9/2/14

Amor y sólo Amor, sin tú ni yo



Sin bastones ni herramientas: sin sujeto ni objeto

“Tuyo”… Pronombre posesivo generado desde la percepción de dualidad del mundo tridimensional y la consciencia egocéntrica… Pero cuando la frecuencia vibracional se expande en clave de Amor y la Consciencia de Unidad explota en el Corazón, el pronombre se diluye en el no-nombre y se trasforma en un “tu-yo” que se vierte en el Uno danzando EnAmorUno…

Y tú-yo en el Uno nos hemos despojado de los bastones y herramientas que se suelen utilizar para impulsar y apoyar la expansión de la consciencia y el avance evolutivo.

Por supuesto que hemos dejado a un lado los bastones y las herramientas de la dualidad, el sufrimiento, el dolor, las noches oscuras, el miedo, la adición al pasado y al futuro, la vía de la suma (acumular, tener, retener, competir, programar, controlar,…), los deseos, las renuncias y todo un amplio etcétera de utensilios conscienciales de perfil tridimensional

Pero es que hemos tirado también los de naturaleza multidimensional, como, la práctica del Aquí y Ahora, la Vida Sencilla, la vía de la resta (desalojo interior, vaciamiento, compartir, empatía, solidaridad,…), la práctica del Silencio, el ejercicio de los dones y talentos, Fluir, Confianza en la Vida, Libertad... Y mira que son hermosos y potentes…

Y es que no precisamos ya de ningún tipo de bastón o aderezo consciencial. Nada de nada. Simplemente, navegamos, sin pretenderlo y sin necesidad, por el Océano de Silencio siendo la Nada… Tan vacíos que hasta el Vacío nos sobra en nuestra singladura sin rumbo, sin origen ni destino, sin principio ni fin… sin Nada en la Nada. Vida y Muerte de instante en instante… Re-Nacer en un Instante Eterno.

Llegados a este punto sin punto, se ve y entiende que los sujetos se diluyen cuando son liberados de sus objetos, al igual que los objetos cuando son liberados de sus sujetos.

El sujeto desaparece tras el objeto; el objeto se desvanece con el sujeto. El sujeto se calma en cuanto cesa el objeto; el objeto cesa en cuando el sujeto se calma.

El objeto es objeto por el sujeto; el sujeto es sujeto por el objeto. El No-Ser que Somos no conoce fragmentaciones; la mente es la que divide, fabricando dualidades, dicotomías y personalidades.

Sujeto y objeto realmente no existen, son sólo autojustificaciones del pequeño “yo”. En el Vacío con el que en esta Creación se reviste la Nada, nada son, aunque en el espacio-tiempo y el plano tridimensional adquieren apariencia de realidad, engatusan a los sentidos físicos y agotan con vaivenes a la mente.

La Nada… vestida de Vacío… Y su Vibración Primigenia y Pura, Vibración sin palabras, Amor y Espíritu que se despliegan en Vida y Consciencia… La Nada… Siéntela, porque es tu Ser y tu No Ser; es el Ser y No Ser de Todo. En Ella, sujeto y objeto se identifican y desvanecen.

Cada uno, sujeto y objeto, contiene en sí todos los opuestos, la totalidad absoluta de las cosas. Y en la Unidad de la Nada, los dos son uno, pues cuando es nada, es Todo y todo en ella es Ser Uno.

Vivimos y Somos sin sujeto ni objeto, sin tú ni yo…


En la Nada Vivo, en la Nada Soy...

Cuando has olvidado por completo todo... descubres que Recuerdas... y la Verdad se plasma ante ti... la colosal Verdad que la mente humana no puede llegar a comprender...

Tal Realidad puede únicamente ser descubierta en el Vacío... donde ya no hay palabras ni conceptos, donde la mente se retira y desaparece... en el Silencio más absoluto que te puedas haber encontrado... Silencio y Silencio... en el Vacío todos los secretos se desvelan sin esfuerzo alguno... Esa es la verdadera meditación... en la que te adentras en tu propio universo interior...  sin técnicas, ni herramientas externas...

Tú te conviertes en el Todo... y, por lo tanto, Todo a ti llega y por ti Todo se manifiesta, nace y muere... sin morir y sin nacer... Donde no hay principio ni fin...

