cuenta, que realizar un Karma de Apoyo y/o Ayuda (o los dos a la vez) hacia un Alma encarnada con Karma de Aprendizaje, o a varias, puede ser interpretado por el Alma encarnada como algo negativo, pues ello supone que se le hace pasar por circunstancias desagradables para que las supere. Pero el Alma con Karma de Apoyo y/o Ayuda no goza con ello, sólo realiza el pacto acordado, y en muchos casos no es agradable observar esto para quien Apoya o Ayuda, pues sabe ponerse en el lugar de la otra Alma, y aunque no le hace sentir pesar o dolor por lo que está pasando el Alma encarnada en su Karma de Aprendizaje, no es específicamente satisfactorio observar tales circunstancias. De cualquier manera, hay que apuntar que sea el Karma que tenga cada Alma, cuando un Alma encarnada pasa por momentos duros o muy duros por causa de otra Alma encarnada, ha de deducir que este Alma te ama considerablemente, dado que aceptó en el Pacto de Alma ayudarte a pasar por esas circunstancias, y que ese Pacto de Alma se realiza en un espacio donde todo lo que existe es Amor, y no es de gusto aceptar tales pactos, pero que cuando se asumen es porque el Amor por ese Alma, que pasará circunstancias duras, es muy grande. También se pueden recibir lecciones propias en el Karma de Aprendizaje por otras Almas encarnadas con Karma de Aprendizaje, y esto es lo más habitual.

        ¿Puede un Alma tener los tres tipos de Karma? Sí, puede ser, aunque no es lo usual. Pero si se da, se da en las Almas de Grado 4º y 5º, y menos usual en una de Grado 3º alto (no bajo o medio), aunque se da, pero pocas veces. Lo que es seguro es que las Almas de Grado 1º 2º y 3º poseen exclusivamente Karma de Aprendizaje.

        Lo que no existe es el famoso “karma deudor”, que es el que tanto se ha vendido en la historia de la humanidad, donde se trata de pagar en la vida actual lo hecho o no hecho en la vida pasada o las anteriores. Algo así como que quien la hace la paga, si no en esta vida en la siguiente. Así que quede claro, este tipo de karma no existe. Ningún Alma se encarna para pagar por la vida anterior. Y en esto no amplío más, pero quedará más claro cuando se explique qué dos tipos de lecciones son las que han de aprender las Almas encarnadas en sus Karmas de Aprendizaje. Las lecciones son dos, y parece simple su enunciado:

  • Aprender a aceptar, o aprender lo que es la aceptación
  • Aprender a ser feliz sin necesitar y/o depender de nada ni de nadie.

Sí, parecen simples, pero cada una de esas lecciones son muy amplias, aunque las resumiré para mejor comprensión de quien quiera solventar estas lecciones en una sola vida, y así calmar y colmar su Karma de Aprendizaje.
Imagínate un árbol con dos amplios ramales de los que a su vez salen multitud de ramas repletas de ramitas que a su vez están llenas de hojitas e incluso frutos de muy variadas formas y sabores. Este sería el árbol de la existencia kármica que toda Alma quiere (no es que deba) aprender. Pues toda Alma decide aprender, y a ninguna se le impone nada. Por tanto, cada uno de esos ramales es una de las dos lecciones antes mencionadas. Obviamente, en cada ramal hay múltiples ramas con ramitas, múltiples lecciones que tomar, bien de lo que es aprender la aceptación o bien de lo que es aprender a ser feliz sin necesitar y/o depender de nada ni de nadie.
    De tal manera, que cada Alma, en cada encarnación, decide qué ramitas de cada rama y ramal quiere aprender. Y en eso consiste el Karma de Aprendizaje para las Almas de 1º a 5º Grado Álmico. Lo que sucede, es que un Alma se propone, normalmente, al encarnar, el propósito de un Karma de Aprendizaje más extenso de lo que puede realizar en una vida, y a la siguiente encarnación vuelve con nuevo Karma de Aprendizaje y el que le quedó pendiente; y a esto de pendiente es lo que se le ha llamado “karma deudor”, que no lo es, es sólo Karma de Aprendizaje pendiente.
     En todo este suceder de reencarnaciones, las Almas van más o menos rápidas en sus aprendizajes individuales hasta conseguir ir pasando de Grado en Grado, tras muchas encarnaciones.

Por tanto, vamos a dar las claves para no ir saltando de rama en rama (ni de ramita en ramita) y recorrer los dos ramales que hay que aprender, en esta vida que estás experimentando. Para ello voy a facilitar el modo a cómo proceder en las dos lecciones que se han de aprender recorriendo el ramal principal de cada lección sin tener que saltar de rama en rama o de ramita en ramita. Queda, pues, manifestar la fórmula mágica, y aquí va:

  • Aprender a aceptar, o aprender lo que es la aceptación
Para esta lección es necesario aceptar que todo, absolutamente todo, es como es sin aplicar internamente o externamente calificativos, denominaciones y quejas en forma peyorativa o despreciable. Además hay que dejar o abandonar el hábito de enjuiciar y criticar cualquier cosa, evento, circunstancia y persona.
Aceptar que algo o alguien es como es, no quiere decir que tenga que gustar, ni que se tenga que compartir, ni asumir, sólo que eso es como es. Y aceptar implica que se acepta que hay violadores, ladrones, asesinos… hay que aceptar que esto son los Karmas de Aprendizaje de otras Almas encarnadas. Y aceptar implica que se acepta una creencia, ideología, corriente, pensamiento religioso, social, político, educacional, médico, económico… pero sin que nada de eso tenga porqué gustar, ni ser compartido ni asimilado como propio.
Para ello hay que comprender que el aceptar algo que no gusta no impide luchar por cambiarlo si así se considera, pero si llega el punto en que tal cambio no es viable o uno no es solicitado para tal cambio, entonces uno deja de luchar contra algo o alguien, incluso luchar por algo o por alguien. Es algo así, dicho resumidamente, como dejar de tomar partido o posicionarse. Es dejar que el río siga su curso, aunque el río lleve fango y arrastre mucha porquería. Sólo has de dejar que sucede y es como es.
Por último, recomiendo dejar de crearse expectativas con respecto a lo externo, e incluso con respecto a lo que se pueda esperar de alguien o de uno mismo creando una falsa realidad . Y para ello hay que aprender a confiar en uno mism@ y dejar de esperar con falsas esperanzas a que algo o alguien ofrezca algo. Limítate a tratar a los demás como te gustaría ser tratado; y eso que siembres, lo recogerás.
Si esto aplicas, esta lección habrás aprendido del tirón, y no habrá más Karma de Aprendizaje al respecto en este ramal.