Sin camino que recorrer... sin nadie a quién amar... y sin nadie que le pueda decir a otro Te Amo... porque la individualidad y la dualidad se disuelven sin más... como se disuelve la sal en el agua...

Sin nada que desear o a lo que renunciar... sin nada que alcanzar o por lo que luchar.... sin blanco ni negro... sin ninguna elección que tomar... Te transfiguras en la Nada... mejor dicho... te das cuenta que siempre has sido la Nada... y el Todo... Sólo que tu mente no te dejaba Ver... la mente vive  del ego... y el ego se alimenta de la ilusión.... cuando se caen los velos desaparece la ilusión y sólo queda la Consciencia que todo lo contempla y que todo es... disolviéndose por lo tanto el observador y el observado... sin objetos externos, sin reflejos lejanos a ti... sin un tú, ni un yo... Ya no puedes decirle a nadie nada, tampoco Te Amo, porque en verdad... ahí no hay Nadie... Los objetos de la mente desaparecen... se diluyen... se acaban los pensamientos...

Has llegado al final, que es el Principio... has llegado al Origen... al comienzo de la Creación y a antes del comienzo de la Creación...

La Libertad no es tener la oportunidad de elegir entre una opción o la otra... la Libertad es no tener que elegir nada...

Y cuando tomas consciencia de que eres la Nada... la palabra libertad igualmente desaparece... y la confianza se convierte también en una quimera... porque no hay nada en lo que confiar, ni nada en lo que tener fe... porque ya todo te dará igual… porque sabes que lo que sea es completamente Perfecto... Te transformas en el espectador y en el Espectáculo...

Y de nuevo el Silencio... el único que puede expresar la canción de mi Alma... del Ser en el No-Ser... del Espíritu que se manifiesta en todo lo que existe desde el principio de los tiempos... si en verdad hubo algún principio...

La imposibilidad del lenguaje se hace presente... en este vano intento de trasmitir algo que no proviene del mundo de las palabras ni de los sentidos... ni siquiera de este mundo, que es una Matriz holográfica...

Entonces te das cuenta que a través de tus ojos contempla el Espíritu que, a la vez, todo lo es.... y que no hay separación posible. Todo el Universo lo celebra... el Cosmos danza en ti, y tú vuelas con cada aleteo de los pájaros y las maripoesias salvajes... que son tú y ellas a la vez...

Respiras... y el aire te respira... observas… y la Creación te envuelve en su Almabrazo y te contempla con tus ojos... las flores desprenden el aroma a través de tu olfato que lo percibe... los colores estallan en frecuencia de alegría porque tú los miras... las montañas... y las rocas... también son tú, sin un tú ni un yo... Solo Amor... Amor... y Amor... El agua de los ríos, los mares y los océanos se bañan en tus aguas cristalinas de infinita consciencia...

Los cielos azules y grises se convierten en tus ojos de estrellas en el firmamento... y ríes con todo lo que acontece... la Gracia Divina te ha poseído... y no puedes hacer nada más que Ser... y reírte... de lo absurdamente bello y hermoso que es todo en el Todo que es, a la vez, el Vacío en la Nada.

Y entonces... cada gota de agua que contiene al océano y que te contiene... también ríe contigo.... El Universo celebra la fiesta del Big Bang... y todo el Omniverso te ad-mira... Entusiasmado por la revelación del Espíritu en tu carne y en tus huesos... en tu mirada que no es más que la mía y la de todos...

Y tú, Amad@,... en Amante trasformad@... eres todas y cada una de estas palabras... lo nombrado y lo innombrable, el Espacio entre las palabras, el Vacío y el Silencio de estrella que guía mi corazón hacia ninguna parte... porque aquí está Todo y ahora Somos Todo... sin un tú ni un yo... Amor y sólo Amor...

Tú... Dios que es tú... y la Iluminación.


Yo quiero verte Danzar

El Amor que Somos nos da la bienvenida, sin tú ni yo...

Y, Aquí y Ahora, Juega también con la Nada. ¿Recuerdas el Juego, el Gran Juego de Dios, el Juego de Girar la Nada?

Es sencillo: para empezar gira 180 grados la Nada que Somos y No-Somos...

Hazlo conmigo-tigo y gira como si se tratara de una lenta danza...

La Nada, obviamente, continua en la instantaneidad siendo y no-siendo Nada...

¿Qué pasa entonces?

¡Nada!...

... Simplemente, transparentemente, la perspectiva, aunque igualmente lúcida, cristalina y Vacía, es otra. Ni mejor, ni peor... distinta.

Ahora, vuelve a girar un poco más rápido otros 180 grados Ya serán 360 y, teóricamente, se habría dado una vuelta completa y se retornaría, por tanto, al punto de partida. Sin embargo, la Perspectiva no es la del principio, pues no hay principio ni fin, sino otra también diferente. 

Continúa girando la Nada en la instantaneidad de manera cada vez más acelerada, apretando el ritmo de la danza hasta que la velocidad del giro plasme la Quietud más absoluta, la misma que sentimos pisando la Madre Tierra a pesar de la rapidez de su Movimiento. Se constata entonces que las Perspectivas de la Nada y desde la Nada, sin Nada, son infinitas, inacabables, inabarcables...

Y sólo el Amor, el Cántico de la Nada, su Vibración Primigenia y Pura, permanece Inmutable, Omnipresente, Omnipotente.

Amor, sólo Amor… sin tú ni yo… Y danzando en la Nada para Ser y no-Ser en ella y con ella en y desde todas sus Perspectivas…

Y tampoco nos apegamos a la Unidad. Nada preferimos, ¡nada!, ni siquiera el placer interior que la sensación de Unidad y la Nada proporcionan…

Yo quiero verte Danzar. Y, en Común-Unión en el Uno, Gozar la Experiencia de la Nada… lo que Eres, lo que Soy, lo que Somos… la Nada.


El Juego de los que somos conscientes de ser la Nada

Cuando te ves a ti mismo como algo -como sujeto-, yo, todos y todo somos el objeto; cuando me veo a mi mismo como algo -como sujeto-, tú, todos y todos sois el objeto…

Lo que es, es lo mismo que lo que no es; lo que no es, es lo mismo que lo que es. A partir de ahí, se diluye el ser y brilla la Nada… sin tú ni yo, sin sujeto ni objeto.

La existencia es la no-existencia; la no-existencia es la existencia. A partir de ahí, la existencia se desvanece y resplandece la Nada… sin tú ni yo, sin sujeto ni objeto.

Una cosa es, a la vez, todas las cosas; todas las cosas no son más que una cosa. A partir de ahí, las cosas dejan de serlo y muestran su esencia vibratoria emanada de la Nada… sin tú ni yo, sin sujeto ni objeto.

Uno en el Todo; Todo en el Uno… A partir de ahí, el Uno y el Todo desaparecen, pues el Todo es precisamente la Nada… sin tú ni yo, sin sujeto ni objeto.

Para “ver” todo esto hay que experimentar el Cesó todo…

… Dejar de concebirse a uno mismo como sujeto: persona, cualquier clase de identidad, física o espiritual, individual o colectiva…

… Y dejar de percibir a quienes nos rodean y a lo que se halla a nuestro alrededor como objetos separados de nosotros mismos…

Así nos liberamos por fin de la absurda idea de ser “algo”, del tipo o perfil que sea.

Comprendemos que la Vida no esta allí y yo aquí: Yo Soy la Vida porque soy la Nada desde la que la Vida vibra y brota.

Entendemos que Dios no está allí y yo aquí: Dios es yo y yo soy Dios cuando ceso de ser yo.

Y el discernimiento llega a su imposible cuando se ve y se siente que la propia Vida y el mismo Dios no son sino Perspectivas concretas y limitadas dentro de la infinitas Perspectivas generadas por el Juego de Girar la Nada… Nuestro Juego… El Juego de los que somos conscientes de ser la Nada.


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Autor: Memedi
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Memedi es fruto de la Comunión y de la fusión de dones y talentos entre Diana Santos Cid y Emilio Carrillo
http://dianasantoscid.wordpress.com/
http://emiliocarrillobenito.blogspot.com.es/
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