  • Aprender a ser feliz sin necesitar y/o depender de nada ni de nadie.
En cuanto a este ramal, la cosa puede parecer más complicada, pero es tal como lo voy a enunciar: se trata de soltar todo tipo de apego emocional y/o sentimental a cualquier cosa externa y a cualquier persona, sea lo que sea que te una a tal cosa o persona. Aquí, soltar el apego es la clave. Y esto no quiere decir que ya no se sienta nada por lo demás o los demás, sino que en efecto ese sentimiento desaparece, pues en el fondo está lleno de miedo a perder esas cosas o personas; pero es sustituido por la verdadera emoción del Amor que brota desde dentro. Salta el Amor Incondicional que permite a cada cosa y persona ser tal y como es, decidir lo que quiera y no inmiscuirse en lo más mínimo en las decisiones ajenas a menos que un@ sea solicitado. Y lo mejor de este Amor Incondicional, es que perdona incondicionalmente, pues ya no te tomas como algo personal lo que cada cual haga o sea, ni lo que te hagan o digan, o incluso lo que no y así lo esperabas.
Cuando ya no necesitas de lo externo para sobrevivir, ni de los demás para sentirte seguro o querido, aparece lo que es vivir disfrutando de la vida sin estar a la mera supervivencia esperando (con esperanzas) que la muerte llegue lo más lejana posible; o sobreviviendo a duras penas, luchando por conseguir mantenerse a flote. Y es que cuando uno se ha soltado de todo lo externo, lo externo le rodea y no le suelta dándole todo lo necesario para vivir en dignidad y felicidad, pero sin que la felicidad o la dignidad dependan de lo externo que se ofrece en regalo.
Esto no quiere decir que dejes de sentir por tu pareja, prole y allegados, sino que puedes ser y estar con ell@s pese a que los demás sean como quieran o puedan y hagan como quieran o puedan. Pues de nada te sirve sufrir si otro sufre, sino que lo que brota desde dentro de ti es la compasión (muy distinto a la pena), y este brote conforma y conforta todo acontecer sin que lo padezcas, pues ya has debido de descubrir que los demás son Almas encarnadas con Karmas de Aprendizaje (como tú), y que cada cual aprende a su manera, a su tiempo y a su ritmo, y que no ha de ser igual al tuyo.
Por último, en este ramal, algo que va a costar realizar: aprender a soltarse de todo tipo de creencia, ideología, corriente, pensamiento religioso, social, político, educacional, médico, económico… como si esto fuera a conformar o confortar algo en tu vida. Como si esto fuera a solucionarte en algo. Cuando se sustenta un@, en este tipo de cuestiones, lo que haces es delegar tu poder en lo externo para que lo externo te solucione a tí, y esto nunca funciona. Delegar en estas cuestiones externas, es entrar en la esperanza, en la ilusión efímera de que algo externo me solucionará, salvará o ayudará. Pero cuando empiezas a creer en ti, empiezas a confiar en ti, y esto sí que es lo que te posibilita concluir tu Karma de Aprendizaje, cuando de verdad sueltas todo lo externo a ti.
Hazlo, y este ramal de aprendizaje estará resuelto. Lo que no niego es que es la parte más dura, compleja y difícil de realizar, pero afirmo que es absolutamente posible. Y cuando se consigue… es maravilloso.

        Tras todo lo anterior se puede enunciar algo, en breve, que te puede hacer chillar, asustarte o dar un respingo: no existe ni el bien ni el mal, sólo existe el Karma. Y todo aquello que calificas, enjuicias, criticas… como bueno, malo, correcto o incorrecto, adecuado o inadecuado… en definitiva, moldear y/o denominar lo que sea que es acorde al sistema de la dualidad, no es más que la manifestación externa de los Karmas individuales de las demás Almas encarnadas a las que tu ego se empeña en colocarle un adjetivo. ¿Acaso tu Karma es bueno o malo y según qué o quién? Te lo diré, tu Karma es tu Karma, resuélvelo y listo, pase lo que pase, piensen lo que piensen o digan lo que digan los egos de los demás. ¿Clarito, no?


P.D.: Hasta al menos dentro de unos 250 años, aproximadamente, las Almas que van a ir encarnando en la Tierra serán en mayor cuantía las de Grado 3º alto, 4º y 5º y cada vez menos de las 1º, 2º y 3º bajo y medio. A las de Grado 1º, 2º y 3º bajo y medio, se les permitirá encarnar en otros Mundos, pero no en la Tierra, que tras otros mil años más, será para que encarnen en exclusiva los de Grado 4º alto y los de 5º Grado y algunos de 6º; para que en una plazo posterior de otros 1.200 años más, sólo encarnen las Almas de Grado 6º y superiores. Entonces, la Tierra se habrá convertido en una especie de universidad galáctica; y en poco más, será el centro espiritual de todo el Universo que contiene a tales galaxias. Por tanto, las encarnaciones en la Tierra serán para Almas de 6º hacia arriba, y traerán datos maravillosos que beneficiarán a millones de Almas encarnadas en miles de Mundos en los más remotos confines para que sus Karmas de Aprendizaje se resuelvan lo más pronto posible. Así que alerta a las Almitas que no se espabilen en estos momentos, pues tendrán que hacerlo en otros Mundos donde los avances Álmicos son más lentos en comparación a los que la Tierra ofrece aún, y esto es debido a que la dureza vivencial no es tanta como ha sido hasta ahora en este Planeta. Espacio que en pocos miles de años será el auténtico Cielo en la Tierra, y muchos querrán encarnar, pero la población de cuerpos disponibles superará por poco la cuarta parte de los actuales. Así que la Tierra, definitivamente, la habrán heredado los mansos y puros de corazón*. 

     Ponte las pilas y colma con calma el Karma, tu Karma de Aprendizaje, de una vez por todas, independientemente del Karma de los demás.

      *  ¡Vaya! He terminado esta posdata con una frase muy parecida a la de la Biblia, que aunque no me gusta, la acepto como es, y no voy a cambiarla a estas alturas

      Deéelij.

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1/12/13

Viajes Conscienciales: aproximación


Introducción

En distintos foros y charlas he hecho mención a los Viajes Conscienciales. Y mucha gente me pregunta en qué consisten, si están al alcance de cualquiera, cómo acometerlos y cuál puede ser el destino de los mismos.
Responderé a continuación a estas preguntas de la manera más sintética posible y a la luz de mi propia experiencia.

¿En qué consisten?

Un Viaje Consciencial consiste en el abandono del cuerpo físico por parte de nuestro “verdadero ser” y, por tanto, de nuestra consciencia, que es la que “viaja” tras salir de la corporeidad -de ahí el nombre que se da a esta experiencia-. Y se caracterizan porque allí donde se viaje, se mantiene plenamente esa consciencia, por lo que se ve, se oye, se huele, se toca, se degusta y se siente como si lo hiciéramos por medio de los sentidos corpóreo-mentales, pero aún con más agudeza y precisión.

¿Están al alcance de cualquiera?

Por supuesto que sí. De hecho, la mayoría de las personas vivencian una experiencia similar durante el sueño, a través de los llamados “viajes astrales”. Igualmente, algo muy parecido acontece cuando se transita a la otra vida en lo que Humanidad todavía tilda como muerte. La diferencia es que un Viaje Consciencial se efectúa de manera consciente –no inconscientemente, como sucede en el sueño con los viajes astrales- y sin muerte ni afectación alguna de la salud.

(Nota: Con relación a los “viajes astrales”, hay demasiados miedos y mentiras pululando por por Internet con respecto al cordon de plata o a que alguien o algo se te meta dentro mientras duermes.... Esto es falso. El cuerpo fisico queda en la cama con un halo luminoso que corresponde al campo energetico de cada uno, energia semifisica, y esto le guarece y proteje plenamente. Nuestro cuerpo energetico está compuesto de fotones y es muy luminoso, pudiendo controlar esta luz a voluntad. Y, a medida que la expandimos, nuestro contorno fisico -mejor dicho, nuestra apariencia humana- se va difuminando y es a lo que se le llama “ser de luz”)

¿Cómo acometerlos?

Para iniciarlos hay que entrar en un estado semejante al de una meditación profunda y, en un momento concreto del estado meditativo, ejercer un acto de voluntad desde el Corazón y la Consciencia para salir del cuerpo físico. Eso sí, lo anterior ha de ir acompañado de tres cosas: ausencia de miedos ante lo que nos pueda pasar y esperar; superación de las autolimitaciones mentales, que nos dicen que pretendemos un imposible; y Confianza, mucha Confianza en nosotros mismos, como seres divinos, y en la Vida.

¿Cuál puede ser el destino?

El que tú elijas. No hay barreras para la Consciencia, que viaja por el Cosmos y la Creación no a la velocidad de la luz, sino en la luz –a través de la infinita red de hilos o filamentos de ondas vibracionales que subyacen bajo la superficie de todo lo que nuestros sentidos físicos perciben o intuyen-, lo que le permite trasladarse a velocidades exponencialmente superiores a la de la luz.
No obstante, al comenzar a recordar esta práctica –escribo recordar, porque no tenemos que aprenderla, ya que está presente en nuestra Memoria Trascendente y Sabiduría Innata-, es aconsejable, si el destino que se desea es muy “lejano”, establecer “estaciones de tránsito” para ir pasando de una a otra en dirección a donde queremos consciencialmente llegar.
Es importante señalar que, si bien varía en función del plano o Dimensión donde viajemos, una hora en nuestra realidad equivale a una media de entre 25 y 35 horas en los otros planos. Por tanto, una hora de Viaje Consciencial permite experienciar, allí donde se viaje, un tiempo análogo a lo que aquí es un día completo.
Con base en mi experiencia, se resume seguidamente una especie de Mapa Básico de Viajes Conscienciales, con las posibles rutas y destinos, utilizando siempre que ello sea factible los conocimientos de la ciencia actual. No obstante, hay que puntualizar, por desconcertante que ello sea para mente, que realmente no hay distancias, pues el espacio-tiempo es una ficción que se vive en Tercera Dimensión. Lo Real es que todo está en todo y que todos y cada uno, desde nuestro “verdadero ser”, podemos legítimamente afirmar:
Yo Soy el Todo.
Todo está y Es en mí.
Yo estoy y Soy en Todo
Todo lo contengo.
Todo me contiene.

Mapa Básico de Viajes Conscienciales

1º. La vida humana se desarrolla en el seno de la Madre Tierra. Cuatro mundos hay en ella: el “extraterreno”, en el que se encuentra la Humanidad entre otras muchas especies; el “intraterreno”, pleno también de modalidades de vida, como los llamados seres intraterrenos (los hay de Cuarta Dimensión) o los cristales; el “intermedio”, configurado por modalidades de vida (desde las hadas a los gnomos) que habitan en el espacio conformado por la parte inferior de la esfera extraterrena y la superior de la intraterrena; y el “multidimensional”, conformado por espacios y franjas de frecuencia vibracional más sutil que la predominante en el resto del planeta. Por todos ellos podemos desplazarnos consciencialmente a voluntad. En mi caso, la conexión es especialmente intensa con los seres intraterrenos y, dentro de los espacios multudimensionales, con Ávalon y la Ciudad Eterna de Wyñaymarca.

2º La Tierra se halla dentro de un sistema planetario que cuenta con un centro –el Sol- y un límite exterior –la Nube de Oort-. Es posible moverse sin problema por todo el sistema solar. Mis viajes más frecuentes son a Titán –el más grande de los satélites de Saturno y segundo en tamaño del todo el sistema solar- y al Sol. Desde este se puede constatar como criaturas solares son todas las formas de vida de los planetas y astros que en torno a él rotan cíclicamente, incluida, por supuesto, la Humanidad. Esta es la verdadera naturaleza de los seres humanos: criaturas solares.

3º Junto al sistema solar, siguiendo su misma ruta espacial, viajan otros sistemas y la mayoría son binarios, es decir, cuentan con dos estrellas a modo de soles. Todos estos sistemas giran alrededor de Sirio, que es mi sistema preferido. De hecho, mi encarnación actual es allí -en el segundo planeta de Sirio B-, aunque esté proyectado aquí, en la Madre Tierra, por decisión propia. En ella llevo 200.000 años, pero es provisional. También en esta fase del viaje se hacen muy presente Las Pléyades, que son un portal interdimensional creado artificialmente hace 100 millones de años para facilitar la conexión consciencial de toda esta parte de la galaxia con su Centro.

4º. El sistema solar pertenece a Donga (literalmente significa agua: oxígeno y, sobre todo, hidrógeno), la galaxia que la Humanidad llama Vía Láctea y otros Mu, de cuyo centro -Centro Galáctico- aparecen como proyección holográfica y fractal el más de medio billón de estrellas y la multitud de sistemas solares y planetarios que la componen. En el Centro Galáctico moran los Siete Rayos, que son fragmentación fractal, como la luz al atravesar una lámina de agua, del Único Rayo de la Creación. Desde ahí se despliegan por toda Donga y llenan todas las formas de vida. Con cada uno de los Siete Rayos me relaciono, por más que con el llamado Mish-Ra tenga especial conexión, ya que en Sirio –ahora en la Tierra- soy álmicamente su proyección.

5º. La Vía Láctea se integra en un Cúmulo o Grupo Galáctico –Cúmulo o Grupo Local- compuesto por medio centenar de galaxias. Su centro se encuentra en el centro de la galaxia Andrómeda y desde él surgen como proyección holográfica y fractal todas las galaxias que lo constituyen. En el Centro de Andrómeda radica la denominada por los humanos Hermandad Blanca. Con ella comparto en la mayoría de mis meditaciones y la suelo visitar en casi todos los viajes conscienciales.

6º. El Cúmulo o Grupo Galáctico Local se inserta en un Supercúmulo que la ciencia humana llama Supercúmulo de Virgo o Supercúmulo Local. Su centro es el “Gran Atractor”, que la astrofísica considera una anomalía gravitatoria del espacio intergaláctico que arrastra las galaxias a lo largo de una región de millones de años luz. En realidad, es un gigantesco Proyector Holográfico desde el que emana, como proyección holográfica y fractal, la parte del Universo mejor conocida actualmente por la Humanidad. Viajo al “Gran Atractor” siempre en compañía de la Energía Crística, que, siendo una, se manifiesta –Principio Hermético de Género- en lo que en terminología cristiana sería Cristo-Jesús y Cristo-María. “Él” es “Vïa”: el Camino. Y “Ella”, “Vium”: Hacer el Camino y el Acompañamiento para hacerlo.

7º. El Supercúmulo de Virgo pertenece a un Hipercúmulo que la ciencia llama Complejo de Supercúmulos de Piscis-Cetus o Hipercúmulo Local, que cuenta, igualmente, con un centro, desde el que aparecen, como proyección holográfica y fractal, todos los Supercúmulos que lo conforman. La ciencia denomina Gran Muralla al límite exterior de este Hipercúmulo Local y lo localiza a doscientos millones de años luz de la Tierra. En este punto del viaje consciencial, Vía y Vium se unifican, sin separación posible, y dejo de ser “yo”, y va desapareciendo cualquier idea de identidad, sea física, álmica o espiritual, individual o colectiva.

8º. El Complejo de Supercúmulos de Piscis-Cetus pertenece a una Subunidad Multiversal y Supersimétrica (SUMS) o Universo Local. De su centro –Censums- surgen, como proyección holográfica y fractal, la globalidad de Complejos de Supercúmulos o Hipercúmulos que lo configuran. La astrofísica denomina Gran Muralla Sloam al límite exterior de esta SUMS o Universo local y lo sitúa a mil millones de años luz de la Tierra. En este punto del viaje queda atrás definitivamente cualquier idea de identidad y comienza a sentirse con claridad la omnipresencia del Padre/Madre.

9º. El Universo Local se inserta en una Unidad Multiversal y Supersimétrica (UMS) o Multiverso Local. De su centro –Cenums- emanan, como proyección holográfica y fractal, la totalidad de las SUMS que lo conforman. El viaje, llegados a este Cenums, depara una sorpresa: se puede dialogar con el Padre/Madre. Es una ficción, pues no hay separación posible con El/Ella y, por tanto, es realmente hablar con uno mismo. Aun así, se vive esta experiencia en esta fase de la vuelta al Hogar.

10º. El Multiverso Local se integra en un Omniverso, el Omniverso Local (OL), de cuyo centro –Centro Omniversal- surgen, como proyección holográfica y fractal, todas las UMS que lo componen. Se acabó el diálogo y toda noción de separación de la Unicidad. Las puertas del Hogar se franquean y se plasma la Unificiación.

11º. El Omniverso Local es una proyección holográfica, vibracional y fractal, del centro del MultiOnmiverso, MultiOnmiverso Local, al que pertenece. Quietud, Silencio, Paz, Pureza, Verdad, Vida, Consciencia, sin tú ni yo, sin nada, sin nadie,.. Lo Manifestado –dimensión superficial de Dios- se diluye y aparece lo Inmanifestado, la sublime e inefable dimensión subyacente de Dios.

12º. Y este MultiOnmiverso Local es uno entre la infinidad de MuliOmniversos que configuran el Cosmos. Todo ya es Inmanifestación: No-Nombre, No-Ser,… Nada que es Todo.

13º. La Fuente. Fin del viaje (y Principio del mismo, pues de ahí todo emana como vibración). No hay palabras. Vacío Vibrante y Viviente que todo lo abarca con su inabarcabilidad. Y su Vibración Pura y Primigenia fluye en la instantaneidad, generando y renovando en un momento presente continuo la Creación: Expansión y Absorción, Tao, Evolución.

¡Feliz Viaje!


